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Control mecánico

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EVALUACIÓN Y GESTIÓN

5.3 Estrategias de gestión

5.4.1 Control mecánico

El control mecánico se puede realizar retirando directamente ejemplares de la especie objetivo a mano o con herramientas. En muchos casos, cuando la infestación es de pequeño tamaño, la especie introducida puede ser controlada o incluso erradicada mediante alguna medida de control mecánico, por ejemplo, arrancando malezas o recogiendo animales a mano. Un método avanzado de control mecánico es la retirada de plantas con herramientas e incluso máquinas especialmente diseñadas, como cosechadoras en ríos y lagos infestados de “water hyacinth”. En algunos casos de plantas muy persistentes y dependiendo del área, por ejemplo en grandes zonas abiertas como puedan ser los pastizales, puede que haga falta emplear bulldozers (recomendado en las circunstancias descritas en

relación con el “autumn olive” (Elaeagnus umbellata) en Randall, J.M.; Marinelli. J.,

Invasive Plants, Weeds of the Global Garden, Brooklyn Botanic Garden, Handbook

#149, Brooklyn, Nueva York, pág. 99, 1996; consulte

http://www.ny4gardenweb.com/bbg/plant.html).

El control mecánico puede ser apropiado tanto para programas de erradicación como para controlar la densidad y la abundancia de una especie invasora. En realidad, todos los organismos pueden ser eliminados mecánicamente de una forma u otra. En cualquier caso, la información disponible tiene que ser analizada y el control debe ser llevado a cabo o supervisado por personal cualificado que elija y aplique el método más eficaz. A menudo la erradicación solo se consigue en áreas pequeñas.

El control mecánico es muy específico de la especie objetivo y las otras especies solo tienen que sufrir el impacto de la presencia del ser humano. La desventaja del control mecánico es que siempre requiere mucho personal. En países donde la mano de obra es cara, el uso de métodos físicos se limita principalmente a grupos de voluntarios. La mayor parte del trabajo manual es caro y tiene que repetirse durante varios años hasta que se eliminan todos los ejemplares. En el caso de malezas cuyas semillas pueden permanecer en estado latente o inactivo en el suelo durante un largo periodo de tiempo, después de la erradicación hay que mantener una supervisión durante todo el posible periodo de latencia. El método puede resultar eficaz cuando el invasor es todavía pequeño y su población ocupa solo un área pequeña. Las malezas que crecen vigorosamente después de cortarlas o que se multiplican vegetativamente son más difíciles de controlar.

Las plantas invasoras se pueden cortar, arrancar a mano o con herramientas especiales (para más información sobre herramientas sencillas, consulte http://tncweeds.ucdavis.edu/). Las plantas más grandes pueden ser arrancadas de raíz con herramientas tales como cabestrantes, si es necesario. La eficacia de esta técnica variará bastante en función de la respuesta de la maleza (monografía 5.18 “Áreas de conservación y gestión en Mauricio”). Si se dejan secciones de ciertas plantas en contacto con el suelo, sobrevivirán y crecerán de nuevo, como es el caso

de la “Japanese knotweed” (Fallopia japonica), una especie exótica invasora en

Europa y América del Norte que se regenera a partir de fragmentos de rizoma de menos de 1 gramo. Si no hay información disponible acerca de cómo responde la planta al arrancarla de raíz, se deberían llevar a cabo pruebas simples para averiguarlo, y se deberían tratar los restos de la planta arrancada, quemándolos o sometiéndolos a un proceso de compostaje.

Si se corta repetidamente una maleza leñosa, acabará por consumir todos los recursos que tiene reservados en el sistema de las raíces y morirá. En muchos casos, resulta más eficaz cortar la planta y al mismo tiempo pintar el tallo con un herbicida sistémico. Se han probado herramientas diseñadas especialmente para cortar y al mismo tiempo aplicar un plaguicida. Segar hierbas y pastos puede tener el mismo resultado cuando las plantas no están adaptadas a un pastoreo intensivo. Las plantas anuales son especialmente vulnerables si se siegan poco antes de florecer, porque habrán consumido la mayor parte de las reservas de las raíces para producir yemas.

Realizar incisiones circulares en los árboles puede matarlos, cortar el cámbium del tronco de un árbol con un cuchillo y retirar 5 cm de corteza interrumpe el flujo de nutrientes y mata a la planta. Realizar incisiones circulares puede no ser suficiente para matar rápidamente a especies en las que el flujo de agua y nutrientes no está restringido a la parte más externa del tronco, pero aplicando un herbicida el proceso se acelera.

Las especies invertebradas de gran tamaño y claramente visibles, como los

caracoles, pueden ser recogidas a mano. Para controlar la mayoría de las especies de insectos hay que recurrir a trampas más o menos específicas para cada grupo o, en el caso de trampas con feromonas, específicas para cada especie. Las especies sedentarias como los insectos cóccidos o escamas y las cochinillas se

pueden eliminar destruyendo las plantas de las que se alimentan, por ejemplo, en un programa de contención de “hibiscus mealybug” recién llegadas a Trinidad se cortaron y quemaron plantas infestadas, y a continuación se aplicaron plaguicidas. Las trampas y las armas de fuego pueden considerarse como métodos “mecánicos”

o “manuales” para hacer frente a vertebrados invasores. La caza mayor puede

resultar eficaz para impedir que las poblaciones crezcan por encima del límite deseado, y puede ser aprovechada como fuente de fondos para otras actividades de gestión del área en cuestión. Éste es un caso poco común en el que el control no incurre gastos, sino que genera beneficios. No obstante, plantea el problema de que la especie invasora adquiera valor y deba ser conservada para seguir generando beneficios. Es más, hay muchos casos en los que la caza recreativa no reducirá suficientemente la población objetivo. Igualmente, la caza recreativa puede resultar contraproducente debido a que hay cazadores aficionados que intimidan a la población objetivo y que no tienen la preparación necesaria para reducir la densidad de las especies objetivo al límite deseado. Además, dependiendo de la especie, hay cazadores que solo cazan machos adultos, lo cual no afecta o afecta poco a la capacidad reproductiva de la especie. Para reducir la población al límite predeterminado, puede que haga falta emplear cazadores profesionales. El uso de animales, por ejemplo perros, que hayan sido entrenados para encontrar una determinada especie puede resultar sumamente útil combinado con armas de fuego y otras formas de control.

Las vallas son otra opción para contener especies, ya sean vallas que impidan la propagación de una especie fuera de un área determinada, o vallas que rodeen toda una zona de gran valor ecológico. Naturalmente, hay que estar seguro de que la especie invasora no está presente a ambos lados de la valla.

En la monografía 4.4 “La primera erradicación de una especie marina exótica

después de que se había establecido” se resume un ejemplo de programa de erradicación recogiendo a mano un invasor biológico marino, pero generalmente este método no es fácil de aplicar en ecosistemas marinos. El control mecánico se ha utilizado contra estrellas de mar, pero los resultados no son muy satisfactorios (monografía 5.19 “Ni el control mecánico ni el químico parecen ser eficaces contra las estrellas de mar en Australia”).

Quizá el único método de control mecánico de patógenossea erradicar o controlar

al vector o al hospedante, por ejemplo, cortar los árboles enfermos.

Las malezas acuáticas se pueden recoger (monografía 5.20 “Métodos de control mecánico del ‘water hyacinth’”), al igual que sus parientes terrestres. Ciertas especies de pez tienen un gran valor comercial y son muy populares para la pesca deportiva. Hay similitudes entre la caza y la pesca en cuanto a especies populares que permiten generar fondos. No obstante, la recogida económicamente viable de especies invasoras presenta el riesgo de proporcionar incentivos a ciertas personas para que propaguen la especie invasora por otras áreas que todavía no han sido colonizadas.

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