CAPITULO I FUNDAMENTOS TEÓRICOS
1.2. B ASES TEÓRICAS
1.2.5. Educación Sanitaria y sus impactos en la calidad de vida
individuo; tendrá que diseñar sus políticas públicas, programas sociales y proyectos con ciertos principios:
1. Principio de igualdad y no discriminación.
2. Participación social.
3. Mecanismos de reclamo ya acceso a la justicia.
4. Producción ya acceso a información como garantía de transparencia.
5. Protección prioritaria a grupos en situación de discriminación histórica.
6. Inclusión de la perspectiva de género y diversidad.
Si el fin es reducir la pobreza, todo programa social deberá apuntar a buscar resultados en este sentido, bajo una lógica que toda persona tiene el derecho a servicios esenciales que permite el desarrollo humano y garantiza libertades.
recuperarse de una EDA, DCI o anemia, teniendo en cuenta también las consecuencias a largo plazo que están relacionas con el rendimiento educativo y la productividad.
En este escenario la educación sanitaria como un campo de intervención y objetivo prioritario para el estado en el marco de una salud publica optima en las zonas rurales del país donde existe mayor riesgo de enfermedades a raíz de una mala gestión sanitaria, nos conduce a una reflexión importante de las condiciones en la que muchos peruanos viven en la actualidad, las mismas que han impedid un desarrollo óptimo, relegándolos a la pobreza y extrema pobreza.
La importancia de la educación sanitaria es obvia y su modo de afrontarla desde el estado es lo que nos convoca a discutir, porque esto nos podrá otorgar un análisis de los impactos inmediatos y los procesos de cambios que se podrían dar o no en las zonas rurales a partir de la implementación de estos proyectos de saneamiento básico ejecutados por el Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento.
El concepto de educación sanitaria es definida por El MINSA, (1997, p. 10,11):
Es un proceso dirigido a promover estilos de vida saludables (hábitos, costumbres, comportamientos) a partir de las necesidades específicas del individuo, familia o comunidad. Desde este punto de vista, la educación sanitaria comprende un conjunto de actividades educativas desarrolladas en procesos formales e informales, que ejecutan permanentemente (educación continua) todos los actores, como parte de las actividades institucionales; no se limita a la transmisión puntual de mensajes mediante charlas o demostraciones.
El estado le ha tomado una singular importancia al tema de la educación sanitaria en respuesta a los muchos fracasos que obtuvieron en la implementación de los proyectos de saneamiento básico desde los años 80,
los mismos que no generaron impactos, a partir de ello el estado se tuvo que plantear estrategias para garantizar la sostenibilidad de los proyectos y sobre todo que los proyectos puedan en verdad cumplir su función y los beneficiarios puedan a su vez responder a los objetivos planteados, en ese sentido se plante la educación sanitaria como una estrategia en las políticas de saneamiento básico en las zonas rurales.
El Programa Nacional de Saneamiento Rural enfoca la educación sanitaria dentro de los conceptos antes citados, por lo que en sus documentos el PNSR, (2013, p. 19) dice:
El programa promueve que las familias refuercen sus conocimientos sobre prácticas de higiene, y también sobre el uso adecuado de los servicios de agua y saneamiento. A través de estas acciones se trabaja para que las familias protejan a la niñez en sus comunidades e inviertan en su presente y su futuro. Se trabaja con las mujeres para ser un agente de cambio dentro de cada hogar, y así, incrementen considerablemente sus oportunidades de desarrollo.
Las zonas rurales del país a la actualidad carecen de servicios básicos necesarios para el desarrollo personal de sus integrantes, esta escases de servicios sumada a la escases de oportunidades hace imposible que la gran mayoría pueda romper el círculo de la pobreza, quedando condenado necesariamente a repetir los modos de vida de sus padres.
La desigualdad es una realidad en América Latina, principalmente entre las zonas urbanas y las zonas rurales. Dotar de servicios básicos como agua y una UBS (unidad básica sanitaria) es una necesidad urgente, a fin de que los peruanos del interior del país puedan incrementar sus oportunidades de desarrollo, es indudable también la necesidad de plantearse mejorar las prácticas de los peruanos postergados.
Haya que considerar sin embargo los impactos en la cultura y relaciones sociales que estas pueden tener en la dinámica de la comunidad,
pues todo conocimiento en definitiva cambia y reestructura los paradigmas sociales tradicionales.
Más adelante también en el texto del PNSR, (2013, p. 24) se observa la siguiente mención, que dice:
Las comunidades rurales cuentan con un acceso limitado a la educación sanitaria dificultando el ejercicio de prácticas saludables de higiene desde temprana edad. En caso de no existir servicios adecuados, las comunidades pueden aprender prácticas de higiene y saneamiento para limitar los riesgos de salud (por ejemplo: hervir el agua, utilizar lejía u otros métodos de tratamiento de agua, enterrar excrementos, etc.).
Respecto a los lineamientos del PNSR podemos asumir que el estado reconoce lo débil de nuestro sistema educativo que no logra conseguir objetivos básicos que tienen que ver con generar hábitos de higiene esto muchas veces a razón de que lo cultural tradicional termina ganando espacios a los temas instruido en las escuelas con bajo presupuesto del interior del país, por lo que al hacer estos proyectos de saneamiento básico es necesario reforzar la educación sanitaria de la totalidad de las familias para poder garantizar en buen cuenta impactos positivos y cambios sustanciales.
El Programa Nacional de Saneamiento Rural tiene diseñado una forma de intervención en educación sanitaria que responde a un diseño metodológico donde se identifican cuatro temas que son necesarios para darle solución a esta necesidad, el primero tiene que ver con los momentos y las técnicas adecuadas del lavado de manos, el segundo se refiere a la limpieza de los alimentos antes de consumirlos y de los utensilios que se usa para cocinar los mismos, el tercer tema tiene que ver con la purificación del agua en los hogares y el cuarto con el almacenamiento del agua en el hogar, aunque a estos puntos y dependiendo del criterio del personal que ejecuta los procesos de educación sanitaria, pueden agregarles otras cosas.
La educación sanitaria es entonces una necesidad dentro de las comunidades rurales pero esto no limita el análisis respecto a los impactos en otros ámbitos que esta acción pueda tener, inclusive es necesario analizar la forma de intervención para poder tener un panorama claro si es que los recursos están siendo bien asignados e invertidos por parte del estado en las comunidades rurales de nuestro país.
1.2.5.1. Saneamiento básico y sus impactos en la calidad de vida
Para precisar la categoría necesitamos revisar a Gómez y Maya, (1999, p. 8) quienes dicen:
El Saneamiento Básico forma parte del saneamiento ambiental y se lo puede considerar como un conjunto de acciones mediante las cuales se pretende mejorar las condiciones de salud de la población, a través de la dotación de servicios prioritarios que permitan sanear el medio y por lo tanto interrumpir el ciclo de transmisión de ciertas enfermedades.
Es un hecho indiscutible que la falta de los servicios de saneamiento es un problema de salud pública. En nuestro país esta realidad está presente en la mayor parte de las zonas rurales; es en esta parte de nuestra patria donde las personas adecuan algunas condiciones para poder satisfacer estas necesidades vitales.
Un problema grave radica en el consumo de agua no tratada que en muchos casos es captada de quebradas expuestas a contaminantes por lo que a corto y largo plazo se empiezan a evidenciar problemas de salud es especial en los menores de edad quienes por su condición biológica están más expuestos.
Esta realidad es un problema para las comunidades del Perú pues se convierte en una limitante para su desarrollo, relegándolos a una vida sin mayores condiciones que les permita aspirar a cuestiones diferentes a sus modos de vida tradicional.
Las enfermedades limitan el desarrollo de las personas, en la niñez la anemia puede conllevar a un retraso en los procesos de enseñanza- aprendizaje, por lo que prevenir es una tarea prioritaria. También es necesario tener en cuenta que la recurrencia de enfermedades que tiene su origen en la falta de saneamiento básico como cólera, hepatitis y diarrea tiene una consecuencia directa en el desarrollo personal de quienes lo padecen. Mientras que el análisis estadístico en América Latina y el Caribe ha demostrado que dotar de servicios de saneamiento impulsa una reducción en el número de casos de cólera y mortalidad debido a enfermedades diarreicas agudas, es objetivo afirmar que su problemática, que hasta la fecha sigue siendo de carácter semi-prioritario, se convierta en una urgencia.
La importancia del acceso al agua segura para el desarrollo de las personas es definida por la ONU, (2005, p. 24):
El acceso al suministro de agua y saneamiento contribuye con los esfuerzos desarrollados para la lucha contra la pobreza y el hambre, salvaguardar la salud de las personas, reducir la mortalidad infantil, promover la igualdad de géneros y administrar y proteger los recursos naturales. Además, contar con agua suficiente para el aseo e instalaciones de saneamiento privadas son factores básicos para el auto-respeto y dignidad personal de todo ser humano. Para la protección de la salud, el acceso al suministro de agua e instalaciones de saneamiento son indispensables; más aun teniendo en cuenta que en el mundo, la mitad de las camas de hospital están ocupadas por personas que sufren de enfermedades relacionadas al agua.
El contar con agua segura tiene un carácter de dignidad, pues el agua es esencial para la vida, es un recurso que posibilita el desarrollo de las sociedades. El Perú es una nación rica en este recurso pero el agua que corre por los ríos no es segura para el consumo humano sin un tratamiento adecuado que elimine la cantidad de metales que pueda haber, o contaminantes que originen enfermedades en las personas que lo
consuman, en este sentido el saneamiento básico ayuda a que las familias puedan consumir el agua de manera segura eliminado todo riesgo para sus integrantes.
La pobreza vista desde afuera, desde la mirada de quienes no están en esta condición se relaciona a preceptos subjetivos raciales, de costumbres, prácticas y vicios por lo que en muchos casos al pobre se le va asociar con la suciedad, y aunque esto resulte incómodo para muchos, la pobreza en la mayoría de veces origina malos hábitos de higiene pues los recursos muchas veces son escasos. En el ámbito rural el agua es un recurso muchas veces escaso, lo que limita la construcción de hábitos de higiene, esto sumado a una infraestructura inadecuada y en muchos casos inexistente, pueden generar que no existan hábitos en relación al cuidado del cuerpo y el aseo de las viviendas.
Aquí entonces existe una cuestión de dignidad y de auto respeto que se limita por la débil disponibilidad de estos recursos. Las brechas son reales y sus impactos también, por lo que dotar de estos servicios a las comunidades alejadas del país, es una urgencia que ayudara a posibilitar el rompimiento de la pobreza y podrá encaminarse procesos de desarrollo locales.
Una familia que tenga los recursos y posibilidades necesarias es un potencial agente de cambio, pues tendrá tiempo para potenciar otras habilidades en lugar de estar atrapado en atender las enfermedades que se producen debido al consumo de agua insegura.
Otro problema que atiende el saneamiento básico es la forma en la que las familias solucionan la acumulación de excretas. Una opción recurrente en el ámbito rural es cavar un hueco para poder depositar las excretas, estos huecos no tiene en la mayoría de casos una adecuado diseño y su mantenimiento es muchas veces nulo por lo que la proliferación de olores, insectos y roedores es una realidad que pone en riesgo la salud de estas familias. Este escenario de insalubridad es un problema que afecta
directamente al desarrollo de la familia y en especial de los niños que en muchas ocasiones juegan cerca de estos lugares contrayendo enfermedades producto de esta contaminación.
La escases de agua y de un sistema de tratamiento para las excretas sin duda reducen la capacidad de relación de las familias con agentes externos; se vuelven inseguras respecto a sus viviendas y limitan opciones de emprendimiento en sus comunidades por no poseer estos servicios. Esta realidad contribuye a que la fractura campo- ciudad sea una verdad, aunque muy incómoda, pero cierta.
La brecha existente, en lo que respecta al acceso a agua potable, es expuesta por el PNSR, (2013, p. 11) dice:
Las poblaciones que habitan en comunidades rurales del Perú tienen un limitado acceso a los servicios básicos de agua y saneamiento, situación que acentúa condiciones de pobreza y vulnerabilidad. La falta de acceso a agua potable y saneamiento es uno de los principales factores que desencadenan o perpetúan la situación de la desnutrición crónica infantil; esta realidad es más grave y se presenta con mayor incidencia en las poblaciones rurales del país.
La falta de servicios de saneamiento es una causa para que la pobreza se acentuara con mayor fuerza en las comunidades, pues como ya se había mencionado, esta carencia origina que las personas estén limitadas y vulnerables.
Las zonas rurales son el campo de intervención del PNSR, es en este sector del país donde se pretende mejorar las condiciones de vida dotando de servicios que mejore las condiciones en las que las familias se desenvuelven día a día.
Los niños son los más afectados por las enfermedades que se originan por una mala higiene y por consumir agua insegura, la niñez es la más golpeada y su horizonte de desarrollo se ve limitada. La educación no
se desarrolla con normalidad pues esta es interrumpida por alguna enfermedad diarreica e infecciosa, estas interrupciones hacen posible una enseñanza-aprendizaje muy limitada, por lo que los niños en el ámbito rural tienen menores capacidades desarrolladas en comparación con niños de zonas urbanas.
Las mujeres también son un grupo que se encuentra vulnerable en un escenario donde los servicios de saneamiento son inexistentes, las labores en el hogar son muchas veces más complejas, inclusive en lugares donde las fuentes de agua están lejanas obliga a las mujeres a transportar recipientes con este recurso, lo que a largo plazo va deteriorando su salud.
La salud materna también se ve afectada, pues una mujer que no posee este elemento de manera segura también esta propensa a contraer alguna enfermedad que trastoque el desarrollo del feto dentro del vientre de la madre, esto sumado a tardías respuestas medicas por la lejanía de los centros de salud, ocasiona la muerte de las madres o de los fetos, por lo que la tasa de mortalidad post parto es alta.
Estas características evidencian la gran brecha que existe entre las zonas rurales y las zonas urbanas. El estado en este sentido asume el reto de abastecer del servicio de agua y saneamiento en estas zonas priorizando la urgencia y las condiciones de la comunidad.
Por lo que la oferta para cerrar esta brecha es definida por el PNSR, (2013, p. 11):
El Progrma Nacional de Saneamiento Rural ofrece a la población del ámbito rural oportunidades de mejora de la salud y condiciones de vida, mediante la provisión de un servicio integral de agua continua y de calidad de saneamiento que les permite contar con un baño y educacion sanitaria antes, durante y después de cada intervención.
El poseer un baño digno para las personas del interior del país puede significar en términos subjetivos y de valoración algo significativa, pero
aprender e institucionalizarlo en la gama de hábitos que puedan tener los pobladores rurales, le otorgara una posibilidad de poder garantizar salud para su familia, convirtiéndolo en un potencial agente de desarrollo. Hay que precisar también que para que ello sea posible los procesos educativos tienen que ser contundentes, arrancando prácticas tradicionales y adaptándolos a los modelos que diseñan la intervención.
El agua en la sierra peruana es de mejor calidad en comparación al agua de zonas más selváticas, por lo que la tecnología empleada para la construcción de los sistemas de agua es muy diferente. Cumplir con un estudio adecuado a las condiciones del lugar y del agua puede garantizar que el estado logre sus objetivos, en temas de proveer estos servicios.
Para Robinson, Infante, y Jesús, (2006, pág. 178) la problemática dentro de las zonas rurales son:
Dentro de las áreas rurales, los indígenas, los niños, mujeres (en particular las gestantes) y los ancianos están en un riesgo predominante. Estas poblaciones no sólo pueden estar expuestas a un ambiente cargado de agentes infecciosos, sino que también es más probable que no estén inmunológicamente preparados, haciéndolos mucho más susceptibles comparados con las poblaciones urbanas.
Dos de las dimensiones socioeconómicas con mayor relevancia presentan grandes inequidades en la salud de las personas. Un ejemplo de ello es el hecho de que los niños indígenas de menos de un año que viven en zonas rurales tienen un alto riesgo de muerte comparado con sus similares en los centros urbanos. Sin embargo, esta misma tendencia se puede observar también para los indígenas ubicados en zonas urbanas.
Los ancianos son otros grupos vulnerables, la falta de estos servicios contribuye a que la salud de los mayores se deteriore más rápidamente, por lo que la esperanza de vida inclusive es menor en comparación a la esperanza de vida de los ancianos en las zonas urbanizadas. El acceso a
estos servicios significa una mejora en la calidad de vida de las personas;
este servicio benéfica tanto a los más jóvenes como a los que ya recorrieron el mundo por más tiempo.
El derecho a una vida digna es lo que debería motivar a los gobiernos a invertir en proveer de estos servicios, pues es más caro para el estado gastar en salud paliativa cuando se podría trabajar en prevención y educación para la prevención, garantizando que sean los mismos actores los que asuman su salud como su responsabilidad, y para que ello sea posible, en primera instancia, es necesario implementar los medios necesarios.
El saneamiento básico es una categoría clave en la investigación, por lo que se enfocara en primer lugar como un servicio necesario para desarrollar las zonas rurales del país y dignificar la vida de las personas de este sector del país, en segundo lugar considero que el saneamiento básico sin un proceso que garantice su sostenibilidad terminara por desaparecer por efecto de las practicas tradiciones y costumbres de los grupos intervenidos.
1.2.5.2. Saneamiento ambiental y sus impactos en la calidad de vida Las especialistas en saneamiento Gómez y Maya, (1999, p. 8) proponen que:
El saneamiento ambiental es una rama de la salud pública, que tiene como objetivo principal mejorar las condiciones de vida de la población, delectando, controlando y erradicando los riesgos resultantes de la vida en común, que perjudica la salud de las personas en su ambiente.
Las ciudades desde la primera revolución industrial han crecido de una manera acelerada por lo que para hacer frente a los impactos de la aglomeración de grandes grupos humanos se planteó un modelo de gestión urbana donde se prevea un saneamiento ambiental que garantice condiciones de salud pública óptimas para el desarrollo de las personas.
Las grandes ciudades tienes sistemas de saneamiento ambiental, unas más eficientes que otras, pero en las zonas rurales esto es casi inexistente por lo que previendo su desarrollo a futuro es necesario planear estas estrategias para garantizar salud en estas familias.
El saneamiento ambiental incide en ocho campos, siendo el primero la dotación de agua para consumo humano, esto a razón de que muchas de las fuentes de agua en la actualidad son escasas o están contaminadas por lo que representa un peligro de salud pública, siendo necesario entonces sistemas de purificación de esta agua, en segundo lugar está la eliminación sanitaria de basura que es generada por la actividad diaria de las familias por lo que esto representa también un peligro para la salud, en tercer lugar está la eliminación sanitaria de excretas, en este aspecto es necesario incidir puesto que una mala gestión de estos desechos origina enfermedades que merman en la salud de las familias, limitando su capacidad de agencia.
Estas tres características conforman a su vez el saneamiento básico, que toda familia debería tener por lo que en las zonas rurales donde esto no existe se viene implementando.
El saneamiento ambiental también tiene en cuarto lugar, la higiene de las viviendas que está orientada a ser una práctica preventiva que desde el PNSR se trabaja mediante sus planes de educación sanitaria, en quinto lugar está el control de insectos y roedores, en sexto lugar tenemos, la higiene de los alimentos que también esta priorizado en los planes de educación sanitaria del PNSR, en séptimo lugar está la higiene industrial y en octavo lugar el cuidado del medio ambiente, que si tiene lugar dentro del ámbito de intervención del PNSR en la zonas rurales.
Las consecuencias del limitado acceso a agua segura es definida por la ONU, (2005, p. 14) dice:
Las enfermedades de origen hídrico y aquellas transmitidas por vectores no sólo afectan la salud pública, sino que llevan asociada una pérdida en los ingresos y educación debido a las pérdidas de