• No se han encontrado resultados

La Ética de responsabilidad, un acercamiento.

CAPÍTULO 5. LA RESPONSABILIDAD POLÍTICA DEL CIUDADANO, UNA PROBLEMÁTICA ÉTICA.

5.2. La Ética de responsabilidad, un acercamiento.

El análisis de la " responsabilidad " se asocia al grupo de problemas filosóficos derivados de la acción humana, cuya complejidad hace que sea estudiado desde diferentes ciencias y disciplinas, entre las que destacan, la cultura, la psicología, la sociología, el

derecho, la política, la ideología, la filosofía, entre otras. Es necesario reconocer en estas interacciones el fundamento de la acción humana, cuya razón de ser es esencialmente organizar la vida en la sociedad de la mejor manera posible. La sociedad tecnologizada también necesita un sujeto ético responsable que actúe con conciencia de deber para con los demás. Etimológicamente este vocablo proviene del latín que significa respuesta y que significa dar. En el lenguaje común, el término se refiere a deberes u obligaciones vinculados a un estatuto.

Cuando una persona desempeña un papel social o una función (padres, político, chofer, etc.), se le considera responsable del bienestar de las personas o de la ejecución de las tareas que están a su cargo, en el sentido que debe asumir los deberes y obligaciones relacionados con su estatuto

En otras palabras, el término en su sentido más amplio se utiliza para designar la capacidad humana de responder por la acción realizada. Se extiende hasta "la posibilidad de prever los efectos del propio comportamiento y corregir el comportamiento mismo con base a tal

De la anterior definición se infiere que la responsabilidad como noción de la filosofía moral, está asociada a las condiciones de la imputabilidad de los actos, lo que implica atribuir cada acción moral a un individuo particular. En este proceso cada persona se constituye como tal pues al tener que responder por la imputabilidad de sus acciones morales va constituyendo una identidad que le da reconocimiento ante el grupo social.

La persona se reconoce responsable de las consecuencias de cada acción moral que realiza por lo que hay acciones morales que queden fuera de los individuos, su connotación social sale a la luz.

Es así como a partir de la caracterizada por ser una época "ilustrada"

en ella se confia en la razón y hasta nuestros días no ha cesado el desarrollo de posturas críticas a partir de las tradiciones del pensamiento filosófico, especialmente el de Aristóteles y Kant, con la intención de fondo de reconstruir la organización social de manera más justa, siempre en determinado contexto histórico y tomando como base la cultura y la educación como instrumentos para el perfeccionamiento humano.

Sobre esta base analizar la responsabilidad política del ciudadano tomando como base el pensamiento kantiano a partir de su "filosofía crítica" asegura comprender el papel de la razón humana en la acción moral. Por otra parte la comprensión de su teoría ética nos da argumentos acerca de la existencia de morales universales basados en la razón humana. Sus tesis tienen vigencia, entre otras cosas, porque sustentan posturas alternas al pluralismo y relativismo ético que se ha generado en los marcos de la actual sociedad tecnologizada. Las acciones morales que considera válidas a tomar en cuenta para

establecer principios éticos comunes a todos los hombres, son las que proceden del "obrar por deber", un mandato racional que hará que todos los que dispongan de razón puedan actuar con fines de bien y no por un sentido egoísta y mezquino. En la a la metafísica de las Costumbres", Kant da tres definiciones distintas de ese mandato al que llama imperativo categórico:

"Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley torne en ley universal".190

Victoria Camps, Historia de la ética, pág, 37

2.-"0bra como si la máxima de acción hubiera de convertirse por tu voluntad en ley universal de la

3.-"Obra de tal manera que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin y nunca como un medio".

Ninguna de estas formulaciones contiene elementos empíricos, sino sólo la forma de la moralidad. No da al sujeto moral normas concretas de comportamiento. Lo que contienen es una exigencia de universalidad sobre la base de la autodeterminación de la libre

voluntad y de la libertad. Su famosa frase "tu debes, luego tu puedes" declara la capacidad de respuesta de cada persona a la acción moral. Cada individuo es un ser de deberes y si los reconoce puede cumplirlos.

Aún cuando no es reconocido como el fundador de la Etica de la responsabilidad, Kant aporta las bases para el posterior surgimiento de la misma ya que considera al sujeto del conocimiento como un sujeto moral capaz de hacerse responsable de sus actos. Su propuesta de "obrar por deber" como principio moral universal "a que dicta la razón, distingue a cada persona como un ser racional que puede actuar de manera diferente a lo que quieren sus sentidos o sus deseos. La voluntad se constriñe por el mandato de la razón y aunque pudiera parecer que esto limita la libertad humana, por el contrario, en términos morales, esa posibilidad de poder elegir las acciones hace a la persona

verdaderamente libre. El mandato racional obliga a cada quien a asumir la imputabilidad de sus acciones, o lo que es lo mismo, reconocerse responsable de ellas.

1. Kant. 90. I. Kant. 101.

En resumen, el principal mérito de Kant a la ética de la responsabilidad aún por nacer en su época, es haber aportado a la filosofía moral la idea de la subjetividad al proponer que el sujeto ético es el individuo. Ya no hay acción moral sin sujeto.

La Ética de la Responsabilidad surge a comienzos del siglo XX, aproximadamente cien años después de los fundamentos teóricos kantianos. Los cambios políticos que tuvieron lugar en el siglo XVIII originados por el desarrollo del capitalismo como sistema social, el cual había surgido como una reacción al absolutismo feudal, donde la persona era considerada una propiedad más. El capitalismo trajo aparejado por primera vez en la historia la libertad jurídica de todas las personas dentro de los marcos del estado-nación, independientemente de su clase raza o posición social. Este proceso de cambio se inicia con la "Revolución Industrial" ocurrida en Inglaterra a finales de los años setentas de este mismo siglo XVIII. La industrialización, su principal consecuencia hace aparecer nuevos grupos sociales: empresarios y banqueros como elementos innovadores, además de obreros industriales. Por consiguiente las relaciones sociales se vuelven más complejas, más dinámicas, en la ahora denominada sociedad de clases. Se forman grupos abiertos,

determinados fundamentalmente por la fortuna o por la carencia de recursos. En la práctica, la igualdad de los hombres se redujo al ámbito de los principios teóricos, a la igualdad ante la ley.

Este cambio fundamentalmente económico influyó también las ideas políticas de la Europa de este período, especialmente en Inglaterra. Destaca el desarrollo de una teoría política que aboga por el derecho de cada persona a ejercer la libertad con la que nace, conocida como Liberalismo y cuyo fundador es el filósofo inglés John Locke quien deja muy en claro que la política está imbricada con la ética, ya que la vida moral de cada persona conformada por sus creencias y sus principios morales van estructurando la

manera en que se organiza y funciona cada sociedad. Argumenta que si queremos entender la forma en que se organiza la vida política y social tenemos que entender primero la moral humana.

Otro hecho político trascendente de finales de este siglo XVIII es la Revolución Francesa, la cual contribuyó de manera sustancial a cambiar la forma de vida del hombre ya que abogó por los derechos y libertades burgueses. Se oponían a las trabas feudales que limitaban el desarrollo de la iniciativa privada y el desenvolvimiento de la producción social.

Las reacciones críticas que provocaron las ideas kantianas en pensadores posteriores a todo lo largo del siglo XIX, los cuales consideraban que el sujeto moral de Kant era abstracto, concebido en un atomismo social, es decir sin conexión con los "otros" en el ámbito de sociedad. Como culminación de este período crítico de la filosofía moral kantiana puede considerarse la teoría moral de F. HegeL, quien al igual que Kant, solo considera verdaderamente morales las acciones realizadas por deber. Sin embargo, en

los imperativos morales junto con la forma del deber como motivo de la acción y su universalidad, exigen también un contenido. Este contenido viene dado por las leyes, las instituciones y las costumbres. La norma auténtica de la moralidad es la armonía con aquellas situaciones objetivo-sociales en las que previamente se encuentra el sujeto como agente moral. Como señala el eticista Peter Singer:

Hegel señaló que el principio puramente formal de Kant precisa contenido, y afirmó que este contenido sólo puede proceder de las instituciones, vocabularios y orientaciones que la sociedad proporciona a sus miembros"194.

La personalidad moral -decía se forma y debe formarse por la comunidad en que vive la persona. Aceptó que la moral kantiana era el máximo alcanzado en toda moral, pero su crítica, según Amelia Valcárcel en su libro "Hegel y la puede explicitarse en cuatro postulados, resumidos así:

Nada nos segura que el cumplimiento del deber nos lleve a alcanzar la finalidad moral: la felicidad. En efecto, como la moral sólo se apoya en la libertad, y esta no está ni favorecida ni impedida por nada, la naturaleza no tiene por qué constituir una ayuda para lograr la felicidad. De hecho Kant abrió la moral a la religión postulando la vida eterna como garantía del cumplimiento del fin moral.

2. El cumplimiento de la moral necesita de la esfera de la sensibilidad, al menos como lugar en que se puede determinar su móvil, luego la conciencia moral no es voluntad pura,

sino naturaleza humana Realmente atribuimos la condición de

voluntad pura a la conciencia al separarla de la sensibilidad.

3. La conciencia moral tiene que producir una armonía entre voluntad y sensibilidad que, además, tendrá que ser cada vez más completa. Pero, como la conciencia es conciencia de la separación entre los dos órdenes, la consecución de la armonía se abre a lo infinito, lo que no significa más que la pura imposibilidad de armonía y completud

4. Alcanzar la perfección moral se convierte en una tarea infinita.

A partir de Hegel, y hasta la actualidad se debate en la ética se debate el problema de si el hombre es responsable de su acción, o dicho de otro modo, de cómo entender el hecho de que la acción correcta se mida por sus consecuencias. En esa dirección se han desarrollado dos posturas contradictorias: la que entiende que el hombre es un ser consciente, que mediante su acción introduce en el mundo principios capaces de causar el progreso o

retroceso de los pueblos, y la que entiende que la acción humana constituye un caso de las acciones animales dependiente de condiciones es decir, una forma más del proceso evolutivo.

La postura defendida por el filósofo francés Paúl Ricoeur, nos puede servir de ejemplo de la primera, es decir, el hombre es un ser consciente de sus acciones y el pensamiento del biólogo B. F. Skinner aparece como representación de la segunda, la acción humana es consecuencia de la evolución de la especie.

Por lo anterior, La "Ética de la responsabilidad" puede nacer en el siglo XIX porque existen las condiciones para entender que la acción humana se desarrolla teleológicamente, es decir, las acciones persiguen una finalidad más que la satisfacción de necesidades, la de hacer el bien al convivir con otros. La llamada ética utilitarista de J.S y de J.

aparece como una variante de la filosofía moral enlazada directamente con el intento de construir una filosofía política o una ciencia social útil para alcanzar el bienestar general de la sociedad: la mayor felicidad posible para el mayor número de personas posible y que por supuesto va de acuerdo con el desarrollo alcanzado por le capitalismo en este siglo, donde sigue predominando la corriente política del liberalismo, en su variante de libre empresa.

El Utilitarismo nació en la filosofía moderna anglosajona. Se trata de un hedonismo social, porque afirma que el móvil de la conducta humana debe ser la búsqueda del placer, pero al mismo tiempo considera que los hombres tienen unos sentimientos sociales cuya satisfacción es fuente de placer. Entre estos sentimientos está el de simpatía, que consiste en la capacidad humana de ponerse en el lugar de otro sufriendo con su sufrimiento y disfrutando con su alegría. La meta de la moral consiste en alcanzar la mayor felicidad (el mayor placer) para el mayor número posible. Este principio de moralidad como criterio para tomar decisiones racionales apareció por vez primera en el libro de Cesare Beccaria

"Sobre los delitos y las penas" (1764). Sin embargo los utilitaristas considerados como

clásicos son Bentham y John S. Bentham introdujo una aritmética de

los placeres que descansaba en el supuesto de que el placer es susceptible de medida. Todos los placeres son iguales en cualidad, pero teniendo en cuenta criterios de intensidad,

duración, proximidad y seguridad, se puede calcular la mayor cantidad de placer.

J. S. por su parte rechazó estos supuestos y afirmó que los placeres no se

diferenciaban por la cantidad, sino por la cualidad, de manera que hay placeres superiores y placeres inferiores. Son las personas que han experimentado ambos quienes están

legitimadas para decidir cuáles son superiores y cuáles inferiores, y sucede que éstas prefieren siempre los placeres intelectuales y morales. Por esta razón el utilitarismo de ha sido calificado de idealista ya que valora los sentimientos sociales como fuente de placer hasta tal punto que asegura que la doctrina utilitarista puede exigir a un hombre sacrificar su felicidad por la felicidad común.

La ética utilitarista fue ampliada y modificada más tarde por G. E. Moore, cuyo influjo llega incluso hasta nuestros días. La forma del utilitarismo de Moore fue criticada

detenidamente por H. A. Prichard y, en los años treinta, por W. D. Ross. acusó prácticamente a toda la ética del pasado de haber intentado, sin razón, deducir el deber moral de un ser. Otro hecho importante para comprender el desarrollo de la ética de la responsabilidad es el análisis del espíritu del capitalismo liberal que continuó

desarrollándose y que en este siglo XIX abarcó hasta la vida privada de las personas, las creencias religiosas.. El acontecimiento que marca pauta es la reforma protestante, la cual modificó algunos criterios religiosos y éticos que los capitalistas toman como propios, ya que para el caso de la creencia protestante se piensa que el hombre no será juzgado por su conducta en la vida terrenal, sino solo con la creencia de que dios existe será merecedor de

ingresar al reino de los cielos. Es una idea funcional a los intereses de los capitalistas de la época que no tendrían a partir de ahora ningún tipo de impedimento moral para sus

actividades lucrativas. Anterior a la reforma es la idea católica del pecado, que a demás de la fe, fija la mirada en la conducta mundana de los hombres, y que cuestionaba de alguna manera su mal comportamiento, en el caso de haberlo.

La también llamada "ética de la intención" como se reconocía a la ética kantiana da paso a la llamada en la primera mitad del siglo XX a la "Ética de la Responsabilidad" a través de las ideas del sociólogo alemán Max Weber. En la "La ética protestante y el

del capitalismo" argumenta como la "Reforma Protestante" ocurrida en el cristianismo en los años influyó en el desarrollo del sistema capitalista pues posibilitó desarrollar las bases éticas y filosóficas para el auge del espíritu liberal capitalista.

Partió de la hipótesis que valores éticos y religiosos ejercieron una importante influencia en el desarrollo del pensamiento liberal rompiendo las trabas económicas que limitaban hasta ese momento el desarrollo de las fuerzas productivas. Según su perspectiva, la "Reforma Protestante" había sacudido a la escala de valores feudales de la Iglesia

Católica imperantes permitiendo el desarrollo del capitalismo. En este sentido su análisis ético que da importancia a los valores, sus ideas sin lugar a dudad representan una crítica

al económico de la teoría Weber propone un modelo de análisis

sociológico que mostraba las acciones humanas clasificándolas según estuvieran

relacionadas con los fines o los valores. Entre sus ideas principales está su propuesta de reconocer dentro de la ética a la "ética la convicción" y la "ética de la responsabilidad", las cuales, conviven en una relación conflictual con las relaciones políticas.

La tensión entre ética y política se produce, según Weber, porque el estado como institución utiliza la dominación sobre las personas atribuyéndose, ya sea legítimamente o

no, el monopolio de la coerción física. Los ciudadanos se convierten en sociedad civil y representan la parte de la sociedad que acepta la dominación, siendo la La considera la expresión moderna en que el poder político domina a los ciudadanos.

Sus reflexiones lo llevan a establecer una calificación del poder político de acuerdo a acuerdo a los tipos de dominación:

Carismática: se da en sociedades primitivas. El poder es encarnado por el líder, aquél que consigue demostrar un poder trascendente y extraordinario. A través de la magia o la religión se erige en un ser elegido mediador entre la sociedad y dios (comunidad y fuerzas espirituales).

Aquí aparece el norteamericano Marshal, cuya sociedad por esa época de la segunda mitad del siglo XIX daba síntomas de grandes diferencias sociales dentro del marco del capitalismo, argumentando que el concepto de ciudadano ahora tiene un nuevo contenido.