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La orgánica del TOAS

In document Investigación Malvinas 31OCT13.pdf (página 164-168)

LAS OPERACIONES MILITARES

10. EL DESPLIEGUE DE MÁS EFECTIVOS EN LAS ISLAS MALVINAS. EL TEATRO DE OPERACIONES DEL ATLÁNTICO SUR (TOAS)

10.2. La orgánica del TOAS

El Informe Ratenbach indica que las relaciones de Comando del TOAS eran de una estructuración “poco orgánica” – en realidad debió decir el orden de batalla del TOAS y quizás dijo “poco orgánica” en el sentido que era una mezcla de fracciones extraías de otras fracciones “orgánicas” desde época de paz - y, se destacaba que las fuerzas no contaban

119 Rattenbach; punto 629; pág.188.

120 Aguiar - Cervo- Machiandiarena- Balza- Dalton (1985). Operaciones terrestres en las islas Malvinas.

Circulo Militar, Bs As. Pág.22.

121 Rattenbach; punto 630 y 631.

con un componente aéreo de importancia en relación al medio “y con las particulares características geográficas donde se emplearía; y con superposición de ámbitos operacionales”122.

El rol cambiante asignado al Comando de la Guarnición Malvinas durante el desarrollo de la guerra merece particular atención. De ser excluido del TOAS, luego pasó a ser un teatro de operaciones independiente, sin relación con las operaciones aéreas y navales alrededor de las islas.

El Componente Aéreo del TOAS, mereció una consideración especial en el Informe Rattenbach. Al igual que el Comando de Operaciones Navales, la Fuerza Aérea designó como componente aéreo del Comando Guarnición Malvinas a las aeronaves aterrizadas en las islas.

Guardó para sí una Fuerza Aérea Sur, que dependía del Comando Aéreo Estratégico (CAE), asentada en las bases aéreas del continente, y que llevaba a cabo incursiones aéreas sobre las islas, sin estar bajo ninguna relación de Comando con el Comandante del TOAS. Por otra parte, el Comando Aéreo de Transporte guardó su carácter estratégico, pero bajo dependencia del Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea. Esta organización resulta extremadamente atípica, y se justifica diciendo que las amenazas probables provenían no solo de las Islas Malvinas, sino de Chile, que por primera vez en su historia había desplegado tropas en la frontera con la Argentina en época invernal, aduciendo ejercitaciones. Además, la DENAC 1/82 establecía la posibilidad de conflicto con Chile. Este aspecto es uno de los que hasta hoy existen serias diferencias: mientras unos sostienen que dado la contingencia Chile, la masa de los medios aéreos ‘no podían depender del Comando del Atlántico Sur, otros sostienen que era imposible mantener dos frentes divergentes, y por tanto la Fuerza Aérea Sur debió haber dependido del Comandante del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur desde el inicio..

Los aviones navales que operaban inicialmente pensadas desde el portaaviones 25 de mayo y luego desde el continente, no formaron parte de la Fuerza Aérea Sur. Los aviones navales estacionados en las islas permanecieron bajo el comando del Componente Naval del Comando de la Guarnición Malvinas, en tanto que los aviones de la Fuerza Aérea estacionados en las islas permanecieron bajo el comando del Componente Aéreo del Comando de la Guarnición Malvinas.

Debe quedar claro lo que Lombardo (2001) expresa “a partir del 2 de Abril se hizo evidente que la opinión prevaleciente en los círculos de la conducción militar de Buenos Aires era que

122 Rattenbach; punto 632.

Chile podría aprovechar el compromiso militar argentino en Malvinas para atacar y definir así a su favor el tema Beagle. No se creía en cambio un esfuerzo concreto inglés por la recuperación en fuerza de Malvinas123.

Así también lo dice el Informe Rattenbach en su punto 580, b. y 581. Surge aquí que la actitud de Chile incidió notablemente en el conflicto. Si bien es dudoso que hubiese usado la fuerza para resolver el conflicto del Beagle, ello era altamente improbable porque todos los instrumentos jurídicos estaban a su favor. Lo que es más probable es que Chile pensara que la Argentina no podía tener éxito en este acto de fuerza, porque los siguientes serían ellos.

El Informe Rattenbach refiere en su punto 580, inc. b. “Ulteriores a la ocupación de las Islas”

refiere lo siguiente:

Ocupadas ya las islas por nuestras fuerzas, merecen destacarse los siguientes elementos de juicio:

1) Una campaña de acción psicológica y radial de Chile atacando nuestra resolución y equiparándola con todas nuestras reivindicaciones territoriales. (Anexo VI/1).

2) El 14-ABR-82, el COMIL analizó los medios y acciones que debían tomar los Comandos Operacionales durante la Fase 1 Preparatoria de la DEMIL Nro. 1/81 (Caso Chile). Los Comandantes en Jefe acordaron que, en cada fuerza, se habían de desarrollar las previsiones correspondientes (Anexo Vi/2).

3) Chile ejecutó un despliegue en su zona Sur (coincidente con nuestro TOS), reforzando sus efectivos.

4) El embajador de Chile en nuestro país aseguró en sus declaraciones que, en lo que se refiere a Chile, "Argentina tiene las espaldas cubiertas".

5) Un helicóptero de Gran Bretaña fue destruido por su tripulación en las proximidades de Punta Arenas.

Ulteriormente, fueron ubicados sus tripulantes, a quienes se evacuó a Gran Bretaña sin inconvenientes. Cabe destacar que su piloto fue recientemente condecorado por el Gobierno británico.

123 Ídem 46, Pág. 105.

6) Existieron constancias diversas referidas a la ayuda que Chile proporcionaba a Gran Bretaña.

7) En las reuniones dé la OEA y en la convocatoria del TIAR, Chile votó por la abstención (junto con EE.UU., Colombia y Trinidad Tobago).

8) Los movimientos de efectivos de las FF.AA. de Chile en el Sur afectaron el despliegue de parte de nuestras fuerzas en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur y en el TOS (En la asignación de refuerzos de Ejército a las Islas Malvinas se asignó prioridad al dispositivo contra Chile, no enviándose por tal motivo los efectivos de las Brigadas I M VI y VIII).

9) Algunos Comandos propios, con elevado nivel de decisión, consideraban que Chile podía intervenir en el conflicto. Esto fue considerado, aparentemente, más allá del análisis

sistemático de la Información disponible.

10) Chile colaboró en la recuperación del personal del General Belgrano.

581. Del análisis de los hechos mencionados precedentemente se desprenden las siguientes consideraciones:

a. Resulta evidente que el caso Chile merecía una especial consideración en cualquier circunstancia que contemplara el empleo del poder militar argentino, ya que su acción creó incertidumbre respecto de sus intenciones reales.

b. Las previsiones realizadas inicialmente por el nivel de conducción estratégico militar eran valederas y ajustadas a la realidad.

c. Al producirse la reacción británica de gran magnitud y al tomarse la decisión de enfrentarla, debió cambiarse la concepción estratégica, hecho que no se produjo.

Es decir, puestos frente a todo el poderío de Gran Bretaña, ante el cual los propios medios eran escasos, nuestra conducción se negó a abandonar la hipótesis de guerra en dos frentes.

Esta negativa produjo considerables complicaciones en la conducción de nuestro poder de combate, teniendo en cuenta que la amenaza "Chile" aferró no pocas de nuestras fuerzas.

d. En definitiva, nuestra incapacidad para mantener una lucha simultánea en dos frentes, uno de ellos con Gran Bretaña, DEBIÓ FORZAR A LA JUNTA MILITAR A POSTERGAR EL ENFRENTAMIENTO CON DICHO PAÍS, DE ACUERDO CON LO PLANIFICADO

INICIALMENTE, O BIEN, RESOLVER ANTES DIPLOMÁTICAMENTE EL CONFLICTO EN EL OESTE.

Por lo tanto, el hecho que la FAS haya revestido el carácter de Comando Estratégico dependiente de la Estrategia Militar, y no un Comando de Componente Aéreo del TOAS, tuvo su racionalidad. El error provenía de la estrategia nacional, que pensaba afrontar dos conflictos simultáneos opuestos geográficamente.

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