Supongamos que podemos reconstruir, hipotéticamente, el “estado primitivo” 293 en el que se encontraba el “escenario mundial”, previo a que el conjunto de las “unidades” 294 constituyeran el primer sistema.
Gráfico 14
Hablo de actores o unidades componentes del sistema que -hipotéticamente- equivalen entre sí. Ninguno supera al otro. No existe ninguna estratificación.
A partir de ese momento (T0), imaginemos que se inicia el proceso de relacionamiento -el
“big bang” del sistema mundial-. Al cabo de un tiempo determinado (Tx) volvemos a
observar el proceso, y nos encontramos con que ya no hay equivalencia entre las unidades. Algunos actores alcanzaron una ventaja por sobre el resto, debido a que encontraron un recurso natural estratégico, o desarrollaron una capacidad agrícola, industrial o tecnológica; que los ubica por sobre el resto, o simplemente se “impusieron” por sobre otros grupos debido a una superioridad militar 295.
293 Este es el mismo ejercicio que han hecho -y hacen- los filósofos-políticos para analizar la
naturaleza humana y la formación de las agrupaciones sociales, como la Ciudad-Estado o el Estado- Nación.
294 Hablo en términos de “unidades” ya que en ese “estado primitivo” evidentemente, los grupos
sociales no constituían el Estado-Nación “moderno” tal como se conoce a partir de la Paz de Westfalia de 1648. Para Ravi Batra, el origen del Estado, como organización superior de la vida en común, se inicia en el neolítico aproximadamente 3000 años antes de nuestra era; ver su La Gran Depresión de 1990, (Bs.As., Grijalbo, 1988), pág. 42. De todas formas, a los efectos del ejercicio hipotético, lo que importa, en principio, no es la configuración de la unidad, sino el proceso que ocurre entre las unidades a los efectos de la generación del sistema y su orden.
295 Uno podría plantearse la hipótesis inversa: partir del grado de estratificación vigente y buscar un
nivel relativo de “igualdad” entre las unidades componentes. Este ha sido el planteo durante la década de los ‘70, cuando se habló de la necesidad de un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) más justo, iniciándose lo que se llamó el “Diálogo Norte-Sur”, fundado en tres pilares básicos: 1) la Carta de Derechos y Deberes Económicos entre los Estados, aprobada por la
Esta ventaja hace que el sistema se “polarice” 296 con mayor fuerza en el interior de uno de los dos ejes con poder material propio: el económico (polarización alrededor de las finanzas, el comercio, la industria, los procesos Científicos & Tecnológicos) o el estratégico-militar (polarización alrededor de los ejércitos, las armas, las alianzas militares, las estrategias militares); desde ya, siguiendo una ideología que se encontrará en el “eje” político. La futura configuración del sistema, se inclinará en el sentido hacia el que se orienta el subsistema o subsistemas -unidad/es componente/s- dominantes 297. Su “forma” será unipolar, bipolar o multipolar 298 dependiendo de los “subsistemas” polares predominantes.
Estos subsistemas dominantes o polos, “pugnarán” -polarizarán- entre sí todo aquello que les interese -y puedan- controlar de cada uno de los “segmentos” y que tácitamente no hayan acordado o no estén dispuestos a negociar.
De esta manera, nos encontramos con que ya hay prefigurado un sistema -aún no cristalizado 299- con una estructura -configuración de poder vigente entre los actores polares y entre éstos y los miembros hegemonizados/hegemonizables 300 que, a su vez,
“resisten” 301 (en la medida de sus capacidades y de la “permisividad” de los “polos”) las presiones e imposiciones de aquellos-.
Asamblea General de la ONU en 1974, 2) la defensa de la Soberanía sobre los Recursos Naturales, acordada en la VI Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de la ONU en abril de 1974, y 3) el establecimiento de un Código de Conducta para las Multinacionales. Siguiendo diferentes criterios, la idea básica, siempre ha sido buscar un mayor nivel de igualdad y justicia en el marco mundial. Generalmente, las soluciones o alternativas posibles se orientan por el lado del desarrollo económico y el tecnológico.
296 Proceso de “polarización” significa que la futura configuración del sistema, se inclinará en el
sentido hacia el que se orienta el subsistema o subsistemas -unidad/es componente/s- dominantes (polos). También califica a la “acción” de pugna por imponer pautas propias -por parte de los actores polares- y evitar las ajenas, hasta que esto sea ya imposible; hasta que se sature el proceso de polarización; hasta que las partes no puedan imponer más de lo que han impuesto ni otorgar más de lo que han otorgado.
297 Acerca de las tendencias del sistema en función de los “subsistemas dominantes” ver Kaplan,
Morton, System and Process in International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957).
298 Modelos de sistemas unipolares han sido los imperios. De sistemas bipolares, Esparta y
Atenas, o en los últimos cincuenta años, Estados Unidos y la URSS. De sistema multipolar, por ejemplo, el que imperó entre 1815 y 1914 centrado en la “pentarquía” europea.
299 Debido a que la estructura no está definitivamente consolidada. El sistema per se, constituye el
ámbito de relacionamiento de las unidades que lo componen: Estados, organismos internacionales gubernamentales y no gubernamentales, actores multinacionales y transnacionales. La “forma” de relacionamiento de los miembros del sistema lo establece la estructura vigente en ese sistema.
300 Los miembros hegemonizados o hegemonizables, son aquellos que no han podido polarizar, que
no pueden imponer reglas, por falta de capacidad individual o de construir alianzas con ese propósito, y que ahora están sujetos a la esfera de influencia de alguno de los polos.
301 El tema de la “resistencia” es bastante poco analizado y mal considerado. Las acciones
impositivas no se dan de manera terminante. Siempre hay una resistencia a toda imposición, en cualquier orden de la vida. Esta resistencia es velada o abierta, débil o fuerte, aislada o en forma de alianzas; pero siempre está presente, toda vez que algún actor o conjunto de actores desea impedir que otros saquen ventajas o les quiten ventajas. La “resistencia” de los países miembros de la OPEP
Gráfico 15
Dentro de este sistema con una estructura aún no consolidada pero prefigurada, se comienzan a acordar/desacordar 302 las pautas o reglas con las que se manejarán en los distintos “segmentos” de relacionamiento 303. Esto último, implica la configuración del “régimen” 304.
al manejo de los precios por parte de las grandes empresas petroleras y el mundo industrializado, es una forma. La del mundo industrializado frente al impacto producido por la OPEP, es otra forma. La de la banca privada transnacional, frente a los deudores, por temor a la quiebra. La de los pueblos oprimidos por la dictadura nazi o fascista alemana o italiana; la de la India de Mahatma Gandhi y Nerhu frente al colonialismo británico, a la vez que los pueblos africanos frente al colonialismo europeo; la de las nacionalidades frente al yugo soviético; etc. Hay gran variedad de ejemplos, actuales o históricos, y de la más diversa vertiente, incluyendo a pueblos pequeños y/o débiles o a países poderosos frente a la actitud aliada de débiles, como el caso del mundo industrializado y los países de la OPEP.
302 En el segmento financiero la pugna entre yen, dólar y marco; dentro del segmento comercial la
pugna por el control de mercados y en el marco del GATT/OMC a nivel institucional, a la vez que en el bilateral; y así sucesivamente. Esto ocurrirá hasta que ya no haya más temas que acordar, o no haya más posibilidad de imponer.
303 Llamo "segmentos de relacionamiento" a las principales áreas de relacionamiento que componen
cada uno de los ejes. Por ejemplo: financiero, comercial, científico tecnológico, industrial, dentro del eje económico; y así sucesivamente. Ver Capítulo I.
304 En el marco mundial, de la misma manera que en el marco interno de un Estado, entiendo como
régimen a: 1) el conjunto de reglas o pautas que rigen el relacionamiento de las unidades
componentes en un segmento o área determinado, y que son acordadas o impuestas por los actores preponderantes; 2) la forma en que los actores preponderantes, que se encuentran conduciendo al sistema, por consenso o por imposición; resuelven los problemas que surgen en cada uno de esos segmentos; y 3) la manera en que éstos resuelven los conflictos entre los distintos actores o unidades, en relación a una problemática vinculada a cada segmento.
Este proceso de polarización, que generará los distintos regímenes en cada segmento, que en conjunto -no yuxtapuesto- constituirán el régimen global; se da en el interior de cada uno de los “ejes” 305.
Gráfico 16
El proceso se produce a partir de los intereses y ventajas comparativas y competitivas de los principales actores en cada segmento. De manera tal que, si el proceso de polarización, por diversos motivos, se da en el eje económico, éste será el “eje rector” y el otro -el estratégico-militar- girará alrededor suyo, como un “eje servicio”; o a la inversa. Un ejemplo de lo dicho, lo da el sistema multipolar que imperó entre 1815 y 1914. Es evidente que el sistema mundial del siglo XIX giró alrededor del control de los espacios geográficos con el fin de obtener materia prima barata, mano de obra barata o esclava, y dominar áreas estratégicas; a la vez que controlar los mares con el fin de manejar las rutas y los mercados: “matrimonio” del eje político con el eje económico. Las fuerzas armadas (eje estratégico-militar) se encargaban de que esto fuera así. Cumplieron con la función militar de la colonización y del tráfico de esclavos, así como la del control de las rutas marítimas y el bloqueo de puertos, para exigir conductas en las regiones periféricas. Realizaban un rol de “servicio” al eje económico.
Por el contrario, el sistema mundial bipolar, vigente entre 1945/47 y 1985/89/91 giró alrededor del “matrimonio” del eje político con el eje estratégico-militar, y el eje económico actuó como eje servicio de aquél.
305 En el Capítulo I muestro los tres ejes de relacionamiento global, divididos en los “segmentos”
El objetivo central era la seguridad y el control ideológico en la pugna Este-Oeste - capitalismo vs. comunismo-. La moneda, la industria y el desarrollo científico & tecnológico, se orientaron hacia esa finalidad. El gran desarrollo tecnológico misilístico y espacial, a la vez que el desarrollo de grandes computadoras; por ejemplo, muestran lo que digo.
Gráfico 17
El sistema internacional que emerja de la resultante del proceso de “polarización” que actualmente se está dando -particularmente en el eje económico 306- girará -de acuerdo con las características que actualmente se perfilan- alrededor del control de los procesos Científicos & Tecnológicos. No cabe duda que la materia prima más importante hacia el futuro es la “materia gris”. El saber, el conocimiento es el factor más importante,
306 Si uno analiza la “agenda mundial” llega a la conclusión de que los grandes temas que ocupan a
los actores internacionales, sean Estados o transnacionales, son de carácter financiero y comercial. Pese a que haya más conflictos bélicos que en la guerra fría, las tendencias del orden, tal como se perfilan, no pasan por el eje estratégico-militar.
aún más que los productos industriales 307. El saber aplicado a la “gestión” 308 es la nueva forma de utilización del conocimiento. Antes estaba orientado a la “producción”.
“Estructural y esencialmente” se vuelve al viejo “matrimonio” eje político-eje económico -ciclos-, aunque, a la vista, hayan grandes cambios, especialmente dados por la evolución/revolución tecnológica 309 (ver Gráfico 18, sobre los Factores Esenciales y Accidentales).
El eje estratégico-militar volverá nuevamente a cumplir con un rol de servicios del “matrimonio” actuante. Quien detente el poder militar, no controlará el orden mundial, sino las capacidades en ese eje.
Gráfico 18
307 Un autor que ha trabajado bastante este tema y con mucha claridad es Peter F. Druker, La
Sociedad Postcapitalista, (Buenos Aires, Sudamericana, 1992). Ver por ejemplo “El giro hacia la sociedad del saber” en la pág. 13 y ss.; “Desde el capitalismo a la sociedad del saber”, págs. 23 y ss.; etc.
308 Es más importante saber “cómo” hacerlo que lo que se tiene que hacer. La “tecnología de los
procesos” supera a la “tecnología de productos”.
309 Lo que cambia es el desarrollo tecnológico, la civilización, incluso la cultura; pero no la “esencia”
que hace que las sociedades actuales como las primitivas, continúen teniendo necesidades básicas materiales (alimento, vestido, vivienda), de seguridad y de organización, y sigan “conflictuando” y pugnando en función de sus intereses y capacidades; de la misma manera que “cooperando” y generando alianzas. La cultura, la evolución científica y tecnológica, ofrecen un marco de convivencia más razonable dentro de lo conflictivo, pero no pueden eliminar ni cambiar la esencia.
A diferencia del “paradigma” alrededor del cual giró el sistema internacional del siglo XIX: la Revolución Industrial, y el “paradigma” que imperó durante el sistema bipolar: la problemática de la seguridad basada en la pugna ideológica Este-Oeste; el “paradigma” hacia el que se orienta el nuevo sistema gira alrededor del segmento “Científico & Tecnológico”.
De todas maneras, como aún nos encontramos en un proceso de “transición intersistémica” (ver Gráfico 16, sobre la Simulacion del Proceso de Genesis y
Evolución del Orden Mundial) el vínculo o matrimonio definitivo entre el eje político y el económico aún no está definido.
Por otra parte, en este momento -quiero decir en este ejemplo hipotético- estamos tratando de explicarnos la “génesis” del sistema desde un comienzo, por lo que aún no nos hemos encontrado con el primer proceso de transición intersistémica (momento T
0+1 y así sucesivamente T0+2, T0+3; etc., toda vez que se pase por una nueva transición
intersistémica).
Recién estamos transitando la conformación del régimen internacional, a partir del proceso de polarización entre los actores en cada uno de los segmentos que componen los ejes, especialmente en el eje que será definitorio para el futuro matrimonio: o el económico o el estratégico-militar. Por ello, se irán configurando los regímenes al interior de cada uno de los segmentos.
Ejemplos históricos de ello, han sido -o son- los acuerdos de Bretton Woods que fundaron el régimen monetario y financiero que imperó a partir de 1944 institucionalizándose alrededor de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM o BIRF). El régimen comercial que se ha institucionalizado alrededor de las diferentes rondas del Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT por sus siglas en inglés) y que hoy agrega la Organización Mundial del Comercio (OMC); la Organización de las Naciones Unidas (ONU) -entre 1919 y 1939 la Sociedad de Naciones-, que a través de su Consejo de Seguridad ha institucionalizado las pautas de establecimiento y mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y en su estructura y funcionamiento contempla la posibilidad de creación de organismos regionales -que no contradigan sus propósitos y principios- con los mismos objetivos como la OEA, la OUA, el TIAR, la OTAN, el Pacto de Varsovia, etc.
De esta manera, al interior de cada uno de los “segmentos” se da un proceso de polarización; de pugna por imponer pautas propias y evitar las ajenas, hasta que esto sea ya imposible; hasta que se sature el proceso de polarización. Esto significa, hasta que las partes no puedan imponer más de lo que han impuesto ni otorgar más de lo que han otorgado.
Generación del Régimen
El proceso de polarización en el “tope” de la estructura, con las resistencias -o aceptación de situaciones de dependencia, en el entendimiento de que esto produce un beneficio- en los ámbitos hegemonizados o hegemonizables, se da en cada uno de los segmentos centrales que comprenden cada uno de los tres ejes de relacionamiento mundial.
De esta manera, se pugnará (y se resistirá):
En el segmento financiero, por imponer el tipo de moneda, el flujo y la orientación - circuito productivo, circuito especulativo- y el balance monetario;
En el comercial, por controlar los mercados y las reglas que los rijan; En el industrial por controlar los productos y los procesos industriales;
En el científico y el tecnológico -actualmente y hacia el futuro el segmento paradigmático- por controlar los ejes alrededor de los que girará el conocimiento en general, los procesos y los productos, en todas las áreas.
Este segmento domina al resto, ya que el financiero maneja su “flujo” mediante sistemas informatizados; el industrial tiene procesos como la robótica para la producción o el control de calidad; en cuyo último aspecto trae consecuencias al segmento comercial; a su vez, la seguridad ha sufrido tremendas transformaciones debido al desarrollo científico y tecnológico, sea en misiles, satélites espías, computadoras, etc.
El resto de los segmentos pueden ser modificados por el segmento científico o el tecnológico.
En el área de los Conflictos, a los efectos de definir las nuevas hipótesis y establecer cuáles son los nuevos “conflictores”;
En la Seguridad con el objeto de establecer las nuevas pautas de defensa y de seguridad frente a los nuevos tipos de conflictos planteados y conflictores;
En los Sistemas políticos que, a mi criterio, son -y siempre han sido- “variable dependiente” de las características del orden mundial; por lo que, si cambia el orden, deben cambiar las características del sistema político y su funcionalidad en relación al sistema, su orden y quienes lo conducen, menos (-) la resistencia de los conducidos. Los polarizadores 310 -sus sistemas políticos- intentarán el establecimiento de pautas sobre los sistemas políticos periféricos, buscando, en la actualidad, Estados minimizados y debilitados, con control creciente del sector privado transnacional -dado que son los actores crecientemente dominantes-. Los sistemas políticos deben ser funcionales al sistema y al orden mundial imperantes. Acorde con las tendencias que se plantean, deben estar al servicio de los intereses privados transnacionales más que de los intereses nacionales 311.
310 Una característica preponderante en el proceso de polarización actual, es que intervienen actores
transnacionales intentando y logrando la imposición de reglas -régimen- con mayor éxito que los gobiernos de los Estados.
311 Las características vigentes del orden mundial son las que condicionan la forma en que el Estado
resultará funcional al sistema. Si existe un sistema en el que predomina la pugna entre ideologías diversas -tal como ocurrió durante la etapa bipolar 1945/1991- el Estado -cualquiera sea su configuración vigente- tenderá a “emblocarse” para proveer a la seguridad; en el caso de que exista una ideología “ambiental” sin que exista otra en pugna, el Estado tenderá a disminuir su presencia, presionado por los sectores privados que buscan su beneficio y rentabilidad. El tema fue tratado por
Durante los últimos 50 años, como el valor más preciado era la “seguridad” y no la “rentabilidad” entonces se requería de sistemas políticos cerrados e intervencionistas. El Estado, no es un tipo de Estado, sino aquél que es funcional a un tipo de sistema y orden determinado.
Instaurado el régimen en cada uno de los segmentos, los hechos evolucionan hacia la configuración del orden, a partir del establecimiento del régimen global.
Fin de la primera etapa del circuito.