Construyendo con otras feministas y otros movimientos sociales
6. Lecciones aprendidas y caminos por descubrir
El proceso: sus momentos presenciales y la vida cotidiana. La formación
es un proceso permanente y consciente que impulsamos en el sentido de la Educación Popular Feminista planteado en apartados anteriores. El taller, el encuentro o la reunión son momentos presenciales, colectivos, de síntesis, en los que se confronta la realidad, se identifica los retos y se genera nuevas ideas para avanzar hacia la emancipación, el Buen Vivir y bienestar. Combinan la sospecha, el descubrimiento, la comprensión, la deconstrucción, el desmontaje y la construcción como metodologías prácticas de vida que se practican y proponen. El pensamiento político desarrollado responde a las necesidades de conocimiento identificadas para conseguir nuestra propuesta política, vigente hasta el momento.
Breves reflexiones sobre lo metodológico en esta otra educación popular posible16. La educación popular afirma que los procesos de producción
16 Torres, Ana Felicia. Módulo 6: Metodología de Educación Popular Feminista. Escuela
Política Feminista. Alianza entre Asociación Feminista La Cuerda, Asociación de Mujeres
de Petén – Ixqik y Alianza Política Sector de Mujeres. La Otra Cooperativa/Editorial La Trilla, Guatemala, 2010.
colectiva de conocimiento transitan por tres momentos: partir de la práctica, teorizar sobre ella y volver a ella para transformarla.
Nos parece indispensable señalar que una Educación Popular Feminista apuesta porque las mujeres podamos crecer en el ejercicio de “poderes para y con” y también en las manifestación de “poderes sobre”. Esto pasa por estimular la autonomía de pensamiento, creación y acción entre las participantes.
Se trata de estimularnos -entre todas las que participamos, incluidas las educadoras populares- la capacidad de pensar y de poner en duda cualquier tipo de afirmación que se nos presente bajo la forma de una ortodoxia, por más feminista que parezca.
Para lograrlo analizamos y comprendemos los diversos paradigmas del conocimiento, y seleccionamos teorías, que son formas de ver, de entender y de interpretar las realidades.
También es importante señalar que ya hace mucho tiempo nos hemos percatado que la teorización no tiene que ver con buscar causas y efectos, ya que no nos ayuda a percibir las conexiones entre las situaciones que vivimos y sobre todo, a cambiarlas.
Tampoco se trata sólo de identificar las contradicciones, con la expectativa de que agudizándolas la historia cambiará, pues esto no ha funcionado así para las grandes mayorías excluídas de nuestro mundo y mucho menos funcionará para nosotras, que a menudo ni siquiera somos percibidas como las otras diversas. Por último hay que señalar que teorizamos todo el tiempo, al igual que siempre estamos en la práctica.
Volver a la práctica para transformarla es una forma de subrayar una dimensión muy importante de la intencionalidad política de la educación popular porque es para deconstruir las opresiones y reconstruir rebeldías y liberaciones. En los procesos de educación popular siempre destinamos algún tiempo a descubrir acciones concretas que podemos llevar a cabo para ir procurando la transformación. También hay que señalar que en el momento en que empezamos a pensar críticamente en lo que hacemos, lo que pensamos y los contextos en los que lo hacemos y pensamos, vamos visualizando cambios posibles. Por eso hay que tener flexibilidad pedagógica y sensibilidad humana para ir captando esas luces al final del túnel en el
momento en que aparecen y no sólo en los períodos destinados para ese efecto en los diseños metodológicos.
Miradas desde adentro. En el último módulo de la escuela de EPF
las participantes revisaron las guías metodológicas elaboradas por las facilitadoras, y las contrastaron con la experiencia vivida. Asumiéndose como futuras facilitadoras de los contenidos de los módulos de la escuela, propusieron cambios a los diseños y a la rutas temáticas. Las sugerencias que el colectivo consideró pertinentes fueron tomadas en cuenta en la versión final de los diseños metodológicos e incluidas en las distintas rutas propuestas. La construcción de la agenda de debate de manera colectiva tiene una implicación en la construcción de las alianzas. Así mismo la participación de diversas mujeres en la definición del diseño metodológico del encuentro es una práctica que posibilita la inclusión de miradas. Consideramos que la facilitación de estos procesos tiene que ser una responsabilidad colectiva de quienes le apuestan a la construcción de movimiento.
El Encuentro, oasis hacia la emancipación. Fue importante ampliar y abrir
el proceso formativo. La metodología de encuentro da mayores posibilidades de aprendizaje, por ello es oportuno abrir el espacio para las que desean ir y que no sea percibido como una obligación. La rigidez de la metodología de la escuela no estuvo en clave emancipatoria, aunque sí los materiales y contenidos. Los encuentros funcionaron mejor porque tienen la clave de libertad.
Ha sido un proceso sostenido a lo largo de cuatro años, con la característica de que la agenda formativa fue decidida por la colectividad y seguida en el tiempo hasta el momento en que se realiza esta sistematización. Cada quien ha asumido su responsabilidad personal a partir de identificar las rupturas y transformaciones que se requiere hacer.
El encuentro nos da espacio para hablar, expresarnos. Nos ha ayudado a crecer, tomar seguridad en nosotras mismas. Entrelaza la motivación, el contexto, las decisiones de las organizaciones, las necesidades personales. Nos ha dado tiempo para hablar, para la reflexión personal. Momentos intensos en procesos permanentes. Los encuentros promueven el acercamiento entre nosotras. Posibilitan conocer a las otras en los aspectos organizativos propios, hizo que cambiáramos la percepción de que las otras no iban a entender.
“Tenemos una experiencia de vida de exclusión y el hecho de que te inviten a un espacio en el que podás estar, que te valoren, te den comida, hospedaje, que no te juzguen y conocer personas nuevas es muy importante. Hace en las compañeras una valoración personal, hay un efecto positivo en su dignificación. Eso las hace regresar diferentes, con nuevas ideas y sintiéndose diferentes. Esto hace que entre nosotras nos reconozcamos y te hace sentirte importante”.
Por otro lado, dormir juntas ha sido importante, son momentos para compartir la vida, las experiencias sexuales, haciéndose masajes, compartiendo las prácticas de medicina natural, se comparte el conocimiento que hace valorar los conocimientos de las otras. En las habitaciones se termina el encuentro. Allí se hacen las conclusiones del día.
Así mismo los encuentros y procesos formativos impulsados abrieron la posibilidad de los feminismos diversos en este país y fortaleció las identidades políticas feministas diversas.
Contenidos que nos marcaron. El abordaje de la sexualidad en la Escuela
y en los encuentros y su articulación con los sistemas de opresión resultaron esclarecedores para la comprensión del sistema y para la vinculación de la transformación de nuestra vida personal con la transformación social. Al analizar nuestras propuestas de la nueva organización social y política pudimos aproximarnos a un conocimiento que trastoca la función social asignada. Pudimos ver cómo las rupturas en todos los ámbitos son indispensables. Un reto que se nos puso enfrente al analizar una nueva manera de vivir la economía y la red del cuidado de la vida, nos indica que no habrá soberanía alimentaria si no cedemos el trabajo de cuidados.
Técnicas que nos refuerzan. A continuación mencionamos aquellas técnicas
que consideramos relevantes por su potencial para facilitar la comprensión de contenidos abordados en los talleres y en los encuentros:
• Leer dentro de los grupos y hacer una comprensión colectiva de los textos abre la posibilidad de compartir entre mujeres diversas. Hacer la combinación de lo teórico con lo vivencial fortalece las relaciones entre mujeres diversas y quita el prejuicio alrededor de las mujeres vinculadas con la academia, además posibilita el intercambio de saberes diversos a partir de las experiencias de rupturas que hemos impulsado en las diferentes etapas y áreas de nuestras vidas.
• Recuperar las experiencias cotidianas de las mujeres, valorar la palabra, historia y experiencias de las mujeres nos permite vernos como parte de un todo, de una lucha ancestral que se ha enfrentado al modelo.
• El testimonio es una herramienta valiosa. Hemos analizado las experiencias de las mismas participantes e identificamos las lecciones importantes para aplicar.
• Una técnica interesante fue la discusión acumulativa en la que todas pasamos por todo; eso ayudó a tener miradas colectivas que no atomizan el pensamiento y que por otro lado, construyen pensamiento colectivo.
• Con las dinámicas que promueven el autocuidado, ahora vemos cómo muchas se visten distinto, se ve el cuidado personal porque tienen otro estado de ánimo.
• Las dinámicas de devolución creativa nos han permitido conocer el arte, la creatividad de las otras, posibilita que más mujeres jóvenes participen.
Nuevos caminos para potenciarnos. Un reto es incorporar a los diseños
metodológicos de los encuentros más dinámicas que nos muevan físicamente, así como generar otro tipo de técnicas para movernos emocionalmente. Se identificaron propuestas de nuevas técnicas a aplicar en nuestros encuentros, algunas de ellas son:
• Potenciar la mezcla de lo lúdico y el descanso, promoviendo el arte como la pintura en telas y/u otras actividades creativas.
• Los encuentros tendrían que tener el momento para trabajar lo emocional, la vivencia, lo subjetivo.
• Sentimos indispensable considerar en la metodología cierres emocionales frente a los diálogos abiertos. En los procesos impulsados las facilitadoras no estaban preparadas para tratar el dolor que puede causar estas nuevas miradas. Deben incluirse procesos paulatinos de sanación y recuperación porque se concluye que todas, de una u otra forma, hemos sido víctimas de violencia sexual y esto se ha expresado y está vinculado con cualquier área de análisis y problemática abordada.
• Fortalecer los hilos subjetivos de las emociones como experiencias a ser sistematizadas y de las cuales podemos extraer conocimientos y propuestas.
• Desarrollar y afinar metodologías y técnicas que nos permitan tener más presentes la sexualidad, la naturaleza y la economía en nuestros análisis y en nuestras propuestas, así como que nos permitan visibilizar y mediar la vinculación que existe entre unas y otras.
• Es necesario construir técnicas que posibiliten que las mujeres puedan nombrar el lugar desde dónde se enuncian como una manera de asumirse sujetas de los procesos.
• Otro aspecto pendiente es la sistematización de las frases que nos dan sentido, que se convierten en consignas o en elementos a deconstruir de nuestro sentido común o sentimientos.
• Una técnica que quedó por implementar es el “Diario de las mujeres” que pretendía hacer un registro de las preguntas que nos hacemos cuando salimos de los encuentros, así como las posibles respuestas que nos damos para compartir con las demás. Esto tiene el sentido político de evidenciar los saberes y el proceso de reflexión que realizamos a nivel personal y organizativo en todos los territorios.
Retos político-metodológicos. Necesitamos desarrollar puentes entre mujeres
tan diversas y colocar las diversidades y las desigualdades como fuente de aprendizaje e identificar aquellos aspectos que debemos preservar, desechar y construir para que se constituyan en una riqueza para la producción de pensamiento y para la acción.
La vida cotidiana, las necesidades materiales y concretas están muy presentes en todas nosotras, por ello pensar y definir los caminos a seguir de corto, mediano y largo plazo y la relación entre éstos y nuestra propuesta de sociedad se constituyen en un constante desafío metodológico.
Encontrar y desarrollar formas de desaprender ideas y prácticas patriarcales, colonizadoras y racistas así como visibilizar todo lo alternativo de maneras más sistemáticas y creativas es necesario para fortalecernos como movimientos sociales.
Consideramos importante que nuestros procesos formativos entrelacen métodos, actividades y momentos que nos sanen, trascendiendo el lugar que el sistema patriarcal nos asigna.
Queremos que la alegría nos acompañe en el proceso de la transformación emancipadora, en los ámbitos personales, organizativos y sociales.
Falta profundizar en las formas para que lo alternativo se convierta en modelo económico nuevo, viable y accesible para toda la sociedad. Hace falta establecer cómo el movimiento construye una herramienta política que le permita analizar las acciones pertinentes, las que hay que reforzar, etc.
Los debates necesarios e impostergables. Se percibe como pendiente el
debate sobre el movimiento feminista en su conjunto. Hay diversas miradas sobre la participación de las feministas en la construcción de movimiento ya que, en la mayoría de los casos, se realiza de manera individual, existiendo pocos colectivos feministas. Esto pone en relevancia que los procesos formativos fortalecen el movimiento de mujeres, posibilitando que muchas asumiéramos el feminismo como posición política.
Se requiere hablar de cómo nos atravesó el poder porque hay distintas percepciones del recorrido a seguir hasta que alguien sea reconocida como feminista y para que nosotras mismas nos reconozcamos como tales. Este desconocimiento desde el movimiento de mujeres sobre el feminismo, genera rechazo a la identidad política y el nombrarse como feministas.
Queda pendiente para la profundización de alianzas y propuesta política, profundizar sobre el mestizaje, así mismo encontrar en nuestros procesos formativos claves para desmontar las jerarquías establecidas en nuestros modelos organizativos. Esto nos lleva a pensar cómo hacemos para que otras asumamos y romper el miedo de romper jerarquías. Esto implica profundizar sobre el poder entre nosotras mismas para identificar caminos que nos lleven a romper las jerarquías impuestas por la figura dada por la facilitación o los liderazgos, a veces dando pasos para atrás por las inseguridades construidas. El encuentro sobre sexualidad dejó abiertas muchas inquietudes, hay que profundizarlas para seguir afinando los caminos de la deconstrucción y la propuesta de una nueva sexualidad.
Para finalizar la sistematización, es importante decir que la formación es un proceso inacabado y una línea de acción prioritaria para la instancias que conforman la Alianza, en tanto que nutren nuestro pensamiento, nuestra propuesta política y nuestro actuar político transformador.
Bibliografía
Asociación Feminista La Cuerda, Asociación de Mujeres de Petén Ixqik, Alianza Política Sector de Mujeres. Introducción. Diseño curricular y
metodológico. Escuela Política Feminista. Guatemala, La Otra Cooperativa/
Editorial La Trilla, 2010.
Asociación Feminista La Cuerda, Asociación de Mujeres de Petén Ixqik, Alianza Política Sector de Mujeres. Educación Popular Feminista.
Formación feminista para la transformación social emancipadora.
Guatemala, La Otra Cooperativa/ Editorial La Trilla, 2013.
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Northrup, Christiane. Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer. Una guía para la
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Rosales Solano, María José. “Reflexionar para sentir el cuerpo” en: La Cuerda No. 145 Memoria, construcción social del recuerdo. Guatemala, junio 2011. Torres, Ana Felicia. Módulo 6: Metodología de Educación Popular Feminista.
Escuela Política Feminista. Alianza entre Asociación Feminista La Cuerda,
Asociación de Mujeres de Petén – Ixqik y Alianza Política. Guatemala, La Otra Cooperativa/Editorial La Trilla, 2010.