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3 MEMORIA: REVERSO DE LA HISTORIA OFICIAL Estamos atravesando por todos los derrumbes de los

3.2 L A HISTORIA DE LAS DERROTAS VS LA HISTORIA OFICIAL

Sólo a la humanidad redimida le cabe por completo en suerte su pasado.

Walter Benjamin. Tesis de filosofía de la historia

Durante la dictadura del “Proceso”, los militares desarticularon del presente los acontecimientos del pasado argentino y junto a él, las luchas sociales encaminadas a la soberanía nacional, la libertad y la justicia social.

En medio del terrorismo de Estado vinculado a los crímenes contra la humanidad, las prácticas de sometimiento, los conflictos, etc., siempre se ha tenido como esencia y

resultado una versión única y totalizante que a la vez funciona como una ficción criminal omite la verdad de los hechos, eliminando de la historia las versiones y las interpretaciones acerca de lo ocurrido. Esto se resume en la famosa frase según la cual “la historia la escriben los vencedores”, a partir de una imagen creada para legitimar su poder e imponer una historia única. Sin embargo, esa historia oficial escrita por los vencedores está basada en “una ‘victoria’ violenta” (Antequera Guzmán 40).

En relación a la frase de “la historia la escriben los vencedores”, Piglia dice en relación a la

tradición de los vencidos:

La historia la escriben los vencedores y la narran los vencidos. Hay un relato que va por abajo, que tiene que ver con la derrota, no con la exclusión ni con las minorías, sino con los sectores que han sido dominados y vencidos por el Estado. (Piglia, Crítica y Ficción 192).

Piglia es el escritor que sabe oír, que está atento al murmullo de la historia, a los relatos que circulan en la sociedad, pero también el que los imagina y los reproduce. Si el Estado desarticula el pasado con el presente e impone el silencio en la censura de la palabra,

Respiración artificial construye o reproduce relatos anónimos y fragmentados que resisten y muestran interpretaciones alternativas y alegorías, “relatos que le dan voz a los marginales, fomentan micropolíticas contraestatales” (Rodríguez Pérsico 54). Las voces de los desesperados, fracasados, aislados, exiliados y locos conforman, así sea de forma fragmentada “la historia de las derrotas” (Piglia, Respiración artificial 15), esa historia que representa la memoria de lo perdido, pero también de la resistencia y la oposición. Según

Daniel Balderston, “Piglia parecería considerar su misión como novelista la de insuflar vida a los muertos y a los agonizantes en la Argentina: dar voz a los desaparecidos, insuflar vida

en el pasado. La metáfora es desesperada pero apropiada” (Balderston 177).

“¿Hay una historia”en Respiración artificial? (11). Si hay una historia es la de las derrotas, esa historia que ha sido invisibilizada por los vencedores y dominadores de cada época. La historia de las derrotas es el contra relato estatal conformado por pequeños relatos, ficciones anónimas, testimonios que se intercambian y circulan, para convertirse en “el contexto mayor de la literatura”. Por eso, como el mismo Piglia dice, “la novela fija esas

milenio (y cinco dificultades) 25). Así, frente a la historia oficial existe la historia de la

derrotas “como modelo y representación de las glorias perdidas del pasado” (Piglia, Respiración artificial 126) y “el horror del presente” (193).

Sin embargo, como “en literatura […] lo más importante nunca debe ser nombrado” (Piglia, Respiración artificial 148), como dice el poeta Marconi, Respiración artificial construye una memoria cifrada que dote de sentido, pero también, gracias a los elementos propios de la literatura como la metáfora, la alegoría, los tonos y los sentidos figurados, construye implícitamente un discurso alternativo al de la dictadura: la historia de las derrotas, esas luchas, causas y resistencias sociales de los que ya no están, de los que han desaparecido. Por eso, Maggi le dice a Renzi en una de sus cartas:

Hay que hacer la historia de las derrotas. Nadie debe mentir en el momento de la muerte. Todo es apócrifo, hijo mío. (15).

Así, de forma fragmentada e indirecta la novela remite a la historia de las derrotas, construida por la memoria de los vencidos, de esos “millones de hombres” que como dice

el senador, “nunca tienen acceso a la palabra, es decir, que no tienen la posibilidad de

expresar públicamente sus ideas en un discurso que sea oído y transcrito taquigráficamente”

(44). A través del movimiento histórico que se encierra en la vida de Enrique Ossorio, el traidor y el suicida que solo piensa en la verdad y en la libertad de su patria, ese personaje que luego de constituir un grupo intelectual de la Argentina y ser secretario privado de Juan Manuel de Rosas, termina convirtiéndose en el reverso de la cultura y del poder político, es decir, en la representación del traidor de la dominación y por tanto, la representación de los vencidos, de los oprimidos y de las víctimas.

A través de pequeñas tramas, voces narrativas que se alternan, así como versiones e interpretaciones que se reproducen o se sintetizan, Respiración artificial desestima a quienes hacen discursos y utilizan el lenguaje para dominar y legitimar su poder. La multiplicidad de voces, discursos, versiones y relatos fragmentados niegan y se resisten a la historia oficial creada por “aquellos elegidos para expresar con palabras la verdades de su

tiempo” (43). En ese sentido, es posible seguir lo dicho por Idelber Avelar, para quien la

reconocerse en la derrota pasada- y la de Emilio Renzi y Tardewski –historia de un presente que trata de elaborar un repertorio narrativo con el cual se puede narrar la ubicuidad de la

derrota” (Avelar 213).

Los personajes leen e interpretan cartas y documentos que conforman el archivo de la memoria, desde el cual es posible visualizar y reconstruir la historia de las derrotas, a partir de varios acontecimientos importantes de la Argentina como: el Rosismo, la unificación y consolidación del Estado-nación, el surgimiento y la decadencia de la oligarquía, el peronismo y el “Proceso de Reorganización Nacional”. La novela muestra un mundo donde el azar y la incertidumbre se encargan de perfilar el destino de los personajes, pero también el de la historia argentina. Por eso mismo, es también una novela que trata sobre las vidas y los mundos posibles, por tanto, trata sobre el fracaso, incluso, el mismo Piglia aclara que el fracaso supone el hecho de haber querido vivir otra vida, de haber querido hacer algo que

no se pudo. “Una suerte de vida paralela, de vida posible que no se llega a realizar pero que

anula el sentido de lo que realmente se vivió (Piglia, Crítica y Ficción 111).

La novela fragmentada de Piglia narra la historia de las derrotas, pero también de la esperanza, porque como afirma Daniel Balderston: “Su lectura o escritura salteada de la historia argentina es una historia de derrotas de frustraciones, pero también, debido a su

misma lucidez, de alguna esperanza” (Balderston 177).

Respiración artificial es entonces, una novela que se resiste a la historia oficial y con ella a la verdad establecida por la dictadura. Entre líneas, articula la multiplicidad de hechos del pasado con el presente, así como las narraciones que han sido excluidas, para hacer la historia de las derrotas y con ella imaginar la utopía del porvenir.