GRÁFICA II.3. SQ2 derrota a SQ1 por dominio de la mayoría.
12 Para un debate reciente véase McCarty, Poole y Rosenthal (2001), y Snyder y Groseclose
cada u n o dominado por un solo partido monolítico) y, segundo, la situación real en que la Cámara y el Senado son jugadores con veto colectivos que deciden por el dominio de la mayoría,*en cuyo caso quedan representados por los centros de sus yemas H y S.
Cuando todos los tres jugadores con veto son individuos, la imagen pro- ducida por la gráfica 11.6 queda en empate mientras el SQ se ubique dentro del triángulo PHS. De hecho, estamos ubicados dentro del núcleo de una- nimidad del sistema de los tres jugadores con veto, y ningún cambio es po- sible.
No obstante, si H y S sort Jugadores con veto colectivos, hay una posi-
bilidad de cambio incremental. Humphreys (2001) ha demostrado que exis-
te esta posibilidad únicamente en las áreas cercanas a los lados del triángu- lo PHS como se indica mediante el área s o m b r e a d a en la gráfica I I. 6 .1 3 Recalco "posibilidad" ya que el hecho de que los conjuntos ganadores de los dos jugadores colectivos se intersequen depende en realidad de las pre- ferencias de miembros individuales del Congreso. Por tanto, en vez del in- movilismo absoluto presentado en el análisis con jugadores con veto indi- viduales, los jugadores con veto colectivos pueden presentar la posibilidad de un cambio incremental p a r a ciertas ubicaciones del statu quo.
Este análisis indica que la posibilidad de cambio se vuelve más pronun- ciada cuanto menos cohesivas sean las dos cámaras, como lo indica la con- jetura II. 1. La implicación política es que variaciones pequeñas del SQ pue-
den ser aprobadas por el sistema político, y que tales cambios serán más
importantes conforme a u m e n t a la falta de cohesión de cada u n a de las sá- maras. Otra forma de pensar acerca de esta situación es que cuanto más di- vidida esté cada u n a de las dos cámaras, más posibilidades se presentarán al presidente de lograr un consenso acerca de alguna alternativa particular. De hecho, si las dos cámaras están políticamente muy cerca u n a de la otra, el cambio incremental siempre puede ser posible.1 4
Mi segunda observación aborda el tema de la multidimensionalidad del espacio político. En un seminal artículo sobre la Constitución de los Esta- dos Unidos, H a m m o n d y Miller (1987) señalan que en dos dimensiones in- variablemente habrá un núcleo siempre y cuando las áreas cubiertas por
1 3 Esta área queda definida por los lados del triángulo y la tangente a las yemas de las dos
cámaras así como las líneas a través de la tangente del punto ideal del presidente a cada una de las dos yemas.
1 4 Técnicamente, cuando las yemas de las dos cámaras se intersecan, el núcleo del sistema
los miembros de cada c á m a r a no se sobrepongan. Humphreys (2000) des- cubrió que es grande la probabilidad de que exista un núcleo bicameral en dos dimensiones incluso si las preferencias de los miembros de las dos cá- maras se s o b r e p o n e n .1 5 Tsebelis y Money (1997) demostraron que en un es- pacio político de más de dos dimensiones el núcleo de u n a legislatura bica- meral rara vez existe.
Los actores políticos suelen estar compuestos de muchos individuo&qtte tienen preferencias_en dimensiones múltiples. Cada u n o de estos factores acrecienta la probabilidad de que cada statu quo posible pueda ser derro^_ tado en un sistema político.1 6 Los análisis en u n a sola dimensión conducen a resultados de votante promedio: el votante promedio en u n a solajdimen- sión no puede ser derrotado (tiene un conjunto ganador vacío o constituye el núcleo); los modelos multidimensionales por otro lado no tienen, votan- te promedio, cada punto puede ser derrotado, y no hay equilibrio ni núrleo. Riker (1982) incluyó esta propiedad de los sistemas políticos-en la esencia m i s m a de la política. De acuerdo con su análisis, la diferenciajmtjr£_econo- mía y política era que los análisis económicos siempre_aleanz.aban_un equi- libriof mientras que los análisis políticos multidimensionales demuestran que un equilibrio no existe. L^Jmplicación de este argumento era que al no existir tal equilibrio, los perdedores siempre andan en busca de nuevos te- mas para dividir a las coaliciones ganadoras y adueñarse del poder.
Mi análisis muestra que incluso si existen puntos que derroten al statu
quo, éstos pueden estar ubicados muy cerca de éste, en cuyo caso la esta-
bilidad política del sistema será elevada. Los jugadores con veto sustituyen la cruda dicotomía de si hay un núcleo o no (o si el conjunto ganador del
statu quo está vacío) por u n a visión más continua de la política donde la_
variable dependiente e s l a estabilidad política, la cual puede existir incluso cuando no haya un núcleo, tan sólo debido a que los posibles cambios son jjacxejnejrjales. El resultado de este enfoque es que seremos capaces de ge-
neralizar..eji múltiples dimensiones en vez de detenernos porque no haya_ ejjuihbrio.
1 5 En una simulación por computadora, se valió de dos cámaras de tres miembros, y la pro-
babilidad de un núcleo bicameral fue de más de 50 por ciento.
3.|^GA^OJiáSAON WrO-COLECTIVOS Y MAYORÍAS CALIFICADAS
En esta sección examinaremos el proceso de toma de decisiones de los ju- gadores con veto por el dominio de la mayoría calificada. El interés sustan- tivo de la sección es evidente: con m u c h a frecuencia los jugadores con veto colectivos deciden por mayorías calificadas, como las decisiones de pasar por alto vetos presidenciales por el Congreso de los Estados Unidos (dos tercios), o veredictos del Consejo de Ministros de la Unión Europea (apro- ximadamente cinco séptimos), o conclusiones acerca de asuntos institucio- nales o constitucionales importantes en otros países (como en Francia o Bélgica).
Argumento que la verdadera importancia de las mayorías calificadas es incluso mayor por dos razones. Primero, si u n a secuencia de t o m a de deci- siones incluye al final una mayoría calificada ((como suele suceder; véase por ejemplo el caso de pasar por alto un veto presidencial en los Estados Uni- dos o resoluciones en el Consejo de Ministros de la Unión Europea o algu- nos casos de invalidación del Bundesrat por el Bundestag), entonces el aná- lisis de esta secuencia requiere además u n a revisión hacia atrás que empieza a partir de los resultados de este p r o c e d i m i e n t o .1 7 Segundo, hay u n a serie de casos en que las reglas oficiales especifican que las decisiones se toma- rán por mayoría simple o por mayoría absoluta, pero las condiciones polí- ticas tramrfmrnaiLc^te-j^
calificada, (examinaremos estos casos con detalle a lo largo del capítulo vi). Aunque conceptualmente u n a mayoría calificada ocupa la categoría in- termedia entre la regla de unanimidad que examinamos en el capítulo I y la regla de la mayoría simple que se vio en la sección anterior, es muy dife- rente la mecánica p a r a localizar un círculo que incluya el conjunto gana- dor del statu quo por mayoría calificada. Dada la importancia sustantiva de la toma de decisiones por mayoría calificada y dadas las diferencias técni- cas entre t o m a de decisiones por mayoría y por mayoría calificada, dedico toda u n a sección a este procedimiento de t o m a de decisiones.
Consideremos el centro de la yema (Y, cuya definición aparece en la sec- ción anterior) de un jugador con veto colectivo y el statu quo como se pre- senta en la gráfica n.7. Defino como divisores~q^&s líneas que deja en un lado de ellas (incluyendo la línea misma) u n a mayoría q calificada de puntos in-
1 7 El proceso se denomina inducción hacia atrás. Para tal análisis del procedimiento de co-
djyjjdualfis.. Obsérvese la diferencia entre divisores q y líneas medianas (o di- visores m): las líneas medianas dejan mayorías de puntos individuales en
cada lado de ellas, mientras que los divisores q dejan u n a mayoría calificada solamente en un lado. Defino como divisores q pertinentes los divisores q que
dejan SQ y la mayoría q en lados opuestos. La identificación de un círculo que incluye el conjunto ganador de mayoría calificada del statu quo QW(SQ) se hace, de nueva cuenta, en tres pasos: