L A FIESTA DESDE LO DIALÓGICO
1.2.4 LA MÚSICA PASADO, PRESENTE Y FUTURO.
La música es considerada como uno de los medios para desarrollar una personalidad plena y armoniosa, desde todas las grandes civilizaciones a través de la historia.
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Bajo esta reflexión creé un Grupo de Trabajo en el CEIP "Princesa Sofía" de Huéscar que culminó con la publicación del libro MARTÍNEZ POZO, M.A. (Coord.): Huéscar para niños. Editorial Biblosur. Atarfe, 2010 y, en Benamaurel, acerqué al alumnado al conocimiento de su localidad a través de MARTÍNEZ POZO, M.A. Un enfoque
didáctico. Los Papeles. Fiestas de moros y cristianos de Benamaurel. Ediciones Corintia. Almería, 2011. 54 VV.AA.: Historia de España. La Enciclopedia del Estudiante. Ed. Santillana. Madrid, 2005. p. 228.
Para Pitágoras, la música está en captar la esencia de la música, su significado; estudia las proporciones entre los distintos sonidos, en su sentido específicamente matemático de relaciones entre número. La música por sí misma, expresa la estructura del unísono. Platón, en la República, reconoce el alto poder educativo en combinación con la poesía y la gimnasia. Considera que la música es un modelo de belleza que acerca al bien influyendo sus ideas en la pedagogía musical. El progreso extraordinario de la psicología en el siglo XX ha influido en la concepción de la música como parte del desarrollo integral del niño.55
Desde mi gestación, estuve expuesto a estímulos sensoriales siendo, el sonido (tanto del interior como del exterior del seno materno) el más efectivo. A los pocos días de nacer, ya demostraba preferencia por las voces pero, preferentemente, por la de mi madre. Su canto desempeñó un papel muy importante en mi vida de recién nacido que, junto con el ritmo y las inflexiones propias del lenguaje, estimularon el hemisferio derecho de mi ser, es decir, la parte artística del cerebro favoreciéndome el desarrollo
motor y calmando mi llanto.56
Desde Educación Infantil, el canto en grupo constituyó uno de los recursos didácticos más utilizados por mi maestra agrupando, en conjunto, melodía, ritmo y armonía. Aprendimos, a través de nuestro cuerpo en movimiento, a expresarnos y comunicarnos con los demás.
Se puede afirmar que el movimiento es para el niño un vínculo entre él y el mundo que le rodea, es la expresión espontánea de sensaciones internas y externas, evasión de unas necesidades motoras que muchas veces rebasan la capacidad de los adultos. (...) El movimiento es una actividad corporal que se desarrolla en el espacio y en el tiempo, implicando la totalidad del cuerpo o alguna parte de él.57
Con siete años de edad, el espíritu musical surgió en mi localidad, después de haber permanecido durante décadas en absoluto silencio. Un grupo de amigos pertenecientes a la escuadra "Moros del Haufí", decidieron crear una banda de música donde mis padres nos apuntaron. Con gran facilidad, aprendí lenguaje musical con una gran mujer, dña. Rosario Ortega y pronto fui incorporado aprendiendo a tocar el clarinete bajo la batuta de Paco, el de Orce.58
En 1990, vecinos de la localidad, también
55 MARTÍNEZ POZO, M.A.: Consideraciones didácticas básicas de la educación musical. Ed. Biblosur. Atarfe, 2009. p.
14.
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BERNAL, J. y CALVO, M.L.: Didáctica de la música. Aljibe. Archidona, 2000 cit. en MARTÍNEZ POZO, M.A.:
Consideraciones didácticas básicas de la educación musical. Ed. Biblosur. Atarfe, 2009. p. 14.
57 AGUIRRE,O. y DE MENA, A.: Educación musical: Manual para el profesorado. Archidona. Aljibe, 1992. 58
Quiero manifestar, desde estas líneas, mis más sinceros agradecimeintos a esta escuadra con la que desfilé durante muchos años, a los componentes de la Agrupación Musical Moros del Haufí, por brindarnos la oportunidad de formar parte de ella y, especialmente, a Francisco Arredondo Garrido, amigo desde la infancia de mi madre, por
comenzaron a interesarse por este arte, entre los que se encontraban mis padres y, no siendo aceptados como nuevos componentes, decidieron crear una nueva Agrupación Musical contratando a d. José Antonio Blesa Egea el día 1 de mayo de 1991. A los pocos meses, mi hermano y yo fuimos desapuntados incorporándonos a la nueva banda empezando una andadura que llegaría hasta el presente. Esta se convirtió en un lugar de socialización, de respeto y hermanamiento entre diferentes generaciones, de un lugar de aprendizaje, de reencuentro con tus amistades por las tardes: un espacio cultural dentro de una pequeña localidad.
En ese mismo año, en 1991, se crea el Conservatorio Elemental de Música en Baza, con las únicas especialidades de piano, guitarra y violín. Su ubicación original era el viejo edificio de la estación de autobuses de Baza. Fui el primer benamaurelense que se apuntó. Dos días en semana, no asistía por las tardes al colegio y mi padre me llevaba
paralizando su trabajo de mecánico.59
Durante la adolescencia se producen diferentes cambios cognitivos que permiten cuestionar las normas de la familia e incluso rebatirlas con argumentos. El adolescente se convierte en un individuo con sus propios deseos, necesidades e incluso errores.60 Aunque la música, desde un punto de vista positivo, desarrolló la capacidad para resolver problemas, la vocación de trabajo en equipo con otros compañeros, el deseo de superación al crearse nuevas metas, mi capacidad expresiva, coordinación, memoria, confianza en uno mismo, concentración o equilibrio emocional, también se convirtió en el principal foco de discusión familiar.
Un maestro o profesor es un referente para su alumnado al igual que sus familiares. El alumno percibe todo lo que se dice y hace tendiendo a su imitación abarcando su influencia un gran abanico: interrelación, actitudes, valores o la interpretación emocional de situaciones. Las expectativas que un profesor posee de ti tienen un impacto significativo sobre los logros intelectuales y académicos del educando y su conducta verbal influirá notablemente. La metodología, la presentación de actividades y su desarrollo son factores esenciales al promover la motivación o la desidia del alumnado. Dar con un mal profesor puede significar la huída de una materia e incluso de la propia institución. Para mí la música, gracias a un profesor de piano, se convirtió, durante años, en mi mayor dolor, suplicio, tortura, angustia, congoja, daño, tormento y calvario. Solo el apoyo de mi familia más de otros docentes y sus esperanzas
haber sido mi maestro de música, ya que ejerció como director durante un tiempo, y de pintura, pues con sus cuadros aprendí a trabajar la plumilla y, cómo no, por enseñarme con su entrega y dedicación a amar nuestra tierra, identidad y pueblo.
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Por entonces, la jornada escolar no era intensiva lo cual repercutía en la utilización del tiempo en otras actividades.
construidas en mí, me hicieron continuar en este establecimiento. Con solo sentarme en el taburete del piano un sinfín de imágenes negativas poblaban mi mente. Al terminar el grado elemental pronto me cambié a clarinete. La facilidad, capacidad y habilidad para este arte solamente fue el vehículo que me condujo a llegar a ser lo que verdaderamente quería ser: maestro. Y, no puedo decir que llegase a odiarla ya que, a día de hoy, sigo haciendo y me encanta la música pero, desde entonces y, una vez creado mi auto concepto, autoestima e identidad personal, cambié mi visión de esta en mi persona y, por otro lado, me hizo comprender la importancia de un buen docente. No todo el mundo vale. Puedes ser un virtuoso de un instrumento o de una materia específica pero ser incapaz de llegar a trasmitírselo a tu alumnado.
La influencia de este docente, tal y como he dicho anteriormente, hizo que la música se convirtiera en el principal foco de discusión familiar. Por un lado, cuando le planteé la idea a mis padres de abandonar los estudios de conservatorio y, por otro,
cuando la obligación se superpuso al disfrute de hacer música.61