La nueva cultura que se establece en Palestina en el Bronce Medio es la que encontrarán los patriarcas bíblicos en su desplazamiento hacia el oeste y hacia el sur, y la que hallarán los israelitas a su regreso de Egipto. La misma cultura cananea, que duró al menos hasta 1200 a.C.
Esa restauración de la cultura cananea trajo una cerámica que estaba totalmente hecha con torno rápido y desaparecen las antiguas jarras de fondo plano y asas horizontales, surgiendo muchas formas nuevas.
Gráfico 4. Períodos arqueológicos desde la Edad del Bronce
Al comienzo estos pobladores utilizan los antiguos asentamientos, edificando sólo algunas casas, como si su número no les hiciera necesitar toda la ciudad. En Egipto la XII dinastía conseguía reunificar al país, culminando la tarea que habían emprendido desde Tebas los faraones de la XI dinastía. Fue un período de influencia sobre Palestina y de continuos intercambios. Hay monumentos que atestiguan una relación directa entre Egipto y las ciudades de Siria (en la costa norte, Ugarit, y al este del río Orontes, Qatna), que podemos remontar al siglo XIX a.C. Durante el siglo XVIII a.C. se entró en un período de inestabilidad política a causa de la penetración de los hicsos por la zona del delta del Nilo procedentes de Palestina.
OTRAS FUENTES - Los textos de proscripción
De Egipto proceden unos fragmentos de vasijas de arcilla en los que aparecen enumerados príncipes enemigos, tribus, países y objetos. Parece que estas vasijas podrían formar parte de un ritual en el que deliberadamente se rompían para que esa destrucción afectara igualmente a los inscritos en ellas. Lo que le ocurría al nombre, también había de ocurrirle a la persona.
Entre los enemigos y rebeldes se menciona una tribu palestinense cuyo nombre coincide con Anac y que podría estar compuesta por tres clanes, dado que se mencionan tres jefes. No es seguro que se trate del mismo Anac de Nm 13,32, los gigantes o nefilim que ven los exploradores que manda Moisés a la “tierra que mana leche y miel”. Sin embargo, al menos hay una relación antroponímica innegable entre los primitivos habitantes de Canaán y los aborígenes refaím o nefilim de gran estatura que menciona el texto bíblico. Tras la victoria, se hacían representaciones plásticas de los prisioneros que en algunas ocasiones llevan el nombre de los príncipes y países extranjeros derrotados. Estos textos datan del Imperio Medio egipcio (1991-1778 a.C.), aunque no se puede precisar a qué reinados corresponden.
Mapa 10. Pueblos y Estados de principios del II milenio
Durante el Bronce Medio II las ciudades de Palestina tienen un gran desarrollo en un período de lleno de acontecimientos. Todas las ciudades sufrieron destrucciones y fueron rápidamente reconstruidas. Cambió el sistema defensivo probablemente para dificultar un nuevo método de ataque: el ariete. Estas defensas las encontramos en Tell Beit Mirsim, en Megido y en Jasor, una ciudad que surge en este momento sobre un pequeño núcleo anterior. Su característica fundamental son las plataformas rectangulares de tierra apisonada. Puede que este tipo de fortificación lo introdujeran los hicsos, que dominaban el norte de Egipto en torno a 1630 a.C.
La fuerte autoridad y los métodos guerreros eficaces que aportaron los hicsos, trajeron la prosperidad a una población cananea sobre la que se imponían durante cierto tiempo estas aristocracias gobernantes. Sin embargo, esto no se traducía en paz, dado que había bastante inseguridad (entre 1800 y 1550 a.C. Megido sufrió la menos cinco destrucciones totales y Tell Beit Mirsim, cuatro). Otras ciudades cananeas relevantes en este período son Afek, Siquén, Jericó, Dan (Laish) y Guézer. Todas ellas dotadas de sistemas de fortificación, con muros de adobe sobre base pétrea. En su interior edificaban templos, palacios y casas de construcción mucho más modesta; todo ello realizado con planificación urbanística.
Los cananeos vivían de la agricultura, pero también comerciaban con Egipto, Mesopotamia y Chipre, siendo lugar de paso del comercio de metal. La Biblia reconoce la importancia de Jasor al mencionarla como cabeza de los reinos cananeos (Jos 11,10).
OTROS PUEBLOS - Los hicsos
Hicsos es el nombre que las fuentes egipcias dan a una dinastía que vino de Asia y que se instaló en la zona del delta del Nilo desde donde gobernó el Alto Egipto, mientras otra dinastía controlaba desde Tebas el Bajo Egipto.
El historiador egipcio Manetón (300 a.C.) traduce hicsos por “reyes pastores” o “pastores cautivos”. Etimológicamente significa “gobernantes de tierras extranjeras” y corresponde con la XV dinastía (1630-1521 a.C.).
Sus nombres suelen ser semitas, pero es muy probable que tuvieran otros componentes étnicos asiáticos. En un momento en que se mueven pueblos hurritas y hapiru, es probable que los hicsos formaran un grupo con cohesión suficiente para erigirse en señores supremos en puntos de Palestina y Egipto. Las fuentes egipcias los presentan como belicosos destructores, pero la arqueología nos dice que estos invasores asumieron buena parte de la cultura egipcia y que sólo en la parte oriental del delta se aprecia un fuerte influjo de la cultura palestinense en esa época.
Los hicsos introdujeron el carro y el caballo, el arco compuesto y nuevos tipos de hacha de combate, así como sistemas novedosos de fortificación. Su principal divinidad fue el dios egipcio de la tormenta y el desierto, Seth, que ellos identificaron con el dios asiático de las tormentas.
El historiador Flavio Josefo (s. I d.C.) los identificaba con los hebreos del Antiguo Testamento, con la intención de demostrar la antigüedad de la nación judía.
Durante el gobierno de los hicsos en el norte de Egipto debieron de ser muy frecuentes los contactos con las poblaciones de origen asiático establecidas en Palestina.
El Bronce Medio II termina cuando renace el Imperio Egipcio con la XVIII dinastía, que recupera el control de Siria. En ese momento Tell Beit Mirsim y Jericó fueron violentamente destruidas y tardaron muchos años en volver a ser ocupadas. Otras como Megido, fueron destruidas pero en seguida se volvieron a ocupar.
OTROS PUEBLOS - Los hurritas
A principios del segundo milenio se instalan en el curso medio de Éufrates gentes procedentes del este o del norte, con posible componente indoeuropea, aunque esto no es seguro. Su entrada en la zona al parecer puso en movimiento a otras poblaciones.
Algunos grupos llegaron a Siria y Palestina. Las cartas de el-Amarna hablan de jefes palestinenses con nombres hurritas, que probablemente establecieron una aristocracia militar extranjera en algunas ciudades de la costa. Por otro lado, las tabillas halladas en Nuzi corresponden a la cultura hurrita, aunque sus costumbres seguramente están muy relacionadas con las de los amorritas. Los reinos hurritas y semitas que ocupaban el alto Éufrates fueron unificados en el imperio de Mitanni. Evidencias proporcionadas por la onomástica y la religión permiten suponer que Mitanni era dirigido por una aristocracia indoaria que se había impuesto sobre la población hurrita durante el siglo XVI a.C. El faraón Tutmosis III en 1473 a.C. tras la batalla de Kadesh contuvo la expansión mitannia hacia Siria y restableció el equilibrio entre las dos potencias, Egipto y Mitanni.
A los grupos que se habían establecido antes en Palestina, se sumaron los que procedían de la expulsión de Egipto. Los egipcios no persiguieron a los hicsos más allá del Sinaí y es muy probable que se establecieran en el sur de Palestina con cuyos líderes habrían establecido alianzas con anterioridad. Durante el siglo XVI a.C. en Palestina hay una población básicamente semita, con gran capacidad de supervivencia y de absorción de elementos hurritas y de hapiru que llegan directamente a Palestina o tras haber pasado por Egipto. Sin embargo, la cultura cananea se siguió manteniendo a pesar de esas intrusiones y presiones.