LAS REGIONES DEL OBJETIVO 1
M. Alejandro CARDENETE Carlos USABIAGA
III. COMPETITIVIDAD DE LA ECONOMÍA
2. Competitividad de las ramas
de producción asturianas
En el cuadro n.º 4 se presen- tan las diferentes ramas de activi-
dad asturianas clasificadas en los cuatro niveles de competitividad propuestos, y que se describirán detalladamente a continuación.
No obstante, es conveniente ha- cer algunas aclaraciones previas para facilitar la interpretación de los resultados obtenidos con los indicadores mencionados.
En primer lugar, estos datos se refieren a valores promedio de los tres últimos años del período de referencia, 2004, 2005 y 2006, para evitar o atenuar la influencia de las posibles oscilaciones brus- cas de algunos datos anuales. En segundo lugar, las diferencias en- tre el CLUde una actividad y el de su homólogo nacional son por- centajes respecto a la media na- cional. De tal forma que, cuan- do una columna está encabezada con las siglas CLUseguidas del sím- bolo < ó >, indica que el coste unitario de producción es inferior o superior al medio del conjunto de España y, coherentemente, el valor que aparece debajo irá pre- cedido del signo negativo o posi- tivo, respectivamente.
A la derecha de estos datos aparece su descomposición en di- ferenciales de productividad (PML) y coste medio laboral (CML). Con- sistentemente con la definición de
CLU, cuando la PML asturiana es mayor que la media española (PML>) ésta contribuye a reducir las diferencias entre el CLUde los dos ámbitos. De acuerdo con la descomposición realizada, este he- cho se refleja en el cuadro n.º 4 por medio de un signo negativo precediendo al valor de la contri- bución de la PML. Simétricamen- te, si dicha PMLes menor (PML<), contribuye a incrementar aquellas diferencias, y el signo de la apor- tación es positivo. Siguiendo con la misma lógica, cuando el CMLde una actividad es mayor que la me- dia nacional respectiva (CML>) contribuye a incrementar las dife-
128
PAPELES DE ECONOMÍA ESPAÑOLA, N.º 123, 2010. ISSN: 0210-9107. «FONDOS ESTRUCTURALES Y CONVERGENCIA REGIONAL»CUADRO N.º 4
COMPETITIVIDAD DE LA ECONOMÍA ASTURIANA EN RELACIÓN CON LA MEDIA ESPAÑOLA Y DATOS MEDIOS DEL PERIODO: 2004-2006 (*)
RAMAS PRODUCTIVAS INDICADORES CUOTAS
CLU< PML> CML> VAB Empleo
DG Industria química ...
DI Otros productos minerales no metálicos...
DJ Metalurgia y fabricación de productos metálicos...
NN Actividades sanitarias y veterinarias; servicios sociales...
Peso de las ramas en el NIVEL A de competitividad...
-7,11 -4,91 -16,84 -3,10
-13,33 -24,97 -28,11 -6,48
20,066,23 11,27 3,38
1,31,9 8,25,7 17,1
0,61,3 5,96,8 14,6
CLU< PML> CML< VAB Empleo
DB+DC Industria textil y de la confección...
KK Inmobiliarias y servicios empresariales... -42,01
-11,33 -39,65
-3,63 -2,36
-7,70 0,3
14,7 0,3
8,7
CLU< PML< CML< VAB Empleo
HH Hostelería...
JJ Intermediación financiera...
LL Administración pública ...
OO Otros servicios y actividades sociales; servicios personales ...
Peso de las ramas en el NIVEL B de competitividad...
-2,39 -0,83 -2,30 -6,00
13,94 12,465,68 4,44
-16,33 -6,51 -14,75 -10,44
5,54,9 5,53,8 51,8
6,41,8 7,15,3 44,1
CLU> PML> CML> VAB Empleo
EE Energía eléctrica, gas y agua...
DA Industria de la alimentación, bebidas y tabaco ...
FF Construcción ...
MM Educación...
Peso de las ramas en el NIVEL C de competitividad...
1,545,46 0,690,69
-38,47 -5,32 -19,84 -5,15
40,01 10,78 20,53 5,83
3,92,2 11,85,9 55,9
0,62,3 13,36,1 45,8
CLU> PML< CML< VAB Empleo
DD Industria de la madera y el corcho ...
DL Equipo eléctrico, electrónico y óptico...
DM Fabricación de material de transporte ...
GG Comercio y reparación...
II Transporte y comunicaciones ...
14,63 24,43 20,76 3,143,39
16,41 49,13 45,46 11,77 14,63
-1,78 -24,70 -24,70 -8,64 -11,24
0,30,4 10,40,7 5,7
0,60,6 16,61,0 5,6
CLU> PML< CML> VAB Empleo
Agricultura, ganadería y pesca ...
CA+CB+DF Extracción de productos energéticos ...
DE Industria del papel; edición y artes gráficas...
DH Industria del caucho y materias plásticas...
DK Maquinaria y equipo mecánico ...
DN Industrias manufactureras diversas ...
Peso de las ramas en el NIVEL D de competitividad...
37,87 211,23 32,49 28,28 22,33 23,48
14,75 176,32 21,59 21,05 20,238,63
23,12 34,91 10,90 13,707,23 3,26
2,41,5 0,90,3 1,30,5 24,4
4,31,6 0,90,3 1,31,0 33,7
Sectores productivos Nivel competitivo CLU PML CML VAB Empleo
Agricultura, ganadería y pesca...
Construcción ...
Energía...
Industria...
Servicios ...
TOTAL SISTEMA PRODUCTIVO ...
Servicios de no mercado ...
DC DA CB A
37,87 83,740,69 -5,86 -0,01 -0,400,65
14,75 -19,84 58,62 -12,12 -1,415,73 -0,42
23,12 20,53 25,12 -5,746,27 2,060,02
11,72,4 18,05,3 100,062,5 15,8
12,54,1 15,12,1 100,066,2 22,4
Nota: (*) Los pesos de los NIVELES A y B se obtienen sumando de los correspondientes a las ramas situadas por encima de estas líneas. Los del NIVEL C de igual forma exceptuando el subgrupo que en su encabezamiento tiene (PML<). Los pesos del NIVEL D son la suma de los de las ramas con un (CLU<) y un (PML<).
Fuente: Contabilidad Regional de España, INE.
rencias entre los costes unitarios de producción y, por tanto, el va- lor de su aportación aparece con signo positivo. Obviamente, por construcción, la suma de las apor- taciones de la PMLy del CMLde- be ser exactamente el valor del di- ferencial entre el CLU de los dos ámbitos sectoriales.
De los cuatro indicadores de competitividad propuestos, el NIVEL A es el más exigente, y se atribuye únicamente a las indus- trias que en Asturias tienen, ade- más de un menorCLU, una PMLy un CMLmayores que las medias nacionales respectivas. Las ramas incluidas en este nivel son cuatro, tres industriales y una de servicios:
(DG) Industria química, (DI) Otros productos minerales no metálicos y (DJ) Metalurgiay (NN) Activida- des sanitarias. Como se mostró en el apartado anterior, las dos pri- meras y la última son ramas que incrementaron significativamente su diferencial de productividad res- pecto de la media nacional duran- te el período. Por su parte, la ter- cera de dichas actividades, (DJ) Metalurgia, aunque no incremen- tó dicho diferencial, lo mantuvo por encima del 36 por 100. En cambio, (NN) Actividades sanitarias no redujo su nivel de eficiencia aunque mantiene elevados dife- renciales positivos. Por lo tanto, se trata de actividades altamente efi- cientes, desde el punto de vista productivo, que, además de asu- mir unos costes laborales superio- res a sus homólogos nacionales, consiguen unos costes unitarios inferiores y, en consecuencia, unos márgenes brutos de explotación unitarios también mayores que en el conjunto del país.
La importancia de estas activi- dades situadas en el nivel de com- petitividad más alto se mide a tra- vés de su peso en el VAB y en el empleo de la economía de la re- gión. Concretamente, en el caso
de Asturias, dichas industrias re- presentan el 17,1 por 100 y el 14,6 por 100 respectivamente.
¿Son elevados estos porcentajes?
Para responder a esta pregunta se pueden comparar con los corres- pondientes a las restantes comu- nidades. Realizado este mismo ejercicio para todas las comuni- dades, se puede comprobar que la economía asturiana se sitúa en el sexto lugar en el ranking regio- nal español, por detrás del País Vasco, Madrid, Navarra, Baleares y Cataluña. Véase el cuadro n.º 5, donde se expone el ranking de to- das las regiones españolas orde- nadas según el peso que tienen las actividades incluidas en este nivel de competitividad en su em- pleo local.
En cambio, el NIVEL B es me- nos exigente, y solamente requie- re que el CLUde la rama sea menor que la media nacional, indepen- dientemente de que la PMLy el CML
sean mayores o menores. En otras palabras, se incluyen en este gru- po todas las actividades que tienen costes unitarios de producción me-
nores que la media de la misma ac- tividad en el conjunto del país. De acuerdo con esta definición, per- tenecen a este segundo nivel de competitividad todas las ramas que han sido clasificadas anteriormen- te en el NIVEL A y otras que cum- plen simplemente con la condición de tener un CLUmenor que la me- dia global de la actividad. Estas ra- mas adicionales son seis, una in- dustrial y cinco de servicios. Dos de ellas se caracterizan porque, si bien, tienen una PMLmayor que sus ho- mólogas a escala nacional, sin em- bargo, su CMLrespectivo es infe- rior. Se trata de (DB+DC)Industria textily (KK)Inmobiliarias y servicios a empresas. Lógicamente, la situa- ción ventajosa de estas ramas en el mercado nacional, desde el pun- to de vista del menor tamaño de su CLU, se debe parcialmente a unos menores costes laborales que, en términos relativos, no se corres- ponden con las diferencias existen- te entre las productividades respec- tivas, y por tanto se puede dudar que dicha ventaja se mantenga du- rante mucho tiempo, ya que es probable que los trabajadores más
CUADRO N.º 5 NIVEL A DE COMPETITIVIDAD
Comunidades Autónomas VAB L
1 País Vasco...
2 Madrid ...
3 Navarra...
4 Baleares...
5 Cataluña...
6 Asturias...
7 Canarias ...
8 Castilla y León...
9 La Rioja...
10 Galicia ...
11 Murcia...
12 Aragón ...
13 Cantabria...
14 Andalucía ...
15 Extremadura ...
16 Castilla-La Mancha...
17 Comunidad Valenciana ...
64,947,7 48,438,0 17,124,4 17,422,1 13,615,2 10,37,5 7,01,9 3,31,5 0,0
62,750,9 43,239,9 14,627,6 14,414,1 12,312,1 6,66,4 3,30,7 0,50,4 0,0
Fuente: Contabilidad Regional de España,INE.
cualificados y productivos emigren hacia otras regiones en busca de mejores salarios, lo cual, obviamen- te, perjudicaría la productividad lo- cal, o, alternativamente, las remu- neraciones actuales aumentarán en la región haciendo desaparecer dicha ventaja. En cualquier caso, parece claro que no se puede con- siderar la ventaja competitiva de estas ramas tan robusta a medio y largo plazo como la que presentan las del NIVEL A, que, como se aca- ba de mostrar, se apoya en produc- tividades y remuneraciones más al- tas que las respectivas medias nacionales.
Las otras cuatro ramas que per- tenecen a este segundo nivel de competitividad, NIVEL B, son ra- mas que en el apartado anterior aparecieron como menos eficien- tes que sus homólogas naciona- les debido a que su productividad respectiva era menor. Sin embar- go, aquí aparecen entre las que tienen la ventaja de unos meno- res costes unitarios de producción.
La razón de esta aparente contra- dicción es que dichas actividades consiguen unos costes medios la- borales que, en comparación con el conjunto del país, son mucho menores que lo que es su produc- tividad respecto de la media na- cional respectiva. De acuerdo con esto, la ventaja competitiva que representan sus menores costes unitarios de producción es menos estable aún que la del caso ante- rior, ya que se trata de ramas po- co eficientes que compensan su menor productividad con unos costes laborales mucho más ba- jos que sus homólogos en el mer- cado nacional. Tales ramas son:
(HH) Hostelería, (JJ) Intermediación financiera, (LL) Administración Pú- blica, (OO) Otros servicios y activi- dades sociales. No obstante, es de destacar que, tal y como se mos- tró en el apartado anterior, (LL) Ad- ministración pública y (JJ) Interme- diación financiera consiguieron
mejorar significativamente su pro- ductividad durante el período, 17,2 por 100 y 43 por 100, res- pectivamente, lo que sugiere que se están poniendo en marcha me- didas orientadas a mejorar su po- sición competitiva.
El peso de las diez actividades incluidas en este NIVEL B de com- petitividad en la economía local es del 51,8 por 100 del VABy 44,1 por 100 del empleo, lo que sitúa a la región asturiana en el puesto de- cimocuarto(véase el cuadro n.º 6).
Como se puede comprobar en es- te cuadro, en relación con el ran- king correspondiente al NIVEL A, la clasificación de las diferentes co- munidades cambia de forma no- table. En particular destaca el as- censo al primer puesto de Murcia, que antes ocupaba el undécimo, desplazando al País Vasco al segun- do. Andalucía asciende desde el decimocuarto hasta el cuarto pues- to, situándose por encima de Na- varra, Madrid y Cataluña, que que- dan entre el quinto y el octavo lugar. Estos cambios tan llamativos constituyen precisamente una pri-
mera evidencia práctica sobre la que se asienta el planteamiento desarrollado aquí acerca de que para evaluar la competitividad no basta con comparar el tamaño re- lativo del CLU, sino que es preciso conocer sus determinantes. A con- tinuación, al estudiar el NIVEL C de competitividad, se aportarán más evidencias que abundan en esta di- rección.
El NIVEL C tiene en cuenta úni- camente si la PMLes mayor que la media de la misma actividad en el conjunto del país, sean como sean el CLUy el CMLrelativos correspon- dientes. Por lo tanto, pertenecen a este NIVEL C las cuatro ramas del NIVEL A, las cuales, por definición, tienen todas una PMLmayor que la media global. En cambio, de las seis adicionales pertenecientes al NIVEL B, solamente se incluyen las dos que cumplen con el mencionado requi- sito: (DB+DC) Industria textil y de la confeccióny (KK) Inmobiliarias y servicios empresariales. Las nuevas ramas que incorpora este NIVEL C, no incluidas en ninguno de los ni- veles anteriores, son cuatro. Estas
130
PAPELES DE ECONOMÍA ESPAÑOLA, N.º 123, 2010. ISSN: 0210-9107. «FONDOS ESTRUCTURALES Y CONVERGENCIA REGIONAL»CUADRO N.º 6 NIVEL B DE COMPETITIVIDAD
Comunidades Autónomas VAB L
1 Murcia...
2 País Vasco...
3 La Rioja...
4 Andalucía ...
5 Navarra...
6 Canarias ...
7 Madrid ...
8 Cataluña...
9 Comunidad Valenciana ...
10 Baleares...
11 Galicia ...
12 Extremadura ...
13 Aragón ...
14 Asturias...
15 Castilla y León...
16 Castilla-La Mancha...
17 Cantabria...
71,770,1 65,655,2 66,159,6 52,154,9 58,059,0 59,352,8 51,850,4 55,232,2 34,8
70,670,2 61,957,9 57,957,7 57,655,3 55,153,9 51,250,7 44,147,8 42,228,1 22,0
Fuente: Contabilidad Regional de España, INE.
cuatro ramas adicionales son las si- guientes: (EE) Energía eléctrica, gas y agua, (FF) Construcción, (MM) Edu- cación y (DA) Industria de la alimen- tación.
Merece ser destacado el hecho de que estas cuatro ramas regis- tran diferenciales positivos de pro- ductividad por encima del 5 por 100, a pesar de lo cual sus costes unitarios de producción son ma- yores que las medias nacionales correspondientes. Como se mues- tra en el cuadro n.º 4, este hecho se debe a que el CMLrespectivo es mayor también, aunque en una mayor proporción en relación con el nacional respectivo. De tal for- ma que la ventaja derivada de la mayor eficiencia productiva que- da más que compensada. Por ejemplo, la rama (EE)Energía eléc- trica, gas y aguatiene una pro- ductividad en Asturias muy supe- rior a la media nacional que, a igualdad de costes medios labo- rales, supondría un coste unitario de producción inferior al nacional en casi un 39 por 100, pero, da- do que dicho coste medio laboral no sólo no es igual, sino que su- pera la media nacional en un 40 por 100, el coste unitario de la ra- ma supera la media española en un 1,54 por 100.
El mismo patrón, aunque a me- nor escala, se repite en los casos de las otras tres ramas. No obstan- te, merece subrayarse que las di- ferencias entre los costes unitarios locales y nacionales de (FF)Cons- truccióny (MM) Educaciónson más pequeñas (0,69 por 100). Como se puede comprobar fácilmente, dichos diferenciales son los meno- res de entre todas las ramas, y po- drían incluso no ser significativos, en cuyo caso ambas actividades pasarían a integrarse en el NIVEL A, propiciando un incremento no- table del peso del grupo de activi- dades altamente competitivas en la economía asturiana.
En conjunto, las diez ramas in- cluidas en este NIVEL C suponen el 55,9 por 100 del VABy el 45,8 por 100 del empleo regional, lo que sitúa a Asturias en el octavo puestoentre las regiones españo- las (véase el cuadro n.º 7). Como se puede comprobar, la jerarquía regional que se deriva de este ni- vel de competitividad es muy pa- recida a la basada en el NIVEL A y muy diferente a la del NIVEL B. La razón esencial es que en algunas comunidades, como Murcia y An- dalucía, predominan las activida- des que consiguen costes unita- rios de producción inferiores a los nacionales con productividades y costes medios laborales por deba- jo de la media nacional respectiva.
El NIVEL D corresponde a aquellas industrias cuyo CLUes ma- yor que las medias de sus homó- logas en el conjunto del país de- bido a que su productividad es menor que la nacional respectiva, lo que en algunos casos viene ate- nuado por un CMLtambién infe- rior, pero, en cambio, en otros se agrava debido a que su CML es
mayor que la media nacional co- rrespondiente. Por todo ello, con- viene destacar la existencia de dos subgrupos claramente diferencia- dos en este cuarto nivel, según que el CML sea menor o mayor que el de referencia.
En primer lugar, (DD) Industria de la madera y el corcho, (DL) Equi- po eléctrico, electrónico y óptico, (DM) Fabricación de material de transporte, (GG) Comercio y repa- ración, (II) Transporte y comunica- ciones son actividades cuya PMLes menor que la media, pero su CML, a pesar de ser menor, no lo es tan- to como la productividad, provo- cando que el CLU sea mayor. En otros términos, la productividad relativa es menor que su coste la- boral relativo. Por ejemplo, la pri- mera de estas ramas tiene un CLU
que es un 14,6 por 100 más alto que la media española debido a que su PMLes un 16,4 por 100 in- ferior, pero su CMLes solamente un 1,8 por 100 más bajo. No obs- tante, de acuerdo con lo expuesto en el apartado anterior, la dinámi- ca de estas ramas es muy diferen-
CUADRO N.º 7 NIVEL C DE COMPETITIVIDAD
Comunidades Autónomas VAB L
1 País Vasco...
2 Navarra...
3 Cataluña...
4 Madrid ...
5 Baleares...
6 La Rioja...
7 Castilla y León...
8 Asturias...
9 Aragón ...
10 Canarias ...
11 Galicia ...
12 Castilla-La Mancha...
13 Comunidad Valenciana ...
14 Murcia...
15 Cantabria...
16 Andalucía ...
17 Extremadura ...
76,480,9 62,462,4 67,458,2 55,959,4 47,845,1 41,433,0 30,231,6 39,433,4 20,9
76,876,2 65,961,3 58,253,9 45,851,8 45,235,2 34,228,1 26,925,0 24,423,9 12,1
Fuente: Contabilidad Regional de España, INE.
te. Concretamente, mientras que las tres industriales, (DD) Industria de la madera y el corcho, (DL) Equi- po eléctrico, electrónico y óptico, (DM) Fabricación de material de transporte, han registrado descen- sos en su productividad durante el período en que han empeora- do su posición relativa respecto a la de sus homólogas en el conjun- to del país, las dos de servicios, (GG) Comercio y reparación y (II) Transporte y comunicaciones han conseguido reducir significativa- mente dichos diferenciales.
En segundo lugar, dentro de es- te mismo NIVEL D, destacan otras actividades que viven situaciones más complejas que las anteriores.
Dichas actividades se caracterizan por el hecho de que, a pesar de te- ner una PMLmenor que la de sus homólogas en el conjunto del país, su CMLes mayor. En estas circuns- tancias se encuentran: Agricultura, ganadería y pesca, (CA+CB+DF) Ex- tracción de productos energéticos, (DE) Industria del papel; edición y artes gráficas, (DH) Industria del cau- cho y materias plásticas, (DK) Ma-
quinaria y equipo mecánico, (DN) Industrias manufactureras diversas.
Dentro de este grupo llama pode- rosamente la atención el caso de la segunda rama, ya que su CLUes más de un 211 por 100 superior al del mismo sector en el conjunto del país, debido a que, siendo su PML
un 176 por 100 inferior, en cam- bio su CMLes casi un 35 por 100 superior al de referencia. De forma coherente con estos datos, y de acuerdo con lo expuesto en el apartado anterior, esta actividad está experimentando fuertes re- cortes de capacidad de produc- ción que comienzan a traducirse en pequeños incrementos de la productividad. Algo parecido es- tá sucediendo con Agricultura, ga- nadería y pesca.
En conjunto, las once ramas in- cluidas en este NIVEL D de com- petitividad concentran el 24,4 por 100 del VABregional y el 33,7 por 100 del empleo, lo que sitúa a la región en puesto séptimo del ran- king (véase el cuadro n.º 8). Evi- dentemente, éste es un puesto que indica que las ramas poco
competitivas y con problemas se- rios de supervivencia a largo pla- zo aún tienen un peso importan- te en la economía regional. No obstante, algunas de estas ramas están en franco proceso de cam- bio, y ya se perciben signos positi- vos claros pero otras aún no pare- cen haber alcanzado este umbral.
3. Competitividad