• No se han encontrado resultados

y Kant, entre el bien y deber.

CAPÍTULO 2. ARISTÓTELES Y KANT: ENTRE EL BIEN EL DEBER

2.3. y Kant, entre el bien y deber.

Por su propia naturaleza, que los griegos dieron en llamar el ser humano tiene una tendencia inevitable a vivir en sociedad. La distinción entre estado natural y social no aparece en el pensamiento griego pues no se concebía al individuo fuera de la sociedad. Ésta era el medio natural para su desarrollo y búsqueda de la perfección, así lo demuestran las palabras de Aristóteles, el más insigne de los filósofos griegos.

Es pues manifiesto que la ciudad es por naturaleza anterior al individuo, pues si el individuo no puede de por sí bastarse a sí mismo, deberá estar con el todo político en la misma relación que lasa otras partes lo están con su respectivo todo.

Para Aristóteles la esencia de la naturaleza humana está en la unión de su

racionalidad y sociabilidad, de manera que la sociedad no se opone a la naturaleza humana sino que es una posibilidad de desarrollo para la misma. Pero esto no significa que dicha unión le es dada a al ser humano, sino que atraviesa según Aristóteles, por varias etapas sociales cada una de las cuales tiene diferentes propósitos, desde la elemental sobrevivencia que se desarrolla en la familia, pasando por la aldea o unión de familias y llegando a la cual es la expresión máxima de organización social, pues ella se basta a sí misma y posibilita la realización del Bien Común.

La noción de Bien Común y interpretación que el estagirita hace de la misma, marca un giro en la interpretación filosófica de la relación del ser humano con la

comunidad, encerrando a su vez la semilla de la posterior "tradición moral aristotélica" en tanto a través de ella relaciona al individuo con las acciones morales que realiza. Por otra

NA: La filosofía lo primero que se planteó fue el problema de la naturaleza o Los griegos entendían por fisis la unidad de la naturaleza que incluye todo lo existente, distinto de lo artificial. Sinónimo de naturaleza cosmos (universo, mundo). Los griegos buscaban la última explicación de todo lo existente. El principal problema era poder explicar cambio y el origen de la fisis. El principio que produce el cambio en la naturaleza, al que llamaron "Arjé".

parte, sienta las bases de un debate filosófico y político que se desarrolla en siglo varios siglos posteriores a Aristóteles, específicamente a partir de la Modernidad y que alcanza su expresión más alta en la segunda mitad del silo XX. Dicho debate se desarrolla a través de dos corrientes filosófico- políticas el Liberalismo y el contexto en el cual se desarrolla la responsabilidad política del ciudadano actual y que será analizada más adelante.

Retomando a Aristóteles, el fin que persigue la vida en sociedad es la búsqueda de la felicidad a través del Bien Común, el cual significa alcanzar el bienestar material y el bien espiritual expresado en acciones individuales de la práctica del conocimiento y sobre todo en la práctica de la virtud96. La asociación entre los seres humanos, según el ilustre

filósofo, no es sólo satisfacer necesidades materiales, sino perfeccionarse tanto en el cuerpo como en el alma por ser el hombre una sustancia .

Es importante resaltar que según Aristóteles que cualquier forma de gobierno entre los hombres debe basarse en su ideal ético, el cual contiene la virtud de la justicia

distributiva, debiendo ser éste el criterio para el reparto de bienes así como del cumplimiento de derechos y obligaciones de los ciudadanos. Cuando los gobernantes, según Aristóteles, dejan de gobernar con justicia, es decir dejan de atender al bien común y buscan sólo su propio beneficio o el de su grupo de amigos, entonces se produce la

corrupción del gobierno. La monarquía, según su opinión, se puede transformar en tiranía ya que el gobernante oprime al pueblo con leyes injustas; la aristocracia se convierte en oligarquía, que significa gobierno de unos pocos que se aprovechan del poder en su propio

Virtud: Hábito o camino que nos conduce al bien y a la felicidad; por esta razón la virtud es la mejor conducta posible, es decir la excelencia, que debe ser calculada racionalmente como el equilibrio inestable, el justo medio entre dos vicios opuestos, uno por exceso y otro por defecto

Hilemórfico: Las naturalezas, sustancias o seres del mundo están compuestas por hile que significa en griego materia y que significa forma o estructura. La naturaleza humana está compuesta por tanto de cuerpo (materia) y alma (forma).

beneficio desatendiendo los intereses comunes. Y por último, la democracia llega a convertirse en demagogia, es decir no hay una real y auténtica participación del pueblo en el poder, sino que los representantes engañan a los ciudadanos haciéndoles creer en su libertad, cuando es todo una farsa. A través de la persuasión, consiguen que los ciudadanos los elijan, para después actuar según sus criterios o intereses.

Por su parte el individualismo, representado en el pensamiento moral del filósofo alemán I. Kant, muestra dos intenciones principales: Por un lado, un conjunto de normas formales con pretensión de universalidad sobre la base de la racionalidad humana y por el otro, no dejar a la moral humana a merced de los designios del placer y los instintos humanos. Ambas intenciones justifican el esfuerzo teórico kantiano representado en la formulación del imperativo categórico, cuya intención principal es que el actuar conforme al deber esté por encima de la intención la acción moral.

Ahora bien, esto no significa que Kant no reconozca la moral cotidiana, sólo que la ubica en una categoría diferente a la moral formal llamándola, moral material. Dada esta diversidad y volubilidad, que según Kant, tienen los sentimientos humanos, es necesario buscar criterios morales más estables que condicionen el actuar, y de ahí que prioriza el deber, la intención y la voluntad de cada individuo. El acto moral por tanto, debe ser racional y a priori, con independencia de las circunstancias que rodean cada acción. Como colofón, la razón dicta sus leyes al obrar.

Kant explica que su teoría ética se fundamenta en la razón y en conceptos a priori de la misma, es decir, conceptos independientes de la experiencia sensorial de cada sujeto. Como él mismo reconoce: "Todos los conceptos morales tienen su asiento y origen,

más altamente especulativa, sin que puedan ser abstraídos de ningún conocimiento empírico, el cual, por tanto, sería

Es precisamente ese carácter formal y a de los conceptos morales lo que condiciona, según Kant, que los mismos tengan carácter universal, es decir, son capaces de responder debidamente a la pregunta que considera crucial para todo humano: ¿que debo hacer?. Su propuesta ética es reconocida como un obrar por deber, dando origen a la llamada "ética la cual ha influido en el pensamiento posterior de los más destacados filósofos contemporáneos como, John Jurgen Habermas, Otto

Hans entre otros. Los principios morales, identificados como formales que conciben un sujeto abstracto, han de valer, según Kant, para todos los seres racionales en general (universalidad) y han de valer también de un modo necesario (necesidad).

La a priori de sus principios morales, enfatiza varias veces en su obra, ha de buscarse en la razón, pues si se basaran en experiencias singulares de los sujetos concretos, dada la diversidad de estas experiencias, no se podrían alcanzar conceptos

básicos generales acerca de la conducta humana. Para comprender su propuesta, hay aclarar que para él, únicamente existe una Razón, aunque ésta puede ejercer dos tipos de funciones. En su uso teórico la define como la facultad que nos permite llevar a cabo en el pensamiento inferencias mediatas acerca de la realidad. En su uso práctico o la razón puede crear un objeto real. Esto quiere decir que la razón práctica, es la fuente propia de sus objetos ya que de ella brotan las leyes morales objetivas. En definitiva, la razón práctica produce por sí misma leyes morales, se ocupa de las elecciones morales de acuerdo con la ley moral y es quien pone en práctica o realiza lo elegido.

Kant. de de las costumbres P.

Kant. 15 K a n t , .

Considera Kant, que el hombre racional acepta que el entendimiento obliga a la voluntad a someterse a su mandato. Todos los imperativos en tanto mandatos de la razón, se

expresan por medio de un "deber ser" y los clasifica en dos imperativo hipotético,

cuando la acción es solo un como medio para lograr alguna cosa que se desee, e imperativo

categórico, cuando la acción realizada es buena en sí misma. En las propias palabras de

Kant "El imperativo hipotético dice solamente que la acción es buena para algún propósito

posible o real. En ese caso es un principio problemático práctico. El imperativo categórico,

que sin referencia a propósito alguno, es decir sin ningún otro fin, declara la acción objetivamente necesaria en sí, tiene el valor de un principio apodíctico*-práctico"

Según Kant, "El imperativo categórico es, pues, único y es como sigue: obra sólo según aquella máxima que puedas querer que se convierta al mismo tiempo en ley universal" . Como se observa es un mandato incondicional, absoluto, que declara la acción

objetivamente necesaria en sí, sin referencia a ningún propósito extrínseco. Para Kant sólo este tipo de imperativo es propio de la moralidad. Se actúa por el simple hecho de que las cosas son buenas y como deben ser; sin embargo, si éstas se hacen por alguna conveniencia mezquina y egoísta, entonces pierden su utilidad en el sentido moral.

Como conclusión se obtiene que si el imperativo categórico es la base de la moral, entonces todo aquello que hagamos deberá ser de acuerdo con éste, de lo contrario serán actos inmorales, ya que sus fines no coinciden con una acción buena en sí misma.

La ética Kantiana, no ha estado exenta de críticas, por el contrario, filósofos de la talla de y J. S. consideraron que la misma adolece de formalismo debido a que su imperativo categórico es puramente formal y no identifica principios del deber. Otros, entre

Kant. 15 Kant,

los que destacan los marxistas, consideran sus principios demasiado abstractos y por tanto su teoría no sirve como guía para la acción

Volviendo al debate, veremos que tanto la posición aristotélica respecto al bien común así como la teoría Kantiana del deber, adolecen de un término medio en la

comprensión del de la en este caso el ciudadano en el contexto de las relaciones políticas. La primera no precisa el papel del individuo y la segunda lo absolutiza.

¿ Pero que otra perspectiva tiene la relación entre el bien y el deber cuando se trata del individuo actual, del ciudadano de una sociedad plural?.

A mi modo de ver la interpretación teórica debe centrarse en ampliar la

interpretación de estas dos teorías éticas que han encabezado tal debate filosófico a partir de la Modernidad y hasta nuestros días. El bien común" de Aristóteles y la deontología

kantiana, se ocupan de explicar las acciones humanas desde diferente perspectivas La primera se identifica por su tendencia a hacer el bien y la segunda al actuar por deber.

Considero el debate entre la teoría del bien común de Aristóteles y la deontología kantiana una dicotomía de carácter metodológico, ya que desde el punto de vista de la moral, el individuo no podría asumir su responsabilidad política actuando conforme solo en base a una de ellas.

Profundizando en este sentido, la cuestión medular radica en mi opinión, en que la responsabilidad ética del individuo tiene un profundo matiz individual y a la vez social, en tanto cada persona deberá ejercer su libertad para tomar decisiones sólo desde la

posibilidad que su comprensión de la realidad, incluidos los otros como iguales

antropológicos. Por otro lado, la naturaleza social de cada individuo lo hace tender a la realización del bien común, como garantía de su propia existencia dentro de la especie y

como realización personal de la afectividad y el reconocimiento de sí mismo a través del otro.

Considero que tanto para Aristóteles como para Kant, tal unidad humana entre individualidad y sociabilidad estuvo presente en diferentes intensidades. La filosofía práctica de Kant es sólo un alto, mientras que el concepto Aristotélico de las virtudes, por ejemplo la prudencia tiene un sentido auto-legislador. Ello significa que no hay desde el punto de vista teórico exclusión entre ambas teorías. Aristóteles no poseí el concepto de persona que posteriormente desarrollaría la filosofía de la Edad Media, mientras que ante Kant se opacó la noción de persona atraído por el gran proyecto de la razón Moderna Profundizando en este sentido, se observa que la propuesta del bien común aristotélico, en tanto llama a ejercer las virtudes en la polis, no está exenta del germen del análisis

racional debido a que las pasiones humanas que necesariamente pasa por la razón así como propone la reflexión respecto a la búsqueda de la justicia. Por su parte la búsqueda de la felicidad como fin último de la vida individual, tiene un marcado carácter racional en tanto depende del deseo y la voluntad de cada individuo para lograrla. El individuo aristotélico necesita movilizar su razón en aras de conseguir la felicidad. Poner cita de Aristóteles en política.

Por otra parte si analizamos El "término aristotélico bien puede ser un llamado a la razón para autorregular las acciones humanasen tanto. De las ideas aristotélicas no se desprende, según mi comprensión, un comportamiento humano de total entrega al grupo social, en este caso la polis, como se ha querido ver, sino más bien una especie de fin después que el autocontrol ( razón) ha intervenido en la constricción del apetito.

El estagirita hace énfasis en que no tiene sentido ejercer la virtud para con la persona misma, sino con los demás en la polis, sin embargo primero debe pasar por el deseo y la voluntad de cada persona querer hacer el bien a los demás. La práctica del Bien común no es para Aristóteles una capacidad a priori en el individuo, sino una decisión racional sobre la base de comprender la necesidad de asumirse como un animal político, que no es más que realizarse como humano en el grupo social. Los ideales aristotélicos de la buena se expresan necesariamente en comportamientos observables de los ciudadanos tanto en la moral pública como privada.

Por su parte la ética Kantiana, caracterizada por su marcado aspecto formal, tampoco parece prescindir de la inserción del individuo en el grupo social, lo demuestra el análisis de la moral que hace en su obra "Crítica de la razón en la cual el debate entre la relación de la moral y las acciones de cada individuo, impactan directamente el debate ético actual en el contexto de la sociedad plural.

La responsabilidad política es la noción, que a mi juicio une ambas teorías, separadas en el pensamiento de la filosofía moral. La idea de concebir al ciudadano aristotélico y al individuo kantiano en integridad, como una persona capaz de desplegar varias facetas en el grupo social encaminadas tanto al bien propio como al bien de sus iguales, supera la separación antes mencionada.

Creo que absolutizar una de los dos teorías puede incidir en retardar la acción del ciudadano en la práctica política. La reflexión ubicada en una de las dos posturas

mantendría separada la acción de los ciudadanos provocando inhibición de una de las dos facetas la racionalidad individual y la acción social.

En la actualidad el debate entre teleología y deontología, después de pasar por dos siglos, adquiere en el último tercio del siglo XX la connotación del debate entre de neo.-

y neo-kantianos, la cual será abordada más adelante. Aristóteles en su análisis del ciudadano parte del grupo social, entiéndase la polis y Kant del individuo y el

cumplimiento de la norma como su deber prioritario.

Tanto la posición aristotélica respecto al bien común y la teoría Kantiana acerca del deber, adolecen de un término medio en la comprensión del individuo, en este caso el ciudadano, en el contexto de las relaciones políticas. La primera no precisa el papel del individuo y la segunda lo absolutiza.

¿Pero que otra perspectiva tiene la entre relación entre el bien y el deber cuando se trata del individuo actual, en su faceta de ciudadano de una sociedad plural?

A mi modo de ver, la interpretación teórica debe centrarse en ampliar la interpretación de la "teoría del bien común" de Aristóteles y la "deontología kantiana" sin fragmentar la unidad de la persona. Su individualidad no debe separarse de su acción comunitaria.

En otras palabras, la actividad de la persona en aras del bien común debe ser considerada a través del despliegue de su individualidad y su sociabilidad.

Para argumentar la importancia de tal afirmación me serviré de la noción de responsabilidad política, la cual tiene un profundo matiz individual y a la vez social, posibilita que cada persona ejerza su libertad a tomar decisiones sin afectar el

desenvolvimiento de lo demás en el marco de la comunidad. Por tanto, el deber racional, argumentado por Kant, es necesario en cada individuo en la toma de decisiones morales en la comunidad.

Por otro lado la naturaleza social de cada individuo lo hará tender a la realización del bien común, como garantía de su propia existencia dentro de la especie y cómo realización

personal de la afectividad y el reconocimiento de sí mismo a través del otro. La máxima kantiana de obrar por deber, hace intuir que el da la medida de las consecuencias de una decisión moral, que no se desea para sí mismo.

La propuesta del bien común aristotélico a través de ejercer las virtudes en la polis, no está exenta del análisis racional en tanto hay una sujeción a los apetitos humano y una reflexión respecto a la búsqueda de la justicia. El medio" aristotélico bien puede ser un llamado a la razón para autorregular las acciones humanas. De las ideas aristotélicas no se desprende, según mi comprensión, un comportamiento humano de total entrega al grupo social, en este caso la polis, sino más bien una especie de fin después que el

autocontrol ha ejercido su parte. El estagirita hace énfasis en que no tiene sentido ejercer la virtud para con la persona misma, sin embargo primero debe pasar por el deseo y la

voluntad de cada persona querer hacer el bien a los otros. La práctica del bien común no es para Aristóteles una capacidad a priori de la persona, sino una decisión racional sobre la base de comprender la necesidad de asumirse como un animal político, que no es más que