• No se han encontrado resultados

ESTADOUNIDENSES NO EXCEPCIONALES

In document Quien Domina El Mundo Chomsky (página 38-43)

Otro pretexto habitual para ejercer la tortura es el contexto: la «guerra contra el terrorismo» que Bush declaró después del 11-S. Un crimen que convir- tió el derecho internacional tradicional en «pintoresco» y «obsoleto»; eso le aseguró a George W. Bush su asesor legal, Alberto Gonzales, que después fue fiscal general. La doc- trina fue ampliamente reiterada de una forma o de otra en debates y análisis.29

Sin duda, el atentado del 11-S fue único en muchos aspectos. Uno es adónde apuntaban las armas: por lo general apuntan hacia el otro sentido. De he- cho, fue el primer ataque con consecuencias en el territorio de Estados Unidos desde que los británicos incendiaron Washington, D. C. en 1814.

La doctrina imperante del país se denomina en ocasiones «ex- cepcionalismo estadounidense». No es nada de eso; probablemente se trata de algo casi universal entre las potencias imperiales. Francia reivindicó su «misión civilizadora» en sus colonias cuando el ministro de la Guerra llamaba a «exterminar la población indíge- na» de Argelia. La nobleza británica era «una novedad en el mundo», declaró John Stuart Mill al instar a que ese poder angélico no se retrasara más y acabara la liberación de la India. El ensayo clásico de Mill sobre la intervención humanitaria se escribió poco después de que se revelaran públicamente las atrocidades británicas cometidas durante la represión de la rebelión india de 1857. La conquista del resto de la India fue, en gran medida, un intento de obtener el monopolio del comercio del opio para la colosal empre- sa de narcotráfico del Reino Unido, de lejos la mayor en la historia del mundo y concebi- da principalmente para obligar a China a aceptar los productos manufacturados británi- cos.30

De manera similar, no hay razón para dudar de la sinceridad de los militaristas japoneses en la década de 1930, que estaban llevando un «paraíso te- rrenal» a China bajo su beneficiosa tutela al perpetrar la masacre de Nanking y sus cam- pañas de «quema todo, saquea todo, mata todo» en el norte rural de China. La historia está repleta de episodios gloriosos similares.31

No obstante, mientras tales tesis excepcionalistas siguen es- tando firmemente implantadas, las revelaciones ocasionales del «abuso de realidad» pueden resultar contraproducentes, ya que solo sirven para ocultar crímenes terribles. En Vietnam del Sur, por ejemplo, la masacre de My Lai fue una simple nota al pie de las enormes atrocidades de las acciones de pacificación de Washington que siguieron a la ofensiva del Tet; tales atrocidades pasaron desapercibidas ya que la indignación en ese país se concentró en gran medida en ese único crimen.

El Watergate fue sin duda criminal, pero el furor que generó desplazó crímenes incomparablemente peores en el país y en el extranjero, incluido el asesinato organizado por el FBI del militante negro Fred Hampton como parte de la infa- me represión del COINTELPRO, así como el bombardeo de Camboya, por mencionar so- lo dos ejemplos atroces. La tortura ya es bastante horrible; la invasión de Irak fue un cri- men mucho peor. A menudo las atrocidades selectivas cumplen esa función.

La amnesia histórica es un fenómeno peligroso, no solo por- que mina la integridad moral e intelectual, sino porque también siembra el terreno para crímenes subsiguientes.

Notas

1. U.S. Senate [Senado de Estados Unidos], «Inquiry into the Detainees in U. S. Custody, Report of the Committee on Armed Services», 20-11-2008, http://documents.nytimes.com/report-by-the-senate-armed-services-committee-on-de- tainee-treatment#p=72;

Landay, Jonathan, «Abusive Tactics Used to Seek Iraq-al Qai- da Link», McClatchy DC, 21-4-2009.

2. Krugman, Paul, «Reclaiming America’s Soul», The New York Times, 23-4-2009.

3. Morgenthau, Hans, The Purpose of American Politics, Knopf, Nueva York, 1964.

4. Ibídem.

5. Cohen, Roger, «America Unmasked», The New York Times, 24-4-2009.

6. Véase Drinnon, Richard, Facing West: The Metaphysics of Indian-Hating and Empire-Building, University of Oklahoma Press, Norman, 1997.

Knox citado en Horsman, Reginald, Expansion and American Indian Policy 1783-1812, University of Oklahoma Press, Norman, 1992, p. 64.

7. Krugman, Paul, «Reclaiming America’s Soul», op. cit. 8. Véase la discusión en Horsman, Reginald, Expansion and American Indian Policy 1783-1812, op. cit.

Weeks, William Earl, John Quincy Adams and American Glo- bal Empire, University Press of Kentucky, Lexington, 1992.

9. Sobre la cuestión de las justificaciones providencialistas de los crímenes más impactantes y su papel más general en forjar «la idea de América», véase Guyatt, Nicholas, Providence and the Invention of the United States, 1607-1876, Cambridge University Press, Cambridge, 2007.

10. Citado en Schoultz, Lars, That Infernal Little Cuban Repu- blic: The United States and the Cuban Revolution, University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2009, p. 4.

11. Schlesinger Jr., Arthur M., Robert Kennedy and His Ti- mes, Mariner Books, Boston, 2002, p. 480.

of 1900», 19-6-1900. En línea por Peters, Gerhard, y Woolley, John T., The American Presidency Project, http://www.presidency.ucsb.edu/ws/?pid=29630.

13. McCoy, Alfred, Policing America’s Empire: The United States, the Philippines, and the Rise of the Surveillance State, University of Wisconsin Press, Madison, 2009.

14. Harbury, Jennifer, Truth, Torture, and the American Way: The History and Consequences of U.S. Involvement in Torture, Beacon Press, Boston, 2005.

15. McCoy, Alfred, A Question of Torture: CIA Interrogation, from the Cold War to the War on Terror, Metropolitan Books, Nueva York, 2006. Véase también McCoy, «The U.S. Has a History of Using Torture», History News Network, 6- 12-2006.

16. Chomsky, Noam, Hopes and Prospects, Haymarket Books, Chicago, 2010, p. 261. [Versión en castellano: Esperanzas y realidades, Tendencias, Bar- celona, 2010.]

17. Nairn, Allan, «The Torture Ban that Doesn’t Ban Torture: Obama’s Rules Keep It Intact, and Could Even Accord with an Increase in US-Sponsored Torture Worldwide», www.allannairn.org, 24-1-2009.

18. Chomsky, Noam, Hopes and Prospects, op. cit., p. 261. 19. Schoultz, Lars, «U.S. Foreign Policy and Human Rights Violations in Latin America: A Comparative Analysis of Foreign Aid Distributions», Comparative Politics, 13, núm. 2, enero de 1981, pp. 149-170.

Herman, Edward S. en Chomsky, Noam y Herman, Edward S., The Washington Connection and Third World Fascism: The Political Economy of Hu- man Rights, Volume I, South End Press, Boston, 1999.

Chomsky, Noam y Herman, Edward S., After the Cataclysm: Postwar Indochina and the Reconstruction of Imperial Ideology: The Political Economy of Human Rights–Volume II, Haymarket Books, Chicago, 2014.

Herman, Edward S., The Real Terror Network: Terrorism in Fact and Propaganda, South End Press, Boston, 1982.

20. McCoy, Alfred W., «The U.S. Has a History of Using Tor- ture», op. cit.

Levinson, Danford, «Torture in Iraq and the Rule of Law in America», Daedalus, 133, núm. 3, verano de 2004.

21. Greenhouse, Linda, «Justices, 5-4, Back Detainee Appeals for Guantánamo», The New York Times, 13-6-2008.

22. Greenwald, Glenn, «Obama and Habeas Corpus, Then and Now», Salon, 11-4-2009.

23. Ibídem.

24. Eviatar, Daphne, «Obama Justice Department Urges Dis- missal of Another Torture Case», Washington Independent, 12-3-2009.

25. Glaberson, William, «U.S. May Revive Guantánamo Mili- tary Courts», The New York Times, 1-5-2009.

26. Kinsley, Michael, «Down the Memory Hole with the Con- tras», The Wall Street Journal, 26-3-1987.

27. Cockburn, Patrick, «Torture? It Probably Killed More Americans than 9/11», The Independent, Londres, 6-4-2009.

28. Chandrasekaran, Rajiv, «From Captive to Suicide Bom- ber», The Washington Post, 22-2-2009.

29. Chomsky, Noam, Hopes and Prospects, op. cit., p. 266. 30. Ibídem, p. 267.

In document Quien Domina El Mundo Chomsky (página 38-43)