II. ORIHUELA, UNA IDENTIDAD CONSOLIDADA
2. La personalidad de un territorio: Orihuela
4.1 Los inicios de una nueva centuria
La situación por la que pasa la ciudad oriolana en términos urbanísticos y sociales la describe a principios del siglo XX el escritor José Martínez Ruiz, Azorín, donde indica: “El
Segura pasa entre dos ringlas de viejas casas. En las calles estrechas y sucias se asoman vetustos caserones y conventos. Van y vienen por ella clérigos con la sotana recogida en la espalda, frailes, monjas, mandaderos de conventos con pequeños cajones y cestas, mozos vestidos de negro y afeitados” (Cecilia, 2015). La ciudad oriolana, símbolo de identidad de toda una comarca, se encontraba en un periodo de decadencia que se veía enmarcado en un momento histórico culminante para España, donde las nuevas ampliaciones de la urbe oriolana aun son proyectos a realizar “Figueras Pacheco señalaba por esos años que “un ameno paseo, el de Ruiz Valarino (la actual Avenida de Teodomiro), nos conduce a la ciudad, partiendo de la estación de la vía férrea. Está formado aquél por sendas alamedas a derecha e izquierda de la carretera y, antes de terminar el camino, surge a nuestra vista la Glorieta, otro agradable paseo a las puertas mismas de la población. Para entrar en ésta hemos de cruzar uno de los puentes del Segura... cruzando el río, entramos en Orihuela” (Cecilia, 2015). A pesar
de este estancamiento se realizaron mejoras, ofreciendo espacios para el ocio o avanzando en las dotaciones públicas33. Un ejemplo de este tipo de mejoras y construcciones son la Plaza de Toros34, el Teatro Circo35 o el Campo municipal de futbol “Los arcos” (1942).
33
Se destaca la labor del alcalde de Orihuela Francisco Díe Losada donde se mejoró el ajardinamiento de plazas de Orihuela como la Plaza Nueva, Monserrate o la Glorieta, en esta ultima “se instaló en 1929 una estructura que albergaba una pequeña biblioteca municipal, que nació por iniciativa de la Sociedad de Camareros que funcionó durante la república, distribuyendo sobre todo libros de Gabriel Miro y Pérez Galdós. B. V. P. H. Semanario Renacer, 7 de octubre de 1929. Esta singular construcción pervivió hasta hace pocos años cuando fue destruida junto al tradicional quiosco de la esquina con los andenes, en la última remodelación de la Glorieta bajo la alcaldía de José Manuel Medina Cañizares” (Cecilia, 2015). 34
En 1907 se inaugura la Plaza de Toros. “Este proyecto cuyo diseño se debe a Joaquín Sánchez Ballesta fue impulsado por un grupo de oriolanos que formaron una sociedad de accionistas y una junta directiva denominada el Oriol Taurino. La primera piedra la puso el alcalde de Orihuela José Escudero Zapata el 24 de febrero de 1907, acompañado del diputado a Cortes del distrito, el Excmo. Sr. Marqués de Rafal”. En nota al pie Cecilia (2015) indica que “la primera corrida de toros se celebró el 31 de agosto y tuvo como espadas a Minuto, Lagartajillo Chico y Bienvenida, que lidiaron toros de la ganadería Arribas, Hermanos”. 35
Su establecimiento reemplaza al antiguo teatro de Orihuela (1840), ubicado en la calle Corredera, tuvo lugar entre los años 1907 y 1908 después de trasladarse desde la ciudad de Alicante (Cecilia,2015).
4.1 Los inicios de una nueva centuria
La situación por la que pasa la ciudad oriolana en términos urbanísticos y sociales la describe a principios del siglo XX el escritor José Martínez Ruiz, Azorín, donde indica: “El
Segura pasa entre dos ringlas de viejas casas. En las calles estrechas y sucias se asoman vetustos caserones y conventos. Van y vienen por ella clérigos con la sotana recogida en la espalda, frailes, monjas, mandaderos de conventos con pequeños cajones y cestas, mozos vestidos de negro y afeitados” (Cecilia, 2015). La ciudad oriolana, símbolo de identidad de toda una comarca, se encontraba en un periodo de decadencia que se veía enmarcado en un momento histórico culminante para España, donde las nuevas ampliaciones de la urbe oriolana aun son proyectos a realizar “Figueras Pacheco señalaba por esos años que “un ameno paseo, el de Ruiz Valarino (la actual Avenida de Teodomiro), nos conduce a la ciudad, partiendo de la estación de la vía férrea. Está formado aquél por sendas alamedas a derecha e izquierda de la carretera y, antes de terminar el camino, surge a nuestra vista la Glorieta, otro agradable paseo a las puertas mismas de la población. Para entrar en ésta hemos de cruzar uno de los puentes del Segura... cruzando el río, entramos en Orihuela” (Cecilia, 2015). A pesar
de este estancamiento se realizaron mejoras, ofreciendo espacios para el ocio o avanzando en las dotaciones públicas33. Un ejemplo de este tipo de mejoras y construcciones son la Plaza de Toros34, el Teatro Circo35 o el Campo municipal de futbol “Los arcos” (1942).
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Se destaca la labor del alcalde de Orihuela Francisco Díe Losada donde se mejoró el ajardinamiento de plazas de Orihuela como la Plaza Nueva, Monserrate o la Glorieta, en esta ultima “se instaló en 1929 una estructura que albergaba una pequeña biblioteca municipal, que nació por iniciativa de la Sociedad de Camareros que funcionó durante la república, distribuyendo sobre todo libros de Gabriel Miro y Pérez Galdós. B. V. P. H. Semanario Renacer, 7 de octubre de 1929. Esta singular construcción pervivió hasta hace pocos años cuando fue destruida junto al tradicional quiosco de la esquina con los andenes, en la última remodelación de la Glorieta bajo la alcaldía de José Manuel Medina Cañizares” (Cecilia, 2015). 34
En 1907 se inaugura la Plaza de Toros. “Este proyecto cuyo diseño se debe a Joaquín Sánchez Ballesta fue impulsado por un grupo de oriolanos que formaron una sociedad de accionistas y una junta directiva denominada el Oriol Taurino. La primera piedra la puso el alcalde de Orihuela José Escudero Zapata el 24 de febrero de 1907, acompañado del diputado a Cortes del distrito, el Excmo. Sr. Marqués de Rafal”. En nota al pie Cecilia (2015) indica que “la primera corrida de toros se celebró el 31 de agosto y tuvo como espadas a Minuto, Lagartajillo Chico y Bienvenida, que lidiaron toros de la ganadería Arribas, Hermanos”. 35
Su establecimiento reemplaza al antiguo teatro de Orihuela (1840), ubicado en la calle Corredera, tuvo lugar entre los años 1907 y 1908 después de trasladarse desde la ciudad de Alicante (Cecilia,2015).
En estos momentos de transición entre una sociedad anclada en el pasado y una nueva forma de entender las relaciones sociales, Orihuela se encuentra aun con una nobleza que se caracteriza por continuar con las tradicionales normas, donde el estatus social aun se mira con la construcción de nuevos palacetes como es el caso del Marques de Rafal, ubicado en la plaza de la Pía o la del palacio de los marqueses de Rubalcava36, en la plaza de Santiago, a partir de ahora comenzarán una serie de actuaciones de ampliación, modernización y mejora de la ciudad hasta llegar a la actualidad, donde no se han recuperado los logros adquiridos, como una ciudad articuladora del territorio obteniendo solo recursos básicos, “algunos servicios básicos y quedar como capital histórica y núcleo simbólico en el contexto comarcal del Bajo Segura. El futuro de la ciudad pasa por el aprovechamiento óptimo de sus recursos, una vez se ha producido la caída de los sectores inmobiliario y de la construcción. Es imprescindible, conectar el centro urbano tradicional con la costa oriolana, que mantiene un gran dinamismo comercial y es un recurso fundamental para el desarrollo del turismo de sol y playa. A su vez, debe posicionarse como un destino de calidad en el ámbito del turismo cultural, dado el rico patrimonio tanto material como inmaterial que conserva” (Cecilia, 2015).
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En esta investigación ubicamos el Museo de la Ciudad en este inmueble nobiliario. (Ver capitulo VI de esta Tesis doctoral).
Ilustración 12. Jardines de la plaza Nueva (1927 – 1936).
Antonio Passaporte (1901-1983).
Cuadro 5. Situación actual en comparación al siglo XIX. Elaboración propia
Manifestación Situación actual
Desamortización Cambio de uso de edificios o pérdida de su
función original.
Cierre de la Universidad Histórica Creación de un colegio Privado-Concertado. Con intentos de ubicación sede Universitaria (Cátedra Arzobispo Loazes)
Perdida de influencia política No consigue la capitalidad provincial.
Lengua Valenciana Desaparición en el siglo XIX y proceso de
recuperación (siglo XX).
Recorte territorial Leyes nacionales (Cortes de Cádiz)
Desaparición de los Gremios Persiste patrimonio inmaterial.
Creación Museo de Arte Sacro Recuperación de un edificio Histórico (Palacio Episcopal)