II. ORIHUELA, UNA IDENTIDAD CONSOLIDADA
2. La personalidad de un territorio: Orihuela
2.1 Los inicios de la particularidad territorial
En un principio la tarjeta de presentación administrativa de este territorio, era meramente castellana pero tras 1304 la sociedad catalana y aragonesa era mayoría, surgiendo un sentimiento independiente de los territorios colindantes y diferenciándose
frente a otros. A pesar de ello no tenemos que olvidar las peculiaridades que hacen del territorio oriolano un espacio singular ya que en estos momentos de controversia fronteriza es cuando se afianza parte de la identidad que evolucionará hasta convertirse en las cualidades actuales del territorio. La difícil situación generada tras la sentencia arbitral de Torrellas, hace que los limites civiles y eclesiásticos no coincidieran por lo que surgen las primeras demandas episcopales de Orihuela. A este hecho hay que sumarle el traslado de la sede desde Cartagena a Murcia ya que esta idea no gustó en la villa oriolana por tener que dirigirse la población a Murcia para arreglar los problemas eclesiásticos. Prueba de la valía y fuerza de identidad que se estaba formando es “la
petición del cambio de nombre tanto del fuero… como de denominación del territorio”
que no hizo mas que obtener como respuesta la ratificación por parte del monarca del modelo de legislación de estas tierras en 1308. Así el territorio oriolano solo quería conseguir una independencia política y nunca en el ámbito religioso, cultural o étnico (Cabezuelo, 2005:23).
En vistas de la idea de desvinculación que los habitantes oriolanos querían obtener, el monarca optó por integrar a este pequeño territorio en el reino de Valencia, llegando a establecer la normativa foral valenciana pero con algún "fuero residuo del anterior
estatuto jurídico" (Cabezuelo, 2005:24), manteniéndose la línea administrativa sin ser
un limite fronterizo. Tras la creación de la procuración de Orihuela, la identificación con los valencianos del norte ya no era vista con rivalidad, se adoptaron elementos de referencia como “la lengua, la legislación, la moneda” al igual que el numero de la población iba en aumento, pero en ningún caso eran plenamente valencianos, aunque tampoco castellanos (Cabezuelo, 2005:23). En el año 1329, nace el infante D. Fernando y ayudado por su madre la reina Leonor de Castilla logra que su padre Alfonso de Aragón le regale como dote las tierras que gobernará posteriormente y de forma efímera en 1346. Esta donación se producirá con una serie de condiciones, ya especificadas anteriormente, pero también serán una de las causas por las que sucederá años después “la guerra de los dos Pedros”, un enfrentamiento entre la Corona de Castilla y la Corona de Aragón13.
13 El enfrentamiento bélico de la Guerra de los dos Pedros lo podemos conocer en el apartado 1.3.2 del capitulo II de esta tesis doctoral.
frente a otros. A pesar de ello no tenemos que olvidar las peculiaridades que hacen del territorio oriolano un espacio singular ya que en estos momentos de controversia fronteriza es cuando se afianza parte de la identidad que evolucionará hasta convertirse en las cualidades actuales del territorio. La difícil situación generada tras la sentencia arbitral de Torrellas, hace que los limites civiles y eclesiásticos no coincidieran por lo que surgen las primeras demandas episcopales de Orihuela. A este hecho hay que sumarle el traslado de la sede desde Cartagena a Murcia ya que esta idea no gustó en la villa oriolana por tener que dirigirse la población a Murcia para arreglar los problemas eclesiásticos. Prueba de la valía y fuerza de identidad que se estaba formando es “la
petición del cambio de nombre tanto del fuero… como de denominación del territorio”
que no hizo mas que obtener como respuesta la ratificación por parte del monarca del modelo de legislación de estas tierras en 1308. Así el territorio oriolano solo quería conseguir una independencia política y nunca en el ámbito religioso, cultural o étnico (Cabezuelo, 2005:23).
En vistas de la idea de desvinculación que los habitantes oriolanos querían obtener, el monarca optó por integrar a este pequeño territorio en el reino de Valencia, llegando a establecer la normativa foral valenciana pero con algún "fuero residuo del anterior
estatuto jurídico" (Cabezuelo, 2005:24), manteniéndose la línea administrativa sin ser
un limite fronterizo. Tras la creación de la procuración de Orihuela, la identificación con los valencianos del norte ya no era vista con rivalidad, se adoptaron elementos de referencia como “la lengua, la legislación, la moneda” al igual que el numero de la población iba en aumento, pero en ningún caso eran plenamente valencianos, aunque tampoco castellanos (Cabezuelo, 2005:23). En el año 1329, nace el infante D. Fernando y ayudado por su madre la reina Leonor de Castilla logra que su padre Alfonso de Aragón le regale como dote las tierras que gobernará posteriormente y de forma efímera en 1346. Esta donación se producirá con una serie de condiciones, ya especificadas anteriormente, pero también serán una de las causas por las que sucederá años después “la guerra de los dos Pedros”, un enfrentamiento entre la Corona de Castilla y la Corona de Aragón13.
13 El enfrentamiento bélico de la Guerra de los dos Pedros lo podemos conocer en el apartado 1.3.2 del capitulo II de esta tesis doctoral.
2.1.1 ¿Castilla o Aragón?, una difícil situación
El enfrentamiento bélico producido entre 1356 y 1369 tratará de recuperar los territorios del sur de la corona de Aragón que Don Fernando había cedido voluntariamente a la corona de Castilla terminando, tras un asedio por parte de la Corona Castellana a la villa de Orihuela, en la anexión de ésta a la corona de Aragón y con la concesión de varios privilegios donde la “independencia” era mas cercana que años atrás y dando inicio la Gobernación del Reino de Valencia ultra Sexonam con capital en Orihuela. Enfrentarse a un peligro externo apresuraba la necesidad de unión y aceleraba la adaptación al territorio tomándolo como espacio de pertenencia, de manera que la identidad de tipo nacional se ve reforzada en estos momentos de adhesión.
En territorios con mayoría cristiana, la frontera era un elemento importante ya que se trataba de un “argumento ideológico de peso para sustentar y reforzar la
consolidación de una oligarquía armada” (Barrio, 2005:32), este era el caso de
Orihuela. El enfrentamiento con los castellanos por pertenecer a la corona de Aragón será, junto a otras cuestiones, la consolidación para que posteriormente el rey de Aragón, Alfonso el magnánimo, conceda el titulo de ciudad a la villa oriolana y apueste por conseguir la diócesis de Orihuela, pretendiendo continuar con la autentica disgregación de este territorio de la corona de castilla. Tanto la guerra de los dos Pedros como la unión de este territorio con la corona de Castilla mediante la diócesis de Cartagena fueron los dos acontecimientos que indujeron la reconfirmación de la identidad del territorio y que propició la representación de una sociedad que rechazaba la idea castellana por sentirse discriminada. Hay que tener en cuenta que los oriolanos pagaban una cuantía diferente con respecto a los castellanos e incluso a un judío o musulmán castellano se le cobraba menos que a un católico de la gobernación de Orihuela (Barrio, 2005:36).
La sensación de tener que demostrar y remarcar la necesidad de pertenencia a la corona de Aragón, conllevó tener que relatar los episodios reivindicativos de la historia del territorio y de la ciudad de Orihuela, se trata de la "afirmación ritual de su identidad
colectiva… recurriendo… a grandes episodios universales como el sitio de Jerusalén”
(Barrio, 2005:33), en definitiva "justificar y legitimar el origen y los fundamentos del
Orihuela es un territorio importante con sus meritos establecidos dentro y fuera de la gobernación, no hay que olvidar que contaba con una población de mas de 5.000 habitantes, la mayoría cristianos; en su interior y custodiados por la muralla se encontraba el 75% de la población frente a un 25% que se encontraba “por los lugares y
alquerías dependientes del Consell" (Barrio, 2002:106). Se trata de la ciudad de
realengo mas importante de toda la gobernación (Barrio, 1996).
Una urbe encargada de dar nombre al núcleo principal de unión del territorio que ocupa, donde se realizan los intercambios comerciales; un centro urbano considerado como las grandes ciudades medievales europeas. El elevado numero poblacional de Orihuela en estos momentos es equiparable al de las ciudades inglesas del mismo periodo (Barrio, 1998). Muestra del apogeo que ostentaba Orihuela era la existencia de un reloj que marcaba la vida tanto civil como eclesiástica de la ciudad gracias al toque de campanas14, elemento que en el siglo XV solo optaban a tener aquellas ciudades importantes (Barrio, 1998) y Orihuela mantenía "una demarcación político-
administrativa, que si bien pasaba a pertenecer al reino de Valencia, lo hacia con un alto nivel de autonomía de la capital del reino, ya que dispondría de su propio Gobernador General, su propio Baile General, etc. Es decir, se sustentaba sobre una estructura administrativa regia, equiparable en importancia y competencias a la existencia en la capital del reino, aunque con una esfera territorial de actuación mas reducida" (Barrio, 2011:450). En la torre de la iglesia parroquial de las Santas Justa y
Rufina, tal como tenían las principales ciudades de la época y costeado por el Consell de la Villa, se encontraba el reloj de la ciudad, y alrededor del cual concurría el mercado, elementos de cierta relevancia ya que dan muestra de las características de preeminencia que mantenía la urbe oriolana. "En 1344, Padua ya había instalado un reloj público, y
Génova, Bolonia y Ferrara construyeron los suyos en 1353, 1356 y 1362... en 1359, la catedral de Chartres disponía de dos relojes como signo de prestigio y magnificencia, y Lyon se dotó del suyo en 1383" (Ordóñez, 2012). Este fenómeno se vio propiciado
gracias al "desarrollo de las órdenes religiosas, en especial del Cister, y el nacimiento
de ciudades industriosas, islas de innovación en un mar feudal. Los monjes y los
14
El toque de las campanas emitía códigos que los ciudadanos entendían. Toque de Procesiones, toque de entrada de los obispos, festividades o de defunciones como ocurrió tras la muerte del beneficiado de la Catedral, Cristóbal Rocamora Véliz. A.D.O. Fondo Archivo Catedralicio de Orihuela, Libro de la administración de la obra Pía del Dr. Cristóbal Rocamora. Sig: Sin registrar.
Orihuela es un territorio importante con sus meritos establecidos dentro y fuera de la gobernación, no hay que olvidar que contaba con una población de mas de 5.000 habitantes, la mayoría cristianos; en su interior y custodiados por la muralla se encontraba el 75% de la población frente a un 25% que se encontraba “por los lugares y
alquerías dependientes del Consell" (Barrio, 2002:106). Se trata de la ciudad de
realengo mas importante de toda la gobernación (Barrio, 1996).
Una urbe encargada de dar nombre al núcleo principal de unión del territorio que ocupa, donde se realizan los intercambios comerciales; un centro urbano considerado como las grandes ciudades medievales europeas. El elevado numero poblacional de Orihuela en estos momentos es equiparable al de las ciudades inglesas del mismo periodo (Barrio, 1998). Muestra del apogeo que ostentaba Orihuela era la existencia de un reloj que marcaba la vida tanto civil como eclesiástica de la ciudad gracias al toque de campanas14, elemento que en el siglo XV solo optaban a tener aquellas ciudades importantes (Barrio, 1998) y Orihuela mantenía "una demarcación político-
administrativa, que si bien pasaba a pertenecer al reino de Valencia, lo hacia con un alto nivel de autonomía de la capital del reino, ya que dispondría de su propio Gobernador General, su propio Baile General, etc. Es decir, se sustentaba sobre una estructura administrativa regia, equiparable en importancia y competencias a la existencia en la capital del reino, aunque con una esfera territorial de actuación mas reducida" (Barrio, 2011:450). En la torre de la iglesia parroquial de las Santas Justa y
Rufina, tal como tenían las principales ciudades de la época y costeado por el Consell de la Villa, se encontraba el reloj de la ciudad, y alrededor del cual concurría el mercado, elementos de cierta relevancia ya que dan muestra de las características de preeminencia que mantenía la urbe oriolana. "En 1344, Padua ya había instalado un reloj público, y
Génova, Bolonia y Ferrara construyeron los suyos en 1353, 1356 y 1362... en 1359, la catedral de Chartres disponía de dos relojes como signo de prestigio y magnificencia, y Lyon se dotó del suyo en 1383" (Ordóñez, 2012). Este fenómeno se vio propiciado
gracias al "desarrollo de las órdenes religiosas, en especial del Cister, y el nacimiento
de ciudades industriosas, islas de innovación en un mar feudal. Los monjes y los
14
El toque de las campanas emitía códigos que los ciudadanos entendían. Toque de Procesiones, toque de entrada de los obispos, festividades o de defunciones como ocurrió tras la muerte del beneficiado de la Catedral, Cristóbal Rocamora Véliz. A.D.O. Fondo Archivo Catedralicio de Orihuela, Libro de la administración de la obra Pía del Dr. Cristóbal Rocamora. Sig: Sin registrar.
habitantes de las ciudades, los burgueses, debían atender a horarios que no podían regularse con la puesta y la salida del sol. Necesitaban medir tiempos intermedios de forma precisa" (Ordóñez, 2012)15.
Un gran numero poblacional (Barrio, 2006-2008: 124) eran los residentes con los que contaba Orihuela a principios del siglo XV. La existencia de un reloj que marcara las horas, ofrecía la posibilidad de regir la vida tanto civil como eclesiástica de la Villa- Ciudad. Este símbolo que delimitaba el tiempo fue uno de los elementos principales de supremacía que reflejaba Orihuela y que caracteriza "la voz de los templo que enmarcan
la ciudad de Orihuela, sonidos que expresan la fe de la comunidad cristiana...desde la Edad Media hasta la actualidad, momento donde continúan las costumbres y tradiciones nacidas por la lucha de los oriolanos para afianzar su propia personalidad"
(Ruiz, 2013). En el siglo XVIII, Montesinos16 hace mención en 1776 al reloj de la Torre de Santas Justa y Rufina expresando como era y el estado de conservación en el que se encontraba en esos momentos: “la sateilla y un antiguo y hermoso círculo con grandes
números dorados (si bien por la injuria de los tiempos, mal tratados)…”. Pero otra
efeméride que da muestra de la importancia de esta urbe en el siglo XV es la entrada de los Reyes Católicos en Orihuela con motivo de la celebración de las Cortes Generales realizadas en la Colegiata del Salvador tal como especifican las actas de las cortes, documento que se custodia una copia en la Biblioteca Fernando de Loazes de Orihuela con el titulo de "Furs nous del Regne de Valencia e capitols ordenades per lo Rey Don
Fernando II en la Cort Generald de Oriola"17, esta visita fue con motivo del camino hacia la reconquista del reino Nazarí de Granada.
En 1488 fue cuando en el interior del templo principal oriolano se celebró la sesión, Mosen Pedro Bellot (2001:482) describe la entrada de Isabel y Fernando en Orihuela donde indica: "Día de San Marcos fue la entrada de los reyes con gran pompa y
magestad, así por los muchos grandes que seguían la corte, como por los muchos que
15www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/grandes_reportajes/7644/inventos_medievales.html?_ page=2 (16/10/2013).
16
A.D.O. Montesinos y Orumbella, J.: Antigüedades, noblezas y blasones de la siempre fiel ciudad de Orihuela, manuscrito, 1776.
17 El documento original se conserva en la Biblioteca Valenciana y puede consultarse una edición facsímil de las actas en la Biblioteca Valenciana Digital.
salieron a recibirle, que fueron doscientos de a caballo y casi todos vestidos de grana, que era la mayor y mas vistosa gala de aquel tiempo; salieron tambien toda la infantería armada de ballestas, lanzas y rodelas, hasta la punta del ramblar, donde formaron su escuadrón conforme es costumbre en semejantes recibimientos. Estaba la ciudad toda enramada y las calles por donde había de ser el paso entapizadas y limpias. Hízose el portal de la Puerta Nueva de piedra picada y grande, en la forma que hoy está, que antes era pequeña por que en las guerras pasadas lo cerraban a cal y canto. y pusieron sobre ellas las armas de Aragón y Castilla juntas. El paseo fue por la puerta nueva, por la calle mayor a la plaza y las demás calles por donde van las procesiones generales y por la puerta mayor entraron en la Colegial y hecha alli la oración se vinieron a las casas del obispo de Tarazona que se juntaron con las Juan Soler, alcaide, con el paso que hoy se ve encima del callejón que está en medio".