• No se han encontrado resultados

JOHN STUART MILL (1806-1873)

EN LA ESCUELA CLÁSICA INGLESA

DESPUÉS DEL COMERCIO

7. JOHN STUART MILL (1806-1873)

Filósofo, además de economista. Sus aportaciones al análisis económico se encuentran fundamentalmente en sus Principios de Economía Política (1848) y la mejor introducción a los Principios es su Autobiografía publicada en 1873. En la Autobiografía describe la economía estrictamente ricardiana que le enseñó su padre James Mill, así como sus poste- riores estudios de economía con un grupo de jóvenes, amigos suyos. Explica así mismo las influencias intelectuales que recibió a lo largo de su vida, desde los socialistas franceses hasta Harriet Taylor, en la modificación de sus ideas ricardiano-benthamistas. La época en que se desarrolla la vida y la actividad de J. S. Mill es de gran interés desde el punto de vista del análisis económico. Es una época de grandes avances analíticos y de muchos de ellos sería protagonista J. S. Mill. En esta época experimenta un gran avance la teoría monetaria, la teoría del comercio internacional, la libertad de comercio (en 1846 Inglaterra proclama unilateralmente la libertad de comercio), se sientan las bases del socialismo científico y se desarrollan los sindicatos.

Cuando nace J. S. Mill sigue todavía en plena vigencia la obra de A. Smith La rique- za de las naciones (1776). Otras obras de gran interés y que formaban parte de la literatu- ra económica en Inglaterra eran El primer ensayo sobre población, publicado por Malthus en 1798, Investigación sobre la naturaleza y los efectos del papel moneda, publicada por

Thornton en 1802 y que constituye una de las aportaciones más importantes y originales a la teoría monetaria. El Tratado de Economía política de Say, se publica en 1803; La defen- sa del comercio, publicada por James Mill en 1806 o los Principios de economía política y tributación, que había publicado David Ricardo en 1817 fueron herramientas fundamenta- les para el joven Mill. Estos eran los materiales con los que contaba J. S. Mill para su forma- ción como economista. Recibe la misma formación que Ricardo, cuya obra se proponía revisar. James Mill tiene una gran influencia sobre su hijo tanto en su formación como en su obra. J. S. Mill no fue ni al colegio ni a la universidad. La educación recibida por el joven Mill se fundamentaba en la teoría educativa de James Mill, que lo mismo que el filósofo francés Helvetius, pensaba que la mente humana era como una tabla rasa y que el carácter era el resultado de la experiencia, la educación y el medio social.

En su Autobiografía (1873) Mill describe la esmerada educación que recibió de su padre. Aunque Mill realizaría importantes aportaciones en el campo de la filosofía y de la ciencia política, nuestro interés se centra en sus aportaciones en el campo de la economía. Sus primeros estudios económicos datan de 1819, a la edad de 13 años su padre le hizo seguir un curso de Economía política. Ricardo había publicado dos años antes, en 1817, sus Principios de economía política y tributación. Sin embargo, el mismo Mill señala que “no había aparecido ningún tratado didáctico que incorporara las doctrinas de Ricardo en forma apropiada para escolares”. El sistema consistía en una conferencias que James Mill daba a su hijo, quien debía entregar al día siguiente un resumen por escrito sobre el contenido de las mismas. Estos resúmenes sirvieron a James Mill como material para escribir su obra Elementos de Economía Política (1821).

A continuación leyó a Ricardo y posteriormente a A. Smith y según apunta el mismo J. S. Mill, “uno de los fines principales de mi padre era hacerme aplicar a las opiniones más superficiales de A. Smith sobre economía política los razonamientos mucho más profundos de Ricardo y descubrir lo que hubiera de engañoso en los argumentos de Smith, y de erró- neo en sus conclusiones”. En 1820, durante una estancia de un año en Francia, entra en contacto con J. B. Say, amigo de su padre, así como de varios dirigentes liberales franceses. Recordaría especialmente el contacto con Saint Simon. De su estancia en Francia datan las influencias recibidas de los socialistas utópicos, influencias acusadas en sus obras como economista.

En 1823 pasa a ser funcionario a las órdenes de su padre en la compañía de las Indias Orientales, lo que le permitiría “ganarse la vida” y “consagrar una parte del día a las ocupaciones intelectuales personales”. En 1825 reemprende el estudio sistemático de la Economía política en una especie de seminario organizado con un grupo de amigos, jóvenes utilitaristas. El primer libro que les sirvió de texto en estas reuniones fue Elementos de Economía Política de James Mill, continuando con los Principios de Ricardo. Estas lecturas le conducen a su teoría de las demandas recíprocas. El lazo de unión del grupo de jóvenes radicales lo constituía el siguiente credo: En economía, “el principio de la población de Malthus era una bandera (…) entre nosotros, como lo era cualquier opinión de Bentham. Adoptamos con celo ardiente esta gran doctrina origina- riamente lanzada como argumento contra la perfectibilidad indefinida de las cosas huma- nas, por indicar los únicos medios de realizar la perfectibilidad, asegurando plena

ocupación con altos salarios a toda la población obrera mediante una restricción volunta- ria del aumento de su número. En política, una confianza casi absoluta en la eficacia de dos cosas, el gobierno representativo y la absoluta libertad de discusión. En psicología, la formación del carácter humano por las circunstancias según el principio universal de la asociación y la consiguiente posibilidad ilimitada de mejorar la condición moral e inte- lectual de la humanidad por la educación” (Mill, 1859).

J. S. Mill había recibido las doctrinas de los economistas y filósofos franceses del siglo XVIII, de A. Smith, Malthus y Ricardo. En suma, había estudiado los escritos de los “economistas políticos de la vieja escuela”. En el otoño de 1826 sufre una crisis mental que provocó un cambio en su mentalidad y le apartó de los radicales filosóficos, lleván- dole a un replanteamiento de la validez universal de sus teorías. Este replanteamiento le condujo a su famosa distinción entre leyes de producción y leyes de distribución. Considerado muchas veces como un economista mediocre, como mero vulgarizador de Ricardo es, sin embargo, uno de los economistas que más descubrimientos tiene en su haber, entre los que podemos destacar la indeterminación en el mercado de trabajo por la existencia de grupos no competitivos; la existencia de barreras contra la movilidad por los costes de la educación; formuló con claridad el problema de la producción conjunta; se dio cuenta de la existencia de costes alternativos en los usos de la tierra, tiene una discu- sión en torno a la economía de la firma, y expuso claramente la ley de la oferta y la demanda.

Todos estos aspectos los encontramos desarrollados en los Principios de Economía Política (1848), pero durante su época de formación llevó a cabo importantes avances en los campos referentes a la Ley de Say y de la teoría del comercio internacional, así como de la metodología en economía, reflejados en una serie de ensayos escritos en torno a 1830 y publicados en 1844 en un volumen titulado Ensayos sobre algunas cuestiones no resueltas sobre Economía Política. Publicó en 1843 Sistema de la Lógica, locus clasicus del inducti- vismo. La publicación de los Principios de Economía Política (1848) lo consagra como el mejor economista de su tiempo. En vida del autor se publicaron siete ediciones, que marcan la evolución del pensamiento del autor, la mejor forma de analizarlo es a través de los dife- rentes prólogos. En 1869 hay una retractación de la doctrina del fondo de salarios. Los Principios se convirtieron en la biblia indiscutible de los economistas de la segunda mitad del siglo XIX. A principios del XX serán sustituidos por los Principios de Economía de

Alfred Marshall.