LAS REGIONES DEL OBJETIVO 1
M. Alejandro CARDENETE Carlos USABIAGA
II. EVOLUCIÓN
DE LA PRODUCTIVIDAD APARENTE DEL TRABAJO En el gráfico 1, donde se pre- senta la evolución de los diferen- ciales entre la PMLde las regiones españolas objetivo 1 y de las tres más desarrolladas Cataluña, Madrid y País Vasco respecto de la media de la economía española, se puede visualizar una primera respuesta a la cuestión planteada.
Efectivamente, en el período de análisis, 2000-2006, se ha produ-
cido un hecho especialmente sig- nificativo en la evolución de la economía asturiana. Este hecho es que la PMLregional superó por primera vez la media correspon- diente al conjunto del país, pre- cisamente en 2002, después de varios lustros de lenta aproxima- ción.
Para valorar este cambio tén- gase en cuenta que solamente otra comunidad de las incluidas en el objetivo 1, Castilla y León, logró superar dicha media al final
del período de referencia, en 2006. Por tanto, parece evidente que el sistema productivo asturia- no ha mejorado de forma signifi- cativa su nivel de eficiencia en tér- minos relativos. No obstante, en el cuadro n.º 3, donde se expone la evolución de los principales sec- tores y ramas de actividad, se pue- de comprobar que la menciona- da mejora relativa se apoya en un crecimiento positivo de la produc- tividad regional. Concretamente, durante el periodo de referencia, la PMLagregada asturiana aumen-
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FONDOS ESTRUCTURALES ASIGNADOS A LAS COMUNIDADES OBJETIVO 1, PERÍODO: 2000-2006
ORIGEN DE LOS FONDOS (PORCENTAJE) Comisión UE Gobierno central Gobierno regional
Andalucía...
Asturias...
Canarias ...
Castilla-La Mancha ...
Castilla y León...
C. Valenciana...
Extremadura...
Galicia ...
Murcia ...
11.708.900.795 2.052.623.328 2.819.695.673 3.063.980.783 4.826.738.337 4.172.715.816 3.050.019.091 5.087.309.141 1.711.076.752
67,065,2 65,565,4 68,865,8 69,967,4 66,5
19,821,5 19,219,0 16,117,1 13,916,9 20,7
13,213,2 13,115,7 14,917,2 15,615,6 12,8
1.595,2 1.906,6 1.642,9 1.766,7 1.947,0 1.012,6 2.852,0 1.862,2 1.488,8
14,314,9 11,514,5 13,97,1 28,815,5 11,7
Fuente: Elaborado a partir de «Las acciones estructurales comunitarias en España y sus comunidades autónomas período 2000-2006», Comisión Europea. Representación en España.
Año 2002; del Padrón Municipal, y de la Contabilidad Regional del INE.
CUADRO N.º 2
DISTRIBUCIÓN DE LOS FONDOS POR EJES DE INTERVENCIÓN
Ejes de intervención Fondos (euros) Distribución (porcentaje)
Eje 1: Mejora de la competitividad y desarrollo del tejido productivo ...
Eje 2: Sociedad del conocimiento (innovación, I+D, sociedad de la información)...
Eje 3: Medio ambiente, entorno natural y recursos hídricos...
Eje 4: A Infraestructura educativa y refuerzo de la educación técnico profesional...
Eje 4: B Inserción y reinserción ocupacional de los desempleados ...
Eje 4: C Refuerzo de la estabilidad en el empleo y adaptabilidad...
Eje 4: D Integración en el mercado de trabajo de las personas con especiales dificultades...
Eje 4: E Participación de las mujeres en el mercado de trabajo...
Eje 5: Desarrollo local y urbano...
Eje 6: Redes de transportes y energía (FEDER)...
Eje 7: Agricultura y desarrollo rural ...
Asistencia técnica...
Total ...
172.923.418 45.101.430 365.308.332 115.258.019 58.311.574 11.912.054 8.937.046 6.418.806 164.646.519 916.362.564 184.509.230 2.934.336 2.052.623.328
8,42,2 17,85,6 2,80,6 0,40,3 44,68,0 9,00,1 100,0
Fuente: Elaborado a patir de «Las acciones estructurales comunitarias en España y sus comunidades autónomas período 2000-2006», Comisión Europea. Representación en España. Año 2002.
FONDOS (EUROS)
2000-2006 POR HABITANTE
2000 PESO EN EL PIB
2000
tó un 1,2 por 100, mientras que la media española descendió un -0,88 por 100. Obviamente, este mejor comportamiento de la pro- ductividad asturiana ha reducido significativamente los diferencia- les entre los dos ámbitos econó- micos que pasa de ser negativo para Asturias (-0,5 por 100 en 2000) a ser positivo (1,6 por 100 en 2006).
La pregunta que se intentará responder a continuación es ¿qué sectores y ramas han participado en este avance de la PMLregional?
y, por tanto, ¿qué grado de robus- tez se puede atribuir a dichos re- sultados?
1. Servicios
El sector servicios fue el único de los cinco grandes sectores que, durante el período de referencia, redujo su productividad, aunque de forma menos intensa que a es- cala nacional: -0,2 por 100 frente
al -2,7 por 100, respectivamente (véase cuadro n.º 3). Como es ló- gico, este menor deterioro de la productividad asturiana se tradu- jo en una reducción en valor ab- soluto del diferencial entre los dos ámbitos sectoriales, que pasa de un -7,6 por 100 en 2000 a un -5,3 por 100 en 2006. A pesar de to- do, dado el peso de los servicios en Asturias, estas disparidades tie- nen un gran impacto sobre las di- ferencias entre las productividades agregadas asturiana y española.
Concretamente, los servicios apor- taron a dichas diferencias: -5,2 p.p en 2000 y -4,4 p.p en 2006. La descomposición de dichas aporta- ciones indica claramente que vie- nen determinadas fundamen- talmente por una productividad inferior en Asturias, aunque tam- bién influye en la misma dirección el hecho de que el sector tiene una cuota de empleo menor que la media nacional.
Desde el punto de vista de las ramas, es fácil comprobar que de
las diez actividades de servicios so- bre las que proporciona informa- ción la CREsolamente dos de ellas registran un empeoramiento re- lativo en comparación con sus ho- mólogas nacionales: (JJ) Interme- diarios financierosy (OO) Otros servicios y actividades sociales. En particular destaca el caso de la pri- mera de estas ramas, la cual re- gistró un empeoramiento de su productividad relativa a pesar de que su nivel de productividad au- mentó un 42,9 por 100. Ambas actividades representan, respecti- vamente, el 7,6 por 100 del em- pleo regional y el 9 por 100 del
VABen 2006. Otras cuatro activi- dades registran diferenciales ne- gativos en ambos años, pero me- nores al final del período en valor absoluto, indicando una mejora de su eficiencia relativa. Sin em- bargo, es preciso subrayar que sus diferenciales particulares aún se mantienen en niveles elevados. Es- tas ramas son: (GG)Comercio y re- paraciones, (HH) Hostelería, (II) Transportes y comunicaciones y
-35 -25 -15 -5 5 15
1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 (P) 2006
(P) 2007 (A) 2008
(1ªE)
Andalucia Canarias C-LM CYL Extremadura Galicia
Murcia C. Valenciana Cataluña Madrid País Vasco Asturias
GRÁFICO 1
DIFERENCIALES DE PML RESPECTO DE ESPAÑAL (PORCENTAJE)
Fuente: Contabilidad Regional de España, INE.
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EVOLUCIÓN DE LA PML DE LAS RAMAS Y SECTORES DE ASTURIAS EN RELACIÓN CON LA MEDIA ESPAÑOLA
ACTIVIDADES PRODUCTIVAS
VARIACIÓN DE LA PML 2000-2006
VARIACIÓN DEL EMPLEO 2000-2006
DIFERENCIAL DE PML ASTURIAS-ESPAÑA
CONTRIBUCIÓN DIFERENCIAS
DESAGREGACIÓN CONTRIBUCIÓN Cuota de empleo PML
España Asturias España Asturias 2000 2006 2000 2006 2000 2006 2000 2006
Agricultura, ganadería y pesca...
Energía...
CA+CB+DF Extracción de productos energéticos...
EE Energía eléctrica, gas y agua ...
Industria...
DA Industria de la alimentación, bebidas y tabaco ...
DB+DC Industria textil y
de la confección ...
DD Industria de la madera y el corcho...
DE Industria del papel; edición y artes gráficas...
DG Industria química...
DH Industria del caucho y materias plásticas ...
DI Otros productos minerales no metálicos...
DJ Metalurgia y fabricación
de productos metálicos...
DK Maquinaria y equipo mecánico...
DL Equipo eléctrico, electrónico y óptico...
DM Fabricación de material de transporte...
DN Industrias manufactureras diversas ...
Construcción...
FF Construcción ...
Servicios...
GG Comercio y reparación ...
HH Hostelería ...
II Transporte y comunicaciones...
JJ Intermediación financiera ...
KK Inmobiliarias y servicios
empresariales ...
LL Administración pública ...
MM Educación ...
NN Actividades sanitarias
y veterinarias; servicios sociales ...
OO Otros servicios y actividades sociales; servicios personales ...
PP Hogares que emplean personal doméstico ...
Total sistema...
Servicios de no mercado ...
3,1 -2,8 -11,2 -1,1 4,0 -5,3 6,06,0
2,63,5
-5,4 8,2 0,11,3
7,2 7,6 1,8 1,91,9
-2,70,0 -19,3 57,3-8,0
-13,8 12,61,5
-13,5 -15,3 0,2 -0,9 5,8
3,7 28,2 -11,57,1
2,3 3,9 100,3 -0,9 13,19,3
-1,9 20,5 14,8-5,2
-23,3 -11,1 -2,8 8,58,5
-0,26,9 -18,7 42,9-3,7
-18,4 17,25,5
-10,8 -18,2 9,1 1,2 10,7
-12,7 17,1 24,26,4
4,1 9,4 -25,4 4,1 12,26,0
7,6 11,2 16,413,9
-6,9 2,7 3,0 37,237,2
27,619,2 38,528,3 8,5 46,09,4 21,3 42,3 45,4 22,9 21,9 17,0
-15,2 -31,4 -42,9 17,4 11,2 7,9 -42,1 -4,2 12,928,6
33,3 8,3 41,09,5
52,9 -2,6 17,1 26,526,5
20,75,4 30,313,6 10,4 51,45,5 17,2 38,6 51,3 13,4 16,4 14,1
-13,3 -46,2 -67,0 53,8 15,7 -1,5 -11,0-4,5
-19,9 9,4 -22,4 13,0 -15,244,1
-20,3 -31,3 -11,4 12,612,6
-16,1-7,6 -13,8 -15,6 3,3 -15,26,9 2,7 5,9 -4,3 0,1 -0,5 -3,0
-12,9 -29,0 -60,2 37,6 13,8 8,1 -16,780,3
-11,7 15,5 -19,5 25,8 36,5-3,9
-43,0 -43,3 -15,4 19,819,8
-10,3-5,3 -13,2 -11,6 -6,2 -11,71,2 6,7 9,2 -7,7 9,0 1,6 1,5
-1,4 3,7 1,52,2
0,6 -0,2 -1,0-0,1
-0,8-0,6
-0,6 0,3 -0,36,4
-0,9 -1,2 -0,4 1,91,9
-5,2-0,5 -1,7-1,3 -0,7 -0,9-1,1 0,7 0,3 0,0 -0,1 -0,5 0,1
-1,0 2,3 0,61,7
2,2 0,1 -0,6-0,1
-0,7-0,2
-0,4 0,5 5,60,1
-0,7 -1,2 -0,3 2,52,5
-4,4-0,6 -1,6-1,4 -1,1 -0,5-0,8 1,0 0,6 0,2 -0,1 1,6 1,1
-0,8 4,9 2,01,1
-2,3 -0,1 -1,00,0
-0,5-0,8
-0,4 0,1 -0,15,2
-0,6 -0,6 -0,3 0,80,8
-0,21,3 -0,6-0,1 -0,8 -1,9-0,1 0,5 0,0 0,2 -0,1 0,0 0,5
-0,6 3,0 1,00,9
-0,1 0,0 -1,20,0
-0,5-0,5
-0,3 0,1 4,60,2
-0,2 -0,4 -0,2 0,60,6
-0,80,5 -0,6-0,6 -0,7 -0,7-0,1 0,6 0,1 0,5 -0,2 0,0 0,9
-0,6 -1,3 -0,51,1
2,8 0,0 -0,10,0
-0,30,2
-0,2 0,2 -0,21,2
-0,3 -0,6 -0,1 1,11,1
-5,1-1,8 -1,1-1,1 0,2 -0,91,0 0,1 0,3 -0,2 0,0 -0,5 -0,4
-0,4 -0,8 -0,40,8
2,2 0,2 -0,10,7
-0,20,2
-0,1 0,4 1,00,0
-0,5 -0,8 -0,1 1,91,9
-3,6-1,1 -0,9-0,8 -0,4 -0,70,2 0,3 0,5 -0,3 0,1 1,6 0,2
Fuente: Contabilidad Regional de España, INE.
(LL)Administración pública. Sin embargo, se debe resaltar que el incremento de la productividad relativa solamente se apoya en un crecimiento positivo de su nivel en el caso de (GG) Comercio y repa- racionesy (LL)Administración pú- blica, 6,9 por 100 y 17,2 por 100, respectivamente. Mientras que, las otras dos ramas registraron crecimientos negativos.Entre las cuatro concentran el 34 por 100 aproximadamente de los puestos de trabajo en Asturias y casi el 27 por 100 del VAB, en 2006.
Por el contrario, las cuatro ac- tividades restantes tienen diferen- ciales positivos en los dos años de referencia, estas son (KK)Inmo- biliarias y servicios empresariales, (MM)Educación, (NN)Actividades sanitarias y veterinariasy (PP)Ho- gares que emplean personal do- méstico. Ahora bien, es importan- te constatar que dos de dichas actividades, (KK)Inmobiliarias y servicios empresarialesy (NN)Ac- tividades sanitarias y veterinarias, han registrado sustanciales decre- mentos de su nivel de productivi- dad en el período. En conjunto, las cuatro ramas mencionadas acumulan más del 26 por 100 de los puestos de trabajo regionales y un poco más del 27 por 100 del valor añadido bruto.
Por último, aunque en la CRE
aparece en cuenta separada, me- rece ser destacado el comporta- miento del subsector servicios de no mercado, donde se genera ca- si el 22 por 100 del VABy el 16 por 100 del empleo, cuya productivi- dad se incrementó en casi un 11 por 100, más o menos dos veces la tasa media de España, provo- cando un cambio de signo del di- ferencial entre los dos ámbitos: de un -3 por 100 en 2000 a un 1,5 por 100 en 2006.
En síntesis, el sector servicios asturiano, que representa casi el
67 por 100 de los empleos y el 63 por 100 del VABregionales, ha ex- perimentado en 2006, una mejo- ría significativa de su eficiencia re- lativa, aunque no de su nivel de eficiencia. Este resultado parcial- mente positivo descansa sobre to- do en el hecho de que la mayoría de las actividades han mejorado su productividad relativa. No obs- tante, a pesar de dicha mejoría, es claro que los diferenciales res- pecto de la productividad del con- junto del sector nacional aún son muy elevados y afectan de forma severa a la eficiencia global del sis- tema productivo asturiano.
2. Industria
De los cuatro grandes sectores restantes en los que la CREdesglo- sa la actividad económica, el que tiene mayor peso en la economía regional es la industria. Este sec- tor representa casi el 15 por 100 de los empleos y más del 18 por 100 del VAB. Su PMLcreció duran- te el período, aunque menos que la media nacional: un 2,3 por 100 frente a un 3,9 por 100, respecti- vamente. A pesar de este menor crecimiento, la industria asturia- na mantiene unas productivida- des significativamente más altas que la correspondiente al conjun- to del país, como indican los di- ferenciales: un 15,7 por 100 en 2000 y un 13,8 por 100 en 2006.
En el mismo cuadro n.º 3 se pue- de ver que, a pesar de que el di- ferencial es, en valor absoluto, me- nor en 2006, su aportación al diferencial agregado regional au- mentó en este último, año respec- to a 2000, 2,2 p.p frente a 0,6 p.p del nacional, debido al mejor com- portamiento del empleo regional, que permitió reducir la distancia entre las cuotas de empleo secto- riales asturiana y española.
De las doce ramas industriales, tres tienen diferenciales positivos
en los dos años de referencia, y son precisamente las que consti- tuyen el núcleo del sector. Entre todas ellas generan casi el 63 por 100 del VABy el 50 por 100 del empleo industriales: (DG)Industria química, (DI)Otros productos mi- nerales no metálicos y (DJ)Meta- lurgia. La primera de estas activi- dades, (DG) Industria química, incrementó sustancialmente su productividad, un 9,3 por 100. Di- cho incremento aumentó de for- ma sustancial el diferencial respec- to de la misma actividad en el conjunto del país, desde el 9,4 por 100 en 2000 al 15,5 por 100 en 2006. Sin embargo, su aportación al diferencial global entre Asturias y el conjunto del país no resultó positiva debido a la menor cuo- ta de empleo que la actividad tie- ne en la región. Por el contrario, a pesar de que (DJ)Metalurgia dis- minuyó su productividad durante el periodo en un -5,2 por 100, y el empleo aún más (-9 por 100), tuvo un gran impacto positivo en la atenuación de dichas diferen- cias globales aportando 6,4 p.p en 2000 y 5,6 p.p en 2006. Co- mo es fácil comprobar, estos im- pactos positivos vienen determi- nados, no solamente por la mayor productividad de la rama en As- turias, sino también por su mayor cuota de empleo.
Por su parte, durante los años estudiados, las actividades (DA)In- dustria de la alimentación, (DB+DC) Industria textil, (DE)Industria del papely (DK)Maquinaria y equipo mecánicoregistraron crecimien- tos significativos de productividad.
No obstante, es interesante subra- yar la evolución de las dos prime- ras ramas, que pasan de registrar diferenciales negativos respecto de sus homólogas nacionales a si- tuarse claramente por encima, un 8,1 por 100 y un 80,3 por 100 respectivamente en 2006. Es des- tacable también que (DA)Indus- tria de la alimentación realizó una
aportación modesta, pero positi- va, al diferencial entre las PMLagre- gadas regional y nacional. Este dato es muy importante no sola- mente por el peso que tiene en la economía asturiana actual, sino también porque es una rama con- siderada clave para el futuro de la economía regional. La última de las cuatro actividades menciona- das, (DK)Maquinaria y equipo me- cánico, también redujo sensible- mente su diferencial negativo respecto de la productividad me- dia nacional, que pasa de un -15,2 por 100 en 2000 a un -3,9 por 100 en 2006. Al igual que en el caso anterior, esta corrección de las diferencias particulares entre la rama regional y la nacional influ- yó de forma positiva sobre las di- ferencias entre las productividades agregadas de los dos ámbitos.
En contraste con estos resulta- dos tan positivos para la evolución de la economía asturiana, otras cuatro ramas que representan el 1,8 por 100 del VAB y el 2,8 por 100 del empleo regional registra- ron una evolución negativa. Estas actividades son las siguientes: (DD) Industria de la madera, (DL) Equi- po eléctrico, (DM) Fabricación de material de transportee (DN) In- dustrias manufactureras diversas.
En los cuatro casos, la productivi- dad descendió durante el perio- do, mientras que en el conjunto del país aumentó. Por supuesto, esta asimetría se tradujo en fuer- tes incrementos de los diferencia- les respectivos. Destaca, en parti- cular, el caso de (DM) Fabricación de material de transporte, cuyo diferencial alcanza en 2006 el -43,3 por 100, y que, a pesar de su escaso peso en el empleo re- gional, determina un impacto ne- gativo de -1,2 p.p en los dos años de referencia sobre las diferencias entre las productividades medias de Asturias y el conjunto de Espa- ña. Por último, la rama (DH) Indus- tria del cauchoreduce su produc-
tividad durante el período, pero de forma menos intensa que a es- cala nacional, propiciando un pe- queño recorte de su diferencial respecto del nivel nacional.
En síntesis, en conjunto, tal y como indica la evolución de la productividad media del traba- jo, durante el período 2000- 2006 la industria asturiana me- joró significativamente el nivel de eficiencia de las principales actividades productivas, mante- niendo la del sector muy por en- cima de la media nacional. No obstante, como sucede en el ca- so de los servicios, aún existen en este sector ramas cuya pro- ductividad es muy inferior a las correspondientes medias nacio- nales, y lo más preocupante es que su evolución no muestra sig- nos claros de corrección.
3. Construcción
La construcción tiene en 2006 una cuota de empleo en la eco- nomía regional muy parecida a la media española, en torno al 13 por 100, mientras que su peso en el VAB es significativamente ma- yor en Asturias: 11,96 por 100 frete a 9,7 por 100 a escala na- cional. Entre estos dos años, la productividad media del sector creció muy por encima de la me- dia española: un 8,5 por 100 fren- te a un 1,9 por 100. Es de des- tacar que este incremento se logró al mismo tiempo que aumentó el empleo sectorial en un 26,5 por 100. Esta evolución determinó el incremento del diferencial positi- vo que ya existía en 2000, del 12,6 por 100 se pasó al 19,8 por 100 en 2006. La repercusión de estas diferencias sobre los agre- gados ha sido elevada, 1,9 p.p y 2,5 p.p, respectivamente. Estos datos son muy elocuentes y des- criben un sector más eficiente des- de el punto de vista productivo
en la región que en el conjunto del país.
4. Energía
El sector energético, que apor- tó en 2006 casi el 5 por 100 del
VABy el 1,8 por 100 del empleo regional, elevó su productividad un 28,2 por 100 durante el período de referencia. A pesar de todo, di- cha productividad sigue estando muy alejada de la media del sec- tor nacional lo que da lugar a unos diferenciales voluminosos aunque decrecientes: -46,2 por 100 en 2000 y -29 por 100 en 2006. Como se puede compro- bar en el cuadro n.º 3, estos in- dicadores tan negativos tienen su origen fundamentalmente en la actividad (CA+CB+DF) Extracción de productos energéticos, ya que la rama (EE) Energía eléctrica, agua y gas, a pesar de reducir su
PMLentre dichos años, mantiene elevados diferenciales positivos respecto de la media de la rama nacional.
Los datos sobre evolución del empleo indican que la primera de estas dos actividades, (CA+CB+DF) Extracción de productos energéti- cos, está sufriendo importantes re- cortes de capacidad. Concretamen- te, en el periodo de referencia su número de puestos de trabajo dis- minuyó un 42,9 por 100, lo que favoreció el incremento de su PML
(un 7,1 por 100), que contrasta con la reducción experimentada por la misma variable en el conjun- to del país (-11,9 por 100). No obs- tante, los elevados diferenciales ne- gativos actuales sugieren que se requieren importantes esfuerzos adicionales para eliminarlos. En cualquier caso, es claro que en es- te grupo de industrias, con gran tradición en la región, están en marcha acciones orientadas a me- jorar su eficiencia que comienzan a dar sus frutos.
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PAPELES DE ECONOMÍA ESPAÑOLA, N.º 123, 2010. ISSN: 0210-9107. «FONDOS ESTRUCTURALES Y CONVERGENCIA REGIONAL»5. Agricultura ganadería y pesca
El sector primarioasturiano es- tá viviendo un proceso de ajuste de características similares al ener- gético, y que también está si- guiendo el primario nacional, si bien en Asturias tal proceso es más intenso. Concretamente, du- rante el período de referencia, el sector regional redujo su VABpor encima del nacional: más de un 12 por 100 frente a casi un 10 por 100. Por su parte, el empleo tam- bién disminuyó más intensamen- te en la región, más de un 15 por 100, mientras que a escala nacio- nal se redujo en cerca del 13 por 100. En ambos casos, los ajustes mencionados están dando lugar a incrementos de la PMLsemejan- tes, 3,1 por 100 a escala nacional y 3,7 por 100 en Asturias. Lógica- mente, esta simetría no contribu- ye a reducir las distancias entre las productividades respectivas, que, de esta forma, se mantienen prác- ticamente idénticas en los años de referencia, en torno al 13 por 100.
Sin embargo, es oportuno recor- dar que este sector asturiano es muy diferente de la media nacio- nal en cuanto al tipo de activida- des que desarrolla; de tal forma que, para evaluar adecuadamen- te la evolución de su nivel de efi- ciencia relativa, habría que com- parar su PML con las regiones vecinas, Cantabria y Galicia, don- de la ganadería de leche y la car- ne de vacuno son las principales actividades productivas. En cual- quier caso, a partir de los datos anteriores se constata también una clara mejoría de la eficiencia de este sector.
Como conclusión de este apar- tado se puede afirmar que la con- vergencia de la productividad as- turiana con la media nacional es el fruto de los cambios y contri- buciones positivas de la mayoría de las actividades económicas, y
no de unas pocas. Por tanto, di- cha convergencia refleja un nue- vo rumbo del sistema productivo hacia mayores niveles de eficien- cia. No obstante, esta descripción de la evolución de la eficiencia productiva de una economía a partir de la productividad aparen- te del trabajo se puede enrique- cer sustancialmente con el con- cepto complementario de coste unitario de producción o coste la- boral unitario (CLU). Como es sa- bido, el CLUse obtiene por cocien- te entre el coste medio laboral (CML) y la PMLexpresada en térmi- nos de VABpor empleo. De tal for- ma que el CLUse puede conside- rar una medida ponderada de la productividad del trabajo, e indi- ca la parte de cada unidad de VAB
obtenido que se dedica a com- pensar el esfuerzo laboral. Obvia- mente, el complemento a la unidad del CLUes lo que podría denomi- narse margen bruto de explota- ción unitario (MBE). Desde esta perspectiva, se puede considerar al CLUcomo un indicador clave de la competitividad de una activi- dad, en el sentido de que cuan- to menor sea el CLUo, alternativa- mente, mayor sea el MBE, más alta será la probabilidad de que dicha actividad sobreviva compitiendo en el mercado. A continuación, utilizamos esta variable para ex- plorar la evolución de la compe- titividad de la economía asturia- na a partir de la de sus sectores y ramas de producción.
III. COMPETITIVIDAD