• No se han encontrado resultados

Equilibrio entre las fuerzas motrices y el rendimiento industrial

La relación positiva entre el rendimiento y sus fuerzas motri- ces rige por lo general en toda la muestra. Sin embargo, más

Figura 4.9 Análisis por conglomerados de la investigación y el desarrollo, la inversión extranjera directa y las exportaciones de alta tecnología,1998

Fuente: Base de datos de la tabla de puntuación de la ONUDI (véase el anexo técnico).

Inversión extranjera directa como porcentaje de la inversión interna bruta Gasto en investigación y desarrollo como porcentaje del PNB

0 5 –5 10 15 20 25 30 0 –0,5 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5

Productos de alta tecnología como porcentaje de las exportaciones manufactureras

Alemania, Estados Unidos, Finlandia, Japón, Provincia china de Taiwán, República de Corea, Suiza 26%

China, Costa Rica, Hungría, México, Polonia, RAE de Hong Kong, Tailandia 21%

Albania, Bolivia, Chile, Ecuador, Nicaragua, Nigeria, Nueva Zelandia Panamá, Perú, Venezuela 2% Filipinas, Irlanda, Malasia, Singapur 52%

Otros países industrializados, Eslovenia, Federación de Rusia, República Checa 13%

41 economías en desarrollo 1%

allá de esa relación se observan diferencias interesantes entre los países. El rendimiento de algunos se ajusta a su conjunto de fuerzas motrices; algunos tienen resultados mejores de lo que permitían prever sus fuerzas motrices, y algunos los obtienen peores.

Para explicar estas diferencias se requiere un índice com- puesto de fuerzas motrices para cada país, que se obtiene estableciendo un promedio de los puntajes normalizados correspondientes a las cinco fuerzas motrices. Mediante un

diagrama de dispersión se ilustra la forma en que se diferen- cian las economías de la muestra conforme a este índice com- puesto y al índice de RIC en 1998 (figura 4.10):

● La mayoría de las economías mantienen un equilibrio entre el rendimiento industrial y sus fuerzas motrices. ● Los países industrializados mantienen en general un equi-

librio en el extremo superior, y el rendimiento y las fuer- zas motrices registran un valor superior a la media de la muestra.

Se utilizó un análisis de regresión múltiple para estudiar la relación entre el rendimiento industrial y sus fuerzas motrices. La variable dependiente fue el índice de RIC en 1985 ó 1998, y las variables inde- pendientes fueron la investigación y el desarrollo per cápita, la inver- sión extranjera directa, los pagos de regalías y los índices de aptitudes e infraestructura en los años correspondientes. A fin de controlar las diferencias debidas a los diversos niveles de desarrollo no reflejados en otras variables, se agregó una variable ficticia y se le asignó el valor 0 para los países industrializados y las economías en transición y el valor 1 para los países en desarrollo. Las regresiones se efectuaron por separado para los dos años. Además, se efectuó una regresión del rendimiento de 1998 para las fuerzas motrices de 1985, a fin de reflejar la repercusión del conjunto inicial de fuerzas motrices en el rendimiento posterior (los tres conjuntos de resultados figuran en el cuadro).

Resultados de 1985.La ecuación explica el 93% de la variación del índice de RIC. La investigación y el desarrollo per cápita aparecen como la influencia más importante, seguida por las regalías y la infraestructura. La variable de las aptitudes tiene un nivel de significancia del 10%. La inversión extranjera directa no es impor- tante y tiene signo negativo. La variable ficticia para los países en desarrollo tiene un efecto importante y negativo. Este resultado indica que al tomar en cuenta las fuerzas motrices estructurales, el hecho de ser un país en desarrollo tiene un efecto negativo indepen- diente (que refleja varios otros factores posibles) en el rendimiento industrial.

Resultados de 1998. Todas las variables independientes, excepto la variable ficticia del desarrollo, son ahora positivas e importantes, y explican el 88% de la variación del índice de RIC. La variable ficticia para los países en desarrollo ya no es importante, lo que indica que el nivel de desarrollo no afecta el rendimiento. Dicho de otra manera, los únicos efectos importantes se deben a las fuerzas motrices. La investigación y el desarrollo son una vez más la fuerza motriz más importante, seguida de las regalías. La inversión extranjera directa es ahora importante y positiva, lo que indica que la contribución de las empresas transnacionales al rendimiento industrial ha aumentado durante el período. El índice de aptitudes también es importante y positivo, y su coeficiente es mayor que en 1985, lo que indica que las aptitudes de alto nivel van haciéndose cada vez más importantes para la competitividad industrial.

Resultados de 1985-1998. Los resultados son en general análogos a los de 1985, con variaciones interesantes. Las aptitudes son mucho más importantes y significativas; la base de 1985 parece tener gran influencia positiva en el rendimiento de 1998. La investigación y el desarrollo continúan siendo positivos e importantes, lo que sugiere una continuidad y un efecto de acumulación. La inversión extranjera directa es insignificante, y resulta evidente que su repercusión positiva aumenta durante el período. La infraestructura pierde importancia, lo cual indica que las pautas existentes de inversión en infraestructura guardan relación más estrecha con el rendimiento industrial. La varia- ble ficticia tiene un efecto negativo importante; el hecho de haber sido un país en desarrollo en 1985 frenaba el desarrollo industrial en 1998 Recuadro 4.2 Relación entre el rendimiento industrial y sus fuerzas motrices: resultados de los análisis estadísticos

Resultados de la regresión correspondientes al rendimiento industrial competitivo y sus fuerzas motrices, 1985 y 1998

75 economíasa 85 economíasb 75 economíasc

Coeficiente Coeficiente Coeficiente

Variable independiente uniforme Estadística-t uniforme Estadística-t uniforme Estadística-t

Aptitudes 0,090* 1,832 0,130* 1,822 0,261*** 2,911

Investigación y desarrollo 0,443*** 9,300 0,466*** 8,846 0,493*** 5,270

Inversión extranjera directa –0,112 –1,575 0,183*** 3,379 0,074 0,651

Regalías 0,384*** 5,228 0,253*** 5,986 0,342** 2,902

Infraestructura 0,204** 2,240 0,196** 2,018 –0,125 –0,851

Variable ficticia de desarrollo –0,203*** –3,188 –0,024 –0,401 –0,299** –2,922

R2adjustada = 0,928 R2adjustada = 0,881 R2adjustada = 0,809

Fuente:Base de datos de la tabla de puntuación de la ONUDI (véase el anexo técnico). * Nivel de significancia del 10%.

** Nivel de significancia del 5%. *** Nivel de significancia del 1%.

Nota:Se efectuaron satisfactoriamente todos los ensayos estadísticos de funcionalidad, heteroscedasticidad y colinealidad. Los posibles problemas planteados por la alta correla- ción entre las fuerzas motrices no afectan el resultado.

a. La variable dependiente es el índice de RIC para 1985; las variables independientes se refieren a 1985. b. La variable dependiente es el índice de RIC para 1998; las variables independientes se refieren a 1998. c. La variable dependiente es el índice de RIC para 1998; las variables independientes se refieren a 1985.

● La mayoría de las economías en desarrollo mantienen un equilibrio en el extremo inferior, y un grupo numeroso de ellas se ubica en la parte inferior izquierda de la figura. ● Cuatro economías en desarrollo registran un rendimiento

y fuerzas motrices superiores al promedio, las de los “tigres” asiáticos maduros, que en un análisis anterior también obtuvieron resultados que los distanciaban del mundo en desarrollo.

● Algunos países en desarrollo tienen índices de RIC supe- riores al promedio y fuerzas motrices inferiores al prome- dio (Filipinas, Malasia, México y Tailandia).

● Algunos países tienen fuerzas motrices superiores al pro- medio e índices de RIC inferiores al promedio (Bahrein, Chile, la Federación de Rusia y Grecia).

● Algunas economías se encuentran fuera del campo de variación normal y obtienen un rendimiento mejor o peor de lo que permitían prever sus fuerzas motrices.

Esta divergencia entre el rendimiento y las fuerzas motrices puede deberse a una diversidad de razones. Tal vez sea efecto de factores no cuantificados aquí, por ejemplo las variables macroeconómicas o políticas, las políticas industriales, las diferencias institucionales o las condiciones de acceso a los mercados externos (un ejemplo evidente es el efecto en México del Tratado de Libre Comercio de América del Norte). También puede deberse a factores temporales como guerras, disturbios o desastres naturales. O puede estar relacionada con problemas de las mediciones. Las mediciones tal vez no reflejen correctamente las variables estructurales de fondo. Por ejemplo, es posible que la medida de investigación y desa- rrollo no refleje adecuadamente las diferencias entre los países en cuanto a su esfuerzo tecnológico, o tal vez las cifras de inversión extranjera directa no representan adecuada- mente la participación de las empresas transnacionales en el sector manufacturero, particularmente en las actividades orientadas a la exportación. Asimismo, quizá las mediciones no capten las diferencias estratégicas en la utilización de las fuerzas motrices estructurales. Por ejemplo, economías con niveles análogos de inversión extranjera directa tal vez se orienten hacia distintos tipos de inversionistas —Singapur se interesa por las empresas transnacionales de alta tecnología, pero no así la RAE de Hong Kong-, con los efectos consi- guientes en la estructura y el crecimiento de la producción y las exportaciones.

Una matriz en que se divide a las economías en desarrollo en cuatro grupos, de rendimiento alto equilibrado, de rendi- miento bajo equilibrado, de rendimiento superior y de rendi- miento inferior, aclara más la relación entre el rendimiento y sus fuerzas motrices (cuadro 4.4). Las economías equilibradas son aquellas en que el rendimiento industrial es coherente con su índice compuesto de fuerzas motrices, y ambos gru- pos se encuentran en el extremo superior o en el inferior. Las economías con rendimiento superior registran resultados mejores de lo que permitían prever sus fuerzas motrices (basa- das en la media de toda la muestra) y las de rendimiento infe- rior obtienen cifras más bajas de lo previsto.

En 1998, las tres cuartas partes de las economías de la mues- tra registraron un rendimiento bajo equilibrado. Los cuatro “tigres” asiáticos se ubicaron en el cuadrante superior izquierdo, registrando un rendimiento y fuerzas motrices medias elevados (como la mayoría de los países industrializa- dos maduros). De ellos, la República de Corea exhibió un ren- dimiento alto equilibrado, mientras que Singapur y la Provincia china de Taiwán reflejaron un rendimiento superior, es decir, sus índices de RIC fueron más elevados que el nivel correspondiente a su conjunto de fuerzas motrices. En cam- bio, la RAE de Hong Kong obtuvo un rendimiento inferior, pese a haber registrado uno superior en 1985. En ese año, la Argentina se había ubicado en el grupo de rendimiento alto

Figura 4.10 Índice de rendimiento industrial competitivo y fuerzas motrices medias del rendimiento industrial en algunas economías, 1998

Fuente: Base de datos de la tabla de puntuación de la ONUDI (véase el anexo técnico).

Nota: El campo de variación que se halla en torno a la diagonal central, determinado por la desviación típica de la media de la muestra, es el campo de variación “normal”, en el que el rendimiento industrial de una economía se encuentra en equilibrio con sus fuerzas motrices. Las economías que aparecen por encima de la línea diagonal superior obtienen mejores resultados de lo que permitía prever su índice compuesto de fuerzas motrices (su conjunto de fuerzas motrices), y las que figuran debajo de la diagonal inferior los obtienen peores. Se han extraído los valores medios de los índices para toda la muestra de economías.

Índice de RIC 0,9 0,8 0,7 0,6 0,5 0,4 0,3 0,2 0,1 0 –0,1 0,15 0,25 0,35 0,45 0,55 0,05 0,65 –0,05 1,0

Índice compuesto de fuerzas motrices Valor medio del índice compuesto de fuerzas motrices

Valor medio del índice de RIC Francia Estados Unidos Finlandia Suecia Suiza Singapur Irlanda Japón Tailandia FilipinasMéxico Malasia Provincia China de Taiwán Italia Hungría República Checa Austria Bélgica Reino Unido Alemania Brasil Panamá Chile Federación de Rusia Grecia Bahrein Eslovenia

RAE de Hong Kong Nueva Zelandia Australia Noruega Dinamarca República de Corea Canadá Países Bajos España Israel Portugal

equilibrado y el Brasil entre los países de rendimiento supe- rior, pero en 1998 ambos pasaron al grupo de rendimiento bajo equilibrado. Chile se unió a la RAE de Hong Kong en el grupo de rendimiento inferior en 1998, junto con Bahrein y Panamá.

Los países con rendimiento superior en 1998, aparte de la Provincia china de Taiwán, han experimentado en los últimos años un rápido aumento de sus exportaciones y también han actualizado su tecnología, incorporándose a las redes mun- diales de producción como importantes bases de suministro. La marcada presencia extranjera en las actividades de expor- tación de alta tecnología ha permitido a muchos de ellos superar las lagunas de las capacidades industriales internas. Sin embargo, aunque esta estrategia es meritoria y puede ser- vir de ejemplo para otros países, el rendimiento superior tam- bién puede indicar vulnerabilidad. Un caso a propósito es Filipinas, cuya estructura de exportaciones de alta tecnología supone un valor agregado local reducido y es impulsada en lo

esencial por los bajos salarios. Además, gran parte del creci- miento de las exportaciones de este país depende considera- blemente de los semiconductores. Esta dependencia la expone al deterioro de su competitividad; el aumento de los salarios, el cambio de las tecnologías, el empeoramiento de la situación de la industria de los semiconductores y factores análogos pueden conducir fácilmente a una rápida reducción del rendimiento. De este modo, un rendimiento favorable basado en fuerzas motrices precarias plantea de inmediato interrogantes respecto de la sostenibilidad e indica la necesi- dad de ampliar la base de estas fuerzas motrices.

Algunas economías que han logrado aumentar el PNB, como la RAE de Hong Kong y Chile, se hallan no obstante en el grupo de economías de rendimiento inferior. Cabe pregun- tarse las razones. Una de ellas es que la tabla de puntuación se refiere al rendimiento reflejado en el sector manufacturero antes que en el PNB. La segunda es que la categorización se basa en la relación del rendimiento industrial con las fuerzas motrices. Una economía puede obtener puntuación alta en cuanto al rendimiento industrial y seguir registrando un ren- dimiento inferior si su índice de RIC queda por debajo del de los países con conjuntos de fuerzas motrices análogos. Por ejemplo, ello puede ocurrir si sus fuerzas motrices se orientan a actividades no manufactureras que reportan ingresos relativamente elevados sin reflejarse en el índice de RIC. Estos factores explican los resultados de la RAE de Hong Kong y de Chile.

La RAE de Hong Kong ha tenido durante largo tiempo un ingreso elevado y tasas convincentes de crecimiento. Además, hace algunos años registraba un buen rendimiento industrial, con un volumen de exportación elevado y en rápido creci- miento, respaldado por una sólida base de aptitudes, infraes- tructura e inversión extranjera directa. Sin embargo, desde hace unos 10 años, los factores impulsores de su crecimiento se desplazaron hacia los servicios, y gran parte de su actividad industrial se orientó hacia países con salarios más bajos. A raíz de ello, su rendimiento en el índice de RIC no se ajusta a sus fuerzas motrices (que continúan mejorando); la estructura de sus exportaciones sigue siendo de tecnología relativamente baja. El volumen del PNB correspondiente al sector manu- facturero ha disminuido considerablemente, de alrededor del 30% en el decenio de 1960 al 5,7% en 1999; además, la producción manufacturera se estancó o se redujo en el dece- nio de 199016. Por ello, no resulta sorprendente que la RAE de Hong Kong haya registrado un rendimiento inferior en 1998 con respecto a su base de fuerzas motrices. No obs- tante, su industria de servicios tiene la ventaja especial de contar con acceso al gigantesco mercado de China, lo que permite un crecimiento económico considerable pese al retro- ceso industrial.

Cuadro 4.4 Clasificación de las economías en desarrollo en función del rendimiento industrial y la capacidad media, 1985 y 1998

Rendimiento Rendimiento

Rendimiento alto equilibrado inferior (el

superior (el (el rendimiento rendimiento

rendimiento industrial y las industrial no industrial supera fuerzas motrices está a la altura

a las fuerzas se mantienen de las fuerzas

Año motrices) a la par) motrices)

1998 Singapur República de Bahrein

Provincia china Corea Chile

de Taiwán RAE de

Malasia Hong Kong

México Panamá

Filipinas Tailandia

1985 Brasil Argentina Ecuador

RAE de República de Panamá

Hong Kong Corea Jordania

Zimbabwe Provincia china

de Taiwán Singapur

Rendimiento bajo equilibrado Todas las demás economías en desarrollo

(45 en 1998 y 44 en 1985)

Fuente:Base de datos de la tabla de puntuación de la ONUDI (véase el anexo técnico).

Nota:El análisis se basa en la diferencia entre el índice de RIC y el índice compuesto de las cinco fuerzas motrices. Los valores de las economías equilibradas están dentro de los límites definidos por la media normalizada, más o menos su desviación típica. Las economías con rendimiento superior registran valores por encima de los límites y las economías con rendimiento inferior otros valores por debajo de los límites. Las economías de rendimiento alto y bajo equilibrado obtienen valores por encima y por debajo de la media normalizada del índice de RIC y el índice compuesto de las fuerzas motrices.

La situación de Chile es análoga en algunos aspectos, pero este país no ha sufrido una desindustrialización tan marcada. Además, posee una base relativamente sólida de fuerzas motrices, particularmente de aptitudes e inversión extranjera directa, respecto de las cuales ocupa el primer lugar en América Latina. A diferencia de la RAE de Hong Kong, se trata de una economía con abundancia de recursos, en la que la mayor parte de las exportaciones tradicionales está consti- tuida por exportaciones de cobre. En los últimos años, con la asistencia del Gobierno, la economía ha impulsado otras acti- vidades de exportación basadas en los recursos (principal- mente vino, productos de granjas piscícolas y pasta y papel). Chile se ha retrasado en cuanto al valor agregado manufac- turero (VAM) per cápita y a la estructura tecnológica del VAM y de las exportaciones, y tal es la razón por la que registra un rendimiento inferior en la tabla de puntuación. Sin embargo, aun así, el sector manufacturero de Chile se ha desarrollado a un ritmo razonable, al menos conforme a los índices de

América Latina (cuando no del Asia oriental); en el decenio de 1990 se registró un crecimiento del 4,6% anual (muy por debajo del aumento de su PNB, que fue del 6,7%)17. La parte correspondiente al sector manufacturero en el PNB ha dismi- nuido del 21% a mediados del decenio de 1980 al 15% en la actualidad18.

Utilización de la tabla de

Outline

Documento similar