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Conclusiones

In document Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (página 72-75)

El vacío, entre el arte y la palabra

5. Conclusiones

Gargallo. Pero, será con Henry Moore; Jean Arp; Barbara Hepworth, y el filósofo Rudolf Arheim quienes valorarán esa relevancia de aplicar al vacío, efectuando Arheim, una verdadera reflexión acerca del concepto del hueco.

Dos escultores vascos con ese sentido arquitectónico muy desarrollado y también del vacío, son Jorge Oteiza y Eduardo Chillida, ya que Oteiza acudió a Madrid para estudiar arquitectura, pero acabó en medicina, la cual abandonó al tercer curso y continuó en la Escuela de Artes y Oficios, como Chillida, que también acudió a Madrid a estudiar arquitectura y que dejó por el Círculo de BB. AA. Bruno Zevi afirma que «todo arquitecto tiene que ser un poco escultor para conducir por medio del tratamiento plástico de la caja de muros y de los elementos decorativos la prolongación del tema espacial» (Zevi 55).

Oteiza fue un gran experimentador, como esas pequeñas piezas (de hojalata, alambre, yeso, madera y barro). Se le etiqueta como un metafísico del arte, un hombre que necesitó imperiosamente el vacío, el aire, el espacio, un sitio espiritual libre, lejano, religioso en el sentido del concepto que busca, la abstracción para alcanzar la desocupación y la transcendencia. Oteiza siempre fue un niño, siempre declaró esa vuelta a su infancia, al cielo y la soledad que veía de niño al tumbarse, y aseguraba que «la estatua nos está hablando en su lenguaje, que no vamos a pretender que sea un lenguaje natural», sino desde una sobrenaturaleza, como una conversación del artista con el Creador (Oteiza 190).

Ambos son claves para entender la escultura española a partir de la mitad del siglo XX. Oteiza trabajó con el acero y el mármol cuando alcanza en 1955 su desocupación cúbica pero también su desocupación esférica, la primera con apertura de poliedros (cortes perpendiculares al plano o diagonales con diedros o triedros), como un cuboide, y la segunda, centrada en el movimiento, replanteando el sistema de apoyo y su ingravidez.

Esto será el precedente de sus cajas en piedra y más tarde sus cajas vacías en hierro. Estas cajas suponen una búsqueda del espacio sagrado, «de espiritualidad en el arte y su vinculación con la salvación del ser humano» (Museo Oteiza 221), y que finalizará con las cajas metafísicas (conjunción de dos triedros), con los que abandonará el lenguaje escultórico por el de la poesía, exceptuando sus pequeñas piezas de los 70.

Se ha hablado de Chillida como el artista del espacio, donde sus sobras recorren ecos de ritmo y silencio, una música callada, soledad sonora o también calificado como silencio mudo, en el juego del espacio y el tiempo. Kortadi afirma sobre Chillida que:

«Su poética de la escultura es una poética dialéctica del espacio. Su laberinto es un descenso a la misma entraña de la materia, a la esencialidad de la misma» (Kortadi 110).

Paes de Carvalho con el TFM presentado en la Facultad de San Carlos de Valencia en 2013 titulado Marcas y Restos: Presencia y Ausencia en la Pintura Contemporánea.

Dice Marleau-Ponty que la pintura moderna inaugura en Cézanne ese ideal de arte liberador y de expresión creadora, con la idea de un espacio en profundidad y su relación con la distancia (Marleau-Ponty 56). Fernando Paes habla de la huella, de la ausencia, de fragmentos, del resto como Los zapatos (1886) de Van Gogh, como el término palimpsesto para referirse a manuscritos que todavía conservaba huellas de una escritura anterior, reutilizando el soporte una vez o dos, sobre todo por falta de medios económicos, quedando impregnada la marca del borrado y ciertas capas si fuera pintura.

Hay que pensar que el artista y el científico a veces están conectados, donde un artista se convierte en científico y un científico en artista. Así podríamos reunir cientos de ejemplos que basculan de un lado de la ciencia al otro de las artes, como el que a comienzos del siglo XX empezó a cobrar consistencia en occidente con el vacío y que maduró a mitad de siglo y prosigue con otras formas de expresión desde instalaciones, conciertos, exposiciones, cuya búsqueda estética y de reflexión, para nada ha finalizado.

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