• No se han encontrado resultados

manual coÌ-mico copia

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "manual coÌ-mico copia"

Copied!
157
0
0

Texto completo

(1)

QVATTROCENTO

G R U P O E D I T O R I A L

Miguel Lago (Vig mente uno de los pr panorama nacional Conocido por sus in tintos canales de te labor en Paramount sora 7 monólogos e un especial Pata hemos visto en pro (TVG), La mandrágo temente en el exito Antena 3, interpreta Diez años después d de la comedia y co ciones a sus espald sumando a su expe narios su licenciatur be este Manual del

MANUAL DEL CÓMICO

NOVA

TO

INCLUYE

“LOS NIÑOS ESTÁN GORDOS”

y otros monólogos

PRÓLOGO de

Agustín Jiménez

MANUAL DEL CÓMICO NOV

AT

O

(2)

MANUAL DEL CÓMICO

NOVATO

miguel lago

(3)

© Miguel Lago, 2010 © Escribe tu libro, 2010 Primera edición: febrero 2010 Diseño y maquetación: Quadro Imprime: CoboPrint

ISBN: 978-84-936392-1-1 Depósito legal: M-4405-2010

Reservados todos los derechos. No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del copyright.

(4)

A Laura, esposa y amiga. Todo es contigo y por ti. Gracias.

A Lucía, mi hija, sin duda mi mayor logro. Papá te quiere.

A mi familia, especialmente mis padres y hermanos.

A mi perrita. Amor incondicional.

A todo aquel que se alegre por tener este libro en sus manos.

(5)
(6)

Prólogo de Agustín Jiménez . . . . 9

Presentación . . . 13

Cómo saber si lo tuyo es realmente la comedia . . . 21

1. Qué ocurre cuando decides ser cómico . . . 23

1. Tus padres: “Pero hijo mío, qué hemos hecho mal” . . . 24

2. Tu pareja: “Ya decía yo que tú…” . . . 25

3. Tus hijos: “Anda, vete a reírte de tu padre…” . . . 26

2. Diez mandamientos que debes cumplir, salga el sol por donde salga, si te quieres dedicar a la comedia . . . 29

1. No copiarás nunca . . . 29

2. Respetarás al público por encima de todas las cosas . . . 30

3. Respetarás al compañero como a ti mismo . . . 30

4. Te preocuparás por conocer el trabajo de los demás . . . 31

5. Tu mejor presentación: la humildad . . . 32

6. Sé exigente con todos los aspectos de tu trabajo . . . 32

7. No llegarás tarde a tu actuación . . . 33

8. Sobre el escenario darás siempre lo mejor de ti . . . 33

9. El humor no es una ciencia exacta y no tiene dueño . . . 34

10. Tu objetivo final será que se te recuerde como un “gran artista y mejor persona” . . . 35

(7)

3. Espejos en los que mirarse . . . 37

1. Los cinco grandes . . . 39

2. Y llegó Paramount Comedy . . . 41

3. La influencia americana . . . 42

4. Qué tienes tú que no tienen los demás . . . 45

1. El cómico persona . . . 46

2. El cómico personaje . . . 46

5. El monólogo cómico, las bromas y sus mecanismos . . . 49

1. Partes de la broma: premisa, enlace y remate . . . 50

Premisa y remate . . . 50

El enlace . . . 53

Un pasito más . . . 54

Libreta de ejercicios . . . . 60

2. Cómo obtener temas . . . 68

Seleccionar un tema . . . 70

Elaborar lista de detalles . . . 73

Asociar sensaciones a cada detalle: la actitud . . . 76

Extraer premisas . . . 78

Escribir remates . . . 80

3. Los mecanismos de la broma . . . 82

La comparación . . . 82 Libreta de ejercicios . . . . 86 La exageración . . . 91 Libreta de ejercicios . . . . 93 El callback . . . 96 El número tres . . . 97 Libreta de ejercicios . . . 100

Mix direction o requiebro . . . 104

(8)

6. Ensamblando las piezas . . . 115

1. El ritmo . . . 115

2. Economía lingüística . . . 116

Libreta de ejercicios . . . 119

7. Ventajas e inconvenientes de dedicasrse a la comedia . . . 123

1. Ser cómico es maravilloso . . . 123

2. Ser cómico es una faena . . . 124

3. Conclusiones . . . 125

8. Preguntas y respuestas acerca del apasionante mundo de la comedia . . 127

9. Conceptos básicos del monólogo cómico . . . 139

10. Algunos locales en los que disfrutar de monólogos de humor . . . 141

Epílogo . . . 143

Anexo. Ser pobre, el wonderbra y los niños gordos . . . 145

(9)
(10)

Era cuestión de tiempo que alguien escribiera un manual para cómicos que empiezan, aunque en mi humilde opinión considero que no es bueno incitar a la juventud (o a los que se sienten jóvenes) a comenzar algo que implica visitar locales nocturnos en los que tendrás barra libre, te propondrán sexo gratuito, que-rrán que les firmes autógrafos en los lugares más recónditos del cuerpo... No es bueno. Pero sin duda era necesario que existiera un libro así y que además estuvie-ra escrito por alguien que se dedica a ello.

Miguel Lago resuelve todas esas dudas que muchos a lo largo de nuestra carrera nos hemos planteado, pero que nadie respondía o se guardaba como un secreto inconfesable bajo el epígrafe "Ahí te busques la vida". Porque este libro ante todo es un acto de generosidad para y con la comedia en este país.

En ausencia de manuales, los que nos dedicamos a esto de la risa, hemos tenido que beber unos de otros o adivinar a golpe de fracaso cómo es el dibujo de un nuevo género que aún tiene restos de lápiz recién borrado.

Cómicos veteranos podrán tras estas páginas pasar a limpio muchos de los vicios adquiridos por la desidia del éxito y superar ese temor a componer algo nuevo. Y los cómicos novatos a los que el manual se refiere dejarán de inundar mi página de facebook con preguntas muy difíciles de responder a golpe de chat... (Miguel Lago me ha quitado un peso de encima.)

Y también quisiera tras estas palabras hacer llegar la alegría que me pro-duce dar referencias del libro de Miguel Lago cuando acabe una actuación y un joven, que aún explora el afeitado, se me acerque para que le resuelva los enigmas de este oficio.

(11)

Por suerte existe este manual, lo que por otra parte ayuda a consolidar un género. Y ya quedan muy atrás en el tiempo conversaciones surrealistas con due-ños de locales, que por mera aportación a la intrahistoria del mundo de la comedia me atrevo, para dar colofón a este prólogo, a transcribir aquí:

Año 2001, un local de las afueras de Madrid. Un cómico es enviado para hacer un monólogo. Queda hora y media para que la actuación comience. Conversación con el dueño del garito que programa a granel y entre cantautores, magos, cuentachistes... le han colado un monologista.

COMICO:Buenas… venía por lo de la actuación de esta noche. DUEÑO:Ah… sí. El humorista ¿no?

COMICO:Bueno… Digamos que yo hago monólogos.

DUEÑO:Amos no me jodas… ¿Te vas a poner ahí a soltar una parrafada mientras la gente está tomado copas?

COMICO:No… pero no son monólogos de teatro… o sea, sí se hacen a veces en un teatro, pero esto es como de risa.

DUEÑO:Entonces son chistes…

COMICO:No son chistes,son… monólogos. Como en "El club de la comedia"…

DUEÑO:¿Ein?

COMICO:El nuevo programa de la tele… Que echan en el canal plus y en un canal de comedia "Paramount Comedy".

DUEÑO:Es que yo la tele… además no tengo el plus y el "Primun Comeri" ese ni idea de lo que es. Bueno, tú sube ahí y luego ya veremos si te pago o no, porque a mí esto de que te pongas a hablar y hablar como que no…

COMICO:Necesitaría una banqueta… para el escenario.

DUEÑO:No, si encima va a trabajar sentado el señorito. Si es que… Por cierto…

¿qué escenario? Aquí hemos puesto unas tarimas de aglomerao sobre unos cajones de cerveza así que no te muevas mucho no vayamos a tener una desgracia… Bueno, tampoco creo que te muevas porque el cable del micrófono no es muy largo y si tiras de él te puedes llevar detrás la mesa del técnico.

(12)

DUEÑO:El técnico soy yo mismo, chaval.

COMICO:Era para probar sonido.

DUEÑO:Ya te digo yo como va el tema… ¿Ves esos altavoces? Pues no te acerques a ellos si no quieres reventar los tímpanos con el acople.¿Estamos?

COMICO:Estamos. La actuación estaba anunciada a las 22:30 ¿no?

DUEÑO: Sí… bueno… Pero vamos a empezar a las doce mejor. Así la gente va bebiendo y yo hago caja. En cuanto lleves media hora de actuación haremos un parón de una media hora… Aunque si la gente tiene mucha sed tal vez alarguemos a una hora la pausa…

COMICO:Entonces tal vez estemos hablando… de terminar a eso de las 2…

DUEÑO:Como poco.

COMICO:Es que si he venido a las nueve… Voy a estar aquí como cinco horas y… DUEÑO:¿Y?

COMICO:No… Nada. Me voy a cenar algo y vuelvo a las doce menos diez.

DUEÑO:A las doce incluso… no creo que empecemos puntuales.

(La actuación por suerte fue un éxito y el cambio de actitud del dueño del local se hizo notar)

DUEÑO:Pues no sabía yo nada de esto de los monólogos… Parece que a la gente le ha gustado.Ya te llamaré para más veces… Toma aquí tienes el dinero… Es lo que hay. Ten en cuenta que ha venido muy poca gente porque no te conoce ni El Tato, pero eres bueno chaval, eres bueno y yo creo que si metes algún chiste… Mira te voy a contar unos cuantos que yo me sé y los incluyes en el espectáculo.

(Y darán las cinco de la mañana…Y un veinte por ciento de lo cobrado se irá en el taxi de vuelta a casa. Pero hay que prepararse para la actuación de pasado mañana en un pub de las afueras de Ávila donde se hacen monólogos después del certamen de karaoke)

Esta conversación es real pero por suerte, y gracias a muchos cómicos como el autor de este libro, el género comienza a ser respetado y estas cosas ya no pasan... o sí.

(13)
(14)

Ser cómico ha sido algo que he querido desde siempre, incluso desde antes de saberlo, incluso desde antes de saber ni qué era la comedia ni cómo fun-cionaba… no sé, era algo que sabía sin saber por qué.

Mi primer recuerdo sobre un escenario nada tiene que ver con el monó-logo, creo que era la puesta en marcha de una pieza de break-dance a mediados de los ochenta, con cuatro o cinco años. Recuerdo que no era capaz de girar yo solo y, con la espalda contra el suelo, mis compañeros me lanzaban por las piernas como si fuese una peonza… no fue monólogo, pero algo de comedia desde luego que tenía. Mi segundo recuerdo no tiene lugar sobre un escenario. Si cierro los ojos, estoy en una comida familiar el día de Navidad, finales de los ochenta y entonces sí que hago un monólogo, no recuerdo su duración, ni siquiera de qué trataba, creo que del robo a un banco, sólo sé que mi padre había grabado en Televisión Espa-ñola un programa en el que salía el gran Eloy Arenas “qué horroróscopo Dios mío, qué horroróscopo” y que yo lo veía una y otra vez, hasta que me lo aprendí.

No recuerdo el texto, sólo la frase final “esto no es una pistola sino la L del coche en el que me voy a escapar ahora mismo”. Si está leyendo esto, señor Are-nas, mi primera actuación fue con un texto suyo… ya hablaremos de royalties.

De ahí el salto ya es muy grande, pero con la comedia de fondo. Quizá no sea relevante pero siempre he sido un gran aficionado al cine, siempre me he reído mucho y siempre he tenido el deseo de formar parte de ese mundo. La prime-ra vez que pisé Madrid, con trece años, entprime-ramos en la capital a eso de las 9 de la noche, mis padres y, en el asiento de atrás, mis dos hermanos y yo; nos adentramos en la Gran Vía rumbo a nuestro destino, todavía siento el hormigueo en la tripa cuando repito ese trayecto, aquellas luces de los cines me hicieron pensar que había magia… lejos me quedaba el desear formar parte de ellas como ahora me ocurre… pero algo se me quedó dentro.

(15)

Dicen que también tiene que ver el ser “el graciosillo de clase”, no era premeditado, ni siquiera me gustaba dar la nota, pero reconozco que me encantaba soltar al aire comentarios relativamente ingeniosos… ¿tendrá algo que ver?

Así llegó la universidad y el teatro, o el teatro y la universidad, me cues-ta reconocer qué fue primero, entonces aparece el encorsecues-tamiento, el texto clási-co… el aburrimiento más absoluto y siento que me ahogo, el tedio me lleva a huir en pos de textos divertidos, pero me cuesta encontrarlos, ¿por qué todos los que quieren ser actores no quieren hacer comedia? Siempre con esa tontería de “yo quiero ser un actor serio”.

Por eso, entre bodrios infumables incluso escritos por mí y representa-ciones curiosas de obras de Lorca, decido dejar a un lado los ensayos, dejar de com-partir aplausos y me embarco en el proyecto que poco a poco mayores satisfaccio-nes me da… el humor.

Escribir mi primer texto lleno de imperfecciones y que conservo manus-crito como oro en paño, sentir el calor del público en las primeras actuaciones, se convirtió en un vicio totalmente confesable pero igual de pernicioso.

Creo que por eso el cómico tiende a ser un ególatra, a mirar en exceso su propio ombligo, porque está solo frente a la hoja en blanco y solo frente al público, tú y el micrófono, nada más, siempre sobre una fina línea que separa el éxito del fracaso, todo son sensaciones, una primera broma al aire y una respuesta satisfactoria… o no. Como en todo, luces y sombras, ése es el espíritu de este libro, aquí encontrarás cómo escribir un monólogo de humor, como crear material cómico, cómo afrontar ante ti y los demás la idea final de querer dedicarte a la comedia y, sobre todo, un concepto fundamental, cómo ilusionarte por una profesión maravi-llosa en la que, espero que pocas veces, también lo pasarás mal.

Manual del cómico novato pretende ser exactamente eso, un libro que te

acompañe en tus comienzos, que lleves bajo el brazo y al que poder recurrir de cuan-do en cuancuan-do en busca de información que te pueda resultar útil. La idea es que lo utilices hasta que tu experiencia y tu propio conocimiento superen lo que en estas páginas se encuentra. Este manual está escrito desde la humilde experiencia de un compañero, de otro cómico novato que lucha día tras día por dejar de serlo… nova-to, cómico lo seré siempre.

(16)

Las luces de la sala se apagan, el cañón ilumina el esce-nario, un taburete y un pie con un micrófono, un grupo de personas han venido a verte a ti, esperan algo muy concreto ¿serás capaz de dárselo?

(17)
(18)

El hotel está casi vacío, el colchón es muy duro y la almo-hada demasiado blanda para tu gusto, vas a estar ahí tres días… es tu mayor contacto con la realidad. Cada una de las tres noches te vacías sobre el escenario, estás muy lejos de casa y todavía te quedan más viajes… la soledad.

(19)
(20)

El aplauso, el reconocimiento y el sonido de las risas, es sin duda la mayor recompensa.

(21)
(22)

A pesar de que me temo que esto va a ser una cosa de eso que llaman duende en el flamenco, de eso que o lo tienes o no lo tienes, vamos a intentar descubrir con una serie de preguntas si el mundo de la comedia te recibirá con los brazos abiertos.

1. Cuando estás con tus amigos…

eres el más gracioso sin lugar a dudas.

siempre que te tomas unas copas rompes con todo. no tienes amigos.

2. De pequeño en el colegio eras…

extrovertido, simpático y divertido, amén de querido por todos los profe-sores y alumnos.

el más rebelde y gamberro al que los profesores llegaron a hacer budú. no tuviste infancia.

3. En tus relaciones con los chicos/as…

te llevas al huerto a quien quieras con tu personalidad arrolladora. pasas de la peña, vas a tu bola.

no tienes relaciones. c b a c b a c b a

CÓMO SABER

(23)

4. Cuando ves el cielo estrellado piensas…

qué pena de nubes, mañana va a llover.

no sé qué era lo que me fumé que veo meteoritos. sin las gafas no veo las estrellas.

5. Tienes este libro en la mano porque…

eres la monda.

llevas media hora hojeándolo en la librería y no piensas pagar un duro. ¿qué libro?

Como ocurre con todos esos test elaborados por los mejores especialistas para revis-tas estúpidas deberás contar si tienes mayoría A, B o C.

• MAYORÍA A:

Eres un poco sobradillo, me parece a mí que mereces una pequeña

cura de humildad, recuerda que una de las claves de la comedia está en ser gra-cioso o divertido y no en “ir de gragra-cioso o divertido”. De todas formas. como no queremos que te hundas ni que te enfades, piensa que siempre se puede aprender algo y, a lo mejor, transformar toda esa energía en comedia de alto standing.

• MAYORÍA B:

Eres un delincuente con claros problemas con el alcohol y las

dro-gas, además de hacer robos a pequeña escala, timos y otros divertimentos. Creo que respondes a un perfil de cómico muy determinado, me da la sensación de que con esa personalidad de kinki que tienes, esta profesión te puede venir como ani-llo al dedo ya que gran parte de ella se desarrolla por la noche en bares, pubs o discotecas… además, a los cómicos las copas se las suelen dar gratis.

• MAYORÍA C:

Eres perfecto para la comedia, sólo con pensar en alguien cuya vida

sea tan triste, me parto de risa. Tu vida es un generador de monólogos perfectos, creo que vas a triunfar en la comedia de una forma aplastante.

A todas las mayorías A, B o C, solemnemente os digo que habéis sido admitidos de manera inmediata en este “curso” de comedia.

BIENVENID@S

c b a c b a

(24)

Se supone que existe un momento en la vida de todo ser humano en el que se le enciende una lucecita en la cabeza que le indica qué camino debe seguir, si quiere ser cirujano se matriculará en Medicina, si quiere ser ingeniero se matriculará en Ingeniería, si quiere ser abogado se matriculará en la cafetería… siempre hay un lugar al que acudir.

¿Pero qué hacer si lo que realmente deseas es ser cómico?

A día de hoy no tenemos una facultad expresamente creada para esto. Vale que este libro te puede ayudar, pero de ahí a ostentar un título… La clave está en lo que tú desees porque, como dicen por ahí, “ten cuidado con lo que deseas porque se puede cumplir”.

La mejor escuela es el escenario, sobre esto no cabe ni la más mínima duda. Claro que existen unos conceptos básicos que debemos controlar. Y, puesto que nadie hace cientos de actuaciones para ver si quiere ser cómico o no, sino que con la pri-mera o incluso sin hacer ninguna ya lo tiene claro, lo mejor será que dediquemos estas primeras páginas a desarrollar todas aquellas reacciones que te encontrarás en cuanto hagas público tu deseo de ganarte la vida haciendo reír a los demás. Esta lucecita se puede encender en cualquier momento. Tengo compañeros que se han dedicado a la comedia desde siempre, desde muy jóvenes; otros, en cambio, lo descubrieron ya casados y con hijos; existe también un término medio que, rozan-do la treintena y después de haber pasarozan-do por muchos curros, encuentran en esto su vocación.

1

(25)

Pertenezcas al grupo que pertenezcas seguramente te encontrarás en situaciones como éstas:

1. TUS PADRES:

“Pero hijo mío, qué hemos hecho mal”

Existe un tipo de cómico, que está apareciendo mucho hoy en día, que es el que se sube al escenario con veintipocos años y aún viviendo en casa de sus padres… menudo marrón.

Pensar que tus padres lo van a aceptar y comprender desde el primer momento es un poco iluso; de hecho, lo más probable es que disimulen durante toda tu vida… pero de ahí a ser felices con la noticia existe un camino que a día de hoy nadie ha cruzado.

Que sí, que tus padres te quieren mucho y todo eso, de hecho te acompañarán el día de mañana, más o menos orgullosos, al homenaje que harán tus compañeros para celebrar tus ¡50 años en la profesión!, y aún en ese momento tus padres segui-rán pensando “si hubiera estudiado una carrera”. Porque los padres, padres son. Debemos tener en cuenta que la profesión de cómico en este país está cambiando, lejos quedan los cuentachistes o los actores de revista. Hoy lo que “se lleva” es el monologuista más o menos joven que se patea todos los bares del país para ganarse unos eurillos, de modo que, en esta piscina llena de pirañas y tiburones que es el mundo del espectáculo, con la incertidumbre de no saber qué dinero vas a tener el mes que viene, si vas a trabajar o no, o simplemente si con el paso del tiempo lle-garás a triunfar, sabiendo que es infinitamente más alto el porcentaje de compañe-ros que se quedan por el camino que el de los que llegan a la meta, es lógico que tu madre prefiera que trabajes tras la ventanilla de alguna sucursal bancaria.

Una reacción clásica, al menos fue lo que me ocurrió a mí, es ésa de…

Me parece muy bien, en tu tiempo libre haz lo que quieras pero acaba la carrera que estás estudiando… que para eso te la estoy pagando ¡merluzo!

Porque somos muchos los compañeros que descubrimos esto del monólogo en la universidad. Lo cierto es que fue un buen consejo, mi padre insistía en que

(26)

acaba-se la carrera por si lo de la comedia no me salía bien, me imagino que lo que en rea-lidad pensaba era algo como…

Este chaval siempre con tonterías, a ver si se le pasa como esa vez que quiso ser torero.

Esta manera es muy buena, en los comienzos se puede compaginar perfectamente, eres joven, tus padres quedan contentos y tú tienes una formación que quizá nece-sites algún día, porque como iremos desgranando a lo largo de estas páginas esto es una profesión muy, pero que muy, dura.

2. TU PAREJA:

“Ya decía yo que tú…”

Por otra parte, tengo también muchos compañeros que no hicieron un monólogo hasta bien entrada la treintena; hasta ese momento habían terminado una carrera, habían estado trabajando en la recepción de un hotel, como farmacéuticos, auxi-liares de vuelo, camareros… mil y una profesiones distintas bastante alejadas de esto de la comedia.

La cuestión entonces es ¿por qué?

Supongo que el que es cómico, lo es siempre. Insisto en que esto de los monólogos es un fenómeno relativamente reciente en este país, por lo que los nacidos en los ochenta han cogido una ola buena que les ha pillado incluso antes de destetarse y los de los setenta ya habían tenido que buscarse las patatas tiempo atrás.

Sea como fuere, y aun a riesgo de tirar piedras sobre mi propio tejado, diré que este es mi segmento favorito de cómicos, personas que de verdad saben lo que es tener que currarse cada céntimo y que, después de una serie de experiencias profesiona-les mejores y peores, se meten en esto como lo que realmente es: una profesión. Generalmente estos sujetos ya no viven con sus padres, suelen compartir su vida con su pareja, de modo que la situación es obvia:

Cariño, dejo el curro, me voy a meter a cómico.

Lo lógico sería pensar que tu pareja te va a apoyar siempre hagas lo que hagas. Por regla general, y hablo por experiencia propia y por lo que me han contado muchos

(27)

compañeros, lo realmente habitual es, sorprendentemente, ¡que sí!, ¡que te apoyan! Incluso acuden orgullos@s a ver el espectáculo e incluso te ayudan a probar tus tex-tos, te dicen qué tal has estado…

Ahora que debes estar preparado, porque las parejas son los críticos más duros y feroces de la historia de la humanidad. Ríete tú de Risto Mejide.

3. TUS HIJOS:

“Anda, vete a reírte de tu padre…”

En último lugar tenemos a los cuarentones. De esta especie existen aún unos pocos, hombres o mujeres que después de una vida plena y cuando en teoría deberían de evitarse los disgustos y las complicaciones, pensando ya en una jubilación feliz, les da por dejarlo todo y meterse a cómicos… menudo panorama.

Lo más curioso es que estamos hablando de padres de familia con su bigote o con sus pelos en las orejas, vamos, todo un espectáculo; en una profesión llena de juven-tud, este perfil de comediante se agradece porque ofrece un punto de vista fresco y singular.

Como iremos viendo a lo largo de estas páginas, los temas que un cómico trate deberán ser creíbles, el espectador deberá creer a ciegas que lo que cuentas es cier-to y te pasó a ti; por eso, un chaval de 20 años no podrá hablar de sus hijos o de su ex-mujer… pero estos cómicos sí.

El momento en que lo plantan todo debe ser digno de grabar en vídeo ¿cómo lo harán? Después de 30 años en la fábrica de chinchetas, un día se plantan y gritan “a tomar por…” y se van para casa y de ahí a un escenario, menudo momento. A mí, particularmente, este tipo de cómico me resulta muy entrañable, sobre todo porque demuestran que en esta vida puedes conseguir lo que te propongas y da igual en el momento concreto en el que estés… sólo hay que desearlo y atreverse. Es probable que muchos de los cómicos que por ahí circulan o futuros cómicos que estéis leyendo estas páginas, no os identifiquéis con ninguno de estos tres grupos. No pasa nada, esto no es ciencia, de lo que se trata es de recoger el espíritu de esta profesión y de darse cuenta de lo heterogénea que es, de todo lo que te puedes encontrar y, sobre todo, de saber que da igual de dónde venga el cómico, porque de

(28)

comedia no hay escuelas, lo único importante es que, cuando te subes al escenario, el público te quiera y se ría… que no es moco de pavo.

Precisamente por esto, pertenezcas al grupo que pertenezcas, no olvides estas reglas fundamentales:

Sea cual sea tu origen, no eres MENOS que nadie

Sea cual sea tu origen, no eres MÁS que nadie

(29)
(30)

Realmente no sé qué podemos explicar que no haya quedado claro en el título de este capítulo. Si bien es cierto que hemos dicho ya varias veces que el objetivo de este libro no es sentar cátedra, ni decir cómo se tienen que hacer las cosas de mane-ra exacta e inamovible, en lo que respecta a estos diez preceptos debemos insistir en que, seas quien seas, deberás tener este decálogo presente siempre, si eres cómico o si vas a serlo. Es lo único que realmente vamos a exigir, el resto de conceptos utilí-zalos como te plazca, moldéalos, revísalos, reinvéntalos; pero por favor, estos diez, cúmplelos.

1. NO COPIARÁS NUNCA

Parece una perogrullada y nada más lejos de la realidad. Por muy triste que resulte, existe una corriente de advenedizos que han hecho del saqueo su bandera, se han sentado delante del ordenador o de la televisión y han ido cogiendo los textos de diferentes cómicos para “versionarlos” en unos casos o directamente reproducirlos en otros.

Sea lo uno o lo otro, en ambos casos es lo peor que se puede hacer. Si quieres ser cómico debes saber que cada palabra que salga de tu boca deberá ser única y origi-nal, escrita, pensada, creada por ti… puedes hablar de los embarazos aunque otro compañero lo haya hecho, comparte temas, pero no robes ni una sola broma jamás. En Estados Unidos, auténtica cuna de la comedia a nivel mundial, si robas una sola coma se te expulsa de la profesión de manera inmediata; aquí, como todavía esta-mos en pañales, a lo sumo te caen unas bofetadas, pero todo se andará.

2

DIEZ MANDAMIENTOS QUE DEBES CUMPLIR,

SALGA EL SOL POR DONDE SALGA,

SI TE QUIERES DEDICAR A LA COMEDIA

(31)

Este debe ser el compromiso fundamental que debes adquirir contigo mismo y con la profesión. Además, ten en cuenta que no estamos hablando solamente de copiar a cómicos de aquí, no te metas en webs de vídeos a ver a cómicos americanos o de otro país cualquiera y le robes pensando que “como está en inglés seguro que no me pillan”, te van a pillar pero enterito… no sólo tú tienes Internet.

No seas ladrón.

2. RESPETARÁS AL PÚBLICO POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS

Este es un concepto muy global, que puede estar referido a diversos aspectos; por ejemplo, entronca con el anterior, el público no es tonto, por lo que no les cuentes cosas que ya han oído por boca de otros porque te van a correr a gorrazos.

Tampoco caigas en el error de, si no se ríen, pensar “menudos ignorantes, no están preparados para mi humor tan genial”; amigo mío, si tan genial es se debe-ría reír todo el mundo; además, el buen cómico es aquel capaz de llegar a cuanta más gente mejor; si por el contrario quieres ser un cómico de minorías, piensa en todo caso “no me entienden, no es mi público”, de esta forma no faltarás al res-peto a nadie.

Si llegas a ser famoso, no te vuelvas gilipollas, recuerda que quien se acerca a ti por la calle o al acabar una actuación, lo hace con ilusión porque de alguna forma te admira, lo más probable es que esté nervioso, trátalo con cariño y con una sonrisa siempre, para ti es alguien más, pero para él es un momento único.

En último lugar TRABAJA, no vayas diez veces al mismo local con el mismo monó-logo que ya aburre a las ovejas; intenta innovar para que todo el mundo te quiera ver siempre pensando ¿con qué me sorprenderá esta noche?

3. RESPETARÁS AL COMPAÑERO COMO A TI MISMO

Por lo pronto te diría que no cotillees, que es muy feo; pero como eso es imposible, te pediré que por lo menos seas discreto y, sobre todo, nunca hables mal de un com-pañero, sea lo que sea lo que te haya hecho, delante de un empresario, programa-dor… no boicotees el trabajo de nadie.

(32)

Si te hacen la famosa pregunta de “¿Fulanito qué tal es?, aunque sea el peor cómi-co del mundo y un asqueroso, no le digas eso; si no tienes nada bueno que decir contesta “No lo conozco”, y ya está. Debes de ser lo más elegante posible.

Esto sirve también por si te da por poner verde a un compañero delante de otro. Piensa que, a lo mejor, entre ellos son amigos. Colega, has metido la pata pero bien. Te está bien empleado por portera.

4. TE PREOCUPARÁS POR CONOCER EL TRABAJO DE LOS DEMÁS

Ante todo, por supuesto, respetarás el trabajo de los demás. El respeto está implíci-to en implíci-todos y cada uno de esimplíci-tos mandamienimplíci-tos, pero éste en concreimplíci-to se refiere a que no es normal que te dediques a la comedia y no sepas quienes son Agustín Jiménez, Javier Veiga, Ricardo Castella, Eva Hache… y tantos otros fenómenos. Aunque no salgan en televisión, debes conocerlos; por lo menos no cometerás este error:

En una conocidísima sala madrileña probaban texto un par de noveles. Finalizada su actuación y ya cerca de la barra, se encontraba, por casuali-dad un conocidísimo cómico, amigo del dueño del local y que había pasado por allí a tomar una cerveza.

El empresario los presentó, dijo sus nombres y se inició una banal conver-sación entre los tres. Al ser requerido el empresario por una de las camare-ras la conversación quedó limitada al cómico y al novel; este último dijo al primero “pues yo llevo poco tiempo pero estoy pegando super fuerte, y a ti, ¿te gustaría hacer monólogos?”

Menudo personaje, estaba en el local actuando en una noche de micrófono abierto, su único currículo era haber salido una vez en la televisión digital y no sólo se jactaba de ser “importante” sino que ninguneaba a su interlocu-tor… y eso que era XXX, uno de los mejores cómicos que hay en España.

Moraleja: en primer lugar deja la prepotencia a un lado siempre, y en segundo, si de verdad eres cómico, debes conocer al menos a los que llevan toda la vida trabajando. Quizá por las XXXno te suene, pero en cuanto te dediques un poco a esto te con-tarán esta historia; a mí permíteme ser discreto, que no tengo tiempo para aboga-dos y cosas.

(33)

5. TU MEJOR PRESENTACIÓN: LA HUMILDAD

Con suerte y dedicación llegarás a ser una auténtica estrella, o simplemente uno de los muchos cómicos que se ganan la vida con esto, que no es poco; a lo mejor no te conoce todo el mundo, pero mucha gente te reconocerá e incluso te admirará, por-que hacer reír es algo maravilloso y provoca en la gente un cariño muy sincero. Sea en un caso o en otro, no sólo no debes despreciar o ningunear a nadie (esto vale para cualquier profesión en cualquier ámbito de la vida) sino que deberás llevar una sonrisa permanente, ¡qué quieres!, si te agobia que la gente te reconozca, que te hable… entonces dedícate a la orfebrería o sé notario que se gana más dinero y la peña te deja en paz.

Del mismo modo, cuando llegues a un local, por muy importante que te creas, sé agradable, pide las cosas con cariño, tómate algo con la gente, que todo esto reper-cutirá positivamente en tu trabajo.

Un cómico debe cuidar su imagen, como todos los artistas; además, es muy proba-ble que, cuando tengas ya una trayectoria más o menos importante, cómicos recién llegados quieran un consejo, una ayuda… bríndasela, piensa que para que tú lo con-siguieras alguien te ayudó… es hora de devolver lo que te han dado.

6. SÉ EXIGENTE CON TODOS LOS ASPECTOS DE TU TRABAJO

Elabora un horario y respétalo, procura ser ordenado para que tu faceta creativa crezca; escribe y trabaja, pule tu material; recuerda que el cómico que pasa a la his-toria es aquel que ha sabido ir evolucionando, mejorando… eso sólo se consigue con esfuerzo.

Lo tuyo no consiste solamente en escribir e interpretar, preocúpate por saber cómo funciona un equipo de sonido para poder probarlo antes del espectáculo y ver que todo está correcto; además deberás exigir, siempre con cariño y humildad, que se den las condiciones mínimas para el desarrollo de tu actividad en el local, por ejemplo:

• Que el sonido llegue con claridad y nitidez a toda la sala. • Que el escenario sea firme y acorde con el espectáculo.

(34)

• Que haya alguien en la mesa de sonido solucionando los posibles problemas que puedan suceder.

• Que dicha persona colabore si necesitas poner música a lo largo de tu show. • Que no hagan café durante el espectáculo ni nada que sea ruidoso.

• Que el tiempo de descanso entre pase y pase no exceda los veinte minutos. Y muchos más aspectos que veremos más adelante.

7. NO LLEGARÁS TARDE A TU ACTUACIÓN

Existen una serie de imponderables que a veces no podemos controlar, un avión que se retrasa, un accidente que colapsa la autopista, una gastroenteritis en pleno viaje en autobús (no os riáis que pasa y no se lo deseo a nadie, que en los buses sólo per-miten aguas menores)… pues aun con todo esto, debemos planificar nuestros via-jes de tal forma que nunca lleguemos tarde. Procura llegar a la sala con tiempo sufi-ciente para conocer el local o hacer las pruebas necesarias.

Una actuación puede comenzar, como mucho, con quince minutos de retraso pero no más; hay veces que el público llega tarde… mala suerte, tu prioridad serán siem-pre aquellos que hayan llegado a su hora.

8. SOBRE EL ESCENARIO DARÁS SIEMPRE LO MEJOR DE TI

No hay actuaciones de primera y actuaciones de segunda, cuanto te subes a un esce-nario, el que sea, es porque te has comprometido previamente, y la palabra hay que mantenerla siempre.

Quizá te encuentres en situaciones tensas, en lugares en los que, por diferentes cir-cunstancias, el público allí presente no es aquel al que estás acostumbrado, aun así deberás esforzarte todo lo que puedas para que la actuación sea un éxito.

Ten en cuenta que, en otras ocasiones, el que no estará bien serás tú porque estés resfriado, porque tengas fiebre o simplemente porque llevas muchos días fuera de casa y estás cansado. Recuerda en ese momento que el público no tiene esa infor-mación y además no tiene la culpa de tus problemas, con lo que no sólo no deberás pagarlo con ellos, sino que sacarás lo mejor de ti mismo para que todo sea perfecto.

(35)

En el escenario no eres la persona, eres el artista; si tienes la mala suerte de que te han dado una mala noticia el mismo día del espectáculo, o el día antes, o la sema-na antes… y te ha afectado mucho tienes dos opciones, o suspender la actuación porque no te encuentras con fuerzas o porque en ese momento tu presencia se requiere con mayor necesidad en otro lugar, o seguir adelante.

Ten en cuenta que, si sigues, será bajo tú responsabilidad; será duro, pero si vuelcas toda tu energía, todo tu cariño y toda tu fuerza, todo eso que tú envíes se te devol-verá y lograrás, aunque sea con el corazón encogido, demostrarte a ti mismo que eres un artista por encima de todas las cosas.

9. EL HUMOR NO ES UNA CIENCIA EXACTA Y NO TIENE DUEÑO

Lo que a ti te divierte, a lo mejor a los demás no; con esto no quiero decir que debas cambiar tu humor, de eso nada. Tú plantea tu espectáculo en clave de lo que a ti te gustaría ver sobre un escenario.

Cuando se te ocurren bromas divertidas, deberás probarlas; si a la primera no te entran, tranquilo, ya entrarán, a lo mejor hay que pulirles algún aspecto. Claro que si ves que las has probado mil veces y nada, a lo mejor es que son malas.

No hay una fórmula exacta para hacer reír; lo que sí hay, como veremos, es temas mejores y peores, pero de todos se puede sacar material divertido.

Lo que único que debes tener claro siempre es que el humor, como los colores, es variado y va por gustos. No cometas el error de creer que sólo lo que tú haces es divertido y original, que has venido a la tierra para revolucionar el mundo de la comedia, y que quien no entiende tu humor es imbécil; si piensas de esta forma estarás vulnerando el segundo mandamiento… probablemente el más importante.

10. TU OBJETIVO FINAL SERÁ QUE SE TE RECUERDE

COMO UN “GRAN ARTISTA Y MEJOR PERSONA”

Quizá te resulte cursi o un tanto remilgado, que en un libro dedicado a la comedia uno de los mandamientos sea aspirar a ganarte el cielo, pues qué se le va a hacer… Puedes hacer más gracia o menos, llegar a trabajar en televisión, teatro o donde tú sueñes con hacerlo, de ti dirán que eres un gran cómico, un cómico normalito o un

(36)

cómico muy malo, que todo se puede dar… no importa, siempre y cuando digan de ti que eres un buen compañero y una mejor persona.

Debes procurar, en esta profesión infestada de pirañas y tiburones, ir con la cabeza alta y dormir bien por las noches; para ello ten claro que no debes pisar a nadie para crecer tú, porque eso no se llama crecer, se llama trepar y no es bueno.

Recuerda que todo lo que hagas te vendrá devuelto, por eso te pido que no caigas en una contradicción fundamental, no es lógico que alguien que dedica su vida a hacer reír a los demás se dedique fuera del escenario a hacer llorar.

(37)
(38)

Tener influencias es lo más normal del mundo, en cualquier ámbito siempre hay alguien a quien admiramos o, por lo menos, que capta nuestra atención. El mundo de la comedia no iba a ser menos.

A la hora de hablar de humor abrimos un abanico tan enorme que no darían vein-te libros como ésvein-te para enumerar a tantos y tan diferenvein-tes artistas. No obstanvein-te, si nos circunscribimos al terreno del monólogo cómico, el cerco se estrecha y el número se reduce.

El gusto individual puede provocar que, lo que a ti te divierte, a los demás no y vice-versa; de todos modos es importante que tengamos artistas a los que mirar y admi-rar y sobre todo disfrutar con su trabajo.

Porque de esto se trata, de observar el trabajo de alguien y respetarlo, ya que puede ocurrir que la tentación del plagio te sobrevuele. En ese caso recuerda:

El trabajo de los demás es sagrado,

puedes sentir su influencia pero nunca copiarlo.

Yo he tenido, y sigo teniendo, muchas y variadas influencias. Admiro a muchos artistas y me gusta ver cómo construyen las bromas, cómo utilizan las manos, cómo entonan de manera diferente según quieran transmitir una emoción u otra… lo que más me gusta es pensar “cómo no se me ocurrió a mí eso” después de que hagan una broma realmente genial.

De todas formas, aun viendo el trabajo de muchos artistas a los que admiro y de otros a los que no, procuro diferenciar si voy a divertirme o no. A veces veo un

3

(39)

espectáculo con afán escrutador con el único fin de aprender, otras por el contra-rio, la mayoría, me siento en la butaca a divertirme, a que me hagan reír, a ser públi-co y nada más, y me lo paso piruleta.

Busca tus espejos, diviértete, piensa “me gustaría ser como X”, llénate de su espíri-tu y disfruta. Pero recuerda, lo que hace él, es de él y la gente lo conoce por eso; tú busca tu propio estilo, bromas y personalidad.

Los artistas con lo que yo más me he reído en mi vida y con los que me seguiré rien-do sin parar han sirien-do, son y serán “Martes y 13”, para mí no hay más, esa mezcla de falta de vergüenza, surrealismo, comedia clásica y sobre todo la química entre ellos no se repetirá por más dúos de cómicos que salgan.

Uno puede pensar ¿cómo puede influenciar “Martes y 13” a un monologuista? Pues en mi caso, de una manera clara; de ellos aprendí que el humor más sencillo puede ser el más elaborado. Esos juegos de palabras imposibles y la puesta en escena com-pletamente desvergonzada me hicieron darme cuenta de que si quería dedicarme a la comedia debía quitarme los tabúes de encima y tenía que empezar por reírme de mí mismo; tanto Josema como Millán se disfrazaban de mujer, se ponían mallas, se vestían de mariposa… daba igual, con tal de llegar al público y conseguir que éste se riese… eran únicos.

La sencillez en el humor me ha gustado desde siempre. Pero no confundamos sen-cillez con simpleza, que son dos cosas bien distintas.

En otro orden de cosas también he aprendido, cómo no, con el grandísimo GILA. De él aprendí cómo se escribe, siempre tan ordenado y con esas réplicas geniales. Y me enseñó otra cosa todavía más importante, que puedes pasar a la historia, ser el cómico más grande que ha dado España nunca y, aun así, seguir siendo tremenda-mente humilde. Espectacular.

Los artistas que acabamos de citar son, junto a don Luis Sánchez Polack “Tip” los mejores humoristas que ha tenido España en toda su historia, y no porque lo diga yo, lo dice todo aquel con dos dedos de frente; por eso son citados en primer lugar. Claro que existen otros más recientes y que entroncan de manera más directa con la vorágine de monologuistas que asola los locales de todo el país y de los que hablaremos ahora, si bien con una premisa básica: esto no es una clase de historia,

(40)

aquí sólo citaremos a una serie de profesionales que han influenciado a las genera-ciones actuales de cómicos, yo el primero, y que por eso se merecen un lugar de honor en estas páginas.

1. LOS CINCO GRANDES

Comenzamos por los bien llamados “comunicadores”, que engloba a artistas que son desde periodistas hasta actores, pasando inevitablemente por la comedia. Para mí hay cinco grandes:

EMILIO ARAGÓN

O cómo poner patas arriba a un país entero sin despeinarse

Pensar en que alguien llega a conseguir que la gente recupere las zapatillas blancas, que su cambio de cadena sea un bombazo nacional que ni el fichaje de Figo por el Madrid, que consiga que todo el mundo utilice la frase “Dabuten colega”, que venda miles de discos de canciones cómicas y aún años después a las chicas que se llamen Paloma les pregunten si son de goma, que no contento con todo esto revolucione la ficción nacional con Médico de familia y que importe con el gran José Miguel Contreras la stand-up comedy con El club de la comedia, cuna de todos los cómicos que andamos hoy por las Españas… y todo esto siendo el hijo de, probablemente, uno de los mejores artistas del humor que ha habido nunca y además el señor más querido de este país. Qué desmadre.

ALFONSO ARÚS

O cómo conseguir de algo tan “visto” como las imitaciones algo genial

Rodeado de unos colaboradores magníficos, ejemplo de que no debe dar miedo que tus colaboradores te hagan sombra, fue, primero con Arús con leche y más adelante con Al ataque, el germen de muchos programas de hoy en día, las parodias grotes-cas, comentar vídeos divertidos, sacar de la chistera a personajes del tipo Carlos Jesús… todo lo que vino después, él ya lo había hecho antes.

PEPE NAVARRO

O cómo revolucionar el late-nithg

En el recuerdo queda un gran programa, Esta noche cruzamos el Missisipi, que fue devorado por la polémica y por “entes extraños”. Discusiones aparte, a Navarro le

(41)

debemos, por encima de todas las cosas, el ser capaz de rodearse de colaboradores de tal magnitud que todo el que haya sido amparado bajo su manto ha volado solo y con éxito, desde Carlos Iglesias (Pepelu), actorazo y sorprendente director de cine, hasta el divertidísimo Florentino Fernández, cuyas voces y personajes siguen siendo coletillas nacionales.

Lo que más me ha fascinado de Pepe Navarro ha sido que, bajo una aparente sobrie-dad, guarda la vis cómica suficiente para tener una relación perfecta con todo el que se pone a su lado. Si vas a hacer comedia en televisión y necesitas que el presenta-dor te siga, ése es Pepe. No falla.

JAVIER SARDÁ

O como hacer que millones de espectadores trasnochen durante 7 años seguidos

Si el sr. Sardá lee esto a lo mejor se enfada, sobre todo porque él es periodista; pero, qué quiere, lo que ha hecho por el humor también merece una mención: su increí-ble trabajo en La ventana, donde el señor Casamajor te podía hacer reír sin parar, o el divertido Juego de niños y sobre todo Cronicas Marcianas… es normal que lo trai-gamos a estas páginas. Crónicas Marcianas ha sido el programa mejor hecho de los últimos veinte años y con una diferencia abismal sobre sus competidores, ha sido el programa sorpresa por antonomasia, nunca sabías qué iba a ocurrir y siempre te sor-prendía, ha aportado además personajes imprescindibles como Toni Clapés, Galin-do, Fuentes, Boris Izaguirre o Carlos Latre… unos dirán que en los últimos tiempo se le fue la olla, ¿la olla? Supo saber qué ola venía, se subió y la surfeó perfecta-mente. Crónicas Marcianas ha sido el mejor espectáculo televisivo-teatral en mucho, mucho tiempo.

ANDREU BUENAFUENTE

O cómo demostrar que lo clásico funciona

Cuando parecía que la taza y el fondo nocturno habían pasado a mejor vida, que lo de abrir un programa con un monólogo pertenecía ya a otra época, aparece un señor de Catalunya y ¡toma! revoluciona el formato de tal manera que logra hacerle fren-te a quien había dominado las noches duranfren-te siefren-te años seguidos e incorpora al estrellato a grandes actores como Edu Soto y su personaje “El neng” y, más recien-temente, el divertidísimo Berto.

(42)

Llegará un momento en el que la fórmula se agote pero, hasta entonces, seguiré dis-frutando del único showman de televisión que se denomina a sí mismo “humorista” y que, de tele en tele, salta al teatro porque el cuerpo le pide marcha. No admirar-lo hasta la reverencia es imposible.

2. Y LLEGÓ PARAMOUNT COMEDY

Algo cambió en este país el día en que nació Nuevos Cómicos. El fenómeno que se produjo, algún día se estudiará en las universidades.

Es tal el éxito del canal en general y del formato en particular que de repente apa-recen 20 ó 30 cómicos de enorme nivel, entre los que me incluyo, y que comienzan a poblar salas de todo el país y diferentes programas de televisión. Citarlos a todos no es el cometido de estas páginas, pero debemos destacar, siguiendo el espíritu de este libro, a aquellos cuyo talento, trabajo y esfuerzo, ha ido abriendo puertas a los cómicos novatos.

De la “primera generación” debemos destacar una serie de nombres fundamentales, son Eva Hache, Agustín Jiménez, Alfredo Díaz y Raúl Cimas.

Por talento y éxito arrollador destacamos a Eva Hache. Su monólogo sobre el dine-ro, con el que ganó el certamen de El club de la comedia y uno de los mejores que se han hecho sobre esas tablas, unido a su capacidad de superación permanente y un

feeling con la cámara y el público que enamora, nos sitúa ante una cómica enorme

que demuestra que el talento no entiende de géneros.

A Agustín Jiménez le tendremos que agradecer siempre el haber recuperado la figu-ra del “macho español” y, sobre todo, lo más importante pafigu-ra este manual, el haber creado un personaje perfecto para desarrollar comedia.

Alfredo Díaz es el guión en mejora constante; su trabajo debe ser observado sobre todo por la manera en la que es capaz de sacar líneas cómicas de prácticamente todo, un purista en la materia del que aprenderemos cómo escribir.

A Raúl Cimas lo citamos porque ha grabado algunos de los mejores monólogos de

Nuevos Cómicos, ¿suficiente? Aquel impresionante monólogo acerca de su padre el

(43)

comedia, juegos de palabras, comparaciones, requiebros, cadenas enfáticas perfec-tas, un prodigio de técnica que cualquiera que quiera hacer comedia debe ver al menos un millón de veces.

De esta primera y completísima generación no debemos olvidar a otros cuyo traba-jo también es maravilloso, hablamos de Ernesto Sevilla, Joaquín Reyes, Dani Mateo, Ángel Martín, Don Mauro, Ricardo Castella, Flipy… y tantos más. Qué decir de ellos, están todos acostumbrados a saborear las mieles del éxito y des-trozar los medidores de audiencia, entre Muchachada Nui, Sé lo que hicísteis y El

hor-miguero la comedia en este país goza de gran salud gracias a estos “chavalines”.

En lo que respecta a la “nueva generación” debo citar a unos cuantos cómicos diver-tidísimos a los que admiro incondicionalmente y cuyo trabajo, al igual que el de los anteriormente mencionados, os recomiendo encarecidamente.

Son, flores aparte, Iñaki Urrutia, Quique Macías, Juan Solo, Carlos Ramos, Pedro Llamas, José Juan Vaquero, Txabi Franquesa, Toni Moog, David Navarro, Luismi… Sean los que sean, está claro que somos muchos, de modo que cualquier persona que se quiera acercar a la comedia, al monólogo de humor, de forma aficionada o pro-fesional, tiene una cantidad enorme de artistas a los que recurrir para aprender y disfrutar. Yo lo hago cada día… y lo que te rondaré morena.

3. LA INFLUENCIA AMERICANA

Teniendo en cuenta que son, sin ninguna duda, los auténticos reyes de la comedia, no sería lógico que no dedicásemos unas pequeñas líneas a alguno de los más impor-tantes comediantes.

El problema con el que me encuentro es que son muchos los absolutamente impres-cindibles, vamos, que tendría que citar, como mínimo, a unos treinta para quedar razonablemente bien; no obstante, como ninguno de ellos leerá mi libro, voy a citar únicamente a uno, el que para mí es el mejor y mi auténtico modelo a seguir: Jerry Seinfeld.

Me gusta todo lo que hace, su elegancia escénica, su análisis de realidades tan pun-zante y ocurrente, su actitud frente a la vida, todo, todo y todo.

(44)

Es una influencia enorme en mi carrera y en mi forma de entender la comedia, aun-que es cierto aun-que él hace una comedia mucho más observacional aun-que la mía, tam-bién es cierto que el tipo de bromas que él escribe funcionan básicamente en tea-tros y no en salas más pequeñas.

De todos modos adoro su elegancia, cómo coge el micrófono, cómo gira la voz para potenciar el texto… es alucinante; pero, sobre todas las cosas, me encanta cómo ha llevado su carrera.

Un cómico al que un día se acercan unos ejecutivos de televisión para proponerle una serie, algo impensable en España, que la escribe únicamente con su compañe-ro Larry David, ¡sólo 2 guionistas!, que hace 9 temporadas increíbles (el capítulo de despedida es el más visto de la historia de la televisión americana), le ponen un carro de millones para que renueve y dice que no, se va a su casa con su familia y se dedica exclusivamente a trabajar en teatros. Impresionante.

(45)
(46)

Uno de los mejores consejos que he recibido nunca en el mundo de la comedia fue aquel que un día me dijeron con estas palabras “busca aquello que tienes tú y que no tienen los demás”. Lejos de parecer una doctrina a lo Karate Kid diré que es efec-tivo y no falto de razón.

Saber posicionarte, encontrar tu lugar, no sólo es necesario en la comedia sino en cualquier aspecto de tu vida. En esta profesión, diremos que cada cómico constru-ye un personaje, con unos rasgos muy concretos en los que apoyar cada línea de su texto, esto servirá para individualizar su trabajo de tal modo que cada una de las palabras que salen de su boca cobre mayor trascendencia y credibilidad por venir de quien viene. Además podrá “utilizar” dicha individualidad para ser único en lo que realiza.

A lo largo de este libro insistiremos mucho en la idea de la individualidad, en la idea de potenciar los rasgos presentes en cada uno de forma particular de cara tanto a la concepción y escritura del texto, como a su posterior puesta en escena. Quizá ese rasgo que te diferencia sea físico, a lo mejor tiene que ver con tu origen, con tu aspecto, con tu forma de hablar… piensa en todo eso, quizá tu arma sea estar gordo o muy delgado, tener un defecto de habla que te impide decir bien la erre, proceder de un barrio marginal o por el contrario de uno de dinero… todos estos rasgos conformarán tu personalidad, diferenciando entonces qué tipo de cómico querrás ser: persona o personaje.

4

(47)

1. EL CÓMICO PERSONA

Es el más habitual. Generalmente utiliza como nombre artístico el mismo para cual-quier trabajo, sea en televisión, obra de teatro, monólogo… y para desarrollar dicho trabajo no se disfraza ni caracteriza, sino que se utiliza a sí mismo.

Esto significa que el cómico, en teoría, será la misma persona encima del escenario que abajo, por lo que deberás tener cuidado a la hora de escoger qué rasgos de tu personalidad, aun ficticios, quieres poner de manifiesto en cada una de tus actua-ciones; es decir, que si sobre el escenario decides despotricar sobre los niños, los ani-males y las personas mayores, es probable que al acabar no se te acerque nadie. Lo importante es el enfoque: primero asumes qué rasgos tienes y después decides por dónde ir, si quieres ser irónico, canalla, pardillo, buenazo, ingenuo… eso depende únicamente de ti.

Muchas veces el cómico exagerará ciertos rasgos para crear un personaje de sí mismo, es entonces cuando cuesta diferenciar la persona del personaje. Esto es un arma de doble filo, por una parte permite al artista hacer o decir cosas que general-mente ni haría ni diría, pero por otra le obligará a ser esclavo de sí mismo en otras facetas. Probablemente todos conocemos ejemplos de cómicos que no han logrado sacarse eso de encima. Si por ejemplo su rasgo característico era ser borde, esa bor-dería estará presente hasta dando las campanadas, por ello deberás tener cuidado y saber en qué lugar te quieres posicionar.

2. EL CÓMICO PERSONAJE

Como en todo, luces y sombras, por una parte la libertad más absoluta para crear y/o adoptar cualquier rasgo que se te ocurra, podrás ser un chulo, un macarra, un sinvergüenza e incluso todo lo políticamente incorrecto que quieras que, cuando te bajes del escenario, terminarás esa metamorfosis sacándote el disfraz y volverás a ser tú mismo.

Para utilizar este recurso lo más habitual es caracterizarse de algún modo y utilizar un nombre diferente al real.

La desventaja mayor es obvia, convertirte en un miserable siervo de tu personaje, que nadie quiera nada contigo, sólo con él, que coja vida propia, que por la calle

(48)

te llamen por su nombre y no por el tuyo y, si tiene éxito, que te cueste cada vez más hacer cosas distintas.

Lo más complicado será lograr que ambas facetas de tu personalidad no se confun-dan, ten en cuenta que un monologuista, que es de lo que estamos hablando, llega un momento en el que se baja del escenario y es requerido para trabajar en televi-sión; en ese momento deberá tener claro quién irá a trabajar, él o su creación, lo ideal será que, vaya quien vaya, lo haga con todas las consecuencias, si va el perso-naje que sea el persoperso-naje al 100%, si va la persona que se la vea también; muchas veces se ha visto que el traslado de personajes no funciona, por eso debemos lle-varlo con cautela.

(49)
(50)

El monólogo cómico es la expresión mayor de un género anglosajón denominado

stand-up comedy, lo podemos traducir como “comedia de pie”, un señor que habla y

otros que le escuchan y, esperamos, se ríen.

El monólogo cómico se diferencia del monólogo clásico del teatro o del monólogo de máscara básicamente en que no hay lugar para la interpretación exagerada, ya que la clave de un buen monólogo, de un buen cómico, está en la naturalidad; ade-más hablaríamos siempre de un enfoque en primera persona (el cómico nos habla de lo que le ocure a él) y pegado a la realidad (clave de este género, una temática siempre pegada a la vida cotidiana).

Un monólogo completo es una sucesión de gags o bromas, que no chistes, perfecta-mente ordenados, de un mismo o diferentes temas.

Lo primero que nos debemos plantear es ¿qué es realmente una broma? En térmi-nos generales ya sabemos más o metérmi-nos de qué se trata: cierras los ojos y ves a tu cuñado cubierto de alquitrán y plumas de ave y te partes de la risa. Según el dic-cionario, también podríamos estar hablando de una “papilla de avena”, un “objeto o asunto cuyo nombre no se recuerda” o incluso un “molusco lamelibranquio mari-no de aspecto vermiforme”, pero me da a mí que mari-no van por ahí los tiros.

Por otra parte, solemos identificar una broma con algo que hace reír a alguien, pero si ese algo hace reír a unos sí y a otros no, ¿ya no es una broma? Como aquí de lo que se trata es de hablar de stand-up diremos que una broma es una expresión humo-rística perfectamente divisible en dos partes, una premisa y un remate.

5

EL MONÓLOGO CÓMICO,

LAS BROMAS Y SUS MECANISMOS

(51)

Porque de esto se trata, de aprender una serie de conceptos básicos de comedia que nos ayuden a desenvolvernos, no sólo encima del escenario, sino también fuera de él. Y si queremos escribir comedia de una manera correcta, nos referiremos a cada parte cómica individual de nuestro texto como “bromas”, partes que poco a poco iremos entretejiendo para formar un monólogo completo.

De mi carrera de Filología me ha quedado el gusto por los análisis completos, por la disección, se podría decir que es aquello que tienen en común los filólogos y los forenses, por eso os propongo un ejercicio, para así localizar la estructura básica de una broma y que nos quede más claro.

Mi madre bebía porque era una solterona, después bebía porque estaba casada.

PREMISA REMATE

1. PARTES DE LA BROMA: PREMISA, ENLACE Y REMATE

Todo el material que se utiliza en la stand-up está organizado en torno a la estruc-tura premisa/remate. La premisa son aquellas líneas que te llevan al remate, momento en el cual el público se ríe. Veamos algunos ejemplos:

“Hay muchas maneras de llegar al interior de alguien… por ejemplo ser forense”

Ángel Martín

“De las películas me gustan más las segundas partes… de hecho estoy esperando a que hagan Mar Adentro 2” Ernesto Sevilla

“La gente se casa por la iglesia o por lo civil… mi madre se casó por lo penal”

Iñaki Urrutia

Premisa y remate

La premisa tiene el deber de jugar con el público, te lleva al terreno que ella desea, es la herramienta que tiene el cómico para buscar la carcajada, a través de la pre-misa se crean imágenes en la mente de quien la escucha, crean una expectación y asimismo predisponen al espectador a un desenlace lógico, es precisamente un desenlace chocante el que provoca la risa.

(52)

En uno de sus monólogos Raúl Cimas dice:

Me echaron del trabajo porque al jefe no le gustaba que bromease con los clientes… me da igual, hay más tanatorios.

Ese es el camino de una buena broma, te hace creer que te va a llevar en una direc-ción y justo en el momento final, pega un volantazo y te sorprende en una estadirec-ción completamente diferente, esa es la clave:

La premisa te crea una imagen, una expectativa

El remate, te sorprende

¿Cuál es la expectativa? ¿Y la sorpresa?

Sigamos utilizando como ejemplo al gran Raúl para identificar dos nuevas partes en la broma. Por un lado nos resulta muy sencillo separar la premisa del remate:

Me echaron del trabajo porque al jefe no le gustaba que bromease con los clientes…

PREMISA

me da igual, hay más tanatorios.

REMATE

Por otro, trataremos de identificar la expectativa, aquel lugar al que la premisa nos traslada, aquello que nos evoca; en este caso visualizamos perfectamente al típico empleado graciosote y al jefe plomizo que no pasa ni una, incluso nos solidarizamos con el “pobre desempleado”.

Detengámonos un momento, la identificación cómico-espectador es básica, nece-sitamos comunicarnos de todas las formas posibles, verbales y no verbales y eso Raúl Cimas lo sabe mejor que nadie. La mejor broma es aquella que cala en el especta-dor, por eso el cómico busca poner al público de su parte, en este caso con una herramienta de pura demagogia pero muy efectiva “atacar al jefe”.

Con todo esto ya nos hemos puesto en situación, ya tenemos clara nuestra postura y una imagen mental nítidade una persona siendo despedida de su trabajo; nuestra cabecita, que va a mil por hora, incluso ha liberado alguna clase de sustancia quími-ca que nos recuerda que nuestro jefe también nos ha reñido en situaciones similares.

(53)

Ya está suelto el anzuelo y lo hemos picado, con lo que sólo nos falta el remate: la sorpresa.

Existen muchos mecanismos diferentes para crear un remate, mecanismos que ire-mos desarrollando a lo largo de este capítulo, en este caso concreto simplemente nos fijaremos en que Raúl identifica su lugar de trabajo como ¡un tanatorio! La broma es sencillamente perfecta.

Con este remate se derrumba todo lo anterior, además el jefe no es un tirano sino que es el empleado el que es un sinvergüenza y un irresponsable, ese es el ele-mento sorprendente, Raúl Cimas ha situado la acción en uno de los pocos traba-jos en los cuales la información de la premisa no sólo es completamente verosímil sino necesaria.

Este choque frontal entre la seriedad de un tanatorio y el comportamiento del pro-tagonista es lo que provoca la carcajada.

Esta broma nos sirve para que podamos ir poco a poco entendiendo los mecanismos del humor; ahora podemos ir un paso más adelante en el análisis:

Me echaron del trabajo porque al jefe no le gustaba que bromease con los clientes…

PREMISA EXPECTATIVA: Jefe injusto y tirano, empleado simpático y encantador.

me da igual, hay más tanatorios.

REMATE SORPRESA: El trabajo resulta ser un lugar en el que la seriedad es un requisito indispensable.

Debemos entender que la premisa es fundamental para que el remate funcione, de hecho la premisa está presente incluso cuando no aparece o cuando no se dice, ¿cómo es esto posible? Pues porque muchas veces la premisa pertenece al entendi-miento colectivo, es sobreentendida por el espectador. Si un cómico se sube al esce-nario en Madrid, con aspecto desaliñado, agotado, con habla entrecortada y dice

(54)

“no sabía que la M-30 era tan complicada” la audiencia entenderá perfectamente de qué habla, la premisa será un hombre que intenta llegar a su trabajo a través de la M-30 con las dificultades que eso conlleva.

El enlace

Uno de los propósitos de este libro es no detenernos. Con las ideas desarrolladas en las páginas anteriores podría resultar suficiente pero, como en todo, podemos avan-zar un poco más.

El camino entre la expectativa y la sorpresa nos lo facilita el enlace, ¿y qué es el enla-ce? Me alegra que me hagáis esta pregunta, amigos. El enlace es aquella parte de la premisa que puede interpretarse de dos formas diferentes, o mejor dicho, que nos puede llevar por dos caminos distintos, uno lógico y otro sorprendente, el lógico nos lo facilitará nuestro propio conocimiento y el sorprendente la revelación del cómico. Como siempre digo, qué mejor que un buen ejemplo:

Me echaron del trabajo porque al jefe no le gustaba que bromease con los clientes…

PREMISA EXPECTATIVA: Jefe injusto y tirano, empleado simpático y encantador.

me da igual, hay más tanatorios.

REMATE SORPRESA: El trabajo resulta ser un lugar en el que la seriedad es un requisito indispensable. ENLACE: el trabajo @@@@@@@@e? @@@@@@@@e? @@h? @@h? @@h? @@h? @@h? @@h? @@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e? @@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@@@@@@@ ?@@@@@@@@ ?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@ ?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@ @@g @@g @@g @@g @@g @@g @@@@@@@@ @@@@@@@@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@

El enlace es “el trabajo” porque puede interpretare de dos formas diferentes: la lógi-ca, que es aquella en la que pensamos todos al oír la premisa “lugar en el que se desarrolla una actividad laboral en la que se puede ser más o menos cordial o sim-pático”; y la sorprendente “un tanatorio”, lugar en el que no pensaríamos al hablar de bromear con los clientes y que nos revela el cómico.

(55)

Diseccionemos otra broma para ver estas tres partes de una forma más clara:

Mi madre me llenó de besos a la salida de clase y mis compañeros se rieron de mí…

PREMISA EXPECTATIVA: Una madre espera a su hijo de corta edad a la salida del “cole”.

Allí en la universidad.

REMATE SORPRESA: Efectivamente salía de clase pero no de un “cole” sino de la univer-sidad, el niño es un hombre y no tiene edad de que su madre se lo coma a besos en la puerta.

ENLACE: La salida de clase, puede ser tanto de 1º de Primaria como de 5º de Medicina

@@@@@@@@e? @@@@@@@@e? @@h? @@h? @@h? @@h? @@h? @@h? @@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e? @@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@ ?@@@@@@@@ ?@@@@@@@@ ?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@ ?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@?e@@@@@@@@e?@@@@@@@@ @@g @@g @@g @@g @@g @@g @@@@@@@@ @@@@@@@@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@ @@

Probablemente ahora estáis pensando, ¡qué cosa más fácil esto de las bromas!, pues es cierto, no es excesivamente complicado, al menos su mecánica. Hemos visto que se trata de algo muy sencillo, probablemente esperábais algo más espectacular, pero qué le vamos a hacer.

Hay bromas mejores y peores, pero todas siguen escrupulosamente este esquema, ¿por qué?, simplemente porque funciona, y porque se trata de algo lógico, como hemos dicho, el cómico necesita crear sorpresa en el espectador y para ello le da información (premisa), lo confunde (enlace) y lo sorprende (remate).

Un pasito más

Para ilustrar todo esto, vamos a partir de una premisa y, paso a paso, como hemos visto, llegaremos a un remate convincente. Muchas veces para alcanzar ese destino nos equivocamos en el trayecto, bien porque pretendemos coger atajos poco reco-mendables (como veremos más adelante) o bien porque nos hacemos un enorme lío y nos acabamos perdiendo.

Referencias

Documento similar

No comáis grasas animales // No comáis grasas, animales. En la primera frase recomiendo no comer grasas animales. En cambio, en la segunda frase, llamo animales a los que

Tras establecer un programa de trabajo (en el que se fijaban pre- visiones para las reuniones que se pretendían celebrar los posteriores 10 de julio —actual papel de los

Período de realización (indicar meses ou períodos posibles de realización e xornada laboral: tempo completo ou parcial).. Do 01 de abril ao 30 de setembro en horario de

Volviendo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, conviene recor- dar que, con el tiempo, este órgano se vio en la necesidad de determinar si los actos de los Estados

Objetivo del Proyecto: Fortalecer el proyecto educativo del Centro Fe y Alegría Chiantla, fortaleciendo los procesos que lo constituyen, en el marco de la calidad educativa del

El Centro de juventud y familia del colegio Santa Mariana de Jesús orienta, guía y acompaña a la comunidad Marianita dinamizando espacios para la formación en liderazgo,

o esperar la resolución expresa" (artículo 94 de la Ley de procedimiento administrativo). Luego si opta por esperar la resolución expresa, todo queda supeditado a que se

1. LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES.—2. C) La reforma constitucional de 1994. D) Las tres etapas del amparo argentino. F) Las vías previas al amparo. H) La acción es judicial en