02. Estudios previos.
02.03. d Tipología Grada y tribuna.
Capacidad y visibilidad se ven inevitablemente condicionadas por la tipología de estadio escogida por el proyectista. Esta condición funciona, de nuevo, en ambas direcciones. Por tanto, en un proyecto sin pulsiones formales preconcebidas, la tipología debería ser escogida en función de la cantidad de espectadores y en la búsqueda de la mejor visibilidad.
El abanico de soluciones es diverso, y se ve refl ejado en la bibliografía de FMM. Lo encontraremos tanto en los artículos puntuales de los diversos estadios, como en los artículos de misceláneas. La cuestión tipológica se afronta también en los capítulos iniciales del Sportbauten de Rudolf Ortner, y en Architettura e tecnica degli impianti sportivi, de Campanini y Del Marco.
Entre la bibliografía de las misceláneas consta también el libro Estadi. Esempi, tendenze, progetti, de Giuseppe de Finetti. Libro, por otra parte, no incluido directamente en el listado de FMM. Del que se reproducirán en Schweizerische Bauzeitung 25 (11) entre otros, los esquemas tipológicos de accesibilidad en sección, así como plantas esquemáticas.
Si bien no es el objeto de este estudio, podemos extraer de la bibliografía citada una primera aproximación a la evolución cronológica de las diversas tipologías de estadios. Basta reseguir las imágenes a disposición de FMM para poder realizar esta cronografía evolutiva. Y para entender el optimismo mostrado al califi car la gradería superpuesta como solución al delicado equilibrio entre visibilidad y número de espectadores.
Se podría revisar brevemente esta cronología tipológica a través de la información gráfi ca a disposición de FMM. La primera gradería frente a un estadio, según podemos apreciar en los gráfi cos de Ortner, es un simple talud natural frente al terreno de juego. De esta derivará, más adelante el tipo de estadio “en taza”. Herencia formal del estadio griego clásico, que aprovecha las condiciones de la pendiente del terreno natural para situar el estadio. Este tipo básicamente consiste en la utilización de un talud artifi cial para la construcción de una grada que rodea de modo continuo el terreno de juego. La evolución de este tipo y la aparición del estadio romano de se puede reseguir en esquemas en el antes citado Sportbauten de Rudolf Ortner.
En todo caso, el graderío se construye así de un modo continuo. Prolongándose en sección conforme aumentamos la capacidad del estadio. Hecho que condicionaría la situación antes comentada de a mayor número de personas, mayor distancia y menor visibilidad. Versiones de mayor o menor sofi sticación de este sistema las encontraremos en diversos de los estadios, en su mayoría olímpicos, estudiados por FMM (12).
Esta tipología consiste en una gradería de sección continua con geometría adaptada a las pistas olímpicas de atletismo. En las que la actividad se desarrolla de modo aproximadamente homogéneo en los laterales y los fondos. Pierde, en cierto modo, el sentido, en campos de deporte en los que existe una dirección clara en el juego, como es el caso del fútbol, el fútbol americano, el rugby o el béisbol.
Es en los campos específi cos para estos deportes donde surgirán, derivadas también de la aquel primer talud, las tribunas. Entendida como cobertizo, dispuesto sobre ese talud primigenio en función del óptimo lugar para la visibilidad del deporte a observar. Sin entrar, por el momento, en la construcción formal
(14) En orden cronológico y dentro de la bibliografía de FMM, encontraríamos el sistema de gradería superpuesta desde inicio del proyecto en la grada de Evanston, el proyecto de Nervi para un estadio en Roma, y los estadios de Madrid Chamartín, Rótterdam, Racing de Avellaneda, Maracaná y Melbourne.
(15) Este sistema se estudió también para la ampliación de Bogotá “El Campín”, y para las ampliaciones de Bilbao San Mamés, Madrid Chamartín y la Universidad de Washington.
(16) Número íntegramente dedicado al tema taurino, donde se recogen diversos artículos en torno a la plaza de toros y a los corrales de tienta. Entre estos se incorporan opiniones no propias de la disciplina arquitectónica, como el artículo de Juan Belmonte “Las plazas de toros vistas desde el ruedo”. Es reseñable también el mapa de plazas de toros incluido en el artículo “Plazas de toros de España”. De Miguel, Carlos (dir.). “Plaza Monumental de Madrid”. Revista Nacional de Arquitectura 93-94 (1949): p. 398.
(13) Encontraremos un comentario en torno a a la gradería superpuesta en un artículo del Boletín del Club, probablemente inspirado por los autores del proyecto. “Tal como ocurre en Maracaná y en el mismo Chamartín, el graderío superior fuerza la pendiente para mantener la visibilidad y convierte el inferiror en una tribuna. Digamos rápidamente que la gran mayoría de las grandes y modernas instalaciones futbolísticas no poseen tribuna cuando menos en el sentido clásico que la palabra tiene. Lo que ocurre es que ese graderío superior en forma de colosal visera convierte a la localidad inferior en una inmensa tribuna, que da la vuelta al campo.” BE.UVE. “Los grandes estadios del orbe: El estadio de Roma el más bello en la línea clásica. Helsinki el asimétrico y característico. Maracaná el grandioso. Chamartín, magnífi ca realización española”. Boletín Club de fútbol Barcelona (mayo 1954).
específi ca de cada una de ellas, podemos detectar la consecutividad entre las gradas del estadio de béisbol de Cartagena (A10) y el campo de fútbol de Florencia (A11).
Como se ha comentado previamente, no es objetivo de este estudio retrotraerse hasta el inicio arquetípico de la construcción del estadio como tipo, sino intentar establecer una hipótesis lógica que permita interconectar los diferentes elementos estudiados por FMM.
Baste, pues, establecer que es la tensión entre estos dos elementos, tribuna y grada, uno de los puntos que determina la visibilidad y la capacidad de los estadios. Valorar el comentario de FMM en el que describe la gradería superpuesta como solución destacable, al convertir en zonas de tribuna todas las cubiertas por el graderío superior (13).
La bibliografía de FMM incluye las secciones de las plazas de toros de Madrid y Melilla con balconadas superpuestas (C01, C02). Pero la primera gradería superpuesta que podemos encontrar en un estadio es la realizada por Gavin Hadden en el Dyche Stadium de Evanston. En este caso, a la existencia de gradería superpuesta podemos añadir la imagen de asimetría en la disposición inicial temporal de una única grada en el lado largo del campo. Tema en el que se insistirá más adelante.
Previo a su desarrollo sistemático en el proyecto de Maracaná (A24), Nervi y Valle propusieron en 1934 un proyecto de estadio para Roma. Caracterizado por el desarrollo de modo continuo del sistema de gradería superpuesta en toda la sección del estadio (D13). En la bibliografía de FMM podremos reseguir la evolución de este tipo (14).
Este mecanismo de gradería superpuesta se aplicará, además, de modo habitual en las ampliaciones de diferentes estadios a lo largo de los años 40 (15). Pero es en Maracaná donde se sistematiza por primera vez de un modo holístico. Convirtiéndose desde el primer momento en el elemento determinante a nivel formal y de uso del proyecto.
Una derivada de este tipo es la existencia de una serie de niveles principales de acceso, vinculados con la topografía, la urbanización y la accesibilidad del entorno del estadio. Así por ejemplo, la propuesta de Nervi y Valle separa el primer anillo de acceso de la cota del terreno, proyectando una secuencia de escaleras ritmadas cada cierto número de pórticos. Estas escaleras se podrán utilizar como elementos de control al acceso, y permitirán la adaptación de los diversos niveles del estadio a una plataforma exterior de cota variable. La existencia de anillos de acceso se comentará con mayor detenimiento más adelante.
Por otro lado, cabría preguntarse cuánto hay de herencia formal inconsciente en la sistemática aparición de estadios de planta circular en países de tradición taurina. Esta cuestión se haya presente también en la selección realizada por FMM, en la que se incluyen dos plazas de toros, seleccionadas de un número específi co dedicado en 1949 al tema de la plaza de toros en la Revista Nacional de Arquitectura (16).
El estadio del Racing de Avellaneda (A02) podría ser ejemplo claro de esta línea hereditaria de estadios de planta circular. En este estadio se manifi estan los confl ictos entre la geometría del terreno de juego y su intersección con las circunferencias concéntricas de los graderíos.
(17) Encontraremos documentada esta relación mediante esquemas específi cos que reconocen el trazado de las visuales en los artículos en torno a Chamartín, Bilbao, Melbourne, y Maracaná. Es especialmente revelador, en tanto muestra de las diversas opciones barajadas por diferentes equipos, el comparativo de secciones de tribunas realizado en la publicación del concurso de Zurich. Vease Fig. 10.
Fig. 10. Naef, R. A. “Der Zürcher Stadion-Wettbeverb”. Schweizerische Bauzeitung 26 (1952): p. 369. Esquema comparativo de tres proyectos del concurso para el nuevo estadio de Zurich, 1952.
Esta tradición podría infl uir no tan sólo en la geometría de los estadios, sino en la concepción de estos como un elemento unitario, en el que la forma de la envolvente del edifi cio es única y no recoge diferencias entre grada y tribuna (en este caso, grada y balcones). Basta revisar los estadios estudiados para evaluar hasta que punto la cuestión de esta relación se haya presente. De modo aproximadamente equilibrado, y previa a la toma de decisión alguna, se estudia una casuística en la relación de grada y tribuna. Esta podrá ser reseguida en los diversos comparativos de secciones. Así como en la selección de proyectos donde se encuentra soluciones completamente heterogéneas a este problema (17).
Es extremadamente difícil determinar cuánto de esta herencia de “unidad taurina” recoge el futuro proyecto del estadio. Pero es indudable que en el proyecto existe una cuestión de unidad de proyecto que llevará a plantear de modo único las dos fases. En la que la cuestión de la relación entre la grada y la tribuna es analizada para mantener en ambas situaciones una estudiada consistencia formal.
(18) En orden cronológico y dentro de la bibliografía de FMM, esta genealogía uniría al proyecto de LC. (D17) la propuesta de Niemeyer para Río de Janeiro (A25), y el proyecto de estadio para Glasgow publicado por The Architect and Building news en 1950 (más información y bibliografía en A12).
(19) Publicado en De Finetti. Op. cit. 1934. Ver Fig. 11. Fig. 11. Asimetria sobre el eje longitudinal del estadio.
11.A. Modelo clásico de estadio “en taza”. Yale Bowl. Recogido en el Anexo A.04. Ficha D11.
11.B. Gradería independiente siguiendo la geometría del esquema de ocupación de Gavin Hadden. Dyche Stadium, Evanston. Recogido en el Anexo A.04. Ficha D04.
11.C. Superposición de los dos modelos anteriores, construido mediante sistema de taludes. Estadio en Hannover. Recogido en el Anexo A.04. Ficha A13.
11.D. Estadio asimétrico en media luna creciente. Estudio de Le Corbusier, sin emplazamiento. Recogido en el Anexo A.04. Ficha D17.
11.E. Estadio asimétrico. Propuesta de Oscar Niemeyer para un estadio en Río de Janeiro. Recogido en el Anexo A.04. Ficha A25. 11.F. Estadio asimétrico. Proyecto Final de Carrera de un estadio en Glasgow. Recogido en el Anexo A.04. Ficha A12.
11.G. Precursores: esquema de Gavin Hadden. Sin fechar. En el se describen las líneas de límite de ocupación de la grada longitudinal de un estadio “en taza”, en función del tiempo. Según de Finetti, de este esquema se derivará la geometría asimilable a una media luna creciente aplicada posteriomente en su proyecto del Dyche Stadium.
11.H. Primera ampliación del estadio. Olympiastadion Helsinki. Ficha A14. Fuentes originales de la documentación recogidas en las fi chas del Anexo A.04.
D E F
G
A B C