y Teoría Política Latinoamericana 2.1 Antecedentes históricos
2.3. Metodológica pedagógica y estructura de los cursos Latinos de la ENFF
Todos los cursos desarrollados por la ENFF se guían por una metodología pedagógica común que se adapta a las necesidades y características de cada curso. Por tanto, trataremos de explicar los aspectos más importantes de la metodología pedagógica de la Escuela aplicada al desarrollo y funcionamiento de los cursos latinos de la ENFF.
Hay que tener en cuenta que la metodología pedagógica puesta en práctica en la Escuela se basa en el método educativo y formativo construido por el MST, estrechamente relacionado con su proceso de lucha por la tierra, donde las personas “aprenden que el colectivo es el gran sujeto de la lucha por la tierra y también su gran educador. Nadie conquista la tierra solo; las ocupaciones; los campamentos; los asentamientos, son obras colectivas” (Caldart, 2012:52). Roseli Caldart, sintetizó esta comprensión y elaboración colectiva en la Peda-
gogía del Movimiento Sin Tierra (Caldart, 2012) donde la autora explica que
el MST no sigue una única pedagogía, sino que el propio Movimiento se con- cibe como sujeto pedagógico, que junta y articula de forma dialéctica muchas pedagogías: pedagogía de la lucha social, pedagogía de la organización colec- tiva, pedagogía de la tierra, pedagogía de la cultura, pedagogía de la historia. Por tanto, los aprendizajes pedagógicos del Movimiento, proceden de su propia experiencia de lucha, y fueron “transferidos” o aplicados a la metodología pedagógica de sus Escuelas (incluida la ENFF). En la ENFF, esto se traduce en una forma característica de concebir y organizar la Escuela y los Cursos en base a la metodología del ambiente educativoy los tiempos/dimensiones
educativos/as de los sujetos, que a su vez se refleja en las diferentes dimensiones
pedagógicas de la ENFF.
2.3.1. Metodología del ambiente educativo
Crear ambiente educativo, desde la concepción del MST, va más allá de buscar intervenir pedagógicamente en las situaciones y relaciones que se van produciendo en el día a día del proceso. Además de eso implica una planificación previa y una intencionalidad, tanto de los espacios/tiempos como de las situaciones de aprendizaje para permitir nuevas interacciones educativas. Para explicar la noción de ambiente educativo es necesario tener en cuenta la centralidad de los procesos materiales y de las relaciones sociales en la formación humana y en el proceso de aprendizaje que pretende la metodología pedagógica de la Escuela:
“La construcción del ambiente educativo combina actividades objetivas con actitudes, formas de ser de la colectividad y de las personas que la componen. Esto es más difícil de explicar que de sentir, de percibir cuando estás en la escuela. El principio es que cada uno tiene responsabilidades por el conjunto y el conjunto tiene responsabilidad sobre cada persona”. (Caldart, 2013:130).
En ese sentido, el MST a través de su cúmulo pedagógico, ha identificado que existen herramientas fundamentales para dar intencionalidad a los procesos educativos, “la gran herramienta es lo que identificamos como acompañamiento político-pedagógico [...] su tarea es dinamizar o potencializar el uso colectivo de las demás herramientas metodológicas” (Caldart et al, 2013:375). El colectivo que se encarga de esa tarea en los Cursos Latinos es la CPP del curso, formada normalmente por 3-4 militantes del MST, y que se encarga tanto de la preparación del curso, como del acompañamiento directo y continuo del mismo para poder reflexionar dialécticamente y en colectivo con el grupo sobre el proceso pedagógico mientras este se desarrolla. De esta forma los diferentes tiempos educativos, las diferentes situaciones, incluso los imprevistos, las tensiones y conflictos lógicos que se producen en el día a día de un curso de estas características, pueden ser aprovechadas y potencializadas como oportunidades de aprendizaje.
En la ENFF se comprende el ambiente educativo, como una metodología orga- nizativa que contempla los diferentes tiempos y dimensiones educativas de los sujetos, y esta idea se trabaja con el grupo desde los primeros días, cuando se estudia la propuesta política pedagógica y metodológica de la siguiente forma:
“Todos los espacios y actividades organizados en la Escuela son momentos de formación, es decir, todo lo que hacemos y todo aquello con lo que nos relacionamos es formación: desde las clases teóricas, hasta los ejercicios prácticos, los talleres, la convivencia, el trabajo militante, la organicidad del curso, la mística, los momentos de esparcimiento y culturales, las lecturas, las sistematizaciones”.
(ENFF, 2014:1).
2.3.2. Tiempos educativos, dimensiones pedagógicas de la ENFF
y de los Cursos Latinos
Los Tiempos Educativos, para el MST y para la ENFF sirven para reforzar dos principios que caracterizan la Pedagogía del Movimiento (Iterra, 2004).
Por un lado, contribuye en el proceso de organización y auto-organización del estudiante, ya que al subdividir el día intencionalmente en varios tiempos, toma consciencia de que pertenece a una colectividad mayor (Escuela), teniendo que realizar el ejercicio de aprender a organizar el Tiempo personal con el Tiempo colectivo en relación a las tareas necesarias para el mantenimiento de la Escuela y la construcción del proceso pedagógico colectivo en el que participa directamente (su curso). Por otro lado, ayuda a entender que la Escuela no es un lugar sólo de estudio, es un lugar de formación humana, para ello hay que trabajar pedagógicamente las diferentes dimensiones educativas de los sujetos, contando con tiempos específicos diarios para ello.
En cada escuela, curso o actividad de formación la ENFF/MST define qué tiempos educativos son adecuados a la realidad del curso o proceso, cuál es su intencionalidad, y cual su duración (diaria o semanal). Para ilustrar esto, en la Tabla 6, sintetizamos cómo se estructuran los cursos latinos de la ENFF en función de los tiempos educativos específicos.