MUJERES EN MOVIMIENTO
POSIBLES SOLUCIONES
Podemos hacer ejercicios en la privacidad y la seguridad de nuestros hogares; es más barato y lo podemos hacer en las horas más convenientes, solas o con la familia y amigos. Si tu departamento es pequeño, utiliza cualquier equipo sencillo. Cuelga una barra sobre la puerta y compra algunas pesas.
Aquellos ejercicios basados en estirar y fortalecer el cuerpo, tales como el yoga, el baile, las técnicas de karate, saltar a la cuerda, trotar, y el ciclismo estacionario, pueden hacerse en tu propia sala.
Existe una gran cantidad de equipo glamoroso y costoso que no necesitas para los ejercicios. Empieza con los ejercicios, más básicos e investiga sobre los que realmente quieres o necesitas.
Escuchar música hace que te quieras mover: los ritmos suaves son buenos para el estiramiento y la salsa es buena para el ejercicio más vigoroso. La meta es que el ejercicio te permita sostener una cuenta de 10 a 20 (repitiendo por lo menos una vez) sin excederte demasiado. Estírate en silencio algunas veces para que puedas encontrar tus propios ritmos. Imagina cómo te quieres sentir y cómo quieres que tu cuerpo se vea.
Las mujeres pueden hacer ejercicios con sus hijos.
...Me causa gran placer unirme a las clases de mis hijos. Después tomo karate con ellos en el programa nocturno de la escuela para la comunidad. A pesar de lo ocupada que pueda estar, mi lema es: ¡siempre puedes tener tiempo para lo que es importante para ti...
Juana trota con sus hijos, especialmente los fines de semana. Esto funciona bien para ellos. Si trotas con tus hijos (desde los 6 años), asegúrate que sea divertido, juega con ellos mientras corren y correrán largas distancias sin cansarse (kilómetros).
...Por una sugerencia de mi hijo, obtuve un guante de béisbol cuando él tenía 8 años,desde entonces jugamos béisbol y trotamos juntos...
Después que tuvo a su bebé, Sonia comenzó a extrañar los días en que solía correr. Entonces decidió que no esperaría a que la bebé tuviera 6, 7 ó 10 años para reanudar sus ejercicios.
...Después de algunos meses puse a Mercedes en su coche y ahora troto empujándola. De esta manera me mantengo activa y mí hija está experimentando la sensación de movimiento desde una edad temprana...
Puedes formar un grupo para hacer ejercicios en la casa o en el parque.
...Me siento mucho mejor cuando hago ejercicios en mi propia sala sobre una buena alfombra y con unas pesas...
Puedes construir tus propias pesas usando latas rellenas de arena, cubetas de agua o bolsas con canicas adentro. Basta un par de libros de ejercicios (hasta un video), música y sentido común. Puedes buscar ayuda para el cuidado de los niños, tomando turnos con otras madres, o pagándole a alguna persona.
Muchos gimnasios comerciales se están lucrando con el nuevo interés que tienen las mujeres en el ejercicio, y con su obsesión por el peso. Estos gimnasios tienen pocos equipos útiles y ofrecen una variedad muy limitada de clases. Aquellos gimnasios que tienen mejor equipo y mayor variedad de clases son más caros. Algunos están mal
orientados en cuanto a las dietas. El personal está mal adiestrado y mal pagado. Muchas mujeres estamos preocupadas por los centímetros que nos dijeron que debemos perder, cuando en realidad, deberíamos estar más preocupadas por obtener mayor fuerza y elasticidad, y por desarrollar nuestro potencial de coordinación.
Hemos aceptado estas actitudes negativas hacia la mujer y el ejercicio.
...Para mi hermano, el ejercicio físico es tan natural como el proceso de respirar, pero no para mí... ...Las responsabilidades y los demás siempre tienen prioridad; ese viejo patrón de olvidarnos de nosotras mismas ha llegado a su fin. Por alguna razón no sentimos que tenemos el derecho de tomar el tiempo que nececitamos para nosotras mismas, sentimos que no lo merecemos. Mas aún, mi esposo no me ofrece apoyo y el marido de mi mejor amiga se opone totalmente a que ella participe en actividades físicas...
El ejercicio y los impedimientos físicos
A medida que forman grupos entre sí, las mujeres con diferentes niveles de funcionamiento físico-corporal van encontrando los programas que necesitan. Uno de estos programas especiales enseña yoga una vez por semana y se lleva a cabo en un centro especial de auto-ayuda.
Berta pasa el día en una silla de ruedas. Los músculos de sus piernas no la pueden sostener, pero los músculos de su espalda están bien. Si ella pasara hora tras hora sin hacer ejercicio, sus músculos abdominales y los de su espalda se atrofiarían y esto empeoraría su condición física. A muchas
de las mujeres que se encuentran en silla de ruedas, como Berta, se les anima a intentar dar unos pasos con la ayuda de alguien y luego pasar a una colchoneta grande en el piso para hacer ejercicios de respiración, estirarse y hacer ejercicios de meditación. Loreta Levitz, la mujer que desarrolló este programa, explica:
...Quiero lograr que las personas que han tenido problemas físicos se mantengan activas y empiecen a recobrar aquellas partes de sus cuerpos que los doctores han descartado por inútiles. El apoyo del grupo y la comida saludable son factores muy importantes para que se logre esta meta...
Una mujer llamada Teresa, que padece de esclerosis múltiple, y que ha estado viniendo a hacer ejercicios desde hace mucho tiempo, confiesa que si se esfueza en exceso, se frustra y esto obstaculiza su progreso.
...Hace cerca de un año, una de mis piernas empezó a temblar, como en ocasiones sucede debido a mi condición. Enojada, la golpeé y la otra pierna empezó a temblar también. En lugar de golpear la otra pierna también, decidí sobarla y relajarme. Al recibir el tratamiento con ternura, la pierna dejó inmediatamente de moverse, mientras que la otra seguía temblando. La relajación y los ejercicios de respiración me han ayudado a recuperar mis habilidades físicas, y me han dado esperanza y renovado mi determinación...
Nadar siempre ha sido una actividad física posible para aquellas de nosotras con diferentes incapacidades físicas. Mujeres de todas clases (desde ciegas, hasta aquellas con parálisis cerebral) y de todas las edades asisten a las clases especiales de natación. Cada una va a su ritmo. Los instructores ayudan a sus estudiantes a sobreponerse al miedo al agua y entonces proceden a enseñar natación y destrezas de salvación acuática. La natación te libera de los equipos de apoyo (bastones, muletas, sillas de ruedas) y el agua te sostiene. Las mujeres conversan de los eventos de la semana con buen humor y cariño.
Ahora que se ha sobrepuesto a su miedo, a Luisa, una mujer con incapacidad emocional, le encanta la piscina.
...Nadar es grandioso. Me gusta como se siente el agua y !cómo me divierto en ella!...
Desafortunadamente, el sistema médico tiene poco interés en programas como éstos, y piensa que las personas con incapacidades deben aceptar sus limitaciones y olvidarse. Las actitudes de la sociedad y las prioridades económicas generan problemas: los costos de los programas especiales, el transporte y la limitada accesibilidad para las sillas de ruedas. Todo esto dificulta la integración de más personas a estos programas.
El ejercicio y la obesidad
Nuestro acceso al movimiento está limitado por los pre- juicios (lee el cap. 1, Imagen corporal). El miedo al ridículo y a la hostilidad que enfrentamos cuando caminamos por la
calle, mantiene a un gran número de nosotras inmóviles en nuestros hogares. A pesar del hostigamiento que sufrimos, es necesario que aprendamos a movernos en público, que nos relajemos y ocupemos todo el espacio que nuestros cuerpos necesitan, en lugar de intentar siempre vernos más esbeltas. De esta manera podremos luchar en contra de aquella gente que nos quiere hacer sentir vergüenza por nuestro tamaño.
ALGUNAS SUGERENCIAS PARA LAS MUJERES