DUODÉCIMO MES Empieza el viaje
CENTROS SAGRADOS
Albion; sus nombres son muchos, y su fama de isla sagrada bien merecida. De esta isla tan pequeña, en comparación con otras tierras, ha salido una gran abundancia de grandes hombres y mujeres, literatura, arte, poesía y magia. Las figuras de Arturo, Merlin, Wayland, Herme el cazador, Epona, Brigantia, Cernnunos, Abaris y Taliesin el de la lengua plateada, al lado de Columa, Brigid, Aidan y Dunstan. En las coli - nas de Gales todavía puede sentir y oír si tiene oídos para escuchar, las sombras de Gwydion, Govannan, Llyr, Arianrhod y Rhiannon. El Kelpie y el Silkie todavía habitan los tranquilos lagos de Escocia, y los cuatro planes reales de Tuatha de Daanan todavía tienen su corte en las Hollow Hills.
Somos ricos en sedes sagradas, que aunque están cubiertas de maleza, desmoronadas y me - dio olvidadas siguen vivas y sólo necesitan un pequeño esfuerzo y cuidado para despertarlas de su largo sueño. Es ésta una tierra de miste - rio, y en la próxima década se enfrenta a más destrucción que la que ha sucedido en todos los siglos anteriores. Ahora gobierna la forma di - vina del coche y la bomba de gasolina, y los caminos y la sedes ocultas han sido destrozados para dejar espacios a las ruedas en vez de a los pies.
Mientras tengamos nuestros antiguos lugares, utilicémoslos, cuidémoslos, luchemos por ellos y protejámoslos. Lo que en otro tiempo era una tierra de bosques la hemos esquilmado en sus tres cuartas partes. Algunas organizaciones, como la Sacred Trees Trust, luchan ahora por salvar lo que queda e incluso por plantar y mantener nuevas sedes que serán consagradas a la antigua usanza.
Trabaje a solas o en grupo, es importante que busque las sedes que haya cerca de usted, o a una distancia razonable, y las compruebe. Mu - chas de ellas son centros de poder con los que se puede contactar. Pero trate de saber lo más posible sobre esas sedes antes de visitarlas. Vaya primero a echar una ojeada y sentir la atmósfera. En la segunda visita busque el «cora - zón» de la sede, en donde estará almacenado el poder. Sólo cuando esté convencido de que es seguro, trate de contactar con el guardián del lugar.
Lea lo que he dicho sobre la defensa psíquica y no duerma dentro del círculo del radio de la sede porque se ha quedado allí por la noche o es un día de verano de mucho calor. Pero en esos lugares sagrados puede hacer muchos con - tactos con elementales, celtas, romanos y britá - nicos. Procure dejar algo al irse. Entierre un trozo de pan, derrame un poco de vino, gaseosa
o simplemente agua sobre las piedras, de ese modo tendrá una sensación más amigable en la siguiente visita. Esto no se aplica, sin embargo, si el lugar tiene una reputación siniestra.
Encontrará antiguos pozos curativos, piedras al lado de los caminos, viejos árboles y cruces de piedras, camino de peregrinaje que no tiene ninguna relación con sedes cristianas, y otros totalmente relacionados con el cristianismo. Al - gunos lugares se encuentran en la espesura, como Callanish, pero merece la pena visitarlo si se encuentra de vacaciones en algún lugar cer - cano.
En Gran Bretaña abundan los pozos sagrados, la mayoría de ellos relacionados con el nombre de un santo. Pero en tiempos antiguos ese santo pudo haber sido uno de los dioses o las diosas celtas. Los primeros santos de la iglesia Culdee no se preocupaban por la «amenaza» de las deidades paganas, reuniéndolas en ellos, permi - tiendo así al hombre común que venerara al mismo dios que había adorado siempre aña - diéndole tan sólo el santo delante de un nom - bre ligeramente cambiado.
Esos pozos sagrados pueden ser un buen punto de contacto si el agua sigue corriendo en libertad, pues el agua también tiene sus contac - tos, como las piedras. Las piedras erguidas y los menhires parecen seguir determinadas fluencias magnéticas con la utilización de un péndulo o vara de Zahori podrá encontrarlos con preci - sión. Uno de los libros más fascinantes sobre el tema es Patterns of tbe Past, de Guy Under- wood. Sin embargo, el experto reconocido es Nigel Pennick. Mr. Pennick es el fundador del Instituto de Investigación Geomántica. Entre sus numerosos libros encontrará The Mysteries of King College Chapel, Leys and Zodiacs, The Geomancy of Glastonbury. The Ancient Hill Figu- res of England, The Ancient Science of Geomancy. Los recomiendo todos si desea saber más sobre las sedes sagradas de Gran Bretaña. Un librito que necesitará si trata de visitar lugares fuera de su área local es Misterious Britain, de J. y C. Bord, editado por Paladin.
Todas las sedes prehistóricas forman parte de nuestra herencia, son un vínculo directo con nuestro pasado, un pasado que incluye a los antiguos dioses de Albion. Si desea contactar con estos dioses, conocer sus centros de poder, y sentirlos, tendrá que realizar el peregrinaje. Procure hacer siempre a pie una pequeña parte del camino, la última milla, aproximadamente, pues todo es muy distinto si se acerca a los centros sagrados de Gran Bretaña tal como lo hacían los antiguos, hace siglos. Si tiene pen - sado utilizar los viejos poderes de su raza, 178
deberá acudir a sus viejos dioses para que ac- túen como canales.
Descubrirá que muchos de los lugares se alinean con los cuatro elementos. Los pozos sagrados con el agua, las iglesias que hay edifi- cadas sobre las colinas en lugares sagrados mu- cho antes, y dedicadas casi siempre a San Mi- guel, serán sedes de fuego. Los fuertes de las colinas, campamentos y cimas de las montañas están consagrados al aire, mientras que los menhires, dólmenes y arboledas sagradas son de tierra. El trabajo realizado en estos lugares debe planificarse teniendo en mente los estatu- tos locales. No encienda fuegos a menos que tenga permiso; utilice en cambio una linterna bien protegida. Mantenga el sitio limpio, pues las basuras que se dejan a veces en esos lugares constituyen una burla a su santidad. Para ese trabajo los momentos mejores son la luna nueva y la luna llena, y recuerde incluir en su trabajo a los elementales y sus señores.
Hay muchos círculos de piedra casi descono- cidos y raramente visitados en los páramos de Devon, Cornwall y Yorkshire; búsquelos en un mapa y visítelos. Compruebe si son convenien- tes para el tipo de trabajo que está planificando. No trabaje en lugares en donde se sepa que se han producido violencias o batallas. Glencoe es un hermoso lugar, pero no el lugar adecuado para un ritual. Todavía quedan allí viejos resen- timientos, miedo, dolor y una sensación de traición.
La orilla del mar, si vive cerca, es un bello lugar para hacer un ritual, especialmente con luna llena. Tengo maravillosos recuerdos de un trabajo así en una playa solitaria en Grecia con miembros de la organización griega del SOL. Pero incluso durante el día, si está desierta, se puede hacer un ritual breve. Lo mismo cabe decir de un bosque o de la cima de la colina. Muchas veces hay en esos sitios una cierta atmósfera que habla de rituales realizados allí durante un largo período de tiempo.
Cuando tenga más experiencia podrá sentarse tranquilamente y realizar mentalmente un ritual completo en forma de trabajo de sendero en cualquier lugar, incluso con gente a su alrede- dor. Sentirá que el lugar se llena de viejos recuerdos despertados, y que los dioses se agi- tan. Si no los utilizamos, acabarán muriendo totalmente. Confían en personas como usted o como yo para seguir teniendo aliento.
Queda muy poco de los laberintos sagrados que tanto solían abundar en Albion, pero puede encontrarlos si los busca; y si tiene un jardín lo bastante grande puede plantar incluso un pequeño laberinto de flores o matorrales. El
efecto de caminar por un laberinto es verdade- ramente mágico y una vez hecho el sentimiento no se olvida nunca. Si tiene la posibilidad de ir a Francia, procure visitar la catedral de Char- tres, y no sólo por el esplendor de sus vidrieras, sino también para ver, y quizá recorrer el labe- rinto asentado en el suelo de la nave. Chartres está construida sobre un antiquísimo montículo que en otro tiempo tenía un laberinto o túnel subterráneo que llegaba hasta el centro de la colina. Sigue siendo un centro de gran poder que es una soberbia amalgama pagana y cris- tiana entretejida de una manera casi descono- cida en otras partes. Lugares como aquellos de los que acabamos de hablar son en cierto sen- tido un Grial que debemos buscar, descubrir, utilizar y devolver a la vida.