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intervención del contexto y los artefactos socio–culturales y se originan y desarrollan los procesos psicológicos superiores: la inteligencia y el lenguaje.
El autor desarrolla tres conceptos básicos que son la mediación, la interiorización y las funciones mentales, pero que van a presentarse en una zona de desarrollo próximo, a lo cual Vygotsky (1979) define como:
No es otra cosa que la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz.
(p. 133)
El potencial de aprendizaje o inteligencia potencial, se va encontrar presente en los aprendices que, con la ayuda de sus maestros y algunas herramientas externas, como las nuevas tecnologías, tendrán la posibilidad de construir herramientas internas para aprender, así, la zona de desarrollo próximo define funciones que todavía no han madurado, pero están en proceso.
Como el conocimiento y la experiencia de los demás posibilita el aprendizaje del individuo; entonces se tiene que procurar que las interacciones con ellos sean ricas y amplias. La zona de desarrollo próximo, en consecuencia, está determinada socialmente. Se aprende con la ayuda de los demás, aprendemos en el ámbito de la interacción social y esta interacción social como posibilidad de aprendizaje es la zona de desarrollo próximo.
1.2.2. Clases virtuales, conectividad y teletrabajo
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enfocada ampliamente en el estudiante; y en segundo lugar, se transita desde un paradigma del material impreso y enviado por correspondencia hacia nuevos canales de difusión tecnológica, progresivamente más rápido, eclécticos, orales y visuales y sobre todo multidireccionales. (p. 16).
A la enseñanza virtual se le conoce también como e-learning, educación a distancia, aulas virtuales, que tienen la misma finalidad pero que también tienen algunas diferencias entre ellas.
Sobre la enseñanza e-learning Alcázar (2006, p. 4) señala que:
El termino E-learning (electronic learning) hace referencia al medio o canal sobre el cual se soporta la enseñanza. Se define como el uso de las tecnologías multimediales para desarrollar y mejorar nuevas estrategias de aprendizaje. Supone la utilización de herramientas informáticas, tales como CD-ROMs, Internet y otros dispositivos móviles.
En cuanto a la enseñanza virtual como nos lo indica Chen y otros (2004) que:
“se realiza en espacios virtuales, donde los usuarios aplican un conjunto de estrategias de intercambio de información, basadas en sistemas de ordenadores, de redes telemáticas y de aplicaciones informáticas” (p. 61).
Vemos cómo se van notando ciertas particularidades en cada concepción, que va a también a verse con la Educación a Distancia que se desarrolla debido a que no es posible tener físicamente a los estudiantes sino que se realiza a distancia, por ello Carbonaro (2008) manifiesta que “el concepto de Educación a Distancia es en la actualidad un punto de referencia obligado en la evolución de las diferentes metodologías de la educación, que incluye las aplicaciones telemáticas, como un complemento de la formación presencial” (p. 26).
Camino hacia la educación virtual. Precisamente, teniendo en cuenta las disposiciones sanitarias del aislamiento social, es que el sistema educativo en general y el universitario en particular, ha buscado como alternativa la enseñanza virtual. De tal manera, que autoridades, docentes, personal administrativo y estudiantes han optado por este camino con la finalidad de que continúe la educación, que prosiga su formación profesional.
Si bien, ha sido tomado en forma imprevista y rápida, poco a poco se ha ido superando los inconvenientes y logrando mejorar cada vez más los medios y mecanismos virtuales. El hecho de optar por un sistema no presencial ha
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demandado de por sí mismo, el cambio no solamente en las estructuras educativas, sino en la forma de pensar y trabajar de los docentes y estudiantes. Así, se ha podido notar un cambio gigante en la forma en establecer las relaciones tanto entre los mismos docentes como con sus pupilos, pero quedando en duda la efectividad de esta modalidad de educación. ¿Cuáles serán los resultados? Ello se verá recién dentro de 3 o 4 años, cuando empiecen a desempeñarse en sus centros de trabajo lo ahora estudiantes.
A nivel del gobierno se la emitido la Resolución Viceministerial No 085-2020- MINEDU en el que da Orientaciones para la continuidad del servicio educativo superior universitario en el marco de la emergencia sanitaria por el COVID-19, señalando sobre la enseñanza virtual:
Aprendizaje virtual: adquisición de conocimientos y/o desarrollo de competencias, obtenidas y evidenciadas a través de la adaptación no presencial de los cursos, considerando tres ejes: Interacción: proceso simultáneo o diferido de interaprendizaje entre docente-estudiante y estudiante-compañeros. Colaboración: acciones conjuntas facilitadas por medios tecnológicos que permiten desarrollar competencias de trabajo en equipo. Producción: experiencias diseñadas por el docente y/o estudiante, a partir del uso de las herramientas de la plataforma virtual, que permitan generar evidencias de aprendizaje. (p. 2)
Y sobre lo que viene a ser el aula virtual nos indica:
Entorno digital, plataforma virtual, plataforma educativa o entorno virtual de aprendizaje donde se realiza la formación, que incluye los contenidos, recursos y actividades de aprendizaje, además de herramientas de comunicación sincrónica y asincrónica. (p. 2)
Con lo cual se deja en claro que las aulas físicas se constituyen en potenciales focos de contagio, por lo cual como medida preventiva se suspenden las clases presenciales en todos los niveles educativos, aun cuando hay perspectivas de que comiencen en forma paulatina. En tanto, se tiene que seguir llevando a cabo las clases virtuales, se tienen que desarrollar mejor el sistema y lograr que todos los estudiantes puedan tener acceso sin distinción.
El aprendizaje en el sistema virtual. Hasta antes del inicio de la pandemia, ha sido precisamente el estudiante el eje principal del sistema educativo, lo cual al
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pasar al sistema virtual va a convertirlo en el principal protagonista, ya no uno más, sino sobre el cual girará el aprendizaje.
En la clase presencial era el docente el responsable de llevar a cabo la clase, de explicar, desarrollar, motivar e inculcar conocimientos, ahora en la clase virtual varía para dar paso a un mejor trabajo de orientación con la finalidad de poder brindarle los medios necesarios que puedan motivar al estudiante a ir desarrollando el curso, a innovar, estudiar, consultar a diferentes autores por medios virtuales. Es decir, que ahora el mismo docente ha cambiado su forma de guiar, tiene que orientar al estudiante a utilizar en forma eficiente los materiales que brinda la tecnología, el internet, con lo cual podrá mejorar sus conocimientos, desarrollará sus competencias y mostrará sus habilidades.
Como nos dice Perdomo (2020) sobre la educación virtual:
También conocida como enseñanza en línea, hace referencia al desarrollo de la dinámica de enseñanza - aprendizaje que es realizado de forma virtual.
Es decir, existe un formato educativo en donde los docentes y estudiantes pueden interactuar diferente al espacio presencial. (p. 4)
Ahora, ya no tendrá que buscar libros físicos en la biblioteca universitaria, sino que es responsabilidad del docente el indicarle los materiales a emplear en el curso y que se encuentra en el entorno virtual, que son gratuitos, por ello el docente debe dominar este campo para señalar los libros, artículos, documentos útiles para el desarrollo de la asignatura y que los pueden ubicar en el internet. Para una vez utilizado, tenga que ser objeto de debate en el aula virtual, con la participación de los estudiantes.
Como lo señala Atarama (2020):
En la educación virtual, el rol del profesor contempla la planificación y el acompañamiento del proceso de aprendizaje del alumno para garantizar que se cumplan los objetivos de la asignatura. En este sentido, el profesor ha de ser capaz de facilitar y favorecer el uso del ecosistema de medios en el que se desenvuelve el alumno, como las redes sociales y los entornos colaborativos digitales. Aprovechar estas plataformas interactivas y las actividades en red con una finalidad educativa puede ser una estrategia muy acertada si se sabe manejar. (p. 2)
43 B. Conectividad
La conectividad en el campo de la informática está dada por la capacidad de la computadora para poder conectarse a la red de internet y a otros equipos, lo cual lo puede hacer por las tecnologías del Wifi, USB, PS/2 y FireWire. Es decir, la conectividad es el servicio de banda ancha con una velocidad adecuada y la posibilidad de tener dispositivos de acceso.
La conectividad, como lo señala la INTEF (2020)
Es la capacidad para conectarse o hacer conexiones. Dicha capacidad, en el ámbito que nos ocupa, es decir, el acceso a Internet de los centros educativos, está condicionada por diversos factores. Es un medio de transmisión de datos que garantiza la confidencialidad e integridad de las informaciones compartidas entre las localidades o sucursales de su empresa, desde y hacia la oficina principal. (p. 2)
El hecho de cambiar al sistema de educación virtual ha conllevado a que se pueda ver la realidad de nuestro país en este campo. De acuerdo al informe de la CEPAL:
En 2019, el 66,7% de los habitantes de la región tenían conexión a Internet.
El tercio restante tiene un acceso limitado o no tiene acceso a las tecnologías digitales debido a su condición económica y social, en particular su edad y localización. En 12 países de la región, la cifra de los hogares del quintil de ingresos más alto (quintil V) que tiene conexión a Internet es un 81%, en promedio; las cifras correspondientes a los hogares del primer y segundo quintil es del 38% y el 53% respectivamente. En países como el Brasil y Chile, más del 60% de los hogares de los hogares del primer quintil tiene conexión a Internet, mientras que en Bolivia (Estado Plurinacional de), el Paraguay y el Perú, solo el 3% la tiene. Ese bajo porcentaje limita o impide el acceso al teletrabajo, la educación en línea y los servicios de salud electrónica, así como a otros bienes y servicios ofrecidos por las plataformas e instituciones públicas, lo que amplía las brechas preexistentes. (p. 2) Como se puede ver nuestra conectividad es limitada, por lo que se necesita la participación del Gobierno a fin de poder extender sus líneas y lograr que el acceso a ellas no sea costoso, con lo cual mejorará la enseñanza. Junto a esto encontramos que los hogares que tienen una computadora en casa es apenas el
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32.1% como lo señala la Encuesta de Hogares para el 2019, mientras que el 35,9%
tiene acceso a internet. Pero el uso de celulares si es alto con un 92,1% de hogares que lo poseen.
La pandemia nos ha mostrado que nuestros servicios de internet y los avances tecnológicos tienen muchas y serias deficiencias, lo que se traduce en la deserción, que lo remarca Portella (2020):
En el 2020 la deserción en las universidades del país alcanzó 18,27%, de este universo el 9,85% pertenece a universidades públicas y el 22,25% a universidades privadas. Siendo uno de los principales factores del abandono de los estudios por parte de los jóvenes la falta de ingresos económicos en su familia, lo que evitó que solventen sus estudios, sumando a ello la carencia de conectividad a internet y en tercer lugar el no contar con equipos tecnológicos (computadoras) para desarrollar la virtualidad.
Como se puede ver la conectividad ocupa un lugar preponderante que hace que la enseñanza pueda lograr sus objetivos, pero en cuanto a las deficiencias que presenta es causante de la deserción. El mismo Portella (2020) acota que:
En el Perú 144 mil estudiantes han abandonado su formación profesional en universidades privadas y 30 mil han dejado las universidades públicas, es por ello que los rectores de las casas superiores públicas del país, hemos mantenido una reunión con los presentantes de los ministerios de Educación y Economía y Finanzas; a fin de brindar internet gratuito a los alumnos que no puedan pagarlo.
A pesar de la realidad que atravesamos, hay que resaltar algunos beneficios que nos proporciona la conectividad y las clases virtuales en la enseñanza universitaria.
En primer lugar, se va a tener mayor interacción en clase, toda vez que el hecho de incorporar tecnologías de video en las aulas ofrece una experiencia más interactiva para los estudiantes, permitiéndoles estar conectados con la clase desde cualquier lugar. Además, los docentes pueden usar este recurso para acercar a los alumnos con expertos internacionales.
Luego tenemos a la mejor colaboración docente – estudiante, ya que la tecnología les permite a los estudiantes una mayor interacción con la universidad y docentes. Gracias a esto y a la colaboración instantánea propiciada por los
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implementos tecnológicos no solo genera un retorno de la inversión para la educación superior, sino que también hace que los educandos inviertan más en su propia experiencia académica.
También hay la gran posibilidad de tener información a la mano, toda vez que se puede estudiar desde la comodidad de una computadora o un dispositivo móvil permite que los alumnos accedan a la información que necesitan al instante.
Este nuevo método de estudio permite que ellos estén incentivados en buscar e investigar más sobre el tema de su interés, siendo que, gracias a la tecnología, encontrarán la respuesta a sus dudas de manera más inmediata.
Asimismo, pueden planificar sus tiempos, con lo cual los estudiantes tienen diferentes actividades diarias, por ello, la tecnología aparece como una alternativa para ordenar mejor los tiempos y romper con los estándares de clases tradicionales.
Por ejemplo, el contar con acceso a las clases desde una plataforma tecnológica, permite que el alumnado tome un curso en la hora que más se acomode, con el objetivo de que pueda seguir desempeñando sus otras actividades.
Se puede realizar la evaluación con mayor rapidez, ya que, gracias a la tecnología, el trabajo de los profesores al momento de corregir las pruebas de sus alumnos se ha convertido en una tarea mucho más simple. Al tener la información en una base de datos, permite que el alumno, al terminar su examen, pueda tener en tiempo real la respuesta sin necesidad que el profesor haya intervenido en el proceso. Esto permite que el docente, se pueda centrar más en el aprendizaje del alumno, motivando una educación personalizada.