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2.3.2 LOS MORISCOS Y MARÍA, LA MADRE DE JESÚS El Concilio de Trento

L A FIESTA DE MOROS Y CRISTIANOS EN LA HISTORIA POLÍTICA, SOCIEDAD, RELIGIÓN Y EDUCACIÓN

2.3.2 LOS MORISCOS Y MARÍA, LA MADRE DE JESÚS El Concilio de Trento

, en España, trajo la actividad pastoral de sus mejores obispos durante cuarenta años, coincidiendo casi cronológicamente con la duración del reinado de Felipe II. El 12 de julio de 1564 el rey confirmó para España todos sus decretos no solo permitiendo su aplicación por parte de las autoridades eclesiásticas, sino elevándolos a la categoría de leyes del reino.272

Se debían erigir iglesias parroquiales en ciudades y pueblos que antes no las tuvieran. El sacramento del bautismo servía como ingreso al cristianismo y a la Iglesia. Adquirió una gran importancia en el S. XVI la Semana Santa creándose cofradías en torno a la Pasión de Cristo y a los dolores de María con imágenes de la Piedad, de la Transfixión de Nuestra Señora y, en muchas localidades, se introdujeron la devoción a santos continuando su patronazgo sobre

familia, de mi pueblo, e ir a buscar dónde llevarla con comodidad y sin la prisa con que los demás salieron, porque bien vi, y vieron todos nuestros ancianos, que aquellos pregones no eran sólo amenazas, como algunos decían, sino verdades leyes, que se habían de poner en ejecución a su determinado tiempo; y forzábame a creer esta verdad saber yo los ruines y disparatados intentos que los nuestros tenían, y tales, que me parece que fue inspiración divina la que movió a su majestad a poner en efecto tan gallarda resolución, no porque todos fuésemos culpados, que algunos había cristianos firmes y verdaderos; pero eran tan poco, que no se podían oponer a los que no lo eran, y no era bien criar la sierpe en el seno, teniendo los enemigos dentro de casa. Finalmente, con justa razón fuimos castigados con la pena del destierro, blanda y suave, al parecer de algunos; pero al nuestro, la más terrible que se nos podía dar. Doquiera que estamos lloramos por España; que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural(...) en CERVANTES, M.: Don Quijote de la Mancha. Ilustraciones de Gustavo Dore Grabadas por Pisan. Ed. J. Pérez del Hoyo. Madrid, 1976. p.612-616 271

Declara que se deben tener y conservar, principalmente en los templos, las imágenes de Cristo, de la Virgen Madre de

Dios y de otros santos, y que se les debe dar el correspondiente honor y veneración; no porque se crea que hay en ellas divinidad, o virtud alguna por la que merezcan el culto, o que se les debe pedir alguna cosa, o que se haya de poner la confianza en las imágenes, sino porque el honor que se da a las imágenes se refiere a los originales representados en ellas; de suerte que adoremos a Cristo por medio de las imágenes que besamos, y en cuya presencia nos descubrimos y arrodillamos, y veneramos a los santos, cuya semejanza tienen. Enseñen con esmero los obispos que por medio de las historias de nuestra redención, expresadas en pinturas y otras copias, se instruye y confirma el pueblo recordándole los artículos de fe y recapacitándole continuamente en ellos; además que se saca mucho fruto de todas las sagradas imágenes no sólo porque recuerdan al pueblo los beneficios y dones que Cristo les ha concedido, sino también porque se exponen a los ojos de los fieles los saludables ejemplos de los santos y los milagros que Dios ha obrado por ellos, con el fin de que den gracias a Dios por ellos y arreglen su vida y costumbres a los ejemplos de los mismos santos, así como para que se exciten a adorar y amar a Dios y practicar la piedad en Concilio de Trento, sesión XXV del 4 de diciembre de

1563, en el apartado "La invocación, veneración y reliquias de los santos y de las sagradas imágenes" cit. en DÍAZ SAMPEDRO, B.: "La investigación histórica y jurídica de las cofradías y hermandades de pasión en Andalucía" en Foro, Nueva época, nº 14, 2001. p. 201.

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diferentes enfermedades. No podemos olvidar la importancia que cobró la mariología a lo largo del S. XVII especialmente, en la divina Maternidad de María creando una controversia durante los siglos anteriores.273

Los moriscos, por su parte, no sentían la culpabilidad del pecado que para ellos eran meros actos humanos. De todos los sacramentos, el bautismo, lo rechazaban y la eucaristía no la podían comprender ya que no entendían que la naturaleza divina se pudiera encarnar en un trozo de pan a petición humana. En cuanto a la Virgen María, de acuerdo con la investigación realizada por Louis Cardillac:274

Parece que los moriscos de las zonas más islamizadas respetaban a la Virgen. Corral y Rojas cuenta este significativo episodio, sucedido durante el levantamiento morisco de Valencia que tuvo lugar a consecuencia del edicto de expulsión. Los moriscos encolerizados saqueaban todo lo que encontraban en las iglesias. En una de ellas, en Novarres, rompieron todos los objetos de culto destrozando también un cuadro que representaba la Asunción de María, pero respetando el rostro de ésta; En una pintura de la asumpción de Nuestra Señora se veían los apóstoles con puñaladas y cuchilladas en las caras, más la de la bendita Virgen entera y sin señal alguna. Pero en las otras regiones el pueblo morisco no sigue los escritos de sus intelectuales y parece ignorar lo que dice el Corán de la concepción virginal de Jesús (...).

Existen testimonios acerca de las dos posturas, recogidos y utilizados por ilustres escritores de entonces, entre los que destacamos a Calderón de la Barca (El gran príncipe de Fez), Lope de Vega (Tragedia del rey don Sebastián), Rodríguez Pacheco (El alférez de Cristo) o Miguel de Cervantes (La gran sultana doña Catalina, Los baños de Argel,...), entre otros. Lope de Vega, que tan a menudo puso a los moriscos en escena, señala en su comedia Tragedia del rey don Sebastián que cristianos y moriscos se reunían en la romería de la Virgen de la Cabeza, cerca de Andújar. Zayde se dirige al jeque:

¿No has oído desta ermita de las que llaman bendita los cristianos y aun los moros

tan rica de mil tesoros que le ofrecen?

273 SÁNCHEZ HERRERO, J.: Historia de la iglesia en España e Hispanoamérica... op. cit. p. 203-250. 274

La opinión morisca acerca de María, la madre de Jesús, se vio entre dos polos opuestos. Por una parte los intelectuales y los habitantes de regiones muy islamizadas conservaron las creencias coránicas; veneraban a María, o más bien la defendían y creían en su virginidad. Por otra parte, aquellos para los cuales el Islam no era ya más que la base de la tensión polémica entre dos comunidades atacaban a la Virgen y su virginidad para oponerse a los cristianos.275

Durante la sublevación de los moriscos, en Berja, los moriscos azotaron a una imagen de Cristo, dentro de la iglesia y después la despedazaron a cuchilladas. A otra, de la Virgen, la arrojaron, gradas del altar abajo y en

Bayarcal otra imagen de la Virgen fue profanada de un modo más grosero.276

La devoción a la Virgen María y, especialmente, a la Virgen de la Cabeza, se extendió notablemente por todo el Reino de Granada estando fuertemente arraigada, por ejemplo, en toda la Hoya de Baza desde la reconquista, pues se tiene constancia de la existencia de una capilla al aire libre con la imagen en la ciudad de Baza.277

Durante el S. XVI y, especialmente, después de la sublevación y expulsión de los moriscos, se produjeron una serie de transformaciones dentro de las localidades produciéndose un intenso ir y venir de gente buscando un asentamiento definitivo.278

En el año 16

limosnas en metálico a Ntra. Sra. de la Cabeza como consta en un testamento suscrito por un vecino de Zújar(...) y en actas de cabildos del primer libro que va desde 1597 hasta 1614 se consignan acuerdos para que se digan misas de agua para implorar lluvias y rocíos para asegurar las cosechass, o bien, para que las libre la Virgen y el Ángel de la

275 MARTÍNEZ POZO, M. : En busca de la verdad.... op. cit. p. 31-32. 276

CARO BAROJA, J.: Los moriscos del reino de Granada... op. cit. p. 160-161.

277 El 13 de junio de 1567: «Los dichos srs. cometieron al sr. Pero Ximénez, jurado, faga hazer un velo para que se ponga en la ymagen que está a la abaxada de San Francisco que es nuestra señora de la Cabeça se lo faga poner con brevedad porque el señor se hecha a perder el barniz de la dicha imagen». El 14 de julio del mismo año: «...se pagó al jurado Pero Ximénez, 19 reales y 24 mrs. de un velo de seda que por acuerdo de ciudad compró para poner en la ymagen de Nuestra Señora de la Cabeza que está en la puerta de Almedina frontero de San Francisco.». Un año más tarde: «Yten de 13 ducados de la décima de las casas que vendió Luys Hernández Gallego, notario de la iglesia a Anton Gil Batanero que son en la calle de Santa Cruz junto a la puerta de Nuestra Señora de la Cabeza, linde de la torre y casas de Gaspar de Santa Cruz y la dicha calle según consta(...) El dicho mayordomo gastó e pagó en la obra que hicieron en la torre de Nuestra Señora de la Cabeça adonde están las municiones de pólvora cuerda e plomo para la gente de socorro...»

Actualmente, sólo se conserva el nombre de la calle «Cabeza», donde se situaba la ermita. Por entonces, «además designó a una de las dos torres de la puerta de la antigua medina basti, construcción que por cierto, resistió mejor el paso del tiempo que la otra -torre de los Gazis-, que ya estaba caída antes del famoso seísmo del 30 de septiembre de 1531. Esta torre de la Virgen de la Cabeza fue el arsenal y polvorín durante la guerra de los moriscos de 1568-1570,

Revista Péndulo 3. Imprenta Cervantes, Baza, 2002 cit. en MARTÍNEZ POZO, M.A.: Descubre el origen... Op. cit. p. 31.

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ARREDONDO ARREDONDO, F.: Fiestas de Zújar en honor a Ntra. Sra. de la Cabeza. La representación de moros

Guarda de las plagas de langostas; el caso es que en 1611 (actas de cabildo de fecha 23 de abril) ya era costumbre subir al zerro de Jabalcohol en proçesión e dar de comer a

279

2.3.3.- LA CREACIÓN DE LAS MILICIAS Y SOLDADESCAS. 280

Remontándonos siglos antes, el "alardo" o "alarde" es una palabra árabe con carácter militar. Se podría decir que era la revista de las tropas árabes que hacían las autoridades musulmanas en las ciudades, para comprobar el estado de las milicias locales militares para la defensa de dichas ciudades; cuando ese "alarde" árabe es imitado por los cristianos, seguirá manteniendo todo su carácter militar, apareciendo; primero, como una revista de tropas cristianas de caballería (luego también, tropa de a pie, siglos XIII-XV), después se utilizará para exigir la demostración de la categoría social de caballero para ser elegido para los cargos municipales de las ciudades y villas (siglos XIII-XV), y finalmente será obligatorio en las fiestas locales y en las rogativas públicas(siglos XV-XVI) a través de las ordenanzas militares de la época en donde se señala que se hagan maniobras militares para mantener en forma a las milicias locales militares.281

279 ARREDONDO ARREDONDO, F.: Fiestas de Zújar en honor a Ntra. Sra. de la Cabeza. La representación de moros y cristianos. Excmo. Ayuntamiento de Zújar. Baza, 2007 cit. en MARTÍNEZ POZO, M.A. Descubre el origen... op. cit.

p. 32. Según cuenta una leyenda con la reconquista y, a su vez, con la nueva población, la imagen que se encontraba dicho cerro está justamente en un cruce de caminos y, desde él es visible toda la Hoya de Baza. Tuvo que poseer una ermita (bien fuera de construcción o bien una cueva), siendo visitada primeramente por los vecinos de Benamaurel y después por los de los pueblos circundantes. Posteriormente a la sublevación de los moriscos, posiblemente fue entonces cuando la imagen fue trasladada a Zújar que, junto a la nueva repoblación, procedente a su vez del Reino de Jaén, adoptó como suya dicha advocación, situándola a los pies de la cumbre del Jabalcón, lo cual, en estos tiempos tan difíciles, tenía un sentido, pues al igual que en

tal vez, podrían haber desplazado la ermita posteriormente a la toma de Baza desde el Cerro de la Andrada hasta el Cerro Cattín, ya que ésta marcaba entonces el territorio limítrofe conquistado que tanto trabajo había costado alos Reyes Católicos, doña Isabel de Castilla y don Fernando de Aragón. Véase MARTÍNEZ POZO, M.A. Descubre el

origen... op. cit. p. 35-57. En el libro de actas del Ayuntamiento de Zújar (1597-

fiesta a la sagrada imagen en el domingo último de abril de cada año a imitaçión de la de Sierra Morena y construir santuario donde se llevara en proçesión la santa Imagen y para ello habiéndose acudido al provisor de Baza por la liçencia para pedir limosnas en los pueblos comarcanos que la conçedió; hubo varios pareçeres sobre adonde se había de erigir; muchos lo fueron que debía ser en la eminencia del çerro Jabalcon y los más, por lo fragoso aspero impenetrable y difíçil de conduçir materiales lo fueronde que se edificase en la punta del llano que llaman Cattin NDO, F.: Fiestas de

Zújar en honor a Ntra. Sra. de la Cabeza. La representación de moros y cristianos. Excmo. Ayuntamiento de Zújar.

Baza, 2007 cit. en MARTÍNEZ POZO, M.A.: Descubre el origen... op. cit. p. 37.

280 Extraído gran parte del contenido de BRISSET, D.: La rebeldía festiva... op. cit. p.386-387. 281

GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, M.A.: Moros y cristianos. Del alarde medieval a las fiestas reales barrocas... op. cit. p. 265-266.

Debido al peligro de las continuas incursiones de piratas berberiscos, muchos de ellos moriscos expulsados que solían contar con apoyo local, se reglamentó en 1571 la erección de reductos militares en lugares estratégicos de las costas así como la obligación de los leales súbditos de poseer arcabuz, espada, rodela, alabarda, partesana o cualquier otra arma enastada y organizarse en las milicias concejiles.282 Los habitantes de localidades cercanas al mar debían estar siempre prevenidos para acudir con armas y comida a la llamada de auxilio de cualquier lugar atacado. La orden de creación de la Milicia General del Reino tiene fecha del 15 de agosto de 1609, constando de varias cédulas de esa misma fecha y sendas copias que son conservadas en el Archivo Municipal de Sax283 y en el de Villena.284

Con Felipe II, bajo la presión de la nobleza, formó cofradías o gente de armas. La Milicia General del Reino se formaba por varias compañías de cien soldados cada una, mandadas por un capitán, un alférez y un sargento, que eran elegidos desde 1584 por el concejo de entre los hidalgos más relevantes, además de por cuatro cabos, que mandaban a veinticuatro soldados cada uno de ellos. El capitán utilizaba una banda roja como distintivo, el alférez la bandera que tenía que ondearla o bailarla y podía contratar

a un abanderado para quela portara y la banda roja y el sargento una alabarda.285 Esta

directriz regia puede relacionarse con la proliferación desde fines del siglo XVI de las soldadescas o ejercicios bélicos festivos, donde los paisanos se entrenaban en el uso de las armas de fuego.286

Esta modalidad de diversión ruidosa y aprendizaje militar alcanzó tal extensión, que llegó a constituirse en elemento esencial de casi toda fiesta, apareciendo incluso en las fiestas

282 Boletín

de la Universidad de Granada, año VII, número 36, diciembre de 1935, pág. 511.

283 OCHOA BARCELÓ, F.: El Alférez Mayor de la Villa. El castillo de Sax. Monografías. Sax, 1996. Pp. 93.

284 SOLER GARCÍA, J.M.: Historia de Villena. Desde la prehistoria hasta el siglo XVIII. M.I. Ayuntamiento de Villena

-315

285 Revista anual Día cuatro que fuera. Villena, Alicante Pp.

188-191

286 Se tiene constancia de la compra de pólvora y arcabuces en 1543 en Sax para el alardo. También se cita la

arcabucería en 1603, 1607, 1699, 1752, 1802 y 1810 cit. en VAZQUEZ H

Las fiestas de moros y cristianos en el Vinalopó. Collecció l´Algoleja, 8. Centre d´estudis locals del Vinalopó. Alicante, 2006 P. 191-192.

También en Villena la participación de arcabuceros en recibimiento de Felipe II a su paso por el Puerto de Almansa fiestas de la Vi -208 En Petrer,

Buscando la lógica en la historia. Moros y cristianos en Petrer, Caja de Crédito de Petrer, M. I. Ayuntameinto de Petrer. Unión Nacional de

escolares de los jesuitas, donde sus alumnos, escaramuzaban organizados en compañías de arcabuceros.287

Solían existir, en ciudades, los músicos cuyos instrumentos que solían tocar eran

los pífanos o tambores transmitiendo órdenes de acuerdo a su toque.288

Con Felipe III es institucionalizada la milicia permanente a partir de hombres comprendidos entre los 18 y 50 años. Este estamento militar experimentó una favorable respuesta en el ámbito geográfico del antiguo reino de Granada debido a las incursiones berberiscas. Por entonces, en 1638, llegaron allí:

de Granada(habían descendido de la sierra) cuatrocientos hombres mosqueteros y arcabuceros de aquellos que defienden la costa de los árabes cuando son infestadas de sus robustez de miembros, presteza en el disparar los mosquetes, en el traje que allá usan para cubiertos con monteras, de suerte que no parecían sino que imitaban a los primeros hombres que se condujeron con Pelayo a las Asturias.289

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