Implantación de las rotaciones: en las rotaciones de cultivo se recomienda introducir la papa cada cinco o seis años, ya que resulta difícil evitar parte de los rebrotes, sobre todo después de una recolección mecanizada y por otra parte impedir la conservación de los virus y parásitos del suelo. Dicen los campesinos y agricultores especializados en el cultivo de la papa, que viene muy bien después de un cultivo de cereales, siendo además un excelente precedente para la mayor parte de los cultivos, aunque para que los rebrotes se limiten, es aconsejable sembrar el siguiente cultivo sin labor previa.32
Preparación del terreno: Todos los agricultores coinciden en que es necesario que el terreno esté bien mullido, bien aireado, sin huecos y sin terrones y con los nutrientes agregados, con el objetivo de favorecer el desarrollo radicular, la
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emergencia rápida y homogénea y reducir así los ataques de plagas. Se debe realizar primero una labor profunda (se recomienda no inferior a 25cm.) incorporándose el abonado de fondo, se preparan los surcos del terreno. La época de hacer estas labores dependerá de las características de la zona de cultivo y de la planta que precede a la papa, si hay una rotación de cultivos.
Acolchado: se trata de una técnica muy empleada en las áreas de producción de papa extra-temprana. El acolchado del terreno, en este caso se recomienda con una lámina plástica de color negro. Primero se prepara el terreno y se asurca, a continuación se cubre con el plástico. Enseguida se procede a sembrar de forma manual, empleando una herramienta que agujerea el plástico y hace un pequeño hoyo en el suelo donde se introduce la semilla-papa. El inconveniente de esta forma de siembra, es que se elevan los costos por la compra del plástico y la mano de obra adicional que se requiere. Pero sus ventajas son el mantenimiento de la temperatura del suelo, el control de las malas hierbas, ahorro del agua, disminución de las pérdidas de nutrientes, reducción de los encharcamientos y mejora en la calidad final de la papa.
Plantación: La época de la siembra varía de una región a otra. Y la plantación se basa principalmente en el estado de humedad de la tierra y en el contenido del agua. Se recomienda que la siembra sea anticipada en el cultivo de variedades tardías con el fin de asegurar una buena tuberización. En el cultivo de la papa primor, la fecha de plantación debe tener en cuenta los riesgos de las heladas tardías en la zona de cultivo.
La profundidad de la siembra: deberá estar alrededor de los siete u ocho cm. Las profundidades mayores retardan la emergencia, y profundidades superficiales incrementan el riesgo de enverdecimiento. La plantación se puede realizar de forma manual o mecanizada. En regiones donde se producen cultivos de primor se realiza la plantación semiautomática con papas de siembra pregerminadas.
Densidad de la plantación: Las semillas-papas se colocan sobre los surcos a una distancia de cinco a siete cm. separándose los golpes entre tres y cuatro cm. lo que aproxima una densidad de plantación entre 3.500 y 6.600 tubérculos por hectárea. Si la plantación es de regadío se podrán alcanzar densidades mayores. La elección de la densidad de la plantación no tiene repercusión directa sobre el rendimiento global de la
producción, aunque si la densidad es muy elevada, puede dar lugar a papas más pequeñas, debido a una mayor competencia por la luz, agua y nutrientes.
Material de siembra: La plantación se realiza mediante semillas- papas enteras o cortadas. Lo ideal es plantar papas enteras, de tamaño superior a los 30grs. Los tubérculos de siembra no deben trozarse más que en dos porciones, con un corte limpio, en la que se obtengan dos porciones iguales. Las papas de siembra gruesa dan muchos tubérculos de tamaño medio y las pequeñas con pocas yemas, producen pocos tubérculos, pero suelen ser de gran tamaño.
Abono Orgánico: la papa es una planta que necesita los beneficios del estercolado, ya que mejora las condiciones físicas de la tierra y por lo tanto el desarrollo de sus tubérculos. Si la siembra se realiza en marzo se debe aportar estiércol en diciembre, pero si la siembra se realiza en verano, no debe emplearse estiércol, por el peligro de pudrición de las papas-semillas. Las variedades tardías aprovechan mejor el estiércol que las tempranas. Los estiércoles de aves de corral, son ricos en nitrógeno, fósforo y potasio. Se deben usar con precaución, para evitar el riesgo de excesiva fertilización.
Nitrógeno: Es el factor determinante en el rendimiento del cultivo, ya que favorece el desarrollo de la parte área y la formación y engrosamiento de los tubérculos. Generalmente se aporta de una sola vez en el momento de la plantación, durante la preparación del suelo o sobre el caballón. Un exceso de nitrógeno produce un retraso en la tuberización y un desarrollo excesivo de la parte área.
Fósforo: actúa a favor del desarrollo de las raíces, mejorando la calidad de los tubérculos y reduciendo su sensibilidad a daños (en particular el ennegrecimiento interno). La precocidad de las papas y el contenido en fécula están influidos por el incremento de fósforo.
Potasio. Su influjo es decisivo en el cultivo de la papa. Ayuda a la formación de fécula y proporciona a las plantas una mayor resistencia a las heladas, a la sequía y a las enfermedades, especialmente el mildiu y hace que su conservación sea más fácil. Los tamaños de las papas se ven
incrementados al aumentar los aportes potásicos, asegurando un mayor porcentaje de tubérculos grandes. Un exceso de abonado potásico puede bloquear el magnesio.
Magnesio: La papa no tolera la deficiencia en magnesio y su carencia se manifiesta por un amarillamiento entre los nervios de las hojas y en caso graves, por su muerte o agotamiento.
Recomendaciones para aplicar los nutrientes:33
El abonado fosfo-potásico, se puede aportar en una sola vez en otoño o en primavera, con nitrógeno, bajo forma de abono compuesto. Pero en estas estaciones el ácido fosfórico debe ser aplicado en forma de superfosfato y la potasa en la de sulfato.
La forma sulfato permite reducir de forma eventual la deficiencia en azufre.
Si no se estercola, para una producción de 30.000kg. Un buen abonado por hectárea podría ser, de 150 unidades de nitrógeno, 100 unidades de P205 y 300 unidades de K20.
Las enmiendas de cal favorecen el desarrollo de la papa y se deben aplicar uno o dos años antes de la siembra, ya que si se hace antes puede dar lugar a sarna común.
El cultivo de la papa es un cultivo muy exigente en agua, aunque en exceso se reduce el porcentaje en fécula y favorece el desarrollo de enfermedades. Desde la siembra el estado hídrico del suelo tiene influjo sobre toda la evolución del cultivo. Las alternancias de periodos secos y húmedos dan lugar a modificaciones en la velocidad del engrosamiento de los tubérculos, ya que son el origen de ciertos defectos como: grietas, surcos, estrechamientos, etc.
Antes de la tuberización un ligero déficit hídrico favorece el desarrollo de las raíces. Durante el periodo de tuberización, las necesidades de agua pueden llegar hasta 80 metros cúbicos por hectárea y día. Generalmente en el riego mecanizado es el de aspersión con instalaciones móviles. Los aspersores de baja
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presión son los más recomendados ya que su gasto y potencia de bombeo son mínimos y el riego es de calidad aunque exigente en mano de obra.
Las Malas Hierbas: la competencia es muy fuerte entre la papa y las hierbas malas, ya que ellas condicionan el rendimiento y no facilitan las labores de recolección. Los herbicidas aplicados actúan en la capa superficial del terreno donde son absorbidos por las raíces de las malas hierbas, sin afectar a la papa, pues la plantación es más profunda y su sistema radicular está exento del herbicida.
Tratamiento de preemergencia: Los agricultores aconsejan que se debe realizar lo antes posible, después de la plantación de las semillas, sobre el caballón debiendo estar ligeramente húmedo. Se presentará fototoxicidad en dos casos particulares: si la aplicación es demasiado tardía o si se producen precipitaciones después del tratamiento. Para tratamientos durante la nascencia y post emergencia se deberán aplicar herbicidas específicos totalmente selectivos al cultivo.
Defoliación: es una operación que se realiza en todo cultivo de papas, cuyo objetivo es destruir las matas antes de la recolección. La finalidad de esto, es para controlar el engrosamiento y acumulación de materia seca de los tubérculos. Además la defoliación contribuye a facilitar las operaciones de recolección, actuar como protector de la cosecha (al incrementarse las temperaturas durante el periodo de cultivo tardío se evita el rebrote de los tubérculos) y bloquear también el desarrollo de enfermedades como el mildiu. Según el destino de la producción la defoliación se realiza de diferentes métodos.