LA FILIACION ILEGITIMA
El análisis de la ilegitimidad de los nacimientos, como se ha señalado en otro momento, no es un buen indicador de la frecuencia del drama de los amores cam- pesinos, puesto que la inmensa mayoría de los nacidos en ese estado responden a una fuerte presencia de relaciones de concubinato en determinados sectores de la población. La filiación ilegítima, sin embargo, si constituye un buen indicador económico y social, debido a los factores, ya adelantados por otra parte, que la
(7) Cfr. en Jordi Nadal, op. cit., pp. 145-6 y en A. Arbelo Curbelo y A. Arbelo López de Letona, De- mografía sanitaria infantil, Ed. Paz Montano, 1980. 3. cd. pp. 188-9.
(8) Los indices provinciales debían ser revisados a la luz de las irregularidades que el Registro Civil de algunos de los municipios de la Sierra presentan, sobre todo anteriores a 1920, como ha sucedido en el caso de Yeste; las cifras, a escala provincial, en Juan Romero González, La despoblación de la Mancha, p. 18.
determinaron. El porcentaje de hijos bautizados de 'padre desconocido' será, por lo tanto, muy bajo en todo este período. Para una mejor comprensión del fe- nómeno filial ilegítimo se ha creído necesario el uso del método de reconstitución de familias, ya que al margen de la frecuencia de los nacidos ilegítimos respecto al total de los bautizados, interesa saber cuántos jóvenes campesinos se casaban antes de concebir, y cuántos concebían antes de la boda e, incluso, cuántos man- tuvieron relaciones amorosas a lo largo de su vida sin alcanzar el matrimonio reli- gioso con la misma cónyuge; asimismo, cuántas mujeres llegaban a ser madres solteras.
Comenzaremos por su evolución. En conjunto, los nacimientos ilegítimos adquieren una importancia numérica que aumenta conforme avanza el siglo XIX y en la primera mitad de éste. ¿Quiere ésto, acaso, decir que las relaciones de con- cubinato se refuerzan ante la degradación de las condiciones de vida material del campesinado que la presión demográfica trae consigo?. De antemano, he de se- ñalar que su incremento viene determinado por coyunturas económicas poco fa- vorables. En comparación al número de nacimientos, el porcentaje de filiación ilegítima del término durante el siglo pasado y más aún del nuestro es bastante superior al de siglos precedentes, si bien sólo tenemos fragmentos de libros de bautizados que nos lo pueden confirmar. Y en gran parte, ello coincide con la tendencia a la baja que se ha venido observando en los siglos XVII hasta casi la primera mitad del siglo XVIII en algunas poblaciones agrarias europeas (9). En Yeste, apenas sobrepasaban los indices del 5 por cien. En España, son pocos los estudios realizados al respecto, pero puede también apreciarse este descenso (10).
El siglo XIX se inicia con un panorama algo diferente: los índices de ilegitimidad comienzan a elevarse y, rápidamente, alcanzan niveles sorprendentes a mediados del siglo. En este sentido, J.-L. Flandrín ha señalado como la disminución inicial es consecuencia de una moralización de los comportamientos imputables a la re- forma católica, viendo en el ascenso consecuente del siglo XIX un incremento de las concepciones prenupciales que la industrialización y la progresiva proletariza- ción del campesinado favorecieron. Consecuentemente, en las ciudades se regis-
(9) Louis Henry y Claude Levy: 'Quelques donnés sur la région autour de Paris au XVIIIe siécle', Populalion, 2, 1962, pp. 297-326; J.-L. Flandrin, Les amours paysannes, p. 237 y Los orígenes de la familia moderna, pp. 234-9 y Edward Shorter, Naissance de la famille moderne, pp. 99-123 y 344-50; también en 1. Gieysztor, 'Les enfants illégitimes dans une parisse de Pologne aux dix- setiéme et dix-huitiéme siécles', en J. Dupáquier, E. Helin, P. Laslett, M. Livi-Bacci y S. Sogner (eds.), Marriage and Remarriage in Populations of (he Pasi, London & New York, Academic Press, 1981, pp. 429-436.
(10) M.' del Carmen González Muñoz, La población de Talavera de la Reina (Siglos XVI-XX), Tole- do, 1975, pp. 164 y 281-2; y Miguel Rodríguez Cancho, La villa de Cáceres en el siglo XVIII. De- mografía y sociedad, Cáceres, 1981, p. 238.
Y.
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70
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traron índices de concubinato más elevados que en el campo (11). No obstante, en el campo también los índices son representativos y, a veces, alcanzan proporcio- nes nada desdeñables. Como consecuencia del descenso de la mortalidad que po- sibilitó, a su vez, el aumento de la población y de la esperanza media de vida, los jóvenes debieron alcanzar más tarde las herencias. Así con mayores dificultades para establecerse, y cada vez menos sometidos a la autoridad paterna de la que apenas tenían nada que conseguir, los jóvenes se vieron tentados a disfrutar de
GRAFICO 21: EVOLUCION DE LA TASA DE ILEGITIMIDAD.
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1820 1830 1840 lOSO 1500 1570 aseo aseo a000 1910 1920 1930
II.qiimos
(II) J.-L. Flandrin, Les amours paysannes, p. 245. Un aumento de la filiación ilegitimase ha visto en Francia en el curso del siglo XIX, cfr. Monique Maksud y Alfred Nizard, 'Enfants trouvés, re- connus, légitimies. Les statistiques de la filiation en France aux XIXe et XXC siécles", Popula.
don, 32, 1977, 6, pp. 1159-1220; también en Etienne van de WaIle, 'lllegitimacy in France during the nineteenth century' en Peter Laslett, Karia Bosterveen y Richard M. Smith, (eds.), Bastardy md lis Comparalive History. Studies in (he history of lllegitimacy and marital nonconformism in BritaIn, France, Germany, Sweden, North America, Jamaica and Japan, London, Edward Arnold; 1980, pp. 264-277.
los placeres conyugales antes del matrimonio. Por otra parte, los escasos recursos necesarios para la formación del hogar explica fácilmente la amplitud de las fa- milias extensas y de la ilegitimidad existente en muchas de las poblaciones del campo francés que se han estudiado (12).
No cabe la menor duda sobre la incidencia de los factores y motivos de índo- le económica en la amplitud de los nacimientos ilegítimos de la población de Yes- te. Ya advertíamos como las malas cosechas agrícolas retrasaban, entre los jóve- nes, la fecha y la edad de entrada al matrimonio, y era, precisamente, en los pe- ríodos de baja de la nupcialidad cuando se vislumbraba una alza de la ilegitimi- dad. Con regularidad, las concepciones prenupciales aumentaban en los períodos de depresión y baja nupcial y de la natalidad, confirmándose así la correlación entre el concubinato y el empeoramiento de las condiciones de vida materiales en determinadas capas sociales de la población. Las malas cosechas de 1858 empuja- ron a que la tasa de ilegitimidad alcanzara, por vez primera, el 10 por cien respec- to al total de los bautizados. Mayor impacto ocasionó la crisis de 1867-8. El nivel de la desnatalidad fue de los más elevados de todo el período, muchos matrimo- nios retrasaron la celebración de la boda, según se desprende de la elevación de la edad de entrada al matrimonio en los años siguientes. Pero en este retraso matri- monial, la población había incrementado las relaciones de concubinato. En 1873, se alcanzó la cifra del 15.1 por cien. Durante el primer quinquenio de la década se habían registrado 202 nacimientos fuera del matrimonio que, en valores relati- vos, suponían el 12.7 por cien.
Desde las primeras décadas del siglo XIX y hasta los años setenta del siglo, el movimiento de los nacidos ilegítimos había ido creciendo progresivamente, véase el gráfico n.° 21, como mecanismo, presumiblemente, de respuesta a las difíciles condiciones económicas que en sectores determinados de la población se experi- mentaba. Mientras cuatro de cada cien fueron producto de relaciones amorosas fuera del matrimonio religioso en el período de 1818-25, 6.5 por cien lo fueron en el de 1841-45, y 8.2 por cien durante el quinquenio de 1861-65. Pero fue la década de los años setenta el período que mayor incremento registró. De súbito, las con- cepciones prenupciales se elevaron precipitadamente y coincidiendo, además, con el período revolucionario democrático y republicano (13). Pero al igual que en Yeste, la población de la provincia de Albacete también ostenta índices de ile- gitimidad que, en algunos municipios, serán particularmente elevados. A falta de monografías, presentamos la relación de ilegítimos de 1861:
(12) J.-L. Flandrin, Les amours paysannes. p. 234.
(J 3) Yeste fue uno de los pueblos en proclamar, con antelación, la República. La llegada de tropas de primero de diciembre de 1872 acabó con la insurrección federal que la habla proclamado, (A.M.Y., Ac. Cap., 2-12-1872).
CUADRO N.° 2: RELACION DE ILEGITIMIDAD DE LOS NACIDOS EN 1861 EN LA PROVINCIA DE ALBACETE
Partidos Términos
Judiciales Municipales %
ALBACETE 7.7 Albacete 10.4
ALCARAZ 4.0 Alcaraz 6.5
ALMANSA 1.9 Almansa 2.8
CHINCHILLA 3.7 Chinchilla 5.6
HELLIN 5.9 Hellin 7.3
CASAS IBAÑEZ 2.4 Tobarra 5.8
LA RODA 3.3 La Roda 5.7
VESTE 6.2 Veste 8.0
Fuente: (A.H.P.A.) Anuario Estadístico de la Provincia de Albacete de 1861, Albacete, 1862.
El índice de ilegitimidad mayor se observa en la ciudad de Albacete y en los pueblos de la montaña. Estos por motivos ya aducidos, y aquélla por la llegada a la misma de numerosas criadas del extrarradio, y el incremento de la población tras las obras de construcción del ferrocarril, así como un mayor relajamiento de las costumbres religiosas que la aglomeración de la población parecía imponer.
Pero en general, la causa de los amancebamientos también respondía a motivos económicos como un periódico de la época señalaba en 1855:
'Muy señores míos: El que suscribe estas cortas lineas es un pobre jornalero falto de recur- sos y llevando dos años en compañía de la mujer; y habiendo tenido un hijo y esperando ahora de las Cortes esos gastos tan disformes de la vicaria para casarme, y viendo que no tratan de hacer algunas reformas, en bien de tantos pobres que hay hoy en día en Madrid que no tienen doscientas setenta reales para la vicaría, vivimos avergonzados' (14).
En los pueblos de montaña, el alto índice de endogamia y los fuertes lazos de parentesco pudieron contribuir al mantenimiento de prácticas concubinales. Los impedimentos de parentesco y la tardanza, a veces considerable, de las dispensa- ciones de consanguinidad forzaron, en cierta medida, que algunas parejas se jun- taran y tuvieran relaciones amorosas. En suma, los nacimientos ilegítimos se con- figuraban como producto de una relación relativamente estable estre las parejas.
Los casos de madres solteras eran muy escasos (15), y frecuentemente asociados a
(14) La Soberanía Nacional, 18-1-1855 (3/5, 4/1), reproducido en José Ramón Urquijo y Goitia, 'Condiciones de vida y cólera: la epidemia de 1854-1856 en Madrid', Estudios de Historia Social, 15, 1980, p. 75.
(15) L. Henry y Claude Levy han señalado como los amores trágicos, frutos de la seducción, deshon- ra y violación no eran mas que débil proporción de los amores campesinos, en 'Quelques don- nées sur la région autour de Paris...' pp. 297-326; y en Y. Blayo y L. Henry, 'Données démo- graphiques sur la Bretagne et l'Anjou, de 1740 á 1829', en Annales de Démographie Historique, 1967, pp. 91-171, cuyos resultados apenas sobrepasan el 1 por cien de hijos ilegítimos.
la servidumbre que existía en medios campesinos acomodados. El recién nacido pasaba a formar parte posteriormente del grupo doméstico o bien era abandona- do, aunque esta práctica fue poco corriente, como más adelante se verá. No así en otros lugares, en donde la ilegitimidad de un recién nacido, fruto de un amor desgraciado, iba acompañado de la exposición o el abandono del niño en la calle
(16). En Yeste, los niños expósitos nunca fueron abundantes: sólo 19 niños aban- donados entre un total de 15675 bautizados en el período de 1818 y 1870, es decir, una relación de 1.2 por mil nacidos. La escasez y la inhabitualidad de los expósi- tos en Yeste nos viene a confirmar, nuevamente, la sobrevaloración del niño en la comunidad, habida cuenta de su papel en las tareas de la aldea y, posteriormente, como fuerza de trabajo en las explotaciones agrícolas. Véase más detenidamente la tabla XIII del apéndice y el cuadro n.° 3 que a continuación presentamos, in- cluida la relación de nacidos legítimos e ilegítimos en todo el período y distribui- dos en quinquenios.
CUADRO N.° 3: LEGITIMIDAD, ILEGITIMIDAD Y EXPOSICION DE NIÑOS EN YESTE (1818-1935). DISTRIBUCION QUINQUENAL.
Legítimos Ilegítimos Expósitos
1818-25 1647 95.9 68 4.0 2
1826-30 1075 95.8 47 4.2
1831-35 1042 94.8 55 5.0 2
1836-40 1112 94.7 60 5.1 2
1841-45 1097 93.3 76 6.5 3
1846-50 1113 93.7 74 6.2
1851-55 1165 93.2 83 6.7 2
1856-60 1147 92.9 87 7.1 -
1861-65 1237 91.6 lii 8.2 2
1866-70 1138 91.4 104 8.4 3
1871-75 1389 87.3 202 12.7 -
1876-80 1380 89.3 166 10.7 1
1881-85 1466 91.4 138 8.6 -
1886-90 1411 89.9 158 10.1 -
1891-95 1568 92.7 123 7.3 -
1896-00 1494 91.0 147 9.0 -
1901-05 1653 89.1 203 10.9 -
1906-10 1535 85.7 255 14.3 -
1911-15 1516 84.2 284 15.8 -
1916-20 1681 86.3 266 13.7 -
1921-25 1770 87.6 251 12.4 -
1926-30 1808 89.7 208 10.3 -
1931-35 1756 84.6 320 15.4 -
Fuente: Libros parroquiales de bautismos.
(16) François Lebrun, 'Naissance 1lIégitims et abandons d'enfants en Anjou au XVIIIe siécle', Annales E.S.C., (4-5), 1972, pp. 1183-1189.
Podía darse el caso, también frecuente, de amancebamiento entre parejas de cónyuges viudos, como ya vimos anteriormente, formándose núcleos conyugales con descendencia de diferentes linages: en la aldea de Alcantarilla, por ejemplo, una viuda con cuatro hijos se 'juntó' con un jornalero viudo que tenía tres hijos, más fruto de las relaciones entre ambos fue el nacimiento de un niño, que hizo el número octavo en total de hijos (17).
Poco a poco, el trato amoroso entre parejas antes del matrimonio se hizo ha- bitual en el transcurso del siglo XIX. Esta conducta fue adquiriendo entidad den- tro de la comunidad, existiendo un relajamiento religioso por parte de sus miem- bros en lo que respecta a las concepciones prenupciales. Así pues, nos encontra- mos con la única acta de reconocimiento, existente en todo el período, que nos lo confirma, y perteneciente al niño Victoriano Adrián que había nacido el 9 de sep- tiembre de 1863. Su padre, Escolástico Artuñedo y Moreno, compareció ante no- tario y testigos, y dijo:
'que ha tenido trato y comunicación con María de los Santos Martínez y Tauste desde hace bastante tiempo, viviendo juntos según es principio, con la cual tenía pensado contraer matrimonio, más como haya fallecido durante la ausencia del que habla, dejando un niño de pocos meses; reconociendo que dicho niño es una consecuencia del trato y relaciones que ha sostenido con María de los Santos, desde ahora, llenando un deber de conciencia, se confiesa como verdadero autor del niño expresado a quien reconoce legalmente como hijo natural, deseando llenar obligaciones que la ley le imponen y criarle y educarle con arreglo a su posibilidad y circunstancia, a cuyo efecto le tiene consigo, prestándole lo nece- sario para su lactancia' (18).
Todo hace suponer que las relaciones prenupciales no fueron objeto de es- cándalo social al menos en determinados sectores sociales de la población. Más intensas debieron ser la relaciones amorosas prenupciales en días y meses anterio- res al matrimonio. Este relajamiento religioso, preferentemente establecido en medios aldeanos, a la hora de 'juntarse' y postergar el matrimonio religioso para épocas más oportunas, no impedirá que todos los nacidos vivos o moribundos se bautizaran en la parroquia a los pocos días de nacer: Pascuala Palacios, hija na- tural de José y Gabina López se bautizó días más tarde del nacimiento (6-6-1824), sin embargo, el matrimonio de sus padres se celebra diez años más tarde (19). Con regularidad, los reconocimientos o 'legitimación' posterior de los ilegítimos tras el casamiento de los padres aparecen en las márgenes izquierda de las partidas de bautismo de cada uno de ellos. Otras veces, por negligencia del párroco no se se- ñalaba, lo que no quería decir, automáticamente, que el hijo fuera consecuencia de relaciones amorosas desgraciadas.
Un nuevo impulso en las concepciones prenupciales se señala con la llegada
(17) A.M.Y., Padrón de habitantes de 1935.
(18) A.P. Yeste, Libro n.° 19 de bautismos, f.° 171.
(19) A.P. Yeste, Libro n. ° 12 de baustismos, f.° 247-y.
GRAFICO 22: EVOLUCION DE LA TASA DE ILEGITIMIDAD EN LAS ALDEAS Y VILLA DE YESTE (1879-1935).
30
20
10
Alcantarilla Gontar
Total de las aldeas
Paules
Se ge Tindavar Municipio Villa
30
20
lo-
18 so 1890 19
30
20
10.
Raspilla Argusilite Tus - Moropeche
La Graya
Rala
- Jartos
• Fuentes
0 1910 1920 1930
lO 1890 1900 1910 1920 19