Durante los cursos de fin de semana, filmamos a nuestros alumnos mientras nadan un largo de crol el sábado por la mañana, y ya no vuelven a nadar otro largo de nado de crol completo hasta los últi- mos diez o quince minutos del domingo por la tarde. Para enton- ces, se han pasado unas seis horas practicando movimientos de na- do eficaces sin dar ni una sola brazada de su estilo de crol “anterior”. Cuando llega el domingo, la mayoría de los alumnos ha consegui- do sustituir su brazada antigua por una nueva brazada mejorada. Al enseñar con movimientos, sus sistemas nerviosos no lo reconocen como natación, les hemos dado una dosis de “amnesia muscular”, una hoja en blanco para aprender nuevas técnicas y saltarse los ma- los hábitos.
La segunda clave del éxito es practicar la “natación al estilo de las artes marciales”. La enseñanza formal de la natación sólo existe desde hace unos cincuenta años, mientras que las artes marciales se enseñan y se practican desde hace miles de años, lo que ha propor- cionado a los maestros de artes marciales muchas más oportunida- des para aprender la mejor forma de enseñar las técnicas del movi- miento. Su regla no negociable es: “Evitar practicar movimientos que
no puedan realizarse correctamente”. Nosotros hemos añadido otra regla que no es negociable: “No practicar nunca esfuerzos innecesa- rios”. Los estudiantes de artes marciales empiezan siempre con po- siciones y movimientos que parecen increíblemente sencillos y pro- gresan paso a paso a movimientos más complicados.
No tardan en descubrir que los movimientos que parecen los más sencillos revelan la mayor complejidad y pueden llegar a dominarse en muchos niveles. Cuanto más paciente y conscientemente practi- can cada paso, más consiguen realizar las técnicas avanzadas con más fluidez y menos esfuerzo. Le guiaremos a través de un progreso si- milar para convertirse en un nadador que nada como un pez.
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ÓMESE UN DESCANSO CON“R
ESPIRACIÓN DE YOGA”
La mayoría de los nadadores y entrenadores tienen la costumbre arraigada de hacerlo todo, incluidos los ejercicios de técnica, más rá- pidamente o con menos descanso. Nunca dejan de preocuparse por “mantener el kilometraje”. Permítame que le explique: la finalidad del entrenamiento es maximizar el suministro de energía. La fina- lidad de los ejercicios de técnica es minimizar el coste de energía. La conservación de energía siempre produce las mayores mejoras, más rápidamente. Para cosechar todos los beneficios que ofrece, de- berá practicar los ejercicios paciente y conscientemente. Uno de los métodos probados es ignorar el segundero. Cuando más me con- centro en la calidad del movimiento, sólo le echo un vistazo al se- gundero. Sólo me interesa ver cómo puedo deslizarme por el agua, fácil y silenciosamente y con fluidez y coordinación de mis movi- mientos.
Pero aunque yo ignoro completamente el segundero, todavía quiero que mis alumnos tengan el descanso suficiente para mante- ner la frecuencia cardíaca en un estado aeróbico moderado que per-
mita un movimiento atento y meticuloso. Para ello, empleamos “res- piraciones de yoga” durante los períodos de descanso y recuperación. Estas respiraciones tienen dos ventajas reconstituyentes: normalizan la respiración, lo que ayuda a mantener una frecuencia cardíaca ba- ja y, le ayudan a “centrarse” mentalmente, lo que reduce las distrac- ciones y mejora la concentración.
Recuperación durante cada largo
La técnica es sencilla: inspire lentamente y deje que el aire salga gra- dualmente. Relájese un momento antes de volver a inspirar. Para re- gular su descanso, sencillamente aumente o disminuya las respira- ciones de yoga antes de iniciar el ciclo siguiente de ejercicios de técnica o el largo siguiente. Cuando enseño, recomiendo a mis alum- nos que tomen al menos tres respiraciones en los descansos entre ci- clos en punto dulce (la pausa de recuperación integrada en todos los ejercicios de técnica de TI; lo aprenderá en los ejercicios 2 y 3), se- gún aprenden los ejercicios. Más adelante, pueden reducir las respi- raciones de yoga a una o dos en punto dulce para que el ritmo del ejercicio se asemeje más al “ritmo de nado”. Si la pausa en punto dulce aumenta a cinco o a siete respiraciones, el ejercicio de técnica se convertirá en un ejercicio de batido de pies, que aun así será mu- cho más valioso que usar una tabla. Si toma menos respiraciones, procure no reducirlas demasiado, ya que terminará yendo demasia- do deprisa.
Recuperación en la pared
También usamos las respiraciones de yoga para descansar entre un largo y otro en la pared. Le recomiendo que también se tome tres respiraciones de yoga entre cada repetición. Nuevamente, puede ajustar el descanso que se toma añadiendo más respiraciones. ¿Le
falta la respiración o se cansa? Simplemente añada más respiracio- nes. En repeticiones más largas, de por ejemplo, 50 metros, en lugar de 25 metros, puede aumentar el intervalo de descanso de 3 a 5 res- piraciones. Una vez haya experimentado el intervalo de respiración de yoga, encontrará que es la forma más sencilla de ajustar su perío- do de descanso con la precisión que desee… a la vez que obtiene el beneficio adicional de una concentración mejorada hacia un estilo de natación que siempre se beneficia de una atención más precisa.
Si usted es como yo, empezará a utilizar estas respiraciones como método de descanso en otras actividades. Esta técnica la aprendí pri- mero en mis clases de yoga y pronto me di cuenta de su valor para la natación. Ahora la utilizo para cualquier otra forma de ejercicio, desde controlar durante cuánto tiempo mantengo una posición de estiramiento o para modificar mi práctica de yoga de una meditati- va (más respiraciones en cada posición) a una más dinámica (una res- piración en cada posición) a ajustar los intervalos de descanso entre repeticiones de 500 ó 1.000 metros en la máquina de remo.