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Hasta el siglo

RELACIONES ENTRE ESPAÑA E IRLANDA: UNA LARGA HISTORIA

2. CONTEXTO HISTÓRICO DE IRLANDA

2.1. Hasta el siglo

La fecha más antigua de ocupación humana estable de Irlanda se remonta al año 7000 a.C. (yacimientos de Mount Sandel, Hermitage), con grupos humanos mesolíticos muy vinculados al mar para su sustento. Como en el continente, en torno al 4500 antes de Cristo la población de la isla evolucionó hacia la agricultura y la ganadería características del Neolítico (Céide Fields), con una llamativa proliferación de construcciones megalíticas que supera el millar, de las cuales Newgrange es la más conocida. La metalurgia llegó a mediados del tercer milenio a.C. con nue- vos pueblos y culturas como la del vaso campaniforme (Ross Island, Ballybeg). Los celtas al- canzaron la isla durante la Edad del Hierro en oleadas pequeñas que dominaron a la población preexistente por su tecnología superior, probablemente en un lento proceso de “celtificación” en lugar de invasiones masivas.

A partir del siglo V d.C. el Cristianismo fue alcanzando la isla; la cultura precristiana celta se adaptó a la nueva religión mediante una red de monasterios dirigidos por abades que mantenían estrechos lazos con la aristocracia gaélica, en lugar de la organización en diócesis de la Iglesia

4 El Leabhar Gabhála Érenn es una de las fuentes sobre el origen de Irlanda, ha sido bien estudiado por autores como Clíodhna Ní Lionáin (Gallaecia 31, 2012: pp. 169-180) y traducido al castellano por Manuel Alberro (Trea, 2007) y R. Sainiero (Akal, 1988). Mediante una elaborada genealogía une a los gaélicos con el personaje bíblico de Noé y explica la colonización del país en seis invasiones sucesivas, la última de ellas la de los milesios provenientes de la Península Ibérica, donde Breogán habría fundado la ciudad de Brigantia (La Coruña) y construido una alta torre (Hércules) que permitió a sus hijos Bile e Íth ver la isla de Irlanda. Esta visión los atrajo, por lo que Íth fue enviado para explorar la isla, pero fue asesinado por los tres reyes de la Tuath Dé Danann. Mil (Gaedheal Glad), hijo de Bile, murió antes de la invasión dirigida por sus hijos, que vencieron a los Tres reyes. La genealogía de los clanes irlandeses se inicia así con los descen- dientes de Mil. Sainero destaca las coincidencias entre el Libro de las invasionesy la Primera crónica general de España

del rey castellano Alfonso X el Sabio. SAINERO SÁNCHEZ, Ramón. Los orígenes de la leyenda de Breogán. Madrid: Akal, 2013, pp. 17-18.

5Annala Rioghachta Eireann,recopilación y continuación de anales anteriores realizada en gaélico irlandés en 1636 en el monasterio franciscano de Donegal por Mícheál Ó Cléirigh, Peregrine O'Clery, Fergus O'Mulconry y Peregrine O'- Duignan, bajo patrocinio del aristócrata de Sligo Fearghal Ó Gadhra.

6Por citar un ejemplo The Children of Lir, todo un símbolo nacional irlandés, comienza situando la acción en la época inmediatamente posterior a la llegada de los milesios de España.

7MOORE, Laoise T.; MCEVOY, Brian; CAPE, Eleanor; SIMMS, Katharine; and BRADLEY, Daniel G., "A Y-Chro- mosome Signature of Hegemony in Gaelic Ireland." American Journal of Human Genetics 78 (2), Feb. 2006, pp. 334- 338. Los primeros portadores del ancestral ADN europeo vivieron hace aproximadamente 30.000 años y fueron uno de los primeros grupos humanos que poblaron el continente cuando el Neanderthal se extinguió. Entre la población irlandesa el haplogrupo R1b1a2 (R-M269) del cromosoma Y es el más común, con una frecuencia del 81.5%, mientras que fuera de Irlanda esta secuencia de ADN sólo se encuentra en esas proporciones en el País Vasco con un 89%. Al final de la úl- tima glaciación Würm, hace 12.000 años, la Península Ibérica fue el refugio de especies de animales y plantas que co- lonizaron el continente a medida que los hielos se retiraban, lo que también pudieron hacer los grupos humanos de cazadores-recolectores siguiendo a sus fuentes de alimento a través de istmos que unían las islas con el continente. Según esta teoría los irlandeses serían descendientes directos de los milesios peninsulares (España y Portugal) anteriores a la llegada de los celtas.

de Roma8. Sin duda la misión de San Patricio (s. V d.C.), patrón del país, fue suprimir este sistema autónomo creando y reforzando las diócesis, en una reorganización de la Iglesia ir- landesa.

El Cristianismo latinizó de forma tardía un país que mantenía una fuerte tradición propia, muy diferente a la romanizada Europa continental, iniciando la alfabetización con la llegada de Paladio de Escocia y San Patricio, que convirtieron a los jefes de los clanes y a religiosos locales como Santa Brígida de Kildare. La cultura hibernolatina, mezcla del latín con la tradición oral preexistente, tuvo un papel fundamental en Europa. Su particularidad fue la nueva forma en la que se difundió el latín, exclusivamente desde los monasterios; las escuelas monacales iniciaron la exégesis bíblica y el estudio del latín y del gaélico con un alto nivel académico. Su innovadora forma de aprender y enseñar esta lengua hizo que superasen pronto los métodos utilizados en el resto de Europa, lo que explica la posterior ola de fundaciones de monasterios en el continente por monjes irlandeses, como San Columba y San Kevin de Glendalough. Los monasterios irlan- deses mantuvieron su influencia sobre las nuevas fundaciones continentales, con un papel tanto de conservación de la cultura clásica cuanto de su transformación y revitalización, convirtiéndose en el foco principal de la intelectualidad medieval europea (Escoto, Discuil, Clemente, etc.)9.

Varios autores hispanovisigodos del siglo VI tuvieron repercusión en el temprano cristianismo irlandés: las Mitologiasde Fulgencio y las Etimologías de San Isidoro, además de poetas como Prudencio, Paulino o Draconcio. San Isidoro fue conocido pronto en el área anglosajona, a donde llegó a través de Irlanda10.

Este período de intensa actividad cultural en la isla terminó con las incursiones vikingas de finales del siglo VIII que vaciaron muchos monasterios, fundaron nuevas ciudades y dinamizaron el comercio. Brian Boru consiguió someter al resto de los clanes gaélicos y unir por vez primera todo el territorio de la isla en 1011; pero su reinado como Alto Rey de Irlanda fue efímero, ya que su muerte en la cruenta batalla de Clontarf (1014), en la que derrotó a los vikingos, llevó de nuevo a las luchas entre los chieftainspor la supremacía. Siglo y medio más tarde el vencido rey de Leinster Dermot MacMurrough pidió ayuda a Enrique II de Inglaterra, quien legitimado ya por la bula Laudabilliter (1155) de Adriano IV –único Papa inglés de la Historia- aprovechó para desembarcar en Waterford y proclamarse Señor de Irlanda (1171), comenzando el dominio inglés que duró más de ochocientos años.

Irlanda continuó debatiéndose en luchas internas mientras el continente europeo avanzaba hacia las monarquías nacionales. Durante estas convulsas centurias ya existían fluidas relaciones hibernohispanas, con un intenso intercambio comercial de productos como hierro, aceite y vino demandados por Irlanda, frente a cuero y pescado solicitados desde España, con barcos de pesca

8 “La question des rapports entre école épiscopale et école monastique ne se pose pas en Irlande. Même si les premiers missionaires y avaient sans doute importé une organisation ecclésiastique diocésaine, dans la seconde moitié du VIe siè- cle, pour diferentes raisons et selon des modalités diverses, l’épiscopat irlandais reside dans les monastères”. MARTIN, Hervé; MERDRIGNAC, B., Culture et société dans l'Occident médiéval,Paris: Ophrys, 1999, p. 75.

9“Numerous contributions by the Irish are evident even today. Of the most important contributions the Hiberno-Latin scholars made to continental Christianity was the use of penitentials. First used in Ireland, the penitentials eventually spread across the entire Romanized Christian Europe. Even Rome itself adopted the use of penitentials, and still the practice of giving penitentials exists today in the Roman Catholic Church. Alongside the penitentials, the early medieval Irish church established the conducting of private confessionals, a practice which was, again, adopted by the continental church”. BURKE, Patrick J. “Ireland: Savior of Civilization?”. Constructing the Past,14-1, Article 5, 2013, p. 12. 10“The transmission of the Etymologiae to Anglo-saxon England may have occurred via Ireland in light of the evidence for its early use there, strengthened by the discovery of a late-seventh –or early eighth century fragment of the text in Irish script with Old Irish glosses”. HERREN, Michael W. “The transmission and reception of Graeco-Roman mythology in Anglo-Saxon England, 670-800”. Anglo-Saxon England,27, 1998, p. 90.

irlandeses atracando asiduamente en puertos españoles y muchas embarcaciones del norte de España explotando caladeros irlandeses. Otro de los motivos para los viajes medievales fue el de la peregrinación; hay constancia de la llegada a Santiago de Compostela de peregrinos desde las islas atlánticas, normalmente por vía marítima. También se conocen viajes a la inversa, como el de Ramón de Perellós en 1397 desde Aragón a la Cueva de San Patricio en Donegal.

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