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Aristóteles y el Bien Común.

CAPÍTULO 2. ARISTÓTELES Y KANT: ENTRE EL BIEN EL DEBER

2.1. Aristóteles y el Bien Común.

Aristóteles es el iniciador de la teoría del Bien y de la cual me considero más que seguidora continuadora, porque considero que su análisis del desempeño de la persona en la sociedad es rescatable en la actualidad de la sociedad plural. Con la salvedad que imponen los más de veinte siglos de distancia de su existencia y aún cuando la

antropología del ser humano no ha cambiado, se observan cambios profundos en su forma de transformar la naturaleza, especialmente el desarrollo científico y técnico por lo que la forma de organizar la vida social es la que se ha transformado.

La tradición aristotélica acerca del bien común ha perneado en mayor o menor medida, todas las formas de pensamiento posterior a él, incluyendo el presente. El ciudadano actual envuelto en las complejidades de una sociedad plural, se enfrenta al relativismo y más que nunca necesita argumentos para encausar su vida moral a favor del bien común.

La teleología62 de Aristóteles con su respectivo análisis del bien común así como la práctica de las virtudes, sirve de sostén al anhelo de justicia del ciudadano moderno frente a la parte del poder político interesado en el propio bien. La filosofía práctica de

Aristóteles, contiene a mi juicio una teoría del hombre vigente respecto relación del ciudadano con la comunidad, sin estar exenta por supuesto de limitaciones para nuestro tiempo.

Bien de la comunidad. Aunque generalmente se considera a Aristóteles el creador del término Bien Común, no es él precisamente quien primero lo utiliza en el sentido que hoy lo entendemos, sino Tomás de Aquino en su tratado Summa Teológica, definiéndolo "una prescripción de la razón, en vista del bien común y promulgada por el que tiene al cuidado la comunidad

* Doctrina que indispensable para la comprensión de la realidad la referencia a los fines o motivos por los que ocurre algo. El término proviene del griego (explicación) y lelos (fin)

Para el sabio griego, la sociedad humana va más allá de ser una pluralidad de seres humanos antropológicamente iguales, sino que toma en cuenta que éstos son diferentes en su individualidad, por lo que la sociedad civil está formada de desiguales que poseen el

el cual les posibilita lograr consensos para de organizar la vida en común.

Pero fue Aristóteles desde del pensamiento griego, quien esbozó la noción sirviéndose de la idea del Bien de Platón. Aunque la idea del bien común del estagirita no rebasó el contexto de ser un ideal, le sirvió de base en su análisis ético de la conducta humana en la sociedad. Por tanto es Aristóteles quien por primera vez refiere la noción de bien en sentido de la ética en tanto lo relaciona con la conducta de los hombres en la comunidad.

Aristóteles exalta las virtudes para encarar los asuntos de y de la vida particular de los ciudadanos,63 su concepción del hombre como un animal social por naturaleza64 que sólo puede desarrollar su excelencia en el marco de la comunidad política y, con matices, la idea de la prioridad ontológica de la comunidad sobre el individuo. No obstante, la aserción de este juicio se deriva del actual clima propiciado por el individualismo liberal que

menosprecia los lazos que unen al individuo con su comunidad. Es decir, el individualismo no asume la importancia que poseen los lazos de una identidad colectiva para revitalizar el interés de los ciudadanos hacia la política, con el fin de que éstos tomen las riendas sobre la dirección de sus respectivas comunidades.

El pensamiento de Aristóteles acerca del bien común se convierte en la premisa de las tesis republicanas que señalan la participación ciudadana en el ámbito de la política como

Cf. Aristóteles, II, 5-6 Cf. Aristóteles, Política. I, 2, 1253a.

Nota de la autora, Republicanismo es la ideología para gobernar una nación como una república. Siempre se apoya en su oposición a la monarquía, oligarquía y dictadura. Por extensión, se refiere a un sistema político que protege la libertad y especialmente se fundamenta en el Derecho, en ley, que no puede ignorarse por el propio gobierno. Se ha escrito mucho sobre qué tipos de valores y

el procedimiento más adecuado para conseguir el autogobierno. El sentido profundo de la sentencia aristotélica según la cual el hombre es un animal político se encuentra en que todas las relaciones sociales del hombre son políticas, son relaciones de autoridad, de gobierno o de poder, compuestas por desigualdades y asimetrías. El hombre es un animal social porque sólo a través de la sociedad constituye su propia identidad como ser libre, separado, autónomo. Si la autonomía es un bien indispensable en la configuración de la identidad moderna, se deduce que los seres libres deben gobernarse a sí mismos. Aristóteles da una definición densa del bien que interpreta la vida buena en los términos de la asumir y desarrollar diversos bienes combinados en la proporción adecuada. La vida buena debe posibilitar la adquisición y potenciación de diversas actividades que respondan a la compleja caracterización de la identidad humana. No basta con dedicarse a la

contemplación, a la vida teorética, aconsejaba Aristóteles, es preciso también ocuparse de los asuntos públicos asumiendo nuestro papel de ciudadanos.

Por otro lado, la filosofía de Aristóteles representa, tanto en su concepción

epistemológica sobre la razón práctica como en la aplicación de ésta a los problemas éticos y políticos, una huida de los planteamientos abstractos y una atención a lo concreto, a lo particular, a lo práctico. La teoría política aristotélica intentó partir de las prácticas políticas de su tiempo para insuflar estabilidad y dinamismo a las instituciones de su polis.

Esta atención a lo concreto es también una réplica a ciertas filosofías actuales. En este sentido, Carlos Thiebaut66 analiza lo que él califica de neoaristotelismos contemporáneos y hace la objeción que los filósofos situados en la órbita de A. Mctayre y Ch.

comportamientos deben tener los ciudadanos de una república para su desarrollo y éxito; se suele hacer énfasis generalmente en la participación ciudadana, valores cívicos y su oposición a la corrupción

Taylor presentan en común la tendencia a las éticas de corte cognitivista y racionalista que definen el punto de vista moral siguiendo "una perspectiva racional que la misma recoge y propone normativamente"'.67 Este tipo de éticas producen sesgos en la concepción de la vida moral provocando formas distorsionadas que reducen la moralidad a un conjunto de mandatos y obligaciones. Las éticas deontológicas que señalan principios o normas que deben aplicarse a problemas y situaciones morales específicas, en tanto omiten el carácter contextual de los juicios prácticos soslayando las particularidades y evaluaciones relevantes a la hora de definir una cuestión moral, "son incapaces de dar cuenta de los conflictos entre principios y no alcanzan a iluminar las decisiones y conflictos concretos de los

individuos"68

Las filosofías de corte proponen complementar la formulación de principios éticos acentuando las formas particularistas del juicio moral a través de una revitalización del modelo de aristotélica.. Las situaciones humanas se presentan en infinitas y variadas formas y determinar a qué equivale una norma en una situación determinada cualquiera puede exigir una gran perspicacia. Ser simplemente capaz de formular reglas no bastará. Para el estagirita lo que distingue a la persona con verdadera sabiduría práctica, mas que la habilidad para formular reglas es saber cómo actuar en cada situación particular.

El verdadero sentido de la vida para Aristóteles era alcanzar la Define la felicidad como el "sumo bien", que es para él "el bien supremo debe ser una cosa perfecta y definitiva. Por consiguiente, si existe una sola y única cosa que sea definitiva y perfecta, precisamente es el bien que buscamos; y si hay muchas cosas de este género, la más

C. Thiebaut, 35. C. Thiebaut, 36.

Nota de la autora. Para Aristóteles Phronesis o prudencia: consiste en saber dirigir correctamente la vida; nos permite distinguir lo que es bueno de lo que es malo y encontrar los medios adecuados para nuestros fines verdaderos.

definitiva entre ellas será el bien"71. Lo distingue del "vivir bien" y del bien", los cuales son condiciones para alcanzar el bien supremo que es la felicidad. A diferencia de Platón, la idea de Aristóteles traspasa el marco de la aspiración ideal reconociendo algunas condiciones de tipos económicas y personales para que los hombres llegaran a alcanzar dicha felicidad.

El Bien Común, dicho en términos sencillos, era para Aristóteles como un preámbulo en el camino a alcanzar la felicidad. A través de él los hombres podrían:

Vivir juntos en "alegría y en placer"; podrían defenderse de los violentos; podrían mercadear, con sus conciudadanos; podrían perfeccionarse personalmente con el ejemplo de los demás; y, en definitiva, que se aprovechen de las ventajas de vivir en compañía.72

En este sentido el ideal comunitario de la teleología aristotélica es muy claro, es precisamente en la política o arte social donde la vida moral alcanza su aplicación

fundamental. Considera que la política se sirve de los demás conocimientos prácticos tales como la estrategia, la economía, la retórica y determina qué se debe hacer y de qué hay que apartarse, constituyendo el bien del hombre en general; pues aunque el bien de cada uno y el de todos coinciden, será más importante alcanzar y preservar el de la sociedad en general. La noción de Bien Común y la interpretación que Aristóteles hace de la misma, marca un giro en la interpretación filosófica de la relación del ser humano con la

comunidad, encerrando a su vez la semilla de la posterior "tradición moral aristotélica" ya que a través de ella relaciona al individuo con las acciones morales que realiza. En sus

Aristóteles, Ética a Libro IV. (Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 1) 64.

propias palabras: arte y toda investigación científica; toda acción deliberada parecen apuntar a algún bien; El bien es aquello a lo que tienden todas las cosas'"73

Aristóteles presupone la unidad del fin y del bien, no llegando a considerar en ningún momento la posibilidad de un conflicto entre fines morales. Además, su

identifica el fin al que algo tiende con el bien, ya que el bien de algo es llevar a buen término el fin que tiene que cumplir, la realización de su esencia y de sus potencialidades

En otras palabras, el acto bueno es un medio de llegar al bien. Claro que la ética de Aristóteles es teleológica ya que la moralidad consiste para él, en hacer ciertas acciones no porque ellas nos parezcan correctas en si mismas, sino porque nos dirigen a lo que es "el bien" para el hombre. Sin embargo, el bien para el hombre tiene un carácter de ser final, algo elegido por si mismo y no como un medio para conseguir algo u otra cosa, y que sea por si mismo digno de ser elegido.

El bien es el acto (energéia) propio de cada ser, es decir; aquel que viene determinado por su propia esencia o naturaleza. Y como para él,, la naturaleza del hombre viene determinada por la función específica de su alma, entonces el pensamiento y la felicidad consistirán fundamentalmente en un bien del alma: la contemplación.

El mayor bien para un hombre será el pleno desarrollo de aquello que le es más esencial: la inteligencia; la actividad contemplativa. Será la virtud de la sabiduría la que le procure al hombre la verdadera felicidad, aunque deba conjugarla con otras virtudes y con los bienes exteriores.

Para que la acción hacia el bien se dirija acertadamente, Aristóteles, propone la phronesis o prudencia", actitud deliberante del individuo que trata de buscar lo más

adecuado a cada circunstancia. También presupone que se admite y conoce la validez, y el sentido de lo que se va a elegir. Actitud sin rigidez y admitiendo creencias comunes.

La ética y la política para Aristóteles son parte de la naturaleza del ser humano y están unidas en la más alta realización de éste. En la sociedad, la cual considera anterior al individuo humano, éste tiene la posibilidad de realizar su humanidad y por eso considera al ser humano un "animal

Para él, el que persigue la vida en sociedad es la búsqueda de la felicidad a través del Bien Común, el cual significa alcanzar el bienestar material y el bien espiritual expresado en acciones individuales de la práctica del conocimiento y sobre todo en la práctica de la virtud. El concluye que ".. diciendo, que si las virtudes no son pasiones, ni facultades, no pueden ser sino hábitos o cualidades..". La asociación entre los seres humanos, según el filósofo, no es sólo satisfacer necesidades materiales, sino perfeccionarse tanto en el cuerpo como en el alma por ser el hombre una sustancia

En el orden socio- político, da primacía a la democracia representada por formas de gobierno, que bien puede ser una asamblea del pueblo, una monarquía o gobierno de uno, o una aristocracia, en la cual los gobernantes serán los mejores ciudadanos, por supuesto de acuerdo a los cánones de su época.77.

Es importante resaltar que cualquier forma de gobierno Aristóteles la basa en su ideal ético, basado por la virtud de la justicia distributiva. Ésta es el criterio para el reparto de

Aristóteles, Política. Libro 1.

Aristóteles. Ética Libro Segundo. V.

' NA: Las naturalezas, sustancias o seres del mundo están compuestas por hile que significa en griego materia que significa forma o estructura. La naturaleza humana está compuesta por tanto de cuerpo (materia) y alma (forma).

NA: Ciudadano para Aristóteles, eran los hombres nacidos en Atenas con derecho a participar en la política y a administrar justicia..

bienes, así como del cumplimiento de derechos y obligaciones de los ciudadanos. Cuando los gobernantes, según dejan de gobernar con justicia, es decir dejan de atender al bien común y buscan sólo su propio beneficio o el de su grupo de amigos, entonces se corrompen las formas de gobierno. La monarquía se puede transformar en tiranía pues el gobernante oprime al pueblo con leyes injustas; la aristocracia se convierte en oligarquía, que significa gobierno de unos pocos que se aprovechan del poder en su propio beneficio desatendiendo los intereses comunes. Y por último, la democracia llega a convertirse en demagogia, es decir no hay una real y auténtica participación del pueblo en el poder, sino que los representantes engañan a los ciudadanos haciéndoles creer en su libertad, cuando es todo una farsa. A través de la persuasión, consiguen que los ciudadanos los elijan, para después actuar según sus criterios o intereses..

En este punto del análisis hay que destacar, que el pensamiento político de Aristóteles, es inseparable de su concepción ética que considera el fin último de los seres humanos el alcanzar la felicidad a través del ejercicio de las virtudes en la polis, o lo que es lo mismo, en comunidad con otros seres humanos. La ciudad, es el medio donde todos los ciudadanos deben ejercitarse en la virtud, cuyo significado para él es la excelencia, único camino posible para alcanzar el bien común, y llegar a la felicidad. El sistema socio-político que concibe el está basado en las leyes y en las virtudes, especialmente en la justicia. Sólo así legalidad y moralidad posibilitarán alcanzar la felicidad.

Según la filosofía aristotélica las cosas del mundo y los cambios que les ocurren pueden ser bien por su naturaleza, por el arte o técnica o por azar. Excluyendo los que ocurren por azar, los otros dos tipos de cambios exigen la referencia a una finalidad. Los seres

artificiales tienen fines, puesto que han sido construidos para algo, y lo que hacen lo hacen para cumplir su función; en el caso de las cosas naturales es importante observar que la

finalidad no se limita a la esfera humana, pues lo que se hace tiene una intención. Aristóteles cree en la existencia de una finalidad en todo objeto natural, así como en los cambios o movimientos naturales:

El fin de la semilla es convertirse en árbol, como el fin del niño es ser hombre; cada ser natural tiene una finalidad que está determinada por su forma o esencia y a la cual aspira y de la que se dice que está en potencia. Incluso los seres inorgánicos manifiestan fines en sus movimientos pues aspiran a situarse en su lugar natural, cuando una piedra cae se mueve con la finalidad de estar en el suelo, que es su lugar natural, cuando el humo asciende lo hace para situarse arriba, que es su lugar natural.78

Para Aristóteles, la ciudad concentra tanto el trabajo del gobernante y del hacedor de leyes así como la constitución política que surte las veces de elemento organizador de la vida en la ciudad. El primer trabajo lo realiza el ciudadano quien es el habitante hombre, nacido en Atenas, que puede ser juez79 o magistrado80. Los jueces con duración ilimitada (además de los miembros de asambleas generales) y los magistrados con duración limitada de manera que no pueden desempeñarse en el mismo cargo en dos oportunidades

consecutivas. La polis para el sabio griego es una es decir, una sociedad que se basta a sí misma.

El fin que persigue la vida en sociedad, según el es el bien común; la

asociación entre los seres humanos no es sólo para vivir, sino para perfeccionarse tanto en el cuerpo como en el alma( ya mencioné anteriormente que para Aristóteles el ser humano es un compuesto de materia, cuerpo y forma, alma).

Aristóteles, Política. 46.

NA: Miembro de la asamblea ateniense NA: Miembro de la asamblea teniente.

El bien común, como su nombre lo indica debe buscar el bienestar material y el bien del perfeccionamiento anímico y sobre todo en la práctica de la virtud. La ética desemboca en la política y se subordina a ella, en la medida en que la voluntad individual ha de

subordinarse a las voluntades de toda una comunidad. Pero también, la política permitirá que el Estado eduque a los hombres en la virtud y, sobre todo, en la justicia: "El bien es ciertamente deseable cuando interesa a un solo individuo; pero se reviste de un carácter más

bello y más divino cuando interesa a un pueblo y a un Estado entero"

Es importante destacar que para Aristóteles, cualquier forma de gobierno, se funde en la virtud de la justicia distributiva, que debe regular el reparto de bienes, derechos y

obligaciones entre los ciudadanos. Cuando los gobernantes, dejan de gobernar con justicia, es decir dejan de atender al bien común, y buscan sólo su propio beneficio o el de su grupo de amigos, entonces se producen formas corruptas..

Según la visión comunitarista de Aristóteles, la monarquía, como forma de gobierno se transforma en tiranía; el gobernante oprime al pueblo con leyes injustas; la aristocracia en