Una revisión desde la teoría económica
4.1. El debate acerca de la ayuda al desarrollo
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial se configuraron una serie de acuerdos multilaterales a nivel internacional, uno de ellos fue la creación del sistema de ayuda al desarrollo. De acuerdo a la OECD (2011), la AOD se refiere al conjunto de recursos que los países desarrollados transfieren, en condiciones favorables, a los países en condición de pobreza con el propósito de promover el progreso económico y social. Sin embargo, desde su creación, el rol que desempeña dentro del marco de la política de los países, ha tenido diferentes consideraciones. Para Radelet (2008:105), la ayuda al desarrollo ha sido diseñada para cumplir uno o más de los siguientes cuatro objetivos:
1. Estimular el crecimiento económico a través de la construcción de infraestructura, el apoyo a sectores productivos como la agricultura, o aportando nuevas ideas y tecnologías.
2. Fortalecer la educación, la salud, el medioambiente o sistemas o ins- tituciones políticas;
3. Apoyar el consumo de subsistencia de alimentos y otras materias primas, especialmente durante las operaciones de socorro o las crisis humanitarias;
4. Ayudar a estabilizar la economía después de un shock económico Cuadro 4.1. Definición de Ayuda Oficial al Desarrollo
Según la OCDE, la ayuda o asistencia oficial para el desarrollo (AOD) comprende subvenciones o préstamos destinados a los países y territorios incluidos en la Lista de beneficiarios del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) y a organismos multilaterales. Esas subvenciones y préstamos:
a) son otorgados por el sector público;
b) tienen como objetivo principal la promoción del desarrollo y el bienestar económicos; y
c) se otorgan en condiciones financieras de favor (si los préstamos tienen un elemento de donación del 25 por ciento como mínimo).
Además de fondos corrientes, la ayuda incluye cooperación técnica. Se excluyen los subsidios, préstamos y créditos con fines militares. En general, tampoco se contabilizan los pagos a particulares (por ejemplo, pensiones, indemnizaciones o pagos porconcepto de seguros).
Fuente: OECD (2011) disponible en http://www.oecd.org
Según se observó en el primer capítulo, a lo largo de su evolución en más de 50 años2, el proceso de Cooperación Internacional al Desarrollo (CID) ha tenido diversos acuerdos, siendo el punto de partida la Carta de la Or- ganización de las Naciones Unidas (ONU) en 1945, cuyos compromisos se renovaron en el año 2000, con el propósito de poner en marcha un programa orientado a la reducción efectiva de la pobreza, mediante la Declaración del Milenio que establece ocho objetivos de desarrollo comunes para ser cumplidos en el año 2015.
Uno de los desafíos iniciales de este pacto fue comprometer a la comuni- dad internacional en una mayor dinámica de apoyo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) mediante el incremento de la ayuda por parte de los gobiernos donantes. En la primera década del nuevo milenio ya se han insertado nuevas acciones y compromisos3, lo que brinda una muestra de la dinámica que ha adquirido el tema y la necesidad de superar los cuestionamientos acerca de la eficacia y calidad de la ayuda.
2 El capítulo uno explica en detalle la evolución de la AOD, desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
3 El Consenso de Monterrey de 2002, la Declaración de París de 2005, la Agenda de Acción de Accra en 2008 y el Tratado de Lisboa de 2009.
Cuadro 4.2. Tipos de Flujos de ayuda al desarrollo desde los países donantes a los países receptores
I. FINANCIACIÓN OFICIAL AL DESARROLLO (FOD): Total de los flujos hacia los países receptores 1. Asistencia oficial al Desarrollo (AOD) Préstamos y créditos a países en desarrollo concedidos por el sector
público, para la promoción del desarrollo económico y en condiciones ventajosas. Incluye la cooperación técnica. Se excluyen fines militares. No se cuentan las transferencias a personas privadas:
- AOD bilateral: son flujos directos del donante al receptor
- AOD multilateral: son ayudas canalizadas a través de organismos internacionales.
2. Otra Ayuda Oficial (AO): bilateral o multilateral.
3. Otra Financiación Oficial al Desarrollo: son otras ayudas oficiales que no cumplen con los requisitos de la AOD (bilateral o multilateral).
II. CRÉDITOS A LA EXPORTACIÓN: créditos a la exportación con fines comerciales no representados por títulos negociables, emitidos por el sector público o privado, en este caso apoyados por garantías oficiales.
III- FLUJOS PRIVADOS 1. Inversión directa (DAC)
2. Préstamos bancarios internacionales (excluyendo deuda y créditos a la exportación del grupo II) 3. Deuda
4. Otros flujos privados 5. Donaciones de ONGs
Fuente: Gimeno y Andrés (2009).
Tabla 4.1. Participación de la ayuda oficial al desarrollo por tipo de flujos, 2008 -2009
BM* RDB**
Infraestructura social y administrativa 42,7 36,7 36,1
Infraestructura económica 14,9 51,4 48,6
Produccción 6,4 11,7 6,3
Multisector 8,8 0,2 8,4
Programas asistanciales 5,0 - 0,4
Medidas relativas a la deuda 2,6 0,0 -
Ayuda Humanitaria 8,7 - 0,1
Gastos Administrativos 5,2 - -
Otros 5,7 - 0,1
TOTAL 100,0 100,0 100,0
Multilateral Ayuda Oficial al Desarrollo (%) Tipo de Rubros
Bilateral
* Banco Mundial
** Bancos de desarrollo regional
Fuente: OCDE (2011) disponible en www.oecd.org/dac/stats
Tabla 4.2. Mayores receptores de ayuda oficial al desarrollo, 2008 -2009
Participación (%)
Valor en Millones de USD*
Irak 4,7 6.278
Afganistan 3,3 4.442
Indonesia 2,1 2.851
China 2,0 2.654
India 1,9 2.554
Vietnam 1,6 2.133
Sudan 1,4 1.881
Etiopia 1,4 1.838
Costa de Marfil 1,3 1.735
Palestina (Áreas Adm.) 1,1 1.545
Tanzania 1,0 1.402
Mozambique 1,0 1.331
Bangladesh 1,0 1.307
Egipto 1,0 1.295
Kenia 0,9 1.221
AOD País
* precios de 2005
Fuente: Cálculos del autor a partir de www.oecd.org/dac/stats
El tema del debate de la eficacia de la AOD, se centra por un lado, en que a pesar de los dineros desembolsados desde el momento que se concibió el sistema de ayuda y el constante esfuerzo de los gobiernos y diferentes organismos que promueven el desarrollo, aún cerca de una cuarta parte de la población mundial vive en pobreza extrema. En términos generales, muy poco o nada se ha podido avanzar en la promoción del desarrollo de los países pobres. Por el contrario, para algunos el efecto ha sido negativo, pues ha desincentivado el ahorro nacional, incrementado la dependencia de la ayuda, perpetuado la corrupción y el poder de las burocracias o las elites sociales en los países receptores (Alonso, 2004).
En el otro extremo del debate, se ubica la posición de quienes defienden el sistema de ayuda internacional, la cual argumenta que no se han logrado los resultados esperados debido a las condicionalidades políticas y comerciales que exigen quienes brindan la ayuda y también por el incumplimiento de estos, al momento de entregar la ayuda pactada. Particularmente, los países desarrollados se comprometieron a otorgar el 0,7% de su Producto Interno Bruto (PIB) para promover la erradicación de la pobreza a nivel mundial,
lo cual no ha sido respetado. Aún más, en términos porcentuales, el aporte para AOD como porcentaje del PIB ha disminuido del 0,6% de comienzos de los años sesenta a niveles de alrededor del 0,3%, lo que da una idea del compromiso de los países que brindan la ayuda. (Ver Figura 1.2, Capítulo 1).
Quienes defienden esta posición consideran que las motivaciones políticas que envuelven la ayuda generalmente responden a intereses estratégicos de los países donantes y no a las necesidades de un país en desarrollo.