LAS OPERACIONES MILITARES
11. CONFRONTACIÓN POR LA SUPERIORIDAD AÉREA Y NAVAL
11.1. El hundimiento del Crucero General Belgrano
La misión asignada al GT 79.3. (Crucero General Belgrano y escoltas) , era “penetrar en la zona de exclusión a partir del 1° de mayo a 2000 hs a efectos de materializar una amenaza y comprobar medios de reacción, permaneciendo el mínimo tiempo necesario en el área y adoptando las medidas antisubmarinas posibles”.
Con la inteligencia operacional disponible, el Comandante de Operaciones Navales dio libertad de acción al Comandante de la Flota para accionar sobre el enemigo. Cuando con información proveniente de Malvinas se supo que el enemigo no estaba comprometido en acción decisiva, se ordenó su regreso puesto que se estimaba que era un blanco rentable.
A las 16.00 horas del 2 de mayo, el GT 79.3 se encontraba al 110° de Punta San Juan (Isla de los Estados) y a una distancia de 87 millas; navegando al rumbo Oeste – Noroeste 290° y a 10 nudos de velocidad, alejándose de la zona de exclusión, rumbo hacia la isla de los Estados.
En ese momento, el crucero ARA General Belgrano fue torpedeado y hundido por el submarino nuclear HMS Conqueror, cuando se encontraba a más de 30 millas del límite sursuroeste de la zona de exclusión. Esta acción motivó que el gobierno argentino se retirase de las negociaciones de paz bajo el auspicio del Presidente del Perú Belaúnde Terry, que proponía la mediación de observadores de ONU entre las fuerzas argentinas y británicas. Esto hubiese significado una posición ventajosa para la Argentina, ya que de hecho se reconocía su presencia en las islas.
Ante este hundimiento, el comandante del TOAS propuso mantener a los destructores ARA Seguí, ARA Bouchard, ARA Py y ARA Piedrabuena patrullando entre Río Grande y Río Gallegos, como apoyo a los medios aéreos allí desplegados. Manifestó además la idea de enviar dos corbetas al centro del Atlántico Sur para interceptar el abastecimiento enemigo, lo que fue rechazado por el Comité Militar, para no extender la guerra fuera del área Malvinas a la que se circunscribían hasta ese momento las operaciones (segunda semana de mayo).
Lombardo (2001) indica que cuando el hundimiento del general Belgrano es conocido por el Comandante en Jefe de la Armada129 “este reafirma su primigenia idea de que nuestros buques no tenían ninguna posibilidad frente al poder ingles. De acuerdo con el Comité Militar, dispuso que el portaaviones desembarcara su grupo aéreo para que estos aviones
129 Almirante Anaya.
colaboraran con el esfuerzo desde bases terrestres”130. El criterio de replegar toda la flota a puerto es discutido hasta hoy. Sus detractores sostienen que debieron haber disputado de cualquier forma el dominio del mar, en tanto que otros sostienen que se aplicó el concepto de
“Fuerza Naval en Potencia”, alerta en la zona costera de bajas profundidades, al abrigo de posibles acciones submarinas británicas, con el objetivo de:
1) materializar una amenaza potencial sobre la zona Malvinas, en condiciones de actuar en una oportunidad favorable;
2) preservar una reserva de Poder Naval suficiente para el marco regional; y 3) prevenir eventuales acciones británicas contra el territorio continental argentino.
En los hechos, significó la pérdida de la disputa por el dominio del mar. En estricta teoría militar y descartando un golpe de suerte, la defensa terrestre de las islas ya estaba perdida, cualquiera hubiesen sido los éxitos tácticos parciales que se lograron,
El hundimiento del Crucero General Belgrano tuvo repercusión política. Como expresa el Informe Rattenbach en su punto 422, 4) indica “4) ARGENTINA.
a) No otorgó debida importancia a la propuesta, posiblemente debido a su creencia de que el foro adecuado estaba representado por Naciones Unidas.
b) Su RECHAZO, si bien no categórico y seguramente originado en el impacto psicológico provocado por el hundimiento del Gral. Belgrano, puede considerarse un error diplomático”.
También lo reafirma el Lombardo (2001) [Lombardo, P 150 y 234/235] cuando expresa que “La política fue la que decidió el hundimiento del Belgrano y así poner fin al en ese momento, casi exitoso resultado de la gestión diplomática”….”Como lo he dicho, las acciones militares son una de las formas de llevar adelante las acciones políticas. El ataque decidido al Belgrano es un acabado ejemplo de esto. Se había presentado la propuesta de mediación del señor Presidente del Perú Belaunde Terry, que había reflotado la fracasada gestión del General Haig. Esta propuesta había sido aceptada en principio por nuestro canciller con el visto bueno del general Galtieri, aunque había quedado a ratificar por la Junta Militar. Era entonces Gran Bretaña la que debía dar el sí. En tales circunstancias fue cuando se adoptó la decisión política de torpedear al Belgrano, lejos del os buques ingleses, navegando lentamente y en alejamiento. Evidentemente no era una amenaza para las acciones militares pero si la
130 Idem 46, Pág. 181.
oportunidad de dar un golpe político”….”El hecho concreto es que los torpedos del Conqueror no solo hundieron al buque y sus tripulantes, sino también sepultaron la posibilidad casi a mano de arribar a una solución pacífica. ¿Fue ese el efecto buscado por la Dama de Hierro?
Creo que sí. La opinión pública civil y militar argentina no estaba preparada para negociar soberanía, y menos luego de 300 muertos. Se había hablado demasiado de la irrenunciable soberanía y de que el pabellón no sería arriado, sin pensar en el día después”131.
Ese mismo día, debía llevarse a cabo un acuerdo para cese de hostilidades, gestado por el Presidente del Perú Belaúnde Terry. Nunca la Argentina estuvo tan cerca de obtener un resultado favorable. Se interpondrían observadores militares de ONU entre las fuerzas oponentes, y la Argentina permanecería en las islas. Los observadores militares de ONU provendrían de UNTSO (United Nations Truce Supervision Organization) en Medio Oriente.
Las cartas escala 1: 25:000 de las Falklands Islands ya habían sido distribuidas en Government House, Jerusalen. 132 Sin embargo, a raíz del hundimiento del Belgrano, la Argentina decidió retirarse de las negociaciones.
La batalla naval se transformó en un desgaste táctico. El 4 de mayo, el destructor HMS Sheffiled fue hundido por un Exocet. Varios buques británicos fueron seriamente averiados y hundidos. El 25 de mayo de 1982 fue hundido un buque logístico británico, el Atlantic Conveyor, el cual fue aligerado rápidamente de todo lo que se pudo salvar antes de hundirse.
A partir de allí, la situación logística británica se hizo crítica.
En tal sentido, es aún una incógnita la suerte corrida por el portaaviones Invencible, en el ataque realizado por la Fuerza Aeronaval y la Fuerza Aérea Sur el 30 de mayo de 1982. Todo indica que el Invencible fue gravemente posiblemente averiado por un Exocet y por al menos 2 bombas lanzadas por los Skyhawk A-4C, razón por la cual llegó de regreso a puerto en el Reino Unido varios meses después de finalizada la guerra. También se dice que los Estados Unidos proveyeron a los británicos de un LPT 11, que es un barco de Infantería de Marina que permite el aterrizaje de aviones Harriers.
Por causas que aún se desconocen, el secreto militar británico fue prorrogado hasta el 2072.
131 Idem, 46 Págs. 150 y 234/235.
132 Testimonio del entonces Mayor Evergisto de Vergara, Jefe del Centro de Operaciones de UNTSO en 1985. Eran juegos de cartas de 28 hojas, escala 1: 25000. Había 20 juegos en el cuarto de mapas, dentro de una caja.