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Cofinalidad

In document Carlos Ivorra Castillo TEORÍA DE CONJUNTOS (página 134-139)

El concepto de cofinalidad es esencial en el estudio de los cardinales infinitos, y en particular en el estudio de la exponenciaci´on cardinal que todav´ıa tenemos pendiente. En esta secci´on no usamos el axioma de elecci´on salvo en unos pocos casos, donde lo indicaremos expl´ıcitamente.

Definici´on 4.55 Diremos que una aplicaci´on f : α −→ β entre dos ordinales es cofinal si f [α] no est´a acotado estrictamente en β, es decir, si se cumple que V

γ < βWδ < α γ ≤ f(δ).

Llamaremos cofinalidad de β al menor ordinal α tal que existe una aplicaci´on cofinal f : α −→ β. Lo representaremos por cf β. Como la identidad en β es obviamente cofinal, vemos que cf β est´a bien definida y adem´as cf β ≤ β.

Informalmente, podemos decir que cf β es el m´ınimo n´umero de pasos que hay que dar para ascender completamente por β, es decir, para ascender rebasando (o, al menos, igualando) cualquier ordinal menor que β. Obviamente cf 0 = 0 y cf(α + 1) = 1. En efecto, la aplicaci´on f : 1 −→ α + 1 dada por f(0) = α es cofinal (α + 1 tiene un m´aximo elemento y basta un paso para llegar hasta ´el). As´ı pues, la cofinalidad s´olo tiene inter´es sobre los ordinales l´ımite, los cuales no se pueden recorrer en un paso. De hecho, siempre hacen falta infinitos pasos: Teorema 4.56 Vλ ω ≤ cf λ ≤ λ.

Demostraci´on: Ya sabemos que cf λ ≤ λ. Por otra parte cf λ no puede ser un n´umero natural n, ya que si f : n −→ λ, entonces f[n] es un conjunto finito, luego tiene un m´aximo α < λ, luego α + 1 < λ es una cota estricta de

f [n], luego f no es cofinal.

Decimos que cf α es el m´ınimo n´umero de pasos necesarios para ascender completamente por α. Este “n´umero de pasos” es ciertamente un cardinal: Teorema 4.57 Vα cf α ∈ K.

Demostraci´on: Si α = 0 o α = β + 1 sabemos que cf α es 0 o 1, luego es un cardinal. Basta probar entonces que Vλ cf λ ∈ K. Supongamos que | cf λ| < cf λ. Sea f : | cf λ| −→ cf λ biyectiva y sea g : cf λ −→ λ cofinal.

Entonces f ◦ g : | cf λ| −→ λ tiene la misma imagen que g, luego es cofinal, en contra de la minimalidad de cf λ.

A partir de aqu´ı trataremos ´unicamente con ordinales l´ımite. Notemos que

f : α −→ λ es cofinal si y s´olo si f[α] no est´a acotado en λ, es decir, si y s´olo si λ = sup f [α] = S

δ<α

f (δ).

La forma m´as econ´omica de ascender por un ordinal es no retrocediendo nunca. Veamos que esto siempre es posible:

Teorema 4.58 VλWf f : cf λ −→ λ cofinal y normal.

Demostraci´on: Sea g : cf λ −→ λ cofinal. Definimos f : cf λ −→ Ω como la ´unica aplicaci´on que cumple

f (0) = g(0), V α < cf λ f (α + 1) = m´ax{g(α), f(α) + 1}, V λ0 < cf λ f (λ0) = S δ<λ0 f (δ).

Claramente f es normal. Veamos por inducci´on que Vα < cf λ f (α) < λ.

En efecto, para α = 0 es obvio y si vale para α vale claramente para α + 1. Supongamos que λ0 < cf λ y que Vδ < λ0f (δ) < λ. Entonces es claro que

f (λ0) ≤ λ, pero no puede darse la igualdad porque entonces f|0

λ ser´ıa cofinal en

λ, en contradicci´on con que λ0 < cf λ. As´ı pues, tambi´en se cumple para λ0. Tenemos entonces que f : cf λ −→ λ normal y, comoVα < cf λ g(α) ≤ f(α),

es claro que f es cofinal.

Este teorema nos permite expresar la cofinalidad de un ordinal l´ımite en t´erminos ´unicamente de sus subconjuntos acotados:

Teorema 4.59 La cofinalidad de un ordinal l´ımite λ es el m´ınimo cardinal κ

tal que existe un subconjunto a ⊂ λ no acotado de cardinal κ.

Demostraci´on: Si f : cf λ −→ λ es cofinal y normal, entonces a = f[cf λ] es un subconjunto no acotado de λ y, como f es inyectiva, su cardinal es cf λ.

Rec´ıprocamente, si a ⊂ λ es un subconjunto no acotado, sea f : |a| −→ a una biyecci´on. Entonces es claro que f : |a| −→ λ cofinal, luego cf λ ≤ |a|.

En general, la composici´on de aplicaciones cofinales no es necesariamente cofinal (es f´acil encontrar ejemplos). El teorema siguiente nos da una condici´on suficiente:

Teorema 4.60 Si f : λ1 −→ λ2 y g : λ2 −→ λ3 son cofinales y adem´as g es

creciente, entonces f ◦ g : λ1−→ λ3 es cofinal.

Demostraci´on: Sea α < λ3. Como g es cofinal existe β < λ2 tal que

α ≤ g(β). Como f es cofinal existe γ < λ1 tal que β ≤ f(γ). Como g es creciente, α ≤ g(β) ≤ g(f(γ)) = (f ◦ g)(γ), luego f ◦ g es cofinal.

Esto tiene una consecuencia destacable:

Teorema 4.61 Si f : λ1−→ λ2 es cofinal y creciente, entonces cf λ1= cf λ2. Demostraci´on: Sea g : cf λ1 −→ λ1 cofinal. Por el teorema anterior

g ◦ f : cf λ1−→ λ2 es cofinal, luego cf λ2≤ cf λ1.

Sea ahora h : cf λ2−→ λ2 cofinal y definamos r : cf λ2−→ λ1 de modo que

r(α) sea el menor β < λ1 tal que h(α) < f (β), que existe porque f es cofinal. Entonces r es cofinal, pues si γ < λ1 entonces f (γ) < λ2, luego existe un

δ < cf λ2 tal que f (γ) ≤ h(δ). Por definici´on de r tenemos que h(δ) < f(r(δ)), y si fuera r(δ) ≤ γ ser´ıa f(r(δ)) ≤ f(γ) ≤ h(δ), contradicci´on, luego γ ≤ r(δ) y

r es cofinal. Por consiguiente cf λ1≤ cf λ2 y tenemos la igualdad.

Este teorema, adem´as de servir para calcular cofinalidades, tiene una lectura negativa: en la prueba del teorema 4.58 hemos partido de una aplicaci´on cofinal arbitraria y la hemos modificado para hacerla cofinal y normal, en particular creciente. Ahora vemos que esto no siempre puede hacerse: pueden darse casos en los que exista una aplicaci´on cofinal entre dos ordinales l´ımite y no exista ninguna aplicaci´on cofinal y creciente, pues una condici´on necesaria para que esto ocurra es que ambos ordinales tengan la misma cofinalidad.

Respecto al c´alculo de cofinalidades, el teorema siguiente es una consecuencia sencilla del anterior, pero m´as c´omodo en la pr´actica:

Teorema 4.62 Si f : λ1−→ Ω es normal y λ < λ1, entonces cf λ = cf f (λ). Demostraci´on: Es claro que f |λ: λ −→ f(λ) es cofinal y creciente. Basta aplicar el teorema anterior.

Por ejemplo, cf ℵω2 = cf ω2 = cf(ω · ω) = cf ω = ℵ0, donde hemos usado

la normalidad de las funciones ℵ y ω·. Una funci´on cofinal de ω en ℵω2 es f (n) = ℵω·n.

Veamos un ejemplo t´ıpico de la utilidad del concepto de cofinalidad. Definici´on 4.63 Sea f : λ −→ λ, donde λ cumple cf λ > ℵ0 o bien λ = Ω. Para cada α ∈ λ definimos

f0(α) = α,

fn+1(α) = f (fn(α)),

(α) = sup n∈ωf

n(α).

Una simple inducci´on prueba que Vn ∈ ω fn(α) ∈ λ, y la hip´otesis sobre λ asegura que el conjunto numerable {fn(α) | n ∈ ω} tiene que estar acotado en λ (teorema 4.59), luego fω(α) ∈ λ. As´ı pues, tenemos definida una funci´on

: λ −→ λ a la que llamaremos funci´on iterada de f.

Es inmediato a partir de esta construcci´on queVα ∈ λ α ≤ fω(α).

Informalmente, fω(α) resulta de aplicar infinitas veces f a α, lo cual hace que si aplicamos f una vez m´as no se nota:

Teorema 4.64 Sea f : λ −→ λ una funci´on normal, donde cf λ > ℵ0 o bien

λ = Ω. EntoncesVα ∈ λ f(fω(α)) = fω(α).

Demostraci´on: Como f es normal, se cumple que fω(α) ≤ f(fω(α)). Para probar la otra desigualdad distinguimos tres casos:

Si fω(α) = 0, entonces α = f (α) = 0, pues tanto α como f (α) est´an bajo

Si fω(α) = γ + 1, entonces γ < fω(α), luego γ < fn(α) para cierto n ∈ ω. As´ı,

f (fω(α)) = f (γ + 1) ≤ f(fn(α)) = fn+1(α) ≤ fω(α). Si fω(α) es un ordinal l´ımite, como f es normal,

f (fω(α)) = S δ<fω(α)f (δ) ≤ S n∈ω f (fn(α)) ≤ S n∈ω fn+1(α) ≤ fω(α).

En particular hemos demostrado:

Teorema 4.65 (Teorema de punto fijo para funciones normales) Sea

f : λ −→ λ una funci´on normal, donde cf λ > ℵ0 o bien λ = Ω. Entonces V

α ∈ λWβ ∈ λ(α ≤ β ∧ f(β) = β).

La funci´on (ω+) : ω2 −→ ω2 es un ejemplo de funci´on normal sin puntos fijos. Destaquemos el papel que desempe˜na la hip´otesis sobre la cofinalidad: para construir puntos fijos necesitamos ascender ℵ0 pasos, luego necesitamos que la cofinalidad de λ sea no numerable para garantizar que con el ascenso no nos salimos de λ.

As´ı, por ejemplo, existen cardinales κ arbitrariamente grandes tales que

κ = ℵκ.

Pasemos ahora al c´alculo de la cofinalidad de los cardinales infinitos. Ello requiere el axioma de elecci´on. En primer lugar damos una caracterizaci´on en t´erminos de la aritm´etica cardinal:

Teorema 4.66 (AE) Sea κ un cardinal infinito. Entonces cf κ es el menor

cardinal µ tal que existe una familia de cardinales {να}α<µ tales que V

α < µ να< κ y P α<µ

να= κ.

Demostraci´on: Sea f : cf κ −→ κ cofinal. Entonces κ = S α<cf κ f (α). Sea να= |f(α)| < κ. Entonces κ = |κ| =ØØØ S α<cf κ f (α)ØØØ ≤ P α<cf κ να≤ P α<cf κ κ = κ cf κ = κ. Por consiguiente κ = P α<cf κ

να. Ahora veamos que cf κ es el m´ınimo cardinal que cumple esto. Tomemos µ < cf κ y sea {να}α<µ una familia de cardinales tal queVα < µ να< κ.

La aplicaci´on f : µ −→ κ dada por f(α) = να no puede ser cofinal, luego existe un ordinal β < κ tal queVα < µ να< β y as´ı

P α<µ

να≤ P

α<µ|β| = µ |β| < κ,

luego, en efecto, cf κ es el m´ınimo cardinal con la propiedad del enunciado. As´ı pues, tenemos lo siguiente sobre las cofinalidades de los cardinales infi- nitos:

Teorema 4.67 (AE) Se cumple

a) cf ℵ0= ℵ0,

b) Vλ cf ℵλ= cf λ,

c) (AE) Vα cf ℵα+1= ℵα+1.

Demostraci´on: a) es consecuencia inmediata de 4.56, b) es un caso par- ticular de 4.62. Veamos c). En caso contrario, ser´ıa cf ℵα1≤ ℵαy por el teorema

anterior existir´ıan cardinales {νδ}δ<cf ℵα+1 tales que

V δ < cf ℵα+1 νδ ≤ ℵαy ℵα+1= P δ<cf ℵα+1 νδ≤ P δ<cf ℵα+1 ℵα= ℵα cf ℵα+1= ℵα, contradicci´on.

As´ı pues, el hecho de que cf ℵ0= ℵ0expresa que la uni´on finita de conjuntos finitos es finita e, igualmente, cf ℵ1= ℵ1 expresa que la uni´on de una cantidad numerable de conjuntos numerables es numerable. En cambio, podemos obte- ner un conjunto de cardinal ℵω uniendo tan s´olo una cantidad numerable de conjuntos de cardinal menor que ℵω, pues basta unir un conjunto de cardinal

0 con otro de cardinal ℵ1, con otro de cardinal ℵ2, etc. Por ello, cf ℵω= ℵ0. Definici´on 4.68 Un cardinal infinito κ es regular si cf κ = κ y es singular si cf κ < κ.

Un cardinal infinito κ es un cardinal sucesor si es de la forma µ+, para otro cardinal µ y es un cardinal l´ımite en caso contrario. Es claro que los cardinales l´ımite son ℵ0 y los de la forma ℵλ, mientras que los cardinales sucesores son los de la forma ℵα+1. Hemos probado que ℵ0 y todos los cardinales sucesores son regulares. En cambio, ℵω o ℵω3 son ejemplos de cardinales singulares (de

cofinalidades, respectivamente, ℵ0 y ℵ3).

De los teoremas 4.58 y 4.61 se sigue inmediatamente: Teorema 4.69 Vα cf α es un cardinal regular.

Todo cardinal sucesor es regular y conocemos ejemplos de cardinales l´ımite singulares. Queda abierta la cuesti´on de si existen cardinales l´ımite regulares aparte de ℵ0.

Definici´on 4.70 Un cardinal d´ebilmente inaccesible es un cardinal l´ımite regu- lar distinto de ℵ0.

Sucede que a partir de los axiomas que estamos considerando no es posi- ble demostrar la existencia de cardinales d´ebilmente inaccesibles. Terminamos probando una propiedad de estos cardinales:

Teorema 4.71 Un cardinal regular κ es d´ebilmente inaccesible si y s´olo si cum- ple κ = ℵκ.

Demostraci´on: Una implicaci´on es obvia. Si κ es d´ebilmente inaccesible, entonces κ = ℵλ, para cierto λ tal que

λ ≤ ℵλ= κ = cf κ = cf ℵλ= cf λ ≤ λ.

Naturalmente, la funci´on ℵ tiene infinitos puntos fijos que no son cardinales inaccesibles (porque son singulares).

In document Carlos Ivorra Castillo TEORÍA DE CONJUNTOS (página 134-139)