UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE ENFERMERÍA
UNIDAD SEGUNDA ESPECIALIDAD
Síndrome de Burnout y la salud mental del personal de salud del centro quirúrgico.
Autora: Lic. Angulo Guevara, Karín Milagros.
Asesora: Ms. Becerra Julca, Anita Elizabeth.
Trujillo - Perú 2021
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE SEGUNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN ENFERMERÍA
MENCIÓN: CENTRO QUIRÚRGICO
ii
iii DEDICATORIA
A nuestro Dios, por ayudarme a culminar este
proyecto, gracias por darme la fuerza y el coraje de hacer este sueño realidad.
A mi madre, quién permanentemente me apoya con
su espíritu alentador, contribuyendo incondicionalmente a lograr mis metas y objetivos, brindándome con su ejemplo la perseverancia que me impulsó a conseguir mis anhelos. A mi padre, quién es un ángel que me acompaña en cada momento de mi vida y que desde donde se encuentre ilumina y guía mi camino.
A mi esposo: David Talledo, amigo y fiel
compañero, gracias por haber fomentado en mí, el deseo de superación, por brindarme tu comprensión y amor en todo momento para culminar mis estudios de segunda especialidad.
A mis hermanos, por el apoyo y fortaleza en todo
momento. Los quiero mucho y gracias por ser la figura que en algún momento necesité.
KARÍN
iv AGRADECIMIENTO
Al finalizar un trabajo tan arduo como el desarrollo de una tesis es inevitable que te asalte un muy humano egocentrismo que te lleva a concentrar la mayor parte del mérito. Sin embargo, la magnitud de ese aporte no hubiese sido posible sin la participación de personas que han facilitado el desarrollo de este trabajo para que llegue a término. Por ello, es un verdadero placer utilizar este espacio para ser justo y consecuente con ellas, expresándoles mi agradecimiento.
• De manera especial y sincera la Ms. Anita Elizabeth Becerra Julca por su colaboración y ayuda inagotable, por haberme facilitado siempre los medios suficientes para llevar a cabo todas las actividades propuestas durante el desarrollo de esta tesis.
• A los profesionales de la salud que se encontraron en el servicio de centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén, quienes brindaron su colaboración y participación desinteresadamente haciendo posible la culminación del presente trabajo de investigación.
• A mis padres, porque creyeron en mí, ya que siempre estuvieron impulsándome en los momentos más difíciles de la especialidad que a su vez comprometía mis funciones con lo laboral. Va por ustedes este logro, por lo que valen, por enseñarme que todo se aprende y que todo esfuerzo tiene su recompensa.
Karín Milagros Angulo Guevara
v ÍNDICE
RESUMEN ... VI ABSTRACT ... VII
I. INTRODUCCIÓN ... 1
II. MATERIALES Y MÉTODOS ... 23
III. RESULTADOS ... 31
IV. DISCUSIÓN Y ANÁLISIS ... 35
V. CONCLUSIONES ... 40
VI. PROPUESTA ... 42
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 43
VIII. ANEXOS ... 51
vi RESUMEN
El presente estudio de tipo descriptivo correlacional y de corte transversal, se realizó al personal de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén entre los meses de Enero - Marzo del 2018, con el propósito de determinar la relación entre el Síndrome de Burnout y la Salud Mental. La muestra estuvo constituida por 35 personales de salud que conformaban el universo muestral. La técnica que se utilizó fue la encuesta y para la recolección de datos se utilizaron 2 instrumentos: El cuestionario sobre el Síndrome de Burnout y Salud Mental, modificado por la autora teniendo en cuenta las dimensiones en estudio. Los resultados se reportaron en gráficos con frecuencias porcentuales. En el análisis estadístico se aplicó los criterios “Chi - cuadrado” que mide la relación entre dos variables. De los resultados analizados se obtuvo: Que el personal de salud del centro quirúrgico el 57.1% presenta un Bajo Nivel de Burnout, el 20% presenta un Mediano Nivel de Burnout y el 22.9% presenta un Alto Nivel de Burnout, el 94.3% presenta una Adecuada Salud Mental y el 5.7% presenta una Inadecuada Salud Mental. Así mismo en el análisis de los datos, el Síndrome de Burnout en sus dimensiones se relacionan significativamente con la Salud Mental según prueba del “Chi - cuadrado” X² = 7.159 P
= 0.0075 (p< 0.05)
Palabras Claves: Síndrome de Burnout, Salud Mental, Personal de Salud.
vii ABSTRACT
The present descriptive and correlational descriptive study was carried out to the health personnel of the surgical center of the Chepén Support Hospital between the months of January - March 2018, with the purpose of determining the relationship between the Burnout Syndrome and the Mental health. The sample consisted of 35 health personnel that made up the sample universe. The technique used was the survey and for data collection 2 instruments were used: The questionnaire on Burnout Syndrome and Mental Health, modified by the author taking into account the dimensions under study. The results were reported in graphs with percentage frequencies. In the statistical analysis, the "Chi - square" criteria that measures the relationship between two variables were applied.From the results analyzed, it was obtained: That the health personnel of the surgical center 57.1%
have a Low Burnout Level, 20% have a Medium Burnout Level and 22.9% have a High Burnout Level, 94.3% have an Adequate Mental Health and 5.7% present an Inadequate Mental Health. Also, in the analysis of the data, the Burnout Syndrome in its dimensions are significantly related to Mental Health according to the "Chi - square" test X² = 7.159 P
= 0.0075 (p <0.05)
Key Words: Burnout Syndrome, Mental Health, Health Personnel.
1 I. INTRODUCCIÓN
La Red de Salud Chepén es un órgano desconcentrado que depende técnica y normativamente de la Gerencia Regional de Salud; presupuestalmente del Gobierno Regional y normativamente del Ministerio de Salud, cuenta con dos Microrredes:
Microrred San Martín de Porras, Microrred Santa Rosa de Lima y un órgano desconcentrado: Hospital Apoyo Chepén (Gobierno Regional La Libertad, 2009).
El Hospital de Apoyo Chepén, es una unidad del sistema de salud del Ministerio de Salud corresponde a Hospital 1 categoría II-1 del quinto nivel de complejidad, II nivel de atención, ubicado en el Departamento La Libertad, Provincia y Distrito Chepén, brinda atención de salud integral a los usuarios ambulatorios y los que requieran hospitalización, en sus especialidades de: Cirugía, Medicina, Dermatología, Otorrinolaringología, Pediatría, Urología, Gineco - Obstetricia, Enfermería, Nutrición, Odontoestomatología, Psicología, Laboratorio, entre otras (Gobierno Regional La Libertad, 2009).
El centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén cuenta con 2 salas de operaciones y centro obstétrico donde existe 1 sala de partos; el personal de salud se encuentra comprendido por 16 médicos cirujanos, 5 médicos anestesiólogos, 3 enfermeras, 6 técnicos de enfermería de centro quirúrgico y 5 técnicos de enfermería de central de esterilización. En el centro quirúrgico se realizan de 2 a 3 cirugías programadas diarias, un promedio de 3 cirugías ambulatorias semanales y de 2 a 3 cirugías de emergencias, el equipo de salud trabaja con el objetivo de lograr beneficios para el paciente, aunque para logar esas metas está expuesto a riesgos y debe hacer esfuerzos para controlar situaciones fatigantes propias del trabajo.
2 El quirófano es un ambiente potencial y realmente peligroso donde concurren una serie de factores de riesgo como físico, químico, biológico, ergonómico y psicosocial. Dentro de los principales factores psicosociales identificados en el personal de salud son: monotonía, turnos rotativos, inadecuadas relaciones interpersonales, inseguridad del empleo como tipo de contrato o bajas condiciones salariales, condiciones precarias del hospital sin la cantidad y calidad de insumos del recurso humano, el elevado número de pacientes o pacientes insatisfechos, estrés, carga mental, exposición de carga física, inadecuadas condiciones ergonómicas, higiene y bioseguridad, problemas personales y familiares, lo que genera bajo rendimiento e insatisfacción en el trabajo, trastornos de la salud mental y problemas de salud (Canacuan, 2013; Tayupanta, 2012).
En este sentido la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) frente al incremento de la mortalidad, heridas y enfermedades relacionadas con el trabajo indicaron que debe ser necesario desarrollar una cultura preventiva de seguridad. Tal es el caso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) presta mayor atención a los problemas por factores psicosociales en relación con la salud y el desarrollo humano; asimismo la Asamblea Mundial de la Salud organizó programas multidisciplinarios con el fin de explorar la función de dichos factores y de preparar propuestas relativas al fortalecimiento de las actividades (Organización Mundial de la Salud [OMS], 1988; 2005).
En consecuencia, los profesionales de la higiene del trabajo han observado que las condiciones laborales no sólo causan enfermedades profesionales específicas, sino que pueden influir de manera general como uno de los múltiples elementos que determinan el estado de salud de un trabajador. A partir de ese concepto ha surgido
3 paulatinamente la idea de la relación del trabajo con la salud en un sentido amplio.
Mientras que se entiende por enfermedades profesionales a las provocadas por ciertos factores del medio laboral, los trastornos de la salud que se consideran relacionados con el trabajo pueden tener causas múltiples, una de las cuales, en mayor o menor medida, será el medio laboral. (OMS, 1988).
Si bien es cierto, los factores psicosociales como: estrés, fatiga, exceso de actividad, entre otros, que confronta el personal de salud en el área quirúrgica pueden generar consecuencias que inciden en el deterioro de su salud mental. El personal de salud debe considerar la búsqueda de actividades que le proporcionen vigor físico y mental que le permita trabajar con la máxima efectividad y alcanzar su nivel potencial más alto de satisfacción en la vida tanto en el aspecto personal como profesional (Canacuan, 2013).
El personal de salud que tiene contacto con el paciente dedica su tiempo, su preocupación, su responsabilidad y sus conocimientos; además conoce e identifica con acierto, las necesidades e inquietudes del ser humano, familia y comunidad. Su relación es íntima, de contacto físico y emocional. Es por esto, que el ser humano que se encuentra hospitalizado, exige que el personal de salud tenga la responsabilidad de ofrecerle un cuidado de forma integral, concibiéndolo como un ser holístico, único; donde su equilibrio está afectado no sólo desde el punto de vista orgánico, sino también emocional y social (Uribe, 2017).
El personal de salud es un importante grupo laboral, que representa aproximadamente 90% del recurso humano vinculado a las instituciones hospitalarias, en consecuencia, constituye la columna vertebral de los servicios asistenciales (Tayupanta, 2012).
4 En la quinta encuesta nacional de condiciones de trabajo realizada en España, por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INHST), refleja que, del total de consultas médicas solicitadas por los trabajadores, el 20% se debieron a lesiones relacionadas con el trabajo y de ese porcentaje, el 4.6% estaban relacionadas con el Síndrome de Burnout. Diversos estudios realizados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en países como Alemania, Estados Unidos y Finlandia, evidencian la relación entre el incremento de los costos de salud y laborales con la presencia del Síndrome de Burnout en sus organizaciones; destacan las estadísticas en Alemania, que muestran que, el 7% de las jubilaciones anticipadas se deben a trastornos emocionales derivados del estrés (Asmat, 2014).
En México, se conoce que la tercera causa de consultas en el área de Salud Mental del Hospital General es la reacción al estrés agudo y grave con tendencia al desarrollo del Síndrome de Burnout. Además, los costos de salud y la incidencia de consecuencias conductuales y psicológicas asociadas son cada vez mayor (Asmat, 2014).
En el Perú, no se tienen estadísticas precisas sobre la prevalencia de consultas relacionadas al síndrome de burnout; no obstante, se encontró que el 33% de peruanos señaló que sus niveles de estrés han aumentado en el último año. Los factores que más influyen son los relacionados al trabajo en un 61%. Una muestra de 4000 trabajadores peruanos reveló que el 78% sufrió alguna vez de estrés laboral crónico producido por el exceso de trabajo, reuniones u obligaciones propias de la función que desempeñan (Asmat, 2014).
El equipo de enfermería presenta el síndrome de burnout y su relación se caracteriza por el alto número de atenciones a pacientes más de la cantidad permitida
5 por cada enfermera, creando así ambientes estresantes y se ha reportado en áreas de emergencia y cirugía que son estresores potenciales para los trabajadores, así mismo se reportó una similar prevalencia en agotamiento profesional en algunas provincias del Perú incluyendo a cuidad de lima, donde se aplicó la prueba de Maslach a los profesionales Médicos y enfermeros, obteniendo como resultado un despersonalización y pobre realización personal en un 32% (Bazán, 2020)
Otro estudio realizado en Perú, en la provincia de Cuzco y Arequipa el personal de enfermería mostró altos niveles de síndrome de burnout más del 60% y fue mayor el índice reportado en varones y a profesionales con más años de servicio, con mayor número de hijos, horarios extensos, inequidad que provocaron sobrecarga laboral (Bazán, 2020)
El contexto laboral actual del personal de salud del ámbito público de nuestro país reúne en la actualidad una serie de características que se describen en la literatura médica como asociadas al síndrome de burnout; puesto que, trabajar con los aspectos emocionales más intensos del cuidado dirigido al paciente, la enfermedad, la muerte, la angustia y la incertidumbre, así como tratar con pacientes difíciles, con frecuencia afecta la tolerancia generando frustración y la ambigüedad del rol profesional. Además, el personal de salud está expuesto a diferentes riesgos como los físicos, químicos, biológicos, psicosociales y ergonómicos, que de modo abierto o encubierto afectan su salud (Asmat, 2014; Tayupanta, 2012).
Por otra parte, el cuidado que brinda el personal de salud se centra en la atención de las necesidades básicas del ser humano y en la aplicación de cuidados para la reducción de los daños provocados por la enfermedad. Por lo tanto, la práctica va más allá del cumplimiento de múltiples tareas rutinarias, requiere de recursos
6 intelectuales, de intuición para tomar decisiones y realizar acciones pensadas y reflexionadas, que respondan a las necesidades particulares de la persona (Zarate, 2003).
Cabe señalar que el estado de salud de un trabajador depende de la actividad laboral que desempeña, de la realidad social y del modo de producción que ella impone. Si tenemos en cuenta no sólo el número de horas, días y años que el personal de salud dedica a su trabajo, sino también la calidad de vida que ha tenido en el ámbito laboral, podemos comprender la influencia que el mismo tiene sobre su salud. En base a ello podemos decir que la salud se pierde cuando se está expuesto a condiciones inadecuadas de trabajo (Pasapera, 2009).
El desempeño laboral surge cuando el hombre empieza a trabajar porque necesita hacerlo, no necesariamente como una actividad penosa o mala, sino que ésta le permite desarrollar su potencial como individuo, poniendo en práctica sus habilidades, rasgos, oportunidades físicas o mentales; además de alcanzar por medio de ella la satisfacción de sus necesidades básicas, las metas, el deseo de logro y superación así como la necesidad de autorrealización pueden constituirse en motivos poderosos para buscar un óptimo desempeño. En el camino a la realización de sus objetivos, los individuos crecen, las metas se constituyen en herramientas para el desarrollo de las personas; sólo alguien que no tenga metas no llegará a ninguna parte (Canacuan, 2013).
No obstante, el personal de salud en el trabajo puede presentar un conjunto de sentimientos de frustración y tensión, en este sentido el profesional vive eventos de gran intensidad emocional afrontando situaciones que le producen recarga laboral, la cual se ve potenciada por el trabajo en turnos rotativos y guardias nocturnas, así
7 como, la responsabilidad que tiene en la efectividad de los resultados de las diferentes intervenciones, la calidad de equipo y recursos humanos (Pasapera, 2009).
El personal de salud al desarrollar su trabajo, en la mayoría de los casos, se ve sometida a múltiples factores estresantes; tanto de carácter organizacional, como propios de la tarea que ha de realizar, tales como: carga de trabajo, problemas de tiempo, conflictos entre el personal, disminución de apoyo, pobre comunicación y preparación inadecuada para el rol a desempeñar, relación con la tensión al moribundo y a la muerte. Estas situaciones estresantes determinan que el personal de salud sea un colectivo especialmente sensible al síndrome de Burnout. (Fernández, 2016).
Según la OMS define al Síndrome de Burnout como un estado de agotamiento emocional, físico y mental grave en el que la persona se derrumba a causa del cansancio o del estrés que surge de la interacción social y una rutina laboral, dicho estrés laboral crónico esta integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado. Esta respuesta ocurre con frecuencia en el personal de salud que trabaja en contacto directo con los usuarios de una organización (Fernandez,2016; Enfermería 21, 2019).
El síndrome general de adaptación de Hans Selye se basa en la respuesta del organismo ante una situación de estrés distribuida en tres fases o etapas. La primera fase es de Reacción de Alarma; ante un estímulo estresante, el organismo reacciona automáticamente preparándose para la respuesta, tanto para luchar como para escapar del estímulo estresante, se genera una activación del sistema nervioso con las típicas manifestaciones de sequedad de boca, pupilas dilatadas, sudoración, tensión
8 muscular, taquicardia, aumento de frecuencia respiratoria y aumento de la tensión arterial. Es una fase de corta duración y no es perjudicial cuando el organismo dispone de tiempo para recuperarse (Valle, 2014).
La segunda fase es de Resistencia; fase de adaptación a la situación estresante.
El organismo intenta superar, adaptarse o afrontar la presencia de los factores que percibe como amenaza; se desarrolla un conjunto de procesos fisiológicos, cognitivos, emocionales y de comportamiento, tiene lugar a una desaparición de la sintomatología destinados a negociar la situación de estrés de la manera menos lesiva para la persona (Valle, 2014).
La tercera fase es de Agotamiento; si la fase de resistencia fracasa, es decir, si el estrés continúa o adquiere mayor intensidad y si los mecanismos de adaptación no resultan eficientes se ingresa a la fase de agotamiento donde los trastornos fisiológicos, psicológicos o psicosociales tienden a ser crónicos o irreversibles (Valle, 2014).
Relacionamos el estrés con el ámbito laboral y obtenemos que éste puede suponer un auténtico problema para la entidad y sus trabajadores, así que el estrés laboral puede definirse como la reacción que puede tener el individuo ante exigencias y presiones laborales que no se ajustan a sus conocimientos y capacidades, y que ponen a prueba su capacidad para afrontar la situación y causa una serie de reacciones de tipo fisiológico, cognitivo y psicomotor (Garavito, 2015).
Dentro del ámbito de la salud laboral se habla de factores de riesgo psicosocial como aquellos elementos que existen en el ambiente de trabajo, relacionadas con la organización del mismo, que cuando alcanzan un determinado nivel producirán en el
9 individuo una tensión, es decir consecuencias negativas en la salud y productividad (Valle, 2014).
Existe un gran número de factores de riesgo que pueden causar estrés; entre ellos se identifican a los relacionados con el contenido del trabajo, el grado de responsabilidad, el conflicto y ambigüedad de rol, el clima de la organización, el contacto con pacientes, la carga de trabajo, la necesidad de mantenimiento y desarrollo de una calificación profesional, los horarios irregulares, la violencia hacia el profesional, el ambiente físico, no tener oportunidad de exponer las quejas e inseguridad en el empleo (Valle, 2014).
El estrés laboral produce una serie de consecuencias y efectos negativos que afecta a cada persona de manera diferente, del mismo modo genera comportamientos disfuncionales, no habituales en el trabajo, contribuyendo a la inadecuada salud física y mental (Curiñaupa, 2013).
Cuando el individuo que está sometido a estrés laboral, puede presentar angustia e irritabilidad, es incapaz de relajarse o concentrarse, tiene dificultades para pensar con lógica y tomar decisiones, disfruta cada vez menos de su trabajo y se siente cada vez menos comprometido con éste, se siente cansado, deprimido e intranquilo, tiene dificultades para dormir, sufre de problemas físicos graves como: cardiopatías, trastornos digestivos, aumento de la tensión arterial, dolor de cabeza y trastornos músculo-esqueléticos como lumbalgias y trastornos de los miembros superiores (Curiñaupa, 2013).
La psicóloga social Christina Maslach, estudió las respuestas emocionales de los profesionales, y las calificó como “Sobrecarga emocional” o síndrome de Burnout definido como el desgaste extremo de un empleado. Una persona extremadamente
10 estresada, puede presentar ciertas manifestaciones; el cansancio emocional es la actitud más clara, evidente y común en casi todos los casos. La persona no responde a la demanda laboral y generalmente se encuentra irritable y deprimida. También existen otras actitudes un poco más difusas. Los profesionales o empleados como personal de salud, maestros, entre otros, que trabajan en contacto directo con otras personas suelen tener este síndrome (Garavito, 2015).
Burnout se describe como un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre individuos que trabajan con personas. El agotamiento emocional; se define como cansancio y fatiga que puede manifestarse física, psíquicamente o ambas. En el campo laboral se refiere a la percepción que la persona tiene cuando su facultad de sentir disminuye o desaparece, es la sensación de no poder dar más de sí mismo a los demás (Garavito, 2015).
La despersonalización, se concibe como el desarrollo de actitudes, sentimientos y respuestas negativas, distantes y deshumanizadas hacia las otras personas, especialmente a los beneficiarios de su trabajo, acompañadas de un aumento de la irritabilidad y una falta de motivación hacia el trabajo. El profesional experimenta un claro distanciamiento no solo de las personas beneficiarias de su trabajo, sino de sus compañeros de equipo con los que trabaja, mostrando una actitud irritable, irónica y despectiva, atribuyéndoles la responsabilidad de sus frustraciones y de su falta de rendimiento laboral (Garavito, 2015).
La falta de realización personal, se define como la necesidad de logro que tiene todo ser humano para competir con criterios hacia la excelencia. Los criterios de la excelencia deberían estar relacionados con la realización de una tarea, con uno
11 mismo o relacionado con los otros. Estos comportamientos se combinan con emociones de orgullo y de satisfacción, en caso contrario, resultaría una frustración que podría obstaculizar el aprendizaje (Garavito, 2015).
En tal sentido, el personal de salud puede prevenir y controlar sus situaciones de estrés, siendo ésta última la clave para poder hacer frente a esta problemática; para ello es necesario practicar hábitos saludables, técnicas de relajación, es decir, obtener habilidades en el manejo del estrés las cuales se definen como el conjunto de procedimientos y recursos de los cuales se vale un individuo para manejar las situaciones estresantes (Valle, 2014).
Un entorno de trabajo saludable y seguro es la mejor garantía del rendimiento laboral, de la salud de sus empleados y de la motivación e implicancia organizacional (Canacuan, 2013; Baéz, 2010).
Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestra que la salud mental en el trabajo se encuentra en peligro. Los empleados sufren agotamiento, ansiedad, desánimo y estrés, estos factores pueden provocar la pérdida del trabajo (Morales, 2007).
La OMS, define Salud Mental como el estado de equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural lo que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida. En la salud mental existen dimensiones más complejas que el funcionamiento orgánico y físico del individuo (Canacuan, 2013).
12 La adecuada salud mental hace referencia al bienestar y a las habilidades para adaptarse a la adversidad, entre sus principales dimensiones considera a la autoestima, autocontrol, optimismo y el sentido de la coherencia (Ospino, 2017).
Por otra parte, la perspectiva negativa define a la inadecuada salud mental como enfermedad. En este sentido, su postulado básico es salud igual a la ausencia de enfermedad y su objetivo fundamental es la curación. Esta perspectiva se relaciona fundamentalmente con el modelo clínico tradicional, que responde a la necesidad de tratar los trastornos mentales y refleja la realidad asistencial actual basada en la curación de las personas enfermas (Lluch, 2017).
En el mundo más de 450 millones de personas sufren de condiciones neuropsiquiátricas; de las cuales, 300 millones están asociadas a la depresión, causa principal de discapacidad, además es un factor de riesgo para el suicidio (América, 2017).
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud más del 25% de la población mundial es víctima de trastornos mentales y del comportamiento en algún período en el curso de su vida. Se calcula que en cualquier momento alrededor del 10% de la población mundial está afectada por dichos trastornos, que su impacto económico en la sociedad es de gran magnitud y sus repercusiones en el bienestar y calidad de vida de las personas es considerable (Azofeifa, 2008).
Estimaciones de la OMS indican que los costos globales anuales en relación con los problemas de salud mental ascienden a US$ 2,5 billones y para el año 2030 llegarán a los US$ 6 billones. Estos enormes costos se calculan con base en la pérdida de años productivos de las personas que padecen algún trastorno de salud
13 mental. En algunos casos pueden desarrollar una discapacidad y, en los peores casos, morir de forma prematura (América, 2017).
En el Perú, las cifras también son preocupantes ya que 8.486.184 personas tuvieron un trastorno mental alguna vez en su vida y que 4.909.076 lo experimentaron el año pasado, reveló el director Ejecutivo de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa), Yuri Cutipé, dichas cifras no distinguen edad, condición social, ingreso económico, profesión, género, talento; ser muy conocido o un perfecto anónimo (América, 2017).
Una de las teorías que más ha influido en el área de la salud mental, y que servirá de base en el desarrollo del presente trabajo, es la formulada por el psicólogo Carl Rogers, quien considera a toda persona como buena, sana y explica la salud mental en una progresión normal de la vida de la persona, mientras que la enfermedad mental es una distorsión de la tendencia natural del hombre. Su teoría está basada en una fuerza de vida, que llama tendencia actualizada que es la base de la construcción de la motivación presente o actual en la persona, con el fin de desarrollar todas sus potencialidades hasta donde sea posible (Gonzáles, 2011).
Existen mecanismos de defensa, donde en una situación entre la propia imagen y la experiencia de la persona se le presenta una amenaza. Rogers, al considerar un mecanismo negativo, bloquea la situación amenazadora y la distorsión perceptual reinterpretando la situación para que la persona se convenza a sí misma de que no es tan amenazadora como parece (Gonzáles, 2011).
El Ministerio de Salud (MINSA), a través del cuestionario de auto-reporte o selfreportingquestionnaire (SRQ) clasificó 4 niveles de evaluación, considerando al trastorno depresivo o ansioso, trastorno psicótico, trastorno convulsivo y consumo de
14 alcohol y drogas con la finalidad de ampliar la detección y atención de los problemas de salud mental (Minsa, 2008).
En donde describe a la depresión como un trastorno mental caracterizado fundamentalmente por humor depresivo, pérdida de la capacidad de interesarse y disfrutar las cosas, cansancio o fatiga, que empobrece la calidad de vida y genera dificultades en el entorno familiar, laboral y social de quienes la sufren (Minsa, 2008).
El trastorno psicótico es una afectación o deterioro breve o persistente del pensamiento, que supone una ruptura con la realidad o una interpretación errónea de la misma. Las personas con psicosis pierden el contacto con la realidad. Los síntomas principales son delirio y alucinaciones. El delirio es la falsa creencia, tal como la idea de que alguien está en su contra y las alucinaciones son percepciones falsas, como escuchar, ver o sentir algo que no existe (Biblioteca Nacional de Medicina, 2017).
El trastorno convulsivo es una descarga eléctrica anormal desordenada que sucede en el interior de la sustancia gris cortical cerebral e interrumpe transitoriamente la función encefálica normal. En los casos típicos, una crisis produce una alteración de la conciencia, sensaciones anormales, movimientos involuntarios focales o convulsiones, es decir la contracción involuntaria, violenta y difusa de los músculos voluntarios (Bola, 2017).
El consumo excesivo de alcohol y drogas se denomina adicción, que se evidencia por el consumo continuo de una o varias sustancias psicoactivas, hasta el punto de que el consumidor denominado adicto se intoxica periódicamente o de forma continua, muestra un deseo compulsivo de consumir sustancias tóxicas, tiene una enorme dificultad para interrumpir voluntariamente el consumo de la sustancia y
15 se muestra decidido a obtener sustancias psicoactivas por cualquier medio. Por lo general, hay una tolerancia y un síndrome de abstinencia que ocurre frecuentemente cuando se interrumpe el consumo. La vida del adicto está dominada por el consumo de la sustancia, hasta llegar a excluir prácticamente todas las demás actividades y responsabilidades (OMS, 1994).
Por lo tanto el personal de salud deberá mantener una actitud no de excelente estado de salud mental, sino más bien un estado en que pueda resolver y enfrentar situaciones arduas que se presentarán en el cumplimiento de sus funciones debiendo mantener ciertas características como sentido del valor, sentido del control, sentido realista, conciencia emocional, capacidad de lucha, solución de problemas y creatividad, sentido del humor, buena nutrición, buen estado físico, sentido de autoprotección y control de las propias tensiones (Canacuan, 2013).
Para tal efecto y como respaldo del presente estudio surge la teoría de Callista Roy en el que describe al ser humano como un ser con capacidades y que posee recursos para lograr una adaptación a la situación que se esté enfrentando en su proceso salud enfermedad, concluyendo que el personal de salud tiene una alta capacidad para enfrentar situaciones estresantes, utilizando estrategias de afrontamiento (Pereira, 2016)
Por otro lado, el concepto de centro quirúrgico nace a finales del siglo XVIII con la aparición de unidades quirúrgicas, se suma a ello el uso de anestesia en 1940 y procesos de esterilización en 1867 y es cuando la cirugía es respaldada por base científica y los quirófanos ganan espacio en los hospitales. En 1931 Paul Nelson, desarrolla en el Hospital de Lille el primer quirófano moderno, donde se preocupa de la correcta iluminación, protección del espacio quirúrgico, y donde se implanta la
16 separación de flujos estériles y no estéril. El concepto va mejorando sucesivamente hasta incorporar los avances tecnológicos de la época (Gargate. P, 2019)
En el Centro Quirúrgico se encuentran los pacientes que requieren cuidado constante y atención especializada durante las 24 horas del día. Debido a que el estado de estas personas es crítico, el centro quirúrgico es un área en el que trabajan profesionales de salud especializados y entrenados para dar la atención debida a los pacientes. Asimismo, estas unidades están provistas con equipos y sistemas especializados, tomando en cuenta la especificidad del centro quirúrgico (Fernández.
R, 2016)
Hoy en día muchas cosas generan estrés en el centro quirúrgico; los conocimientos y el uso de nuevas tecnologías, las relaciones interpersonales, los pacientes a los que se les presta atención, el ambiente físico del trabajo, las condiciones salariales, administrativas o burocráticas, los procesos nuevos de gestión, los eventos críticos a los que se enfrenta en una unidad de esta índole.
Dentro de los factores que afectan al personal de salud con una alta carga emocional se encuentran los siguiente: frecuencia y cantidad de tiempo dedicado en la atención de pacientes, sobrecarga laboral, falta de oportunidad de participación en la toma de decisiones, necesidad de tomar decisiones críticas con información escasa o ambigua, riesgo de contaminación o afectación psíquica e introducción constante de nuevas tecnologías y conocimientos (Fernández. R, 2016)
Es importante comprender que el deterioro de las condiciones de salud de un individuo puede llegar a reunir diversos factores hasta el punto de requerir unos cuidados especializados, como los que se ofrecen en el centro quirúrgico. Esto trae como consecuencia una serie de reacciones emocionales frente a la enfermedad, y
17 más deterioro en la condición física, cognitiva, psicosocial y espiritual, por la dependencia total de la que se es sometido (Fernández. R, 2016)
No sólo el paciente es vulnerable, también lo es el personal de salud estando sujeto a la incertidumbre, de saber cómo actuar. Este tipo de vulnerabilidad lo hace adoptar a veces conductas altaneras, que en el fondo son defensivas y le cierran a una escucha reflexiva o a una actitud de auto observación critica, generando condiciones de desapego. El personal de salud vive una carga emocional y laboral que se ve afectado y puede causar pérdida del bienestar en la actividad profesional, hasta el desequilibrio emocional, en el que se experimenta desesperanza, depresión e incertidumbre (Fernández. R, 2016)
MARCO EMPÍRICO
Canacuan (2013) buscó determinar los factores psicosociales en el ambiente laboral que influyen con mayor frecuencia en la salud mental del personal de enfermería del Centro Quirúrgico del Hospital Provincial Docente Alfredo Noboa Montenegro de la ciudad de Guaranda mediante el Test ISTAS y el Cuestionario Maslach Burnout. Se trabajó con una muestra total de 12 enfermeras con edades entre 30 y 50 años. En lo que se refiere a despersonalización: el 58.3% presenta un mediano nivel al presentar respuesta fría e impersonal a los pacientes, falta de sentimientos e insensibilidad hacia los usuarios. En cuanto a realización del personal en el trabajo: el 83.3% presenta un mediano nivel de tendencia a evaluar su propio trabajo de forma negativa y sentimientos de vivencia de insuficiencia profesional, siendo necesario establecer estrategias para eliminar dichos factores y contribuir con el mejoramiento de su salud mental y calidad de atención a usuarios.
18 Por otra parte, Martínez (2013). En su estudio nivel de estrés laboral de las enfermeras de la unidad quirúrgica del Hospital Arzobispo Loayza. La población estuvo conformada por 35 enfermeras asistenciales que trabajan en la unidad quirúrgica. La técnica fue la encuesta autoadministrada y el instrumento el inventario de Maslach adaptado. El orden de los resultados fue: 49% (17) tienen un nivel de estrés medio, 31% (11) nivel bajo y 20% (7) alto. En cuanto a las dimensiones los profesionales de enfermería encuestados solo refieren sentirse afectados en la dimensión de realización personal, dado que las dimensiones de cansancio emocional y despersonalización no significan problema. El hecho que solo un componente del síndrome de burnout se encuentra afectado no significa que este y los otros componentes se mantengan estáticos, y que a largo plazo no afecten la salud mental de los profesionales de enfermería. Por tanto, no implica que los niveles jerárquicos de enfermería no se preocupen por mejorar las condiciones laborales en general.
Por otro lado, Trujillo (2009) buscó determinar los factores que influyen en el estrés laboral en los enfermeros de sala de operaciones del Hospital Nacional Dos de Mayo. La población estuvo conformada por 15 enfermeros, los resultados fueron: los factores que influyen en el estrés laboral en los enfermeros del servicio de sala de operaciones de un total de 15 (100%) enfermeros encuestados, el 73% (11) evidencian factores que influyen medianamente en el estrés laboral, el 20% (3) si influyen y el 7% (1) no influyen. En la dimensión personal el 80% (12) evidencian factores que influyen medianamente, el 13% (2) si influyen y el 7% (1) no influyen En la dimensión del contenido del trabajo el 67% (10) influye medianamente en el estrés laboral, el 20% (3) si influye y el 13% (2) no influye. En la dimensión organizacional el 60% (9) evidencian factores que influyen medianamente en el estrés laboral, el 33% (5) no influye y el 7% (1) si influye. Finalmente tenemos que
19 en la dimensión ambiental el 74% (11) evidencian influir medianamente en el estrés laboral, el 13% (2) si influyen y el 13% (2) no influye. Por lo que se concluye que la mayoría de los enfermeros tienen evidencias de factores que van a influir medianamente en el estrés laboral respecto a la calidad de atención que brinda la enfermera al paciente quirúrgico.
Así mismo, Gutiérrez (2015) con referencia a su estudio Síndrome de Burnout y Autoestima en Enfermeras del servicio de emergencia Hospital Regional Docente de Trujillo. La población estuvo conformada por 28 enfermeras, a quienes se les aplicó el inventario de autoestima de Coopersmith y el Test de Maslach. Los resultados fueron que el 53.6% de las enfermeras tiene un nivel de autoestima medio, seguido del 39.3% con un nivel de autoestima alta y el 7.1% una autoestima baja; además el 89.3% de las enfermeras tienen tendencia al Síndrome de Burnout, mientras que el 10.7% presenta este Síndrome. No se encontró relación significativa entre las variables Síndrome de Burnout y Autoestima, al presentar p= 0.5661.
Al respecto, Asmat y Lazo (2014) con respecto a su estudio Síndrome de Burnout en Enfermeras del Hospital General de Durango y Hospital Regional Docente de Trujillo. La población estuvo conformada por 61 enfermeras que laboran en el HRDT y 170 enfermeras que laboran en el HGD, a quienes se les aplicó el cuestionario de Maslach Burnout Inventory (MBI). Los resultados fueron que el 54.7%, y el 57.4% de enfermeras del HGD y HRDT presentaron nivel medio de SB según la dimensión AE, el 80.6% y el 70.5% de enfermeras del HGD y HRDT presentaron un nivel medio de SB según la dimensión DP, finalmente, el 48.8% y el 62.3% de enfermeras del HGD y HRDT presentaron nivel medio de SB según la dimensión RP. Se concluye que en las dimensiones de AE y DP existen diferencias
20 significativas entre ambos hospitales; mientras que, en la dimensión de RP no se encontraron diferencias significativas entre ambos hospitales.
Por su parte, Valle (2014) investigó sobre el nivel de estrés laboral de la enfermera de centro quirúrgico de los Hospitales de Nivel III de Trujillo, encontrando que el 64% de las enfermeras del HBT y el 51% del HRDT presentaron un nivel medio de estrés laboral, en tanto que el 49% de enfermeras del HRDT y 36% del HBT presentó nivel bajo de estrés laboral.
Por otra parte, los hallazgos encontrados por Salazar (1994) en su estudio sobre los factores que influyen en el nivel de salud mental del personal profesional en Enfermería que labora en el Hospital Nacional Psiquiátrico”, estuvo constituida por 57 profesionales en Enfermería, concluyeron que el estrés es un elemento que incide en la salud mental, el cual se considera negativo, y que el ambiente intrahospitalario y el diario vivir son elementos amenazantes capaces de poner en riesgo el bienestar de los profesionales en Enfermería. Al mismo tiempo, que este grupo no cuenta con actividades específicas tendientes a promover y mejorar su salud mental. Los autores recomiendan establecer programas de actividades permanentes y específicas, tendientes a la promoción, atención y rehabilitación de la salud mental de los profesionales de Enfermería.
El mantenimiento adecuado de la salud mental de un individuo es de vital importancia mayor aún para el personal de salud, cuya función es preservar la salud de los usuarios y pacientes que requieren sus servicios, pues vive diariamente situaciones laborales que inciden directa e indirectamente en su salud mental.
El personal de salud es un grupo vulnerable que está expuesto a riesgos laborales, siendo importante la identificación de los mismos de tal modo que permita
21 estimar la magnitud, en base a ello establecer medidas preventivas con el objetivo de minimizar o eliminar los riesgos.
El factor psicosocial del ambiente laboral les enfrenta a situaciones muy complejas entre el principal factor psicosocial identificado en el personal de salud del nosocomio es el estrés, lo que puede sumarse a la vida familiar privada.
Estos hechos justifican la necesidad de aportar a la Institución con la presente investigación algunas herramientas para que contribuyan a prevenir las consecuencias relacionadas con los factores psicosociales predisponentes a los que se exponen el profesional de salud y que son necesarias para la preparación y afrontamiento de las exigencias de su vida laboral y familiar, tratando de minimizar o eliminar los factores que generan alteraciones y contribuir a la protección de su salud mental.
Teniendo en cuenta lo anteriormente descrito y existiendo escasos antecedentes como trabajos realizados con estas variables es un compromiso como profesional de enfermería dar respuesta a esta realidad problemática con el fin de lograr la satisfacción del profesional de salud y mejorar la calidad de atención a nuestros usuarios.
Por lo anteriormente mencionado surge la siguiente interrogante:
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA
¿Qué relación existe entre el Síndrome de Burnout y la salud mental del personal de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén - 2018?
22 OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Determinar la relación del Síndrome de Burnout con la salud mental del personal de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén -2018.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Identificar el nivel del Síndrome de Burnout del personal de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén - 2018.
Determinar la salud mental del personal de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén - 2018.
23 II. MATERIALES Y MÉTODOS
2.1 TIPO DE INVESTIGACIÓN
El presente estudio de investigación es Cuantitativa Descriptivo, Correlacional y de corte transversal, ya que consiste en relacionar las variables con el fin de que interactúen entre sí, asumiendo que se encuentran conectadas (Mejía, 2017).
Dicha investigación se llevó a cabo durante los meses de Enero - Marzo en el personal de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén - 2018.
2.2 POBLACIÓN Y MUESTRA DE ESTUDIO
UNIVERSO MUESTRAL
La población estuvo constituida por 35 personales de salud que laboran en el centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén - 2018, que cumplieron con los criterios de inclusión.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
➢ Personal de Salud de ambos sexos.
➢ Personal de Salud cuya permanencia laboral en el servicio de centro quirúrgico es igual o mayor a 4 meses.
➢ Personal de Salud que aceptó participar en la investigación.
24 2.3 UNIDAD DE ANÁLISIS
La unidad de análisis estuvo constituida por cada uno de los profesionales de la salud que cumplan los criterios de inclusión.
2.4 INSTRUMENTOS
La técnica que se utilizó fue la encuesta y para la recolección de datos se utilizó 2 instrumentos, que se detallan a continuación:
A. Cuestionario sobre el Síndrome de Burnout del personal de salud del centro quirúrgico el instrumento que se empleó fue el inventario Maslach Burnout Inventory (MBI), elaborado por Maslach y Jackson en 1981, quienes tomando en consideración los aspectos teóricos de sus investigaciones basado en la teoría de Christina Maslach, posteriormente traducido al castellano Gil-Monte y Peiró, modificado y validado por Ramos en 2017, siendo adaptado por la autora en 2018, tendrá por objetivo obtener información que permita identificar el Síndrome de Burnout del personal de salud del centro quirúrgico. El cual estuvo constituido por 15 ítems en forma de afirmaciones, sobre los sentimientos y actitudes del profesional en su trabajo y hacia los pacientes; formulada en términos de Agotamiento emocional (5), falta de realización personal (7) y despersonalización (3) (Anexo 1).
B. Cuestionario sobre la salud mental del personal de salud del centro quirúrgico el instrumento que se empleó fue el cuestionario de auto-reporte o selfreportingquestionnaire (SRQ), elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1983, modificado por el Ministerio de
25 Salud (MINSA) en 2008, siendo adaptado por la autora con la finalidad de ampliar la detección y atención de los problemas de salud mental del personal de salud. El cual estuvo constituido por 28 ítems en forma de afirmaciones, entre las dimensiones tenemos: Trastornos depresivos o ansiosos (18), trastorno psicótico (4), trastorno convulsivo (1) y consumo de alcohol y drogas (5).
Finalmente se utilizó una escala general para calificar la severidad de los trastornos mentales de acuerdo a la experiencia clínica del evaluador, según 2 niveles: Adecuada salud mental e Inadecuada salud mental (Anexo 2).
2.5 CONTROL DE CALIDAD DE LOS INSTRUMENTOS
Prueba Piloto
La escala para medir el Síndrome de Burnout del personal de salud del centro quirúrgico fue sometida a juicio de expertos y luego aplicada a una muestra piloto de 10 enfermeras, con el propósito de mejorar la redacción de los ítems y someterlos a validación estadística para evaluar la confiabilidad y validez del instrumento.
Validez
La Escala para medir el Síndrome de Burnout del personal de salud del centro quirúrgico fue sometida al juicio de expertos para obtener la validez de los mismos.
26 Confiabilidad
La confiabilidad se determinó a través de la prueba estadística del coeficiente alfa de crombach, obteniéndose los siguientes resultados.
TÍTULO DEL
INSTRUMENTO
NÚMERO DE
ITEMS
RESULTADO ALFA DE CROMBACH
Escala para medir el Síndrome de Burnout del personal de salud del centro quirúrgico
15 0.82
El instrumento es confiable dado que el valor del coeficiente alfa es 0.82, superior a 0.70 considerando como el mínimo valor para que un instrumento sea confiable.
2.6 PROCEDIMIENTO
La información se recaudó de la siguiente manera:
Se realizó la coordinación previa con la Directora Ejecutiva del Hospital de Apoyo Chepén; para que brinde la autorización para la realización del presente proyecto.
Se coordinó con el médico responsable del servicio de centro quirúrgico. Al obtener la autorización se procedió a establecer fecha y horario a fin de tener acceso al servicio para la aplicación de los cuestionarios.
27 Se aplicó el cuestionario con previa explicación de los objetivos de la investigación y la vez se solicita la participación voluntaria al personal de salud.
Los instrumentos se aplicaron en un tiempo promedio de 10 minutos, respetando el derecho de anonimidad y confidencialidad de los datos.
Concluida la aplicación de los instrumentos, se procedió a verificar que todos los ítems hayan sido marcados.
Se brindó la información al personal de salud sobre la importancia de la identificación de factores psicosociales para mantener una adecuada salud mental.
2.7 PROCESAMIENTO DE DATOS
Para efecto de la tabulación y procesamiento de la información se creó una base de datos en el programa Microsoft Excel 2010 y en el programa SPSS versión 23 se tuvo en cuenta las siguientes técnicas estadísticas:
Estadística descriptiva:
Se construyó tablas de distribución de frecuencia porcentuales de acuerdo a los objetivos planteados.
Estadística analítica:
Se utilizó la prueba de independencia de criterios chi cuadrado, considerando un nivel de significancia de 0.05; así mismo se utilizó el coeficiente de riesgo relativo (R) para cuantificar el riesgo.
28 2.8 DEFINICIÓN Y OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES
A. Variables independientes:
Síndrome de Burnout.
Definición nominal.
Síndrome de degaste profesional que se manifiesta en profesionales sometidos a un estrés emocional crónico, cuyos rasgos principales son agotamiento físico y psíquico, actitud fría y despersonalizada en la relación hacia los demás y sentimientos de insatisfacción personal con las tareas que se han de realizar, y que suele producirse fundamentalmente en personal de salud y en profesionales dedicados a la enseñanza (Canacuan, 2013).
Definición operacional:
Se midió la variable en función a los puntajes alcanzados luego de aplicarse el instrumento a cada una de los participantes, utilizándose la siguiente escala ordinal:
• Alto Nivel de Burnout: 29 - 43 puntos (77.2 - 100%)
• Mediano Nivel de Burnout: 26 - 28 puntos (57.2 - 77.1%)
• Bajo Nivel de Burnout: 16 - 25 puntos (0 - 57.1%)
29 B. Variable Dependiente
Salud Mental.
Definición nominal:
Estado de equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural lo que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida (Canacuan, 2013).
Definición operacional: Se clasificó de la siguiente manera.
• Adecuada salud mental: TD < 9 puntos, EP < 1 punto y AD < 1 punto.
• Inadecuada salud mental: TD > 9 puntos, EP > 1 punto y AD > 1 punto.
Donde:
TD: Trastornos depresivos o ansiosos.
EP: Trastorno psicótico.
AD: Consumo de alcohol y drogas.
2.9 CONSIDERACIONES ÉTICAS Y RIGOR CIENTÍFICO
Todo proceso investigativo debe fundamentarse filosóficamente sobre principios éticos, los cuales deben ser guías de referencia humanizantes y no mostrarse como reglas rígidas, ya que involucramos a sujetos humanos y es importante fomentar su colaboración, cooperación y confianza para conseguir los objetivos de la investigación (Osorio, 2000; Belmont, 1970; Leiton, 2015).
30 A. En relación a la ética:
Consentimiento informado: Procedimiento mediante el cual se garantizó que el sujeto exprese voluntariamente su intención de participar en la investigación, después de haber comprendido la información que se le brindó, acerca de los objetivos del estudio.
Intimidad, anonimato y confidencialidad: Es primordial en el rigor y la ética. Desde el inicio de la investigación se explicó a cada participante que la finalidad de la información obtenida, es para fines de la investigación;
garantizándole que por ninguna razón los datos obtenidos podrán ser expuestos en público, generando así la protección de los mismos; además de ello se aseguró un ambiente cómodo y tranquilo.
Dignidad humana: Derecho a la autodeterminación, consistió en dejar que el participante exprese lo que sentía, lo que pensaba, lo que hacía, respetando sus propias decisiones, sin ningún tipo de coacción.
Beneficencia, costos y reciprocidad: Por encima de todo, no causar perjuicio; tomándose en cuenta todas las precauciones necesarias para evitar en los participantes daños físicos, psicológicos y protegerlos contra la utilización de su colaboración para otros fines y procurar ofrecerles algún beneficio, como consejería.
31 III.
RESULTADOS
32 TABLA 1
SÍNDROME DE BURNOUT DEL PERSONAL DE SALUD DEL CENTRO QUIRÚRGICO DEL HOSPITAL DE APOYO CHEPÉN SEGÚN ESTADO DE SALUD MENTAL
Salud Mental
Síndrome de Burnout Adecuada Inadecuada Total
N % N %
Nivel Bajo 20 57.1 0 0.0 20
Nivel Medio 7 20.0 0 0.0 7
Nivel Alto 6 17.2 2 5.7 8
Total 33 94.3 2 5.7 35
X² = 7.159 P = 0.0075 (p< 0.05)
Fuente: Datos recogidos en Instrumentos elaborados, aplicados en el Hospital de Apoyo Chepén.
33 TABLA 2
SÍNDROME DE BURNOUT DEL PERSONAL DE SALUD DEL CENTRO QUIRÚRGICO DEL HOSPITAL DE APOYO CHEPÉN
Síndrome de Burnout N %
Nivel Bajo 20 57.1
Nivel Medio 7 20.0
Nivel Alto 8 22.9
Total 35 100
Fuente: Datos recogidos en Instrumentos elaborados, aplicados en el Hospital de Apoyo Chepén.
34 TABLA 3
SALUD MENTAL DEL PERSONAL DE SALUD DEL CENTRO QUIRÚRGICO DEL HOSPITAL DE APOYO CHEPÉN
Salud Mental N %
Adecuada 33 94.3
Inadecuada 2 5.7
Total 35 100
Fuente: Datos recogidos en Instrumentos elaborados, aplicados en el Hospital de Apoyo Chepén.
35 IV. DISCUSIÓN Y ANÁLISIS
En el presente trabajo de investigación, denominado “Síndrome de Burnout y la Salud Mental del Personal de Salud del Centro Quirúrgico”; se encontró los siguientes resultados:
Tabla 1: Se muestra la relación entre el Síndrome de Burnout y la Salud Mental que experimenta el Personal de Salud del Centro Quirúrgico, observándose que en el grupo de profesionales de Bajo Nivel de Burnout el 57.1% y Mediano Nivel de Burnout el 20.0% presenta una Adecuada Salud Mental, y en el grupo de profesionales de Alto Nivel de Burnout un 17.2% presenta Adecuada Salud Mental y un 5.7% Inadecuada Salud Mental; concluyendo que hay relación significativa entre las dos variables X2= 7.159 p= 0.0075 significancia.
Por su parte, los hallazgos difieren a lo encontrado por Meléndez, S. y col.
(2015), que en su estudio acerca del Síndrome de Burnout y Salud Mental en Enfermeras de un Hospital, constituido por 80 profesionales en Enfermería, encontrándose el cansancio emocional en el 77% nivel medio y el 70% de baja realización profesional, así mismo la presencia de los cinco factores del Goldberg. La dimensión de Ansiedad y Depresión Severa guarda una correlación positiva con las tres dimensiones del Burnout; CE (r= 0.32 y valor de p= 0.00), RP (r=0.235 y valor de p= 0.03) valor de DP (r= 0.576 y el valor de p= 0.00) ambas significativas (valor de p menor a p=0.05). Concluyendo que existe presencia de síndrome de burnout en niveles altos en las dimensiones de cansancio emocional, despersonalización y baja realización personal, en relación al estado de salud mental se presentaron casos probables con más frecuencia en las dimensiones de alteración del patrón de sueño y alteraciones de la conducta, asimismo, se muestra una correlación positiva entre las variables de estudio.
36 Por otra parte, los hallazgos difieren a lo encontrado por Canacuan, M. (2013), que en su estudio acerca de los factores psicosociales en el ambiente laboral que influyen con mayor frecuencia en la salud mental del personal de enfermería del Centro Quirúrgico del Hospital Provincial Docente Alfredo Noboa Montenegro, utilizó el cuestionario Maslach Burnout en una muestra total de 12 enfermeras con edades entre 30 y 50 años. En lo que se refiere a despersonalización: el 58.3%
presenta un mediano nivel al presentar respuesta fría e impersonal a los pacientes, falta de sentimientos e insensibilidad hacia los usuarios. En cuanto a realización del personal en el trabajo: el 83.3% presenta un mediano nivel de tendencia a evaluar su propio trabajo de forma negativa y sentimientos de vivencia de insuficiencia profesional, siendo necesario establecer estrategias para eliminar dichos factores y contribuir con el mejoramiento de su salud mental y calidad de atención a usuarios.
En el ambiente hospitalario, la salud mental requiere una especial atención, debido a que existen factores que limitan el desarrollo personal y laboral como horarios de trabajo, atención de pacientes que en ocasiones enfrentan crisis, la insatisfacción de los usuarios con los servicios recibidos. Dichos factores actúan directamente sobre el individuo y equipo de trabajo, provocando un malestar que puede manifestarse en fuertes cargas negativas, estrés e insatisfacción, entre otras, lo cual genera deficiente calidad en la atención hacia el paciente y puede producirse un estado de agotamiento por estrés, llamado también Síndrome de Burnout (Bianchini, 1997).
Cuando las personas acuden a una institución de salud en busca de soluciones para sus problemas de salud, tienen derecho a recibir el mejor tratamiento, cuidado y apoyo, además el personal de salud tiene un rol fundamental en el cuidado de la experiencia de salud de los usuarios, por estar en contacto directo y continuo de los
37 pacientes, identificar y responder a sus necesidades individuales y asegurarles que reciban un cuidado de calidad (Fernández, 2016).
En la excelencia de los servicios de salud se exige un trato estrecho entre el personal de salud y el paciente, la integridad de los cuidados y la continuidad de los mismos, además de la integridad de quien cuida, lo cual es sumamente importante, ya que este proceso exige altas demandas que no podrán ser cubiertas si aparece el Síndrome de Burnout (Fernández, 2016).
Por todo lo expuesto anteriormente, y por los resultados del presente estudio se puede concluir que existe una relación significativa entre las dos variables, permitiendo señalar que mientras exista una Adecuada Salud Mental, entonces el Nivel de Burnout del personal de salud será Bajo.
Tabla 2: Se muestra la distribución de 35 personales de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén; encontrando que el 57.1% presenta un Bajo Nivel de Burnout, el 20% presenta un Mediano Nivel de Burnout y el 22.9%
presenta un Alto Nivel de Burnout.
Así mismo, los hallazgos difieren a lo encontrado por León, J. (2013), que en su estudio acerca del Nivel del Síndrome de Burnout en el personal del Centro de Salud Clas Tamburco - Abancay conformada por 62 personales, encontró que el 66%
(41) presentan nivel medio del Síndrome de Burnout, el 16% un nivel bajo y el 18%
un nivel alto; la mayoría del personal de salud presentó un nivel medio de agotamiento emocional, despersonalización y realización personal.
Resultados similares coinciden con los encontrados por Fernández, R. (2016), en su estudio Síndrome de Bournout en la enfermera que cuida al paciente en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Regional Docente de Trujillo. La población estuvo conformada por 15 enfermeras y 15 pacientes, donde se encontró
38 que el 13.3% presenta un alto nivel de burnout, el 13.3% presenta un medio nivel de burnout y el 73.4% presentan un bajo nivel de burnout.
Al respecto, Gutiérrez, R. (2015), con referencia a su estudio Síndrome de Burnout y Autoestima en Enfermeras del servicio de emergencia Hospital Regional Docente de Trujillo. La población estuvo conformada por 28 enfermeras, donde encontró que el 89.3% de las enfermeras tienen tendencia al Síndrome de Burnout, mientras que el 10.7% presenta este Síndrome.
A pesar que los resultados del presente estudio revelan que el personal de salud presenta mayormente nivel bajo de síndrome de burnout, entre los aspectos descritos en la literatura acerca del síndrome no parece existir un acuerdo unánime entre los diferentes autores, si bien existe un determinado nivel de coincidencia para algunas variables que afectarían al personal de salud del servicio de centro quirúrgico; es la sobrecarga laboral, falta de comunicación con los compañeros de trabajo sobre los problemas del servicio, compartir sentimientos positivos o negativos hacia los pacientes, tiempo insuficiente para dar apoyo emocional al paciente, limitado número de personal para atender adecuadamente en el servicio, turnos rotativos, carga familiar (Fernández, 2016).
En general el resultado indica la existencia del síndrome y, de persistir el alto porcentaje, se tornaría riesgoso por estar frente a un estrés prolongado, afectando el estado de salud y la calidad de atención que se brinde.
Tabla 3: Se muestra la distribución de 35 personales de salud del centro quirúrgico del Hospital de Apoyo Chepén; encontrando que el 94.3% presenta una Adecuada Salud Mental y el 5.7% presenta una Inadecuada Salud Mental.
Por otro lado, los hallazgos encontrados por Larduet, O. (1996), en su estudio sobre la Salud Mental y su relación con el Estrés en las Enfermeras de un Hospital
39 Psiquiátrico Comandante Gustavo Machín - Santiago de Cuba, constituido por 187 enfermeras, donde los resultados obtenidos muestran que el 82.9% de las enfermeras presentaban alteraciones psíquicas, con predominio de los trastornos del sueño, la astenia y la irritabilidad, entre otras, a causa fundamentalmente del estado físico no satisfactorio y la carencia o insuficiencia de una red de apoyo social; condiciones que existían en 70 y 123 de ellas (45.2 y 79.4%).
Por su parte, los hallazgos encontrados por Salazar, F. (1994), en su estudio sobre los factores que influyen en el nivel de salud mental del personal profesional en Enfermería que labora en el Hospital Nacional Psiquiátrico, constituida por 57 profesionales en Enfermería, concluyeron que el estrés es un elemento que incide en la salud mental, el cual se considera negativo, y que el ambiente intrahospitalario y el diario vivir son elementos amenazantes capaces de poner en riesgo el bienestar de los profesionales en Enfermería. Al mismo tiempo, que este grupo no cuenta con actividades específicas tendientes a promover y mejorar su salud mental.
La Salud Mental es parte integral y esencial de la salud, es decir, que no hay salud sin salud mental. Una inadecuada salud mental en el personal de salud interfiere en su vida personal y laboral por la interacción inadecuada entre el tipo de trabajo, su entorno, aptitudes y sus competencias.
40 V. CONCLUSIONES
En base a los resultados obtenidos y al análisis realizado de los mismos se llegó a las siguientes conclusiones:
1. Existe una estrecha relación entre el alto grado de afectación del síndrome con la Salud Mental del personal de salud ya que estos problemas pueden interferir en la interacción de los profesionales y su entorno (usuarios y equipo de salud) y por sobre todo en su capacidad de respuesta; por lo tanto, se hace necesario la implementación de estrategias que permitan prevenir el síndrome y mejorar la salud mental del personal, generando mayor calidad de vida laboral y por ende la satisfacción de los cuidados ofrecidos a nuestros usuarios.
2. Los resultados determinan que la mayoría de los participantes se encuentran en un Nivel Bajo de Burnout; sin embargo, existe un grupo importante del personal de salud que se ubica en los niveles medio y alto de afectación del Síndrome de Burnout, concluyendo que, dentro de las áreas de mayor deterioro en relación al Síndrome, se encontró que la mayoría del personal muestra un alto grado de cansancio emocional y falta de realización.
3. Se determina que el 94.3% del personal de salud presenta una Adecuada Salud Mental y el 5.7% presenta una Inadecuada Salud Mental, reflejándose un estado de equilibrio con su entorno, lo que garantiza su participación laboral, intelectual, alcanzando bienestar y calidad de vida, pudiéndose evidenciar que el personal de salud tiene una alta capacidad para enfrentar situaciones estresantes y utiliza estrategias de afrontamiento, que le permiten resolver y
41 enfrentar situaciones arduas que se presentan en el cumplimiento de sus funciones debiendo mantener una óptima salud mental generándose mejoras en el ejercicio profesional.
42 VI. PROPUESTA
Basándome en los resultados obtenidos en el presente trabajo de investigación propongo las siguientes recomendaciones:
1. Por parte de la institución, mejorar las condiciones de trabajo, impulsar la capacitación del personal, fomentar el trabajo en equipo y la participación en la toma de decisiones para que el personal de salud evidencie el soporte físico y psicológico; además de mejorar las relaciones interpersonales, recursos materiales, cantidad de trabajo y autonomía.
2. Elaborar un programa institucional para mejorar el clima organizacional del personal como medida de prevención, detección y tratamiento del Síndrome de Burnout.
3. Abordar el tema realizando investigaciones acerca del Síndrome de Burnout y la Salud Mental del personal de salud para identificar debilidades y ejecutar estrategias que permitan mejorar el ejercicio profesional, incidiendo en la salud y por ende en la calidad de vida del personal.