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Estructura Organizacional

In document UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERU (página 45-49)

MARCO DE REFERENCIA

2.2. MARCO TEÓRICO 1. Ley de Variedad

2.2.7. Estructura Organizacional

Establecer un modelo de estructura organizacional ha tenido un largo camino en la historia. Pero sin duda es muy importante analizar y diagnosticar la situación en que una empresa se encuentra para establecer dicho modelo, que satisfaga las exigencias particulares de cada institución de forma consistente y adaptativa en su entorno, sin olvidar que a todo aquel que forma parte de la organización debe proveer de seguridad, protección y atención en el desempeño de su trabajo, una de las teorías que se caracterizaba por el énfasis en la estructura que una organización debe tener para lograr así la eficiencia y la eficacia en las funciones básicas de cualquier organización es la teoría clásica, la cual mostró énfasis en que la estructura organizacional se interrelacione entre los diferentes niveles de la organización y que esta se caracterice por una división del trabajo y una especialización de las funciones que complementan el concepto de la

36 administración o los principios generales de la misma como procedimientos universales aplicados a cualquier tipo de organización compuesto por cuatro etapas: planear, dirigir, coordinar y controlar.

Así mismo el análisis de las organizaciones desde el punto de vista de la teoría estructuralista la cual enfatiza en un enfoque múltiple y globalizante tanto para la organización formal e informal, permitiendo la relación entre los diferentes niveles jerárquicos y comenzando a hablar de unos objetivos organizacionales que presentan las intenciones de las organizaciones de alcanzar la eficacia, generándose un nuevo concepto de organización donde se puede aprovechar los problemas para convertirlos en oportunidades o ventajas y un nuevo concepto de hombre organizacional, flexible que sabe escuchar, tolerante a personas y problemas, dispuesto al cambio, con deseos de superación, capaz de diferenciar rompecabezas y sanciones.

Es así que una estructura organizacional puede definirse como un conjunto de medios que maneja la organización con el objetivo de dividir el trabajo en diferentes tareas y lograr la coordinación efectiva de las mismas.

Una organización es un grupo humano deliberadamente constituido en torno a tareas comunes y en función de la obtención de objetivos específicos. Para poder alcanzar los objetivos propuestos, partiendo, en la casi totalidad de los casos, de recursos limitados, resulta necesaria la construcción de un esquema o modelo, que permita la interrelación e interacción de sus elementos.

La estructura será entonces, la herramienta que le permita a la organización alcanzar sus objetivos, lograr una determinada disposición de recursos y la facilidad en la realización de sus actividades y coordinaciones del funcionamiento de la organización.

En la estructura, las partes están integradas, es decir que se relacionan de tal forma que un cambio en uno de los elementos afecta y genera cambios en los demás elementos, en las relaciones entre los mismos y en la conducta de la organización.

Una estructura organizacional está formada por una estructura formal y una informal que viene a ser las relaciones entre personas que comparten uno o varios procesos de trabajo dentro de la organización. Comprende aspectos referidos a valores, intereses, sentimientos, afectos, liderazgo y toda gama de relaciones humanas que no pueden ser determinadas previamente. Lo informal está caracterizado por una actividad colectiva, no está orientado específicamente hacia los objetivos pero es necesario para alcanzarlo.

37 2.2.8. Gestión

Una primera precisión tiene que ver con la idea de la gestión. Hace 25 años no se hablaba de gestión. Esta actividad estaba separada en dos actividades conceptualmente distintas: la planificación (o planeación) y la administración. De hecho, hoy aún hay escuelas distintas: unas que forman administradores y otras que forman planificadores. La idea básica detrás de esta distinción consiste en que, por una parte, los planificadores son los que hacen los planes, los que piensan, fijan objetivos, determinan las acciones que hay que seguir. Por otra, los administradores aparecen como aquellas personas que son las encargadas de ejecutar las acciones predeterminadas. El modelo así definido hace una separación clara entre la acción de diseño y la acción de ejecución, las cuales por otra parte, son asignadas a universos distintos.

Esta separación ha dejado de tener validez conceptual como teoría de la acción subyacente. Por ello, se integra a ambos procesos en la noción de “gestión”.

Entonces, cuando se dice “gestión”, se refiere tanto al proceso de la planificación como a la administración de lo diseñado. Por lo tanto, la gestión estará haciendo mención indistintamente a la planificación o a la administración de las instituciones educativas. La segunda se asocia con el tema de la definición misma de gestión. Como se ha expresado en otro texto, es siempre deseable contar con varias definiciones para un concepto, puesto que cada una de ellas ilustra aspectos diferentes del objeto o proceso contemplado. A continuación se describen distintas visiones de gestión.

Una definición un tanto clásica de la gestión, menciona que la gestión es “una capacidad de generar una relación adecuada entre la estructura, la estrategia, los sistemas, el estilo, las capacidades, la gente, y los objetivos superiores de la organización considerada”. O dicho de otra manera, la gestión es “la capacidad de articular los recursos de que se dispone de manera de lograr lo que se desea”. Una visión que evoca el tema de identidad en una organización, muestra la gestión como “la generación y mantención de recursos y procesos en una organización para que ocurra lo que se ha decidido que ocurra”. Desde una perspectiva de la representación se dice que la gestión es “la capacidad de articular representaciones mentales”. O desde la lingüística, la gestión es “la capacidad de generar y mantener conversaciones para la acción”. Las definiciones anteriores ponen de relieve el hecho de que la gestión tiene que ver con los componentes de una organización en cuanto a sus arreglos institucionales, la articulación de recursos, los objetivos y, por sobre todo, las interrelaciones entre las personas en la acción. Por ello, reitero la noción de que, implícita o explícitamente, los modelos de gestión se fundamentan en alguna

38 teoría de la acción humana dentro de las organizaciones y que es necesario comprender esto para entender adecuadamente los procesos de gestión. Desde esta perspectiva, con Schon y Agryss que “la acción en una organización es una acción deliberada, y toda acción deliberada tiene una base cognitiva, refleja normas, estrategias y supuestos o modelos del mundo en el cual se opera”.

En un período de tres decenios, la región ha transitado secuencialmente por siete marcos conceptuales o modelos de gestión. Estos son: normativo, prospectivo, estratégico, estratégico-situacional, calidad total, reingeniería y comunicacional.

Al observar lo que acontece en esta trayectoria, se nota que han ocurrido varios desplazamientos. Unos son conceptuales y teóricos que van de lo simple a lo complejo; otros son en relación al sujeto responsable de la gestión y por último, otros que representan un movimiento que va de lo abstracto a lo concreto. El primero de los desplazamientos permite percibir que se ha pasado de una “visión simple” a una “visión compleja” de la organización compuesta de momentos, herramientas, destrezas y modelos. Se ha transitado de una visión de la organización percibida desde un modelo normativo, hacia una complejidad creciente percibida desde modelos más recientes. Los distintos modelos y las distintas prácticas que las acompañan, tienden a superarse los unos a los otros.

Pero esto no quiere decir que el modelo emergente elimina al modelo y práctica anterior. Lo que hacen los nuevos modelos es enfrentar nuevos problemas y desafíos que emergen en los procesos de gestión actuales, con lo cual, al resolverlos, superan las limitaciones de los anteriores. Pero enfrentar y superar nuevos problemas no quiere decir que los problemas anteriores necesariamente desaparezcan; por lo tanto, los antiguos modelos mantienen su vigencia. En este sentido, los nuevos modelos contienen a los modelos anteriores. Por ello, poseer la visión del conjunto de los modelos equivale a generar una visión multidimensional de la organización: y, por lo tanto, significa tener una visión más compleja e integral del proceso de gestión. Bajo esta perspectiva, la organización no es percibida bajo una sola dimensión, sea ella la normativa, prospectiva, estratégica, o cualquiera otra. Por el contrario, puede ser percibida desde una variedad de enfoques. Así, la organización puede ser visualizada en distintos

“momentos”. La percepción de los momentos tiene dos dimensiones. Una de las dimensiones se asocia con la herramienta que se emplea para observar.

Entonces se puede distinguir momentos en que la organización es percibida con instrumentos normativos, estructurándola entonces como una entidad normativa;

en otros, es visualizada con instrumentos lingüísticos, percibiéndosela como una entidad comunicacional; o en otros momentos, desde “escenarios”,

39 percibiéndosela como una entidad prospectiva. De esta manera, la herramienta determina el tipo de entidad organizacional que se percibe.

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