• No se han encontrado resultados

El Maestro de Ceremonias

In document El modo emulacion hoy en dia (página 89-93)

Se han escrito libros enteros para, y sobre los deberes de, el Maestro de Ceremonias. En cierto sentido éste es uno de ellos. No hay duda que un Oficial de este tipo es útil para tratar con ciertos procedimientos que se encuentran en una Tenida regular de Logia, pero el hecho que la Logia de Emulación y Perfeccionamiento funciona perfectamente bien sin él es una indicación clara de que el Maestro de Ceremonias no es un oficial imprescindible.

En la mayoría de las Logias el Maestro de Ceremonias asume mucho del trabajo de la Ceremonia de Instalación que en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento es realizado por el Maestro Instalador (véase el capítulo 16). Debido a que el Maestro de Ceremonias, a diferencia del Maestro Instalador, lleva una Vara, es probable que encuentre conveniente durante la investidura de los oficiales delegar al Maestro de Ceremonias Adjunto el deber de llevar al pedestal del Maestro los collarines, los malletes, las columnas y las Varas. Aparte de la ceremonia de la instalación, su trabajo r al durante las ceremonias propiamente dichas se restringe a escoltar los hermanos que están realizando una parte del trabajo hacia el Maestro y, generalmente, apagar y restaurar las luces en la Ceremonia de Exaltación. Su rol en las ceremonias de los tres grados se limita a dirigir o a supervisar el trabajo y a actuar como guía para aquellos que puedan necesitarlo (aparte del Maestro - quién es responsabilidad del Past Maestro Inmediato).

La otra área en la cual el Maestro de Ceremonias tiene responsabilidad dentro de la Logia es la administración del ceremonial, a diferencia de las ceremonias (es decir. el ritual). Esto incluye conducir a visitantes distinguidos a la Logia, sea antes o después de que se haya abierto, conducir los saludos a los hermanos distinguidos y - lo más notable - la organización de las procesiones de entrada y salida de la Logia antes de que se abra y después de que haya sido cerrada.

La manera de organizar tales procesiones puede variar onsiderablemente de Logia a Logia, pero una de las maneras más comunes es como sigue:

La procesión se forma en el parvis en el siguiente orden MCA MC 2D 1D 2V 1V

VM

Cuando es tiempo de comenzar la Tenida, el Maestro de Ceremonias conduce la procesión a la puerta abierta de la Logia, da un paso hacia adelante, y llama “Herman os, al orden, para recibir al Venerable Maestro y a los Vigilantes” (Si, por alguna razón, el Maestro está ausente y las un substituto toma su lugar, la forma correcta del aviso es “Hermanos, al orden, para recibir al Maestro per tempore y a los Vigilantes.” Si un Vigilante, o ambos, es un substituto, no se hace ninguna variación en el aviso. Consideraciones similares se aplican al aviso para la procesión saliente.) Él puede golpear a la puerta para atraer la atención antes de hablar, pero es mejor si no lo hace; un buen Maestro de Ceremonias debe poder llamar la atención de los hermanos por la firmeza con la cual hace los anuncios.

Habiendo comprobado que los otros han cerrado filas detrás de él, el parte, conduciendo con paso digno al lado del norte del pedestal del Maestro. Debe intentar asegurarse de que nadie se retrase. La procesión se detiene, y todos giran hacia adentro, los Diáconos cruzan sus Varas para que el Maestro pase por debajo. El Maestro de Ceremonias “entrega” al Maestro su lugar, da un venia de cortesía, da un paso hacia atrás y gira a la derecha.

Después de una pausa momentánea para que el Maestro de Ceremonias Adjunto alcance su nivel, otra vez parte, deteniéndose en el lado del este del pedestal del Segundo Vigilante,

donde se repite el procedimiento (salvo que El Primer Vigilante no gira hacia adentro). La procesión se dirige al sur del pedestal del Primer Vigilante, donde el pro edimiento se repite otra vez.

El Segundo Diácono se dirige inmediatamente a su lugar y el resto de la procesión se mueve otra vez. El Primer Diácono se dirige hacia su lugar, y el Maestro de Ceremonias y el Maestro de Ceremonias Adjunto proceden juntos a sus lugares. Cada uno de estos ofici es, cuando llega a su asiento, coloca su Vara en su soporte.

Al principio del himno de cierre el Maestro de Ceremonias Adjunto se dirige en sentido opuesto a las agujas del reloj alrededor de la Logia. Durante el primer circuito, el Segundo Diácono se coloca detrás de él y entonces, cuando la procesión lo alcanza, el Primer Diácono pasa detrás el Maestro de Ceremonias Adjunto y delante del Segundo Diácono para tomar su posición respecto a la derecha de este último. Si el Maestro de Ceremonias Adjunto ha fijado el ritmo de manera correcta no debe ser necesario parar o aún retrasar a la proces ón mientras. Cuando la procesión pasa delante del Maestro de Ceremonias, él deja de su lugar y sigue (más que colocarse) detrás.

En el pedestal del Segundo Vigilante el Maestro de Ceremonias “guía” el Segundo Vigilante a unirse, por lado , a la procesión, detrás del Segundo Diácono. Él mismo se dirige en línea oblicua al frente del pedestal del Primer Vig ante, donde él “guía” al Primer Vigilante, por el lado , delante del Segundo Vigilante y lo coloca al lado de este último, detrás del Primer Diácono. De nuevo, estas maniobras deben ser realizadas sin parar o retardar a la procesión.

El Maestro de Ceremonias no se une al final de la procesión, sino procede junto a ella, gradualmente superándola de modo que llegue cerca del frente del pedestal del Maestro justo cuando el Maestro de Ceremonias Adjunto y los Diáconos pasan delante. El Maestro de Ceremonias Adjunto conduce a los Diáconos a un punto cercano al pedestal del Segundo Vigilante (dependiendo del tamaño del cuarto) y se detiene; los Vigilantes paran apenas al norte del pedestal del Maestro, dando frente al sur. En caso de necesidad el Maestro de Ceremonias frena a los Vigilantes con un gesto discreto, entonces “guía” hacia fuera al Maestro por y lo conduce a una posición detrás y entre de los Diác nos. Los Vigilantes deben seguir detrás y de él y se acercan al Maestro sin ninguna instrucción o señal, pero el Maestro de Ceremonias debe ser listo para hacerles una seña si parecen poco dispuestos a moverse.

El Maestro de Ceremonias recoge a los Grandes Oficiales (si los hubiera), Past Grandes Administradores (si los hubiera) y a cualquier otro que él se preponga incluir en la procesión, y los coloca detrás de los Vigilantes, los mayores al frente y a la derecha, como en este ejemplo: MCA MC 2D 1D WM 2V 1V GO GO

Habiendo formando la procesión él procede a una posición delante del pedestal del Maestro y, dando frente al oeste, anuncia “Los Hermanos permanecerán de pie mientras el Venerable Maestro, acompañado por sus Vigilantes, los Grandes Oficiales magníficos, Past Grandes Administradores, portadores de (Rangos Metropolitanos), (Grandes Oficiales Provinciales y Distritales), y los Maestros de otras Logias, se retiran de la Logia. “

Después toma su lugar el al frente de la procesión al l do del Maestro de Ceremonias Adjunto y dice “Hacia adelante, Hermanos.” Él conduce la procesión al norte del pedestal del Primer Vigilante, donde él, el Maestro de Ceremonias Adjunto y los Diáconos giran hacia

D e s p u é s d e c e r ra r

d e l oe s t e

d e l n ort e

adentro. Los Diáconos cruzan sus Varas mientras los miembros de la procesión pasan por debajo. Cuando el último de ellos lo ha hecho, los Diáconos bajan sus Varas; el Maestro de Ceremonias, el Maestro de Ceremonias Adjunto y los Diáconos giran hacia el oeste, y siguen a la parte posterior de la procesión, manteniendo la misma cuidadosamente compacta.

Vale tomar nota que:

a. Si hay varios miembros de una categoría particular dis ersados en el cuarto de la Logia, la mejor manera de recogerlos es ir al mayor, decir en voz alta, p.ej. “Grandes Oficiales Provinciales”, y conducir al mayor a su lugar en la procesión, dejando al resto para que encuentre su propio lugar. No es necesario incluir todas las categorías nombradas, si no la procesión puede hacerse demasiado larga. De hecho, debe preferirse generalmente una procesión corta a una larga, la cual es susceptible de rezagarse y llegar a ser indigna.

b. Los Grandes Maestros Metropolitanos, Provinciales y Distritales son Grandes Oficiales muy mayores en su propio derecho, y toman precedencia por consiguiente.

c. Otros Grandes Oficiales Provinciales o Distritales no tienen ninguna precedencia como tal es fuera de sus propias provincias o distritos, e lo mismo se aplica a los portadores de rangos metropolitanos fuera de su área metropolitana.

d. Es incorrecto referirse a los “Maestros reinantes”. El término correcto es “Maestros de otras Logias”.

De tiempo en tiempo una Logia recibirá una visita formal del Gran Maestro Metropolitano, Provincial o Distrital o e alguien de su jerarquía inmediata (referida a menudo como “eslabones” porque sus Cargos son lo suficientemente mayores para darles derecho a utilizar cadenas cuando estén en cumplimiento de sus deberes oficiales). Tal hermano traerá casi invariable a su propio Maestro de Ceremonias con él, que organizará a su procesión y conducirá su saludo. El Maestro de Ceremonias de la Logia actuará naturalmente bajo su dirección en tal ocasión. El prot olo especial se aplicará a la visita, y el Maestro de Ceremonias de la Logia debe ser muy cuidadoso de traer a las tenidas ordinarias las características que entonces habrá atestiguado. Pa ticularmente él debe observar que es contrario al protocolo establecido que cualquier persona, sin importar cuán alto sea su rango, con excepción de un “eslabón”, se coloque al lado del Maestro y delante de los Vigilantes en una procesión saliente. (Por la misma razón, es incorrecto que el recién iniciado sea colocado al lado del Maestro en la procesión.)

Aunque los Administradores tendrán generalmente la responsabilidad operacional de la disposición de asientos en la cena o el almuerzo que sigue a una Tenida, el Maestro de Ceremonias puede hallarse a sí mismo invitado a aconsejar sobre la colocación correct e los miembros y de los visitadores. Dejando a un lado ocasiones especiales, cuando la Logia probablemente reciba consejo a este respecto del Gran Secretario (o del Maestro de Ceremonias) Metropolitano, Provincial o Distrital, el Maestro de Ceremonias necesitará estar familiarizado a fondo con la práctica establecida de la Logia, como también con la graduación relativa de los hermanos presentes. Él también necesitará tener cierto respeto a las preferencias individuales de los hermanos: En estos días muchos Grandes Oficiales ni esperan ni desean ser sentados en la cabecera de la mesa, y a menos que haya una razón particularmente determinante en contra, no se debe ir en contra de sus deseos, especialmente si son visitadores y prefieren sentarse con sus anfitriones. Finalmente, a ningún hermano, se le debe permitir sentarse entre el Maestro y un iniciado.

La tendencia moderna es a que la toma de vino en la cena sea reducida al mínimo, aunque muchas Logias continúan manteniendo una lista larga de brindis informales. En algunas Logias el Maestro de Ceremonias tiene a su cargo esto; en otras es responsabilidad del Past Maestro Inmediato y, excepto cuando el Maestro toma el vino con el Past Maestro Inmediato, el Maestro de Ceremonias no está implicado directamente; pero él tiene siempre

Los Proc e d i m i e n t os P os t e ri ore s

un rol consultivo. Como cuestión de principio, el Maestro no debe tomar el vino con cualquier persona que será objeto de un brindis después de la cena, y él no debe invitar al resto de los hermanos a tomar el vino con un individuo o clase. El Maestro de Ceremonias debe asegurarse que la toma de vino se restrinja a los intervalos entre las comidas.

El procedimiento básico es que el Maestro malletee (repetido por los Vigilantes), y que el Maestro de Ceremonias (o del Past Maestro Inmediato) se ponga de pie para anunciar “Hermanos, el Venerable Maestro (tomará) (estará complacido de tomar) vino con sus Vigilantes” o “El Venerable Maestro (tomará) (estará complacido de tomar) vino con todos vosotros, y les solicita que sigáis sentados.” En la cena, el Maestro debe utilizar el mallete del Maestro. Es absolutamente incorrecto que el Maestro de Ceremonias o el Past Maestro Inmediato malleteen en cualquier momento; es El Maestro quien está presidiendo la cena, y el mallete es el símbolo de su autoridad, tanto como cuando está en la Logia.

El Maestro de Ceremonias debe siempre estar alerta para asegurarse de que el Maestro no se olvide de la Gracia al final de la comida.

Las listas actuales de Brindis son distribuidas generalmente de manera regular por las autoridades metropolitanas, provinciales o del distrit , pero un Maestro de Ceremonias sensible se cerciorará de que él y el Maestro estén trabajando con la versión más actualizada. Durante los brindis, es una cuestión de preferencia personal (o de la costumbre establecida en la Logia) si el Maestro de Ceremonias se para detrás de la silla de quienquiera esté haciendo o respondiendo al brindis en particular (llamando a silencio o solicitando la atención, como sea apropiado), o si lo deja proceder sin ayuda; el estilo anterior mientras que es conveniente en una cena con mucha asistencia, puede ser inadecuado en una comida más íntima. Dondequiera que lo sitúen mientras se estén haciendo los brindis, el Maestro de Ceremonias debe estar alerta a las diversas trampas mencionadas hacia el final del capítulo 15.

Si el G.T.E. no cena con la Logia, corresponde generalmente al Maestro de Ceremonias proponer el Brindis del G.T.E.. La forma correcta del Brindis se describe en el capítulo 4.

* * *

No debe olvidarse que el Maestro de Ceremonias tiene muchas responsabilidades en lo referente a la preparación de las Tenidas de su Logia. Aunque él no es el Preceptor de la Logia de Instrucción (si cualquiera) sancionada por la Logia, él tendrá generalmente la tarea de conducir ensayos antes de Tenidas y de aconsejar al Maestro en los costumbres y prácticas dentro de la Logia, así como de los Hermanos a los cuales el Maestro debe delegar esas partes del trabajo que él no desee realizar por sí mismo, o a quien debe invitar para que actúe en lugar de un oficial ausente.

In document El modo emulacion hoy en dia (página 89-93)