Capítulo XIII EL ORDEN MUNDIAL
LA LUCHA MILITAR POR EL ORDEN
La perspectiva militar del orden, implica un mundo en el que todo se dirime a través de las armas.
El poder es un componente fundamentalmente militar, en el que lo económico cumple sólo una función de “servicio”.
De todas maneras, hay que diferenciar “conflicto” de “guerra”.
De acuerdo con el diccionario -que bastante poco contribuye a clarificar y a diferenciar- conflicto es antagonismo, pugna, oposición; mientras que guerra implica lucha, combate. En el segundo caso, se suceden hechos “materiales” mientras que en el primero no son necesarios para que haya conflicto. Además, el conflicto no necesariamente es de carácter militar, aunque se dirima, en algunos casos, militarmente. En última instancia, la guerra es una forma -material- de dirimir conflictos -no es “el conflicto”- y no es la única. La “negociación” puede ser otra; el “acuerdo”; incluso el status quo 586; la guerra fría o “ni guerra ni paz” en la que está presente fundamentalmente el “conflicto ideológico”.
Si conflicto y guerra son diferentes, el desarme no elimina la posibilidad de conflictos 587. Es más, el desarme como único factor para lograr la paz es una ingenuidad. Debe estar precedido de una resolución de las disputas político-ideológicas previamente.
585 En términos de medir las consecuencias de los actos. Etica política.
586 Como diría Raymond Aron, el "acuerdo no negociado", haciendo referencia al caso de las dos
Alemanias y los intereses de unificación por parte de EUA y la URSS, cada cual desde una perspectiva opuesta. En última instancia, el razonamiento de Aron era que, al no haber acuerdo sobre la unificación, había un "acuerdo no negociado" de mantener las cosas en la condición en que se encontraban "status quo". Ver Aron Raymond, En Busca de una Filosofía de la Política Exterior, en Hoffmann Stanley "Teorías Contemporáneas sobre las Relaciones Internacionales", (Madrid, Tecnos, 1963), págs. 115-126.
587 Esta, desde ya, es una postura filosófica, en la que considero que el conflicto es algo "inherente"
a la naturaleza humana. Quiénes opinan que el conflicto es algo "accidental" no "esencial" dividen a la humanidad en "buenos y malos". Por lo tanto, vencer a los "malos" resolvería los problemas. El "comunismo", o el "Estado capitalista" para el marxismo; la monarquía; los proteccionistas o intervencionistas del Estado; etc. Todos los teóricos de las Relaciones Internacionales se han planteado este aspecto filosófico-político y lo han resuelto de una manera u otra antes de presentar
El desarme sólo puede ser “consecuencia” y no “orígen” del mejoramiento de las relaciones 588. Los hombres no luchan porque tienen armas, sino porque tienen conflictos. El conflicto es inherente a la naturaleza humana, no la guerra. Si se les quita las armas, volverán a construir otras para dirimir sus conflictos. El desarme per se está condenado al fracaso. El primer paso hacia la construcción del orden siempre debe ser político-ideológico, y no militar 589.
El desarme tiene una naturaleza esencialmente “estática”. Su objetivo fundamental es modificar o congelar una “distribución” determinada de poder, en ese segmento. No obstante, el armamento es sólo un componente del poder. La vida internacional se maneja con una dinámica que va más allá de lo meramente militar. Esto significa que, más armamento no necesariamente implica más poder. En muchos casos, ni siquiera implica tener poder. Toda la capacidad militar que tiene hoy EUA no le sirve para generar pautas de orden -régimen- mundial, frente a las capacidades financieras, industriales y tecnológicas que tienen Japón y Alemania, y que no tienen la capacidad militar de aquél. Es más, toda la capacidad militar que tiene Rusia hoy, no le sirve para resolver sus problemas económicos.
El aspecto más conplejo del desarme es la seguridad. Existe la sensación en las naciones de que no puede haber desarme si no se resuelve previamente el problema de la seguridad. Debe existir previamente un grado de confianza mútua, tanto para el desarme, como para la seguridad.
Esto no necesariamente es el resultado de un pacto. El desarme iniciado entre EUA y la hoy ex-URSS, no es el resultado directo de los acuerdos de Reikjavick, sino de la situación real en que se encontraban las relaciones mundiales en ese momento, en las que el componente económico, creciente para actores no polares como Japón y otros países asiáticos y para Alemania en el contexto europeo, y menguante para seguir
su "teoría". Mi posición filosófica-política, que he desarrollado con más profundidad en otros trabajos, es que el conflicto es algo inherente a la naturaleza humana.
588 Ver Stoessinger, John G., El Poderío .., op cit., págs. 402-403. Basta con observar lo que ha
ocurrido a partir de la Cumbre de Reikjavick (1985) entre Reagan y Gorbachov, para comprender que se llega al desarme nuclear, luego de haberse arribado a una situación en que, la pugna político-ideológica entre ambos superpoderes quedó agotada, especialmente por la emergencia de otros factores que terminaron superando esa pugna. A mi criterio, la emergencia económica- tecnológica de potencias de primer orden, que ya no podían ser dejadas de lado en cuanto a su influencia, como la Unión Europea (UE), especialmente alrededor de Alemania, y Japón; visto a la luz del agotamiento de las economías de las dos superpotencias -EUA y la URSS- debido a su constante gasto armamentista, que desintegró a la URSS por incapacidad de sostenerse, y golpeó a EUA muy fuertemente, aunque tuvo a “Occidente” como “colchón”, gracias a las medidas que Nixon -muy bien asesorado- adoptó en 1971, de “fundar” (?) el patrón dólar, a través de la declaración unilateral, de inconvertibilidad del dólar en oro, como lo establecían las reglas de Bretton Woods (1944); y poder manejar la economía mundial con los vaivenes de la economía de EUA, a través del manipuleo de las tasas de interés. Medida que aún el gobierno de Clinton continúa llevando a través del la FED, para resolver los problemas de inflación, y para poder seguir avanzando con una deuda de más de 5 billones (millones de millones) de dólares con el mundo.
589 Ver Morgenthau Hans, La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963),
sosteniendo la carrera armamentista que mantenían EUA y la URSS, obligó a modificar las políticas seguidas.
La desintegración soviética es una demostración de lo que digo; a la vez que la gran cantidad de dificultades económicas de EUA, con la deuda externa más grande del mundo (5 billones de dólares), así como su déficit fiscal, y de la balanza comercial, índice de pobreza de 40 millones de habitantes (la Federación Rusa, con 50 millones) con 3 millones de personas sin casa (homeless). Estos hechos muestran que Reikjavick fue un punto de llegada obligado y no un punto de partida hacia la paz.
Es más, muestra que no es el resultado de que EUA ganó la guerra fría -como decía Reagan a la prensa internacional-, sino que perdió -en condiciones menos difíciles que la URSS- la carrera económica cuya delantera la tienen países como Japón y Alemania 590. El problema no es tanto el desarme, sino cómo se pueden forjar vínculos de comunidad política entre las naciones.
Como estrategia de construcción del orden, el desarme se orienta fundamentalmente a los síntomas. Las verdaderas causas del problema deben buscarse más profundo. La desmilitarización del continente antártico en 1959; la firma del tratado sobre no proliferación de armas nucleares (TNP) -para países que no fueran EUA o la URSS por supuesto- en 1963; en 1964 el tratado sobre la no realización de experiencias atómicas en la atmósfera; la firma de un acuerdo sobre los usos pacíficos del espacio exterior en 1967; en 1971 el acuerdo sobre la no militarización de los fondos marinos; etc.; en realidad, constituyen puntos de avance hacia la “pacificación” (Pax) -creacion de pautas de orden desde los “pacificadores”- pero no la “paz” -orden con justicia-, ni mucho menos la eliminación de los conflictos -en esa circunstrancia entre el Este y el Oeste-.
Desde ya que esos acuerdos y otros, contribuyeron a la construcción y el mantenimiento del orden, cuyas características eran muy precarias, ya que se fundaba en “algunos aspectos puntuales de acuerdo” en un “mar de desacuerdo” dentro del marco de la guerra fría.
El “Poder de Policía” del Orden Mundial
Una cosa es la seguridad desde el punto de vista militar 591 y otra es el “poder de policía” para exigir el cumplimiento de normas o sancionar por su incumplimiento.
590 Como decía más arriba, el ex presidente Nixon, entre otros, ha declarado esto. Ver por ejemplo,
La Guerra Fría aún no Termina, artículo firmado por “Bob” Dole, Senador y candidato republicano a la presidencia, en Diario “El Mercurio” de Chile, 15/4/95. Ver también Shintaro Ishihara, El Japón que Sabe Decir No: ¿Por Qué Japón Será Líder del Nuevo Orden Mundial?, (Buenos Aires, Edit. Sudamericana, 1992), “Bush estaba desconcertado por la rápida caída del comunismo”. ”(..) La expresión perpleja de Bush cuando caía el Muro de Berlín, puso en evidencia la confusión que siente la gente en la transición de una era a otra” págs. 119-120. Igualmente, Drucker, Peter F., La Sociedad Postcapitalista, (Buenos Aires, Sudamericana, 1993), “(..) la clase de sorpresa que sufrió el presidente Bush al apostar por la supervivencia del Imperio Soviético..”, pág. 20.
591 Entiendo a la seguridad como un concepto más amplio que el militar. Lo militar es sólo un
En el marco internacional, este poder de policía no existe en forma independiente de los actores más poderosos, ya que estos no están subordinados a ningún poder de policía. Tal el caso del Consejo de Seguridad de la ONU, que ejerce el poder de policía, pero no ha funcionado toda vez que uno de sus miembros estuvo implicado en una situación en la que cualquier otro miembro del sistema hubiera sido sancionado. Esta es una característica del sistema mundial, en tanto se pueda establecer un poder de policía por sobre la totalidad de los Estados independientemente del poder del que dispongan. La Carta de la ONU establece mediante el Art. 24 que el Consejo de Seguridad tendrá la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales, indicando que ese Consejo actúa en nombre de los miembros de la organización. Pero, por el Art. 43 establece que el Consejo de Seguridad firmará convenios especiales con los miembros de la organización, a fin de que, mediante sus fuerzas armadas contribuyan al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Esto implicaría la posibilidad de una fuerza armada que no respondería a un Estado en particular o a los más poderosos, sino que actuaría -en principio- como fuerza armada de la organización. No obstante ello, esto no prosperó, y lo que se alcanzó a implementar realmente es lo que hoy conocemos como “cascos azules” que son fuerzas “observadoras” o “mediadoras” pero sin capacidad de ejercer un verdadero poder de policía.
El verdadero poder de policía lo ejercieron EUA en el marco del bloque occidental haciendo uso de su propia capacidad militar, la OTAN o el TIAR; y la URSS en el bloque oriental en forma directa o a través del Pacto de Varsovia.
Esto implica, por supuesto, que el orden y la justicia y la seguridad internacionales son establecidos, interpretados y administrados, según el entendimiento y las necesidades de los más poderosos.
El caso Corea entre 1950-53 tratado en el marco de la ONU, en realidad fue manipulado por EUA, a tal punto que mediante la Resolución “Unión Pro Paz” adoptada por la Asamblea General, hizo que la ONU fuera -por primera y hasta ahora única vez- “parte” en un conflicto 592.
En la actualidad, EUA continúa con el rol de “policía internacional” ya que es el terreno en el que se encuentra más fuerte; aunque depende de los aportes económicos de Japón y Alemania para sus incursiones en el Golfo, Yugoeslavia u otros lados.
La ONU tiene un rol meramente “legitimador” de lo que EUA hace, pero continúa incapacitada para establecer pautas “objetivas” de orden, ya que los miembros que la componen carecen de poder y de cohesión para maximizar el poder que individualmente no tienen, a fin de modificar esta situación.