Es conveniente ocuparse de ciertos aspectos que afectan a ambos diáconos, en forma preliminar a una descripción de sus deberes individual s, para evitar cierto nivel de repetición.
Los deberes de los diáconos caen en dos categorías - el ritual y el procesal. Irónico, son solamente los últimos que se mencionan en la apertura de la Logia, pero los primeros, sobre los cuales se llama la atención de cada uno de los diáconos en su investidura, son mucho más importantes.
En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento el Primer Diácono se sienta en su vieja posición, a la derecha inmediata del Maestro, haciendo frente directamente al Guarda Templo Interno. En la mayoría de las Logias regulares, sin embargo, el Primer Diácono se sienta al final extremo del este de la fila delantera de asientos en el lado del norte la Logia. El Segundo Diácono ocupa el asiento inmediatamente a la derecha del Primer Vigilante en el oeste.
Cada diácono lleva una vara como su divisa del cargo, pero solamente durante el cumplimiento de sus deberes rituales en las ceremonias de Iniciación, Aumento y Exaltación. Cuando la lleva, debe hacerlo siempre con dignidad. Mientras está en movimiento, el extremo de la vara debe estar a unas cuantas pulgadas del piso, y cuando está en descanso el extremo debe apoyarse sobre el piso de la Logia. Por ningún motivo debe el Diácono recostarse sobre su vara, ni debe llevarla si no es con su mano derecha - y en posición vertical - excepto donde el ritual lo requiera específicamente.
No hay método correcto de sostener la vara; algunos diáconos lo sostienen con el puño ligeramente apretado con el antebrazo paralelo a la ti a; pero el método mejor está en que el diácono la sostenga firmemente entre el pulgar y el índice, usando los dedos restante de la mano derecha para estabilizarla, en el punto donde man naturalmente la aferra si el codo está ligeramente doblado y el extremo de la vara está descansando sobre el piso. Si la vara se sostiene de este modo, después doblando el codo de modo que su ntebrazo esté en un ángulo horizontal de cuarenta y cinco grados, el diácono puede levantar su vara a la posición óptima para llevarla mientras está en movimiento.
Durante la ceremonia de Iniciación el Segundo Diácono, y durante la ceremonia de Aumento el Primer Diácono, tiene a su cargo el candidato en todas partes excepto en el pedestal del Maestro cuando su autoridad se subordina a la de su superior. urante la ceremonia de Exaltación, el candidato está a cargo del Primer Diácono excepto en el pedestal del Maestro, y cuando el Maestro y los Vigilantes están a cargo de él después de la Exhortación; en un punto de la ceremonia él está adicionalmente a cargo del Segundo Diácono. Para efectos prácticos, el diácono que está a cargo del candidato es referido en lo que sigue como el “Diácono Actuante” y su colega como el “Diácono No-actuante”.
En general el Diácono Actuante toma control del Candidato solamente cuando lo conduce de una parte de la Logia a otra. Sin embargo, es esencial que durante la ceremo ia
de Iniciación el Segundo Diácono nunca debe abandonar su asimiento de la mano del candidato mientras que el último está en la oscuridad, excepto cuando él está arrodillado o su mano está asida por otro Oficial. Como las notas sobre ritual y procedimiento en l frente del Ritual de Emulación lo precisan, la manera de sostener al candidato es una cuestión de sentido común, y no de ritual. El diácono debe adoptar el método que le dé un mayor grado de control, en relación a las alturas relativas de él y del candidato. Es, sin embargo, casi invariable que el diácono encontrará más fácil manejar l candidato si su brazo izquierdo está detrás del brazo derecho del candidato, que si está en frente.
Los diáconos deben tener el cuidado de distinguir entre las instrucciones y las guías habladas al candidato que se imprimen en negro en el Ritual de Emulación ritual y aquellos que se encuentra contenidos simplemente dentro de la rúbrica. Los primeros se dan siempre en voz alta, para poderlos oír por todos en la Logia; Los últimos se deben dar solamente en un susurro o en voz baja pues no forman parte de la fraseología ritual.
Todas las instrucciones en el curso de la pre ambulación, excepto las instrucciones al candidato para saludar o avanzar hacia uno de los oficiales principales, se dan en un susurro o en voz baja. Durante las pre ambulaciones, y solamente durante las pre ambulaciones, se cuadra la Logia. En el resto de las ocasiones el Diácono Actuante conduce al candidato por la ruta más corta (es decir. en línea recta). Cuando se debe cuadrar, El diácono y el Candidato se detienen, dan vuelta a la derecha, hacen una pausa momentánea, y después caminan simultáneamente con el pie izquierdo. En el primer y segundo grado, el candidato es el pivote; es decir, el Diácono Actuante gira alrededor, mientras que el candidato gira sobre su propia eje. En tercer grado, sin embargo, el Primer Diácono debe ser el pivote para permitir al Segundo Diácono, que está detrás cerca del candidato, tener el espacio suficiente para cuadrar la Logia antes de que los tres den el primer paso simultáneamente.
Ciertas características del trabajo de los diáconos so comunes a las ceremonias de los tres grados; otros a los de los primeros y segundos grados solamente.
Después de que el Maestro haya ordenado la admisión del candidato y llamado a los diáconos, el Diácono Actuante toma su ruta con su vara hacia el norte del pedestal del Primer Vigilante, donde él espera hasta que el Diácono No-Actuante haya colocado el taburete para arrodillarse (preferiblemente arrastrándolo por el piso, mientras que mantiene su vara
y ha tomado su posición respectiva a la su derecha; El diácono No-actuante debe ser cuidadoso, si el taburete es ligeramente angulado, más bien que plano, de comprobar que el ángulo esté dispuesto en la dirección correcta. Los diáconos deben esforzars siempre para asegurarse de lleguen a la puerta simultáneamente con el Guarda Templo Interno; se ha observado ya en el capítulo del Guarda Templo Interno que, si es realizada correctamente, esta pequeña procesión puede ser muy impresionante. Debe recordarse que en el camino hacia la puerta, el Diácono Actuante está siempre a la izquierda en cada uno de los tres grados, de modo que cuando la procesión alcanza la pue ta y los diáconos gira esté a la derecha del candidato. Cuando el Guarda Templo Interno se hace a un lado después de elevar el p…l, E. o C., el Diácono Actuante toma al candidato firmemente por la mano derecha, le susurra instrucciones, lo conduce al taburete el arrodillarse y se detiene.
Cuando los Maestro malletea para la plegaria, cada diácono transfiere su Vara a la mano izquierda para cruzarla sobre la cabeza del candidato, y dan el signo del F. con la su derecha. Es absolutamente inmaterial, en el funcionamiento de e ulación, si la Vara del Diácono Actuante está cruzada delante del Diácono No-Actuante, o
v e r t i c a l )
Así como es el deber del Diácono No-Actuante colocar el taburete el arrodillarse antes de ir a la puerta, así es su deber ponerlo a un lado después de que el candidato se haya levantado después de la plegaria. Él también lo substituye en el frente del pedestal d l Primer Vigilante, excepto en tercer grado cuando el Segundo Diácono se ocupa de la pre ambulación y el deber se transfiere al Guarda Templo Interno.
Después de la plegaria, el Candidato es conducido alrededor de la casa de campo. Hay una pre ambulación en cada grado que el candidato haya recibido ya, y una pre ambulación, precedida por un aviso del Maestro, para el grado al cual está a punto de ser admitido. n el funcionamiento de emulación, el Diácono no toma posición y no da el signo con el Candidato.
En la Logia de Emulación y Perfeccionamiento (y de las Logias regulares) la disposición del cuarto de la Logia está de tal manera que conduzca al candidato al lado del pedestal del Segundo Vigilante. El Diácono Actuante tiene que realizar una “barajadura oblicua” a la izquierda, invirtiendo el procedimiento para recuperar el piso e la Logia después de la examinación. Donde, sin embargo, el espacio lo permite, no puede haber objeción (excepto en tercer grado cuando el Segundo Diácono está siguiendo detrás) a que esta maniobra sea realizada por un movimiento que “doble giro”; Esto es, por el Diácono girando hacia atrás usando al Candidato como pivote, como al cuadrar, y después alejándose, describiendo un giro más ancho, para traer al candidato nuevamente al piso de la Logia.
Cuando estén al lado de los pedestales de los Vigilantes el Diácono Actuante y el Candidato deben estar parados en escuadra (es decir. Dando cara al Oeste en el Pedestal del Segundo Vigilante y al Norte en el Pedestal del primer Vigilan e) y el Diácono debe girar solamente su cabeza para dirigirse al Vigilante.
Cuando la Logia debe ser cuadrada inmediatamente antes de conducir al candidato al lado sur del Pedestal del Primer Vigilante, es importante que el Diácono Actuante continúe en orientación al oeste, pisando fuera del tapiz en caso de necesidad, hasta que él y el candidato estén nivelados (Con respecto al sur) al lado del pedestal. La Logias se cuadra entonces de la manera normal. Debe ser observado a este respecto que aunque el cuarto de la Logia sea muy estrecho, por lo menos un paso debe ser dado por el Diácono y el Candidato después del giro, para completar la acción de cuadre.
Cuando el Candidato debe ser conducido del sur al lado norte del pedestal del Primer Vigilante, esto se puede realizar ya sea mediante una “barajadura oblicua” sobre el piso de la Logia, seguido por un movimiento de giro, o por el Diácono girando al candidato al revés de modo que él de frente al este, y después describiendo un giro semicircular de un lado del pedestal al otro. Sea cualquiera el método adoptado, esta particular maniobra es seguida siempre por el Diácono Actuante poniendo la mano del candidato en el del Primer Vigilante. Después de hacerlo, él toma posición a la izquierda del Candidato, y se asegura de que el último esté de frente al este. Esto es particularmente importante cuando el can dato a la iniciación todavía está en la oscuridad.
El método de avanzar del oeste al este en cada grado antes de la obligación es detallado bajo los deberes de los Diáconos individuales. Cuando se pregunta al candidato si está dispuesto a tomar la obligación, el Diácono Actuante debe incitarlo a contestar afirmativamente; si el candidato duda o parece confundido el Diácono debe susurrar “responda”, pero la decisión debe ser propia del Candidato. Durante la obligación los Diáconos sostienen sus Varas en sus manos izquierdas, cruzadas sobre la cabeza del candidato, como
en la plegaria. Es otra vez inmaterial cual de las Varas esté delante de la otra. En esta ocasión, sin embargo, cada uno toma posición y da el signo con su mano derecha (a excepción del Segundo Diácono en segundo grado). Bajan sus Varas cuando se descarga el signo, es decir, inmediatamente después que el candidato ha repetido la palabras finales de la obligación y
de que lo selle en el V.L.S.
Durante la transmisión que sigue en el primer y segundo grados, el candidato todavía está a cargo del Maestro. El Diácono Actuante debe por lo tanto intervenir solamente si es absolutamente necesario. (El Diácono no toma posición ni muestra el signo con el Candidato.) Cuando debe dictar al candidato las respuestas que debe dar en el coloquio con el Maestro, es esencial que sea excesivamente rápido de al dar la guía para la respuesta a la tercera pregunta, para asegurarse de que el candidato no pronuncie la palabra.
Cuando, durante el pre ambulación que sigue (en el curso de la cual se cuadra la Logia), el Diácono se dirige a los Vigilantes con posición y signo, y no transfiere su Vara a la mano izquierda. El método correcto está que descanse el extremo de la Vara en el piso y la parte superior en el hueco de su hombro derecho. Dependiendo de la tipo de piso en el punto en particular, puede encontrar necesario apoyar el extremo de la Vara contra el pie del pedestal o del candelabro para evitar que se deslice. Como en la pre ambulación anterior, el Diácono no toma posición ni da el signo con el candidato. Después de que él haya puesto la mano del candidato en la del Vigilante para la comunicación del Sn., él ajusta el pulgar del candidato ebe asegurarse siempre de que las frases con las cuales dicta las respuestas al candidato sean de una longitud aceptable, que el candidato no tendrá ninguna dificultad en repetir. Es de importancia particular que en el pedestal del Primer Vigilante' el Diácono
susurre al candidato solamente tomar posición, y debe ser listo, en caso de necesidad, de poner suavemente una mano de freno en el brazo del candidato. Es también importante que cuando el candidato explica a lo que hace alusión el signo p… l, el Diácono dicte la respuesta en el tiempo correcto - “preferiré ser ….“- yque se asegure de que el can didato sin cron ice su acción con sus palabras.
Cuan do el Can dida to es in v estido con la d iv isa del grado, el Diácon o Actuan te puede asistir al Prim er Vigilan te, en caso de n ecesidad, duran te el acto de l a in v estidu ra , pe ro él debe esta r pa rado dan do c ara al este cuan do el P rim e r Vi gilan te s e diri ge al can did ato . Mien tras q ue el Prim e r Vi gilan te se sien ta , él tom a posición en tre el Vi gilan te y el Can didato , los dos d an do ca ra al este ; n o es n ece sa rio av an za r al bo rde d el tapiz .
Cuan do el Di ácon o Actuan te con duce al Can dida to al pede sta l del Maes tro p ara la explicación de l a P.de T. d el prim er o se gun do g rado , es to tam bién se debe h ac er en un m ov im ien to que giro an ch o.
Cuan do el can dida to s e reti ra pa ra restaurar su apa rien cia en c ualqu iera de los p rim e ros dos grados, el Diácon o Ac tuan te lo gi ra h aci a adelan te (en sen ti do con trario al re loj) en el pedestal del Maes tro , lo con duce al n orte del pedestal del Prim e r Vig ilan te , gi ra al rev és (a la derech a), y le o rden a s aluda r. D espués de que el can did ato h a ya h ech o así, lo gira n uev am en te h acia adel an te y lo con duce a la pu erta de la Lo gia, e sfo rzán dose p ara sin cron iza r el úl tim o m ov im ien to con el Guard a Tem plo In te rn o. Este p rocedim i en to ilus tra dos prin cipios básico s que h an de observ a rse por a m bos Diácon os : prim e ro, 'que c uan do el Can didato tien e que ejec uta r un g iro de e ste a oes te , o el Diácon o Ac tuan te deb e colocars e siem pre en tre el Can did ato y Pedestal del M aestro; y en segun do luga r, com o ya se
antes
desde arriba. D
h a m en cion ado, excepto duran te la p re am b ulación , l a Lo gia n o se c uad ra, p ues se tom a l a ruta m á s co rta.
Duran te l as p reg un tas an tes del Aum en to y la Exal tación e s debe r del Diácon o A ctu an te para a yuda r al can dida to con sus respu estas si se prueba n ecesario; debe por lo tan to asegurarse de que él m ism o esté fam iliarizado con las respues tas . U n a v ez que el can dida to h aya con testado a l as p reg un tas , el Diácon o lo con duc e di recto al n orte d el pedes tal d el am o para l a tran sm isión . Después d e que el can did ato h a yan sido con fiado con la g .p. y p.p. po r el Maes tro , el Diá con o Actuan te lo con duce directam en te al n orte del pedestal del Prim er Vigilan te, lo gira h acia atrás, le instruye saludar y, después de que lo haya hecho así, lo gira hacia adelante y lo conduce, en sincronización con el Guarda Templo Interno, a la puerta de la Logia.
En la ceremonia de Exaltación, hay varias características adicionales en el procedimiento. Tan pronto como la Logia se ha abierto o se ha reasumido en tercer grado, los Diáconos preparan el S. . . t. En el modo de Emulación el s… t está siempre completamente abierto puesto, y es responsabilidad del Primer Diácono seleccionar la distancia correcta desde el frente del pedestal del Maestro. El método de extender el s . . . t es una cuestión de sentido común, pero es asombroso cómo se hace con frecuencia de una manera desaliñada o desprolija. El mejor método de realizar el procedimiento es como sigue.
El Segundo Diácono recoge el s. . . t - generalmente del pedestal del Primer o Segundo Vigilante, aunque en la Logia de Emulación y Perfeccionamiento se coloca por conveniencia debajo de la Plancha de Trazar - y lo trae al Primer Diácono, que mientras tanto ha seleccionado el lugar para el lado del este del s. . . t. El s… t habrá sido doblado normalmente en tres longitudes, paralelas al centro del g… e, y luego doblado o extendido en la otra dirección. El s… t debe, si es posible, ser desdoblado o desenrollado solamente en una dirección, y no ser abierto completamente, antes de ser puesto (orientado correctamente, y todavía doblado en tres) en el piso. Una vez la porció central del s… t está en posición, los lados pueden ser separados. Cada Diácono pone un pie como ancla en el punto del centro de su extremo (si un Diácono utiliza su pie derecho, el otro debe utilizar el izquierdo), entonces tomando la esquina del s… t en su mano opuesta aleja esa mano y pie del centro del S. . . t, así separándose un lado. Trae entonces nuevamente ese pie al centro, lo colca sobre el S. . . t para mantenerlo anclado, y repite el proceso con la otra mano y pie, así separando el ot o lado. El uso correcto y coordinado de este método aseg rará que el S. . . t sea puesto rápida y suavemente, y sin ningún pliegue significativo. También parece extremadamente con estilo. Un procedimiento similar en revés se sigue para recoger el S. . . t, aunque el pie se coloca a un tercio del largo frontal del s..t para hacer cada doblez y puede ser necesario cambiar las