plicar con paciencia durante horas que un 70% de la natación es efi- cacia mecánica y sólo un 30% es forma física, que practicar es más valioso que realizar una sesión de entrenamiento e instar a los par- ticipantes en el curso a que consideren que “la forma física se ob- tiene mientras se practica una buena técnica”, todavía me pregun- tan con curiosidad sobre la forma física que debe tener un nadador. Siempre hay alguien que me pregunta: “Sí, pero ¿cuántos metros a la semana necesito nadar para prepararme los 1.500 metros de na- do de una prueba de triatlón?”.
Estar en forma es importante, les respondemos, muy importan- te, pero probablemente no por las razones que cree. La razón por la que quiere estar en su mejor forma posible no es para ser un atleta fuerte, sino por ser un atleta que practica con precisión para poder utilizar una técnica de alto nivel en distancias más largas, a una ma- yor velocidad y a una frecuencia cardíaca más elevada. Poco a poco irá desarrollando la capacidad para mantener la forma durante más tiempo, a una mayor intensidad y a más velocidad. ¿No es esto en lo que consiste la preparación de una carrera?
El principal papel del fitness o de la forma física es ayudarle a mantener la forma, pero no todos los tipos de fitness son iguales. A
veces participo en competiciones de natación de másteres. Normal- mente, me inscribo en una competición regional o nacional de aguas abiertas y dedico varios meses a prepararme intensamente y a conciencia. Después del verano, nado con menos frecuencia y dedi- co más tiempo a correr varias veces a la semana para cambiar de rit- mo. Siempre que paso de la natación a la carrera, independiente- mente de lo duro que haya trabajado y de la buena forma física que haya adquirido en el agua, los músculos me recuerdan bruscamente que soy un corredor novato.
Esto mismo ocurre en la piscina al cambiar de estilo. Si la ma- yor parte de mi entrenamiento se ha basado en el estilo libre y ha- go una carrera de braza, con un poco de suerte, me sentiré bien du- rante la primera parte de la carrera. La segunda parte de la carrera se convierte en una lucha desesperada contra las fibras musculares que van dejando de funcionar una tras otra porque sencillamente son fibras que no están entrenadas. Los músculos que se emplean en el estilo de braza son distintos a los músculos que se utilizan al nadar a crol. Si es una tarea nueva, no durarán demasiado.
Hagamos ahora una distinción algo más precisa. También utili- za distintos músculos para nadar a crol con una buena forma que cuando nada con una forma ineficaz. Si nada con una forma des- cuidada, los músculos que trabajan de forma ineficaz y que mejor están tonificados para ello, estarán en una forma magnífica. Ya adi- vina lo que pasa después. En el día de la competición o en un día con un entrenamiento un poco más largo de lo habitual, el cerebro con todas sus buenas intenciones intentará darle ánimos (“vale, va- mos a mantener una buena forma aquí”), pero si no ha entrenado los músculos a los que está intentando dar ánimos, su respuesta se- rá rápida “ni lo sueñes”, y se quedará con la potencia de un nadador descuidado.
Nadie puede escaparse a esto, tanto si se trata de velocidad co- mo de distancia. Ni la máxima velocidad ni una resistencia efectiva
pueden alcanzarse sólo con darle un pellizco a los músculos. Si en una competición de másteres nada los 100 metros libres en 60 se- gundos y le gustaría bajar a 58, su principal objetivo será mantener una forma eficaz al moverse con mayor rapidez. Ganará esos dos se- gundos y más. Supongamos que nada la parte de un triatlón de 1.500 metros en 36 minutos y le gustaría hacerlo en 30. Ahora la estrate- gia consiste en mantener una forma eficaz durante más tiempo. Si anteriormente, a partir de los 300 metros, la brazada empezaba a deteriorarse y ahora puede mantener la forma hasta los 1.200 me- tros restantes, conseguirá reducir considerablemente su marca en la prueba. Sin embargo, nada de esto ocurrirá, a menos que como Popov, programe los músculos para hacerlo.
No sólo son los músculos los que trabajan para dar cada braza- da. ¿Quién piensa que es el responsable de activarlos en primer lu- gar? Claro. El sistema nervioso, aunque generalmente esta parte del entrenamiento siempre se pasa por alto, también guarda todo lo que hace durante más o menos una hora que se pasa en la piscina. Lar- go tras largo, el sistema nervioso recluta selectivamente las “unida- des motoras” para mover los brazos y las piernas de una forma de- terminada y va aprendiendo a medida que lo hace. Al igual que con los músculos, se entrena para ser habitualmente eficaz o habitual- mente ineficaz. Si habitualmente deja que la ineficacia se escape en el transcurso de una hora, esto es lo que el sistema nervioso estará preparado para hacer la vez siguiente y la siguiente. Se acordará. De- berá asegurarse de que el sistema nervioso se acuerda de lo que us- ted quiere que se acuerde.