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CÓMO AFECTAN LOS PELIGROS AMBIENTALES EL SISTEMA REPRODUCTIVO DE LOS HOMBRES?

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LA SALUD AMBIENTAL Y LABORAL La salud ambiental, por Lin Nelson La salud laboral por Regina Kenen Adaptado por Gloría Bonder, con la colaboración de

CÓMO AFECTAN LOS PELIGROS AMBIENTALES EL SISTEMA REPRODUCTIVO DE LOS HOMBRES?

Un estudio oficial reciente encontró rastros de PCB en todas las muestras de espermatozoides humanos que investigaron. Las toxinas ambientales pueden provocar pérdida del deseo sexual e impotencia. Estas también alteran la producción hormonal masculina en los testículos y, en particular, afecta a los espermatozoides. Un agente tóxico puede alterar su desarrollo en cualquiera de las etapas de crecimiento rápido; producir ausencia total, baja densidad o su deformación con el consiguiente efecto negativo sobre la fertilidad del individuo. Probablemente las toxinas están provocando una disminución generalizada en la producción de espermatozoides en los varones norteamericanos.

Por si esto fuera poco, algunos peligros reproductivos tienen efectos mutágenos. Cuando se produce una mutación en las células de los espermatozoides, se transmiten los genes dañados a las generaciones futuras, lo que produce—en el mejor de los casos-abortos espontáneos y defectos irreversibles en los niños por nacer.

Los varones expuestos al plomo presentan disminución

en su capacidad reproductiva y espermatozoides con malformaciones.

Se estima que entre los veteranos del Vietnam que

fueron expuestos al "agente anaranjado" hubo mayor inci- dencia de nacimientos con malformaciones congénitas.

Se descubrió que el plaguicida DBCP (dibromocloro-

propano) produce una intensa disminución de esperma- tozoides entre los varones que trabajan con él o en su manufactura. Los operarios de una fábrica en California descubrieron que ninguno de ellos había sido padre desde que ingresaron a esa empresa por lo que exigieron pruebas de fertilidad y se comprobó que muchos ya habían quedado estériles.

La lucha contra la crisis de la salud ambiental

Como mujeres estamos aprendiendo a ser más conscientes y estar más atentas a los problemas provocados por las causas ambientales y a tener más confianza en el poder de nuestros conocimientos. En el pasado, a menudo, sencillamente, "aceptábamos" un aborto espontáneo, la esterilidad o el nacimiento de un hijo con deformidades o problemas físicos. En la actualidad, en lugar de aceptarlo lo investigamos. Cuando investigamos encontramos que, muchas veces, los problemas guardan relación con el medio ambiente. Es importante no aceptar las afirmaciones de los médicos sólo porque ellos lo dicen. Por ejemplo, cuando afirman "esto es normal" o nos acusan de "ser emotivas". Los daños provocados por el medio ambiente, por lo general, son difíciles de comprobar. Sé perseverante, no te sientas frustrada ni conforme con lo que te dijo el médico. Busca otro profesional para consultar y con quien puedas hablar claramente.

Sobre todo, sigue aprendiendo para poder estar más alerta sobre las cosas que pueden afectar tu organismo por

exposición a los peligros ambientales. No descalifiques tu capacidad de aprender y el conocimiento que tienes sobre ti misma. ¡Es tu propio poder!

Podemos empezar a reducir los efectos de los peligros ambientales si evitamos voluntariamente exponernos a ambientes y situaciones tóxicas y nos mantenemos lo más sanas y saludables que nos sea posible. Sin embargo, cuando se trata de peligros ambientales que provocan problemas mayores, tal vez nos parezca que nos superan y nos confunden. Actuar parece demasiado complicado, hay demasiada burocracia, hay que aprender demasiada química y biología, además los responsables de la contaminación tienen demasiado poder. "Con seguridad ya alguien se está ocupando del problema", nos decimos. Pero no es así. "Es casi imposible de resolver" decimos, pero no lo es.

La salud ambiental es una cuestión básicamente comunitaria. No puedes luchar sola y, por suerte, no lo estás. Tenemos que hacerlo entre todas, luchando en conjunto.

Diversos organismos no gubernamentales en todo el continente americano—desde Canadá hasta Argentina— se han lanzado a concientizar a la población en general y a las mujeres y a los niños en particular, para poder reclamar ante los organismos oficiales y así generar iniciativas propias destinadas a erradicar los peligros ambientales, tales como:

la contaminación de aguas superficiales y subterráneas; la contaminación del aire con productos tóxicos y ruidos

excesivos;

► los agrotóxicos;

el uso de elementos descartables no biodegradables; ► la sobrexplotación agropecuaria y forestal, la extracción

depredadora de los recursos vivos del mar y de los recursos mineros no renovables;

la importación de residuos tóxicos y radioactivos;

► las alteraciones ambientales producidas por grandes

empresas (centrales nucleares e hidro-eléctricas, corredores fluviales, carreteras, ferrovías, extracciones mineras, complejos turísticos ecológicamente inadecuados).

Los miles de grupos de la sociedad civil que se han generado en todo el continente ponen en evidencia la determinación de salvar el espacio físico y el ambiente para mejorar nuestras condiciones de vida.

Como los intereses de los industriales se regulan por sí mismos y las administraciones gubernamentales hacen muy poco por combatir la contaminación, necesitamos una nueva era de democracia ambiental con una intensa participación ciudadana.

Con nuestro esfuerzo las mujeres hemos logrado ser las principales protagonistas en los niveles de decisión local y nos estamos atreviendo a exigir un lugar en los ámbitos superiores del poder. Pero sobre todo, tenemos que tener muy claro que además de ciudadanas tenemos un fuerte compromiso como mujeres.

ESTRATEGIAS

La lucha de los ciudadanos contra los peligros ambien- tales puede concretarse a través de diferentes acciones. Los expertos que promueven el activismo sobre estas cuestiones

están de acuerdo en algunos puntos básicos:(Ver Referencias para más información).

1. El primer paso es la búsqueda de información. ¿Cuáles son los peligros ambientales generados por la producción, uso, almacenamiento o transporte de sustancias tóxicas en tu comunidad? Averigua cuáles son las que se utilizan en tu área de residencia y cuáles son sus principales efectos sobre la salud de la población. El segundo, es aunar esfuerzos para la defensa del ambiente. Comparte todo lo que aprendas. Intenta trabajar con los grupos comunitarios ya existentes, invita a expertos para dar charlas, escribe cartas a los periódicos, organiza mesas redondas informativas y presenta películas que estimulen el diálogo. Todas estas acciones estarán dirigidas a dar a conocer el problema y a la búsqueda de soluciones.

Lleva un registro de todos los cambios en tu salud y piensa si están relacionados con la actividad industrial de tu zona.

Habla con tus vecinos. Trabaja con otras personas. Muchos grupos de ciudadanos echan a andar cuando se dan cuenta de que no están solos, que los demás también se ven afectados. Realiza una pequeña investigación sobre la salud de tus vecinos. Pregúntales cuáles son los problemas de salud más frecuentes, cuáles los problemas crónicos. Sobre todo averigua dónde trabajan, qué tarea hacen y qué substancias manipulan.

Revisa tu propio patio o jardín. Presta atención a los olores raros, burbujas o emanaciones en el aire, el suelo o el

agua. Fíjate si hay animales silvestres o mascotas enfermas o muertas. Controla si hay barriles de petróleo abandonados en el campo o si por las noches aparecen camiones que arrojan basura. También ten cuidado con los peligros "invisibles" como las radiaciones, que no se perciben a simple vista, pero que existen, y son generadas por las industrias que producen o trabajan con materiales radiactivos.

Observa los patrones reproductivos en tu comunidad. Las agencias gubernamentales tal vez intenten rechazar tus resultados por considerarlos no-científicos, pero esta información puede ser muy útil para mostrar un problema, las causas de enfermedad, aclarar la historia o los hechos. También son muy importantes para motivar a la sociedad civil y ayudar a los profesionales de la salud para que puedan centrar sus investigaciones en cuestiones muy precisas y producir la información necesaria para diseñar políticas preventivas.

Cuando los representantes de la industria o del gobierno presenten (a ti o a tu grupo) alguna información general, estadística o datos acerca de una substancia y/o sus efectos, siempre pregunta quién pagó por el estudio. La respuesta puede ayudarte a evaluar la información. Exige que la misma se presente en términos que tú puedas comprender, no en la jerga de los "expertos".

Utiliza el arma del consumidor: el boicot. Averigua de dónde provienen las substancias contaminantes, en qué productos se usan y niégate a comprarlos. Aprovecha el enorme poder que tenemos las mujeres como consumidoras.

En todos los países latinoamericanos existen organismos no gubernamentales y también oficiales que asesoran a los ciudadanos sobre recursos legales, realizan investigaciones, logran que una compañía acepte una "inspección" de los vecinos, facilitan el uso de los distintos sistemas de comunicación para el intercambio de información a nivel nacional. Por ejemplo EEUU cuenta, entre otros, con:

La Liga de Ciudadanos contra los Desechos Tóxicos

(Citizen's Clearinghouse for Hazardous Waste, o CCHW, por sus siglas en inglés).

La Campaña Nacional contra los Tóxicos (National

Toxics Campaing, o NTC).

► El Instituto del Trabajo (Institute Labour). - Los grupos

COSH. Comités sobre Salud y Seguridad Laboral. (Ver Referencias)

► Disposiciones "Derecho a Saber" y "Derecho a Actuar".

Cada vez más los grupos ambientalistas, del trabajo y otros que luchan por la justicia social están presionando para que se cumpla el "Derecho a Saber" (derecho de acceso a la información sobre contaminación tóxica en la localidad), y el "Derecho a Actuar" (derecho de negarse a trabajar, cambiar de actividad productiva o forzar una clausura de emer- genda).

Averigua qué organizaciones existen en tu país, qué tipo de servicios prestan, cómo pueden acercarse los grupos para solicitar información, o pedir ayuda. Distribuye esta información en tu comunidad. Entérate de cuáles son las disposiciones que te protegen y te habilitan para actuar en

defensa de la salud y de la calidad de vida personal, de los tuyos y de tu comunidad.

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