3.5 Identificación de la población vinculada a actividades agropecuarias a partir del
4.1.2 CNPHyV 2001
4.1.2.3 Limitaciones CNPHyV: PEA y ocupaciones agropecuarias
La brecha entre viviendas particulares con un hogar y viviendas particulares con un hogar según categoría ocupacional del jefe de hogar, 7.003 casos, obedece a la introducción de la variable condición de actividad: son los jefes de hogar clasificados como “desocupados” e “inactivos”
(tabla 12)108. A partir de este hallazgo toman entidad las limitaciones marcadas por la bibliografía
respecto al registro de la PEA agropecuaria109.
Tabla 12. Jefes de hogar de viviendas particulares de hogar único según condición de actividad. Pilcomayo, según fracciones
Condición de actividad Pilcomayo.
Fracciones Ocupados (cat. 1- 4)
Desocupados e
Inactivos (cat. 5- 12) Total
% Jefes activos (cat 1- 4) en total 1 3.093 2.390 5.483 56,41% 2 2 6 8 25,00% 3 190 82 272 69,85% 4 96 105 201 47,76% 5 14 4 18 77,78% 6 893 651 1.544 57,84% 7 661 443 1.104 59,87% 8 1.016 698 1.714 59,28% 9 448 158 606 73,93% 10 2.820 1.819 4.639 60,79% 11 917 647 1.564 58,63% Total 10.150 7.003 17.153 59,17%
Fuente: elaboración propia en base a datos del CNA 2001 procesados por la Unidad Conjunta INTA-INDEC A continuación, se presentan las categorías de condición de actividad para los jefes de hogar de viviendas particulares de Pilcomayo (17.153). Resulta muy llamativa la alta frecuencia de la categoría “otra situación”: el peso de la misma es del 18,5%, segundo en importancia luego de la categoría “solo trabaja” (54%). Por otra parte, respecto al subconjunto compuesto por desocupados e inactivos (es decir, los 7.003 casos anteriormente destacados), representa el 45,3% de los casos (tabla 13).
108
La condición de actividad económica “define la situación en que se encuentran las personas de 14 años o más con respecto a su participación. Distingue básicamente dos situaciones: actividad e inactividad económica”. La población económicamente activa: comprende a la población de 14 o más años que, en el período de referencia adoptado por el censo estuvo ocupada o desocupada. La población económicamente inactiva: comprende a la población de 14 y más años no incluida en la población económicamente activa. Incluye a jubilados, estudiantes y otras situaciones (INDEC, 2001: 21-22). Las categorías de condición de actividad son doce: 1.Solo trabaja; 2.Trabaja/estudia; 3.Trabaja/es jubilado; 4.Trabaja/estudia/es jubilado; 5.Solo busca trabajo; 6.Busca trabajo/estudia; 7.Busca trabajo/es jubilado; 8.Busca trabajo/estudia/es jubilado; 9.Solo es jubilado; 10.Es jubilado/estudia; 11.Solo estudia; 12.Otra situación (ver tabla 13).
109
Tabla 13. Condición de actividad según categorías para jefes de hogares particulares de hogar único. Cuadro resumen, Pilcomayo
Categorías Casos % Acumulado %
1. Solo trabaja 9.334 54,42% 54,42%
2. Trabaja/estudia 242 1,41% 55,83%
3. Trabaja/es jubilado 563 3,28% 59,11%
4. Trabaja/estudia/es jubilado 11 0,06% 59,17% 5. Solo busca trabajo 1.736 10,12% 69,29% 6. Busca trabajo/estudia 37 0,22% 69,51% 7. Busca trabajo/es jubilado 105 0,61% 70,12% 8. Busca trabajo/estudia/es jubilado 5 0,03% 70,15%
9. Solo es jubilado 1.867 10,88% 81,04%
10. Es jubilado/estudia 11 0,06% 81,10%
11. Solo estudia 69 0,40% 81,50%
12. Otra situación 3.173 18,50% 100,00%
Total 17.153 100,00% 100,00%
Fuente: Unidad Conjunta INTA-INDEC elaborado en base a CNPHyV 2001
A partir del peso que tiene la categoría “otra situación” en el total de Pilcomayo, se decidió
observar su incidencia en las fracciones 7 y 8110. En ambos casos, aproximadamente el 23% de
los jefes de hogar está clasificado como “otra situación”, la cual se encuentra por debajo de la categoría “solo trabaja” y supera ampliamente a la categoría que se encuentra en tercer lugar (“sólo es jubilado”). Por otra parte, en el área de estudio, la categoría “otra situación” representa el 57% de los casos en el subconjunto conformado por desocupados e inactivos (categorías 5 a 12).
Las frecuencias obtenidas en las categorías “jubilados” y “otra situación” son elevadas, tanto en el total del departamento de Pilcomayo como en las fracciones 7 y 8. Es interesante relacionar estos resultados con algunos de los hallazgos y conclusiones de Wainerman y Moreno (1987) y el trabajo de campo realizado.
Los autores abordan el tema del subregistro de las actividades laborales en áreas rurales, el cual afecta principalmente a mujeres y, luego, a hombres jóvenes y ancianos. Este problema de captación, señalan, se debe tanto a las inconsistencias y problemas de las definiciones de estadísticas laborales -las cuales no captan modalidades de trabajo discontinuo, a tiempo parcial, en empresas familiares sin remuneración, dentro del hogar- como así también a aspectos culturales que hacen que las personas no se perciban a sí mismas, ni sean percibidas en el núcleo
familiar, como económicamente activas.111
A partir de los datos analizados, las fracciones 7 y 8 pueden ser definidas como rurales, concentran un alto porcentaje de EAPs, en su mayor parte, de tipo familiar. En este marco, ¿se podría pensar que la alta frecuencia de las categorías de inactividad (“jubilados” y “otra situación”) puede ser indicio de un subregistro de trabajadores en el sector agropecuario? ¿Qué
casos se incluyen en la categoría “otra situación”? ¿Por qué es tan alta su frecuencia? ¿Qué
implicancias podría tener esto para la comparación con los datos del CNA 2002?
110
Consultar Anexo IV, Tabla 24 y 25. 111
A partir de encuestas realizadas en dos localidades rurales de Argentina y Paraguay (en el año 1985), las cuales incluían un módulo especial de autoconsumo para aquellos que se declararan económicamente inactivos, los autores aportan evidencia empírica acerca del subregistro de trabajo de mujeres y en el caso de hombres jóvenes y ancianos que se declaran como inactivos: “amas de casa” y “estudiantes”, “jubilados” y “enfermos”. De esta manera, a partir de la aplicación del cuestionario se hicieron visibles como trabajadores (en relación al total de la población ocupada), 47.5% y 65.3% de las mujeres, mientras que el porcentaje de hombres que no se percibe como trabajando ronda el 6% en ambas localidades (Wainerman y Moreno, 1987: 148). Ver capítulo III, apartado 3.1.
Los resultados aquí obtenidos no son suficientes para comprobar si existe un problema de captación, sólo un relevamiento especial podría registrar estas situaciones, tal como lo hicieron Wainerman y Moreno (1987). El trabajo de estos autores muestra que el principal grupo invisible para estadísticas laborales es el de mujeres en edad central de la vida económicamente activa y, en menor porcentaje, se encuentra el de hombres en edades marginales de la vida activa. Ahora bien, ¿qué implicancias podrían tener estos aspectos en relación a la definición de Hogar Rama A, centrada en la identificación de jefes de hogar? Es de esperar que no se declare como tal a las
mujeres aunque es probable que se declare como jefe de hogar a hombres de avanzada edad112.
No obstante, si se tiene en cuenta la evidencia del trabajo de Wainerman y Moreno (1987: 148, 152) el porcentaje de trabajadores masculinos declarados inactivos (incluidos jubilados, rentistas, estudiantes, enfermos) representa 6% del total de población ocupada y 7% del total de trabajadores del sector agrícola.
Los resultados del trabajo de campo realizado se encuentran en línea con estos hallazgos. Uno de los informantes, quien fuera Coordinador Provincial del CNPHyV 2001, brindó algunos indicios y pautas para la interpretación de la alta frecuencia de las categorías “jubilado” y “otra situación”. En su relato, el entrevistado espontáneamente mencionó la frecuencia de casos de “jubilados que tienen chacra”. Al consultarle específicamente por la incidencia de la categoría “jubilados”, exponiendo los datos del CNPHyV 2001 obtenidos (tablas 12 y 13), el entrevistado profundizó en el tema, haciendo alusión a la existencia de un gran número de docentes y empleados públicos, los cuales por una normativa provincial habrían accedido a la jubilación con
una antigüedad de 25 años.113
Si un docente se jubila con veinticinco años de antigüedad y vive ahí en la zona de Laguna Blanca, seguramente tuvo posibilidad de comprarse una chacrita o dedicarse a una chacrita…Y entonces podía quizá declarar como productor cuando se hizo el censo agropecuario.
Respecto a los casos que podrían estar comprendidos en la categoría “otra situación”, hace referencia a los beneficiarios del “Plan Trabajar” señalando que probablemente fueran incluidos en esta categoría dado que no se los podía categorizar como “desocupados” pero tampoco como trabajadores, probablemente por la poca cantidad de horas trabajadas y también por el temor de
112
Tal limitación se advierte a partir de la misma definición de Jefe/a del hogar del CNPHyV 2001: “persona reconocida como tal por los demás miembros del hogar”. En un documento de definiciones censales de INDEC se señala que “La identificación de una persona como ‘Jefe’ de hogar (también denominada ‘Persona de referencia’) es importante respecto a dos propósitos analíticos fundamentales en nuestra temática: a) es la persona que sirve de punto de partida para la reconstrucción de las familias dentro de un mismo hogar, ya que es respecto a ella que se investigarán las relaciones de parentesco de los restantes miembros; b) ciertos atributos individuales del Jefe son utilizados para inferir, no sólo su posición personal respecto a una variable, sino también la posición de la unidad en su conjunto (por ejemplo, cuando se determina la clase social de pertenencia del hogar sobre la base de ciertas características de su Jefe). En las fuentes argentinas se elige al Jefe por la 'vía del reconocimiento': es decir, el Jefe de un hogar es aquella persona que es reconocida como tal por los restantes miembros de ese hogar. Esta metodología implica una fuerte connotación subjetiva por parte de la población, lo que puede ser fuente de diversos sesgos”. Entre estos sesgos Novaro y Segre, señalan como inconveniente la posibilidad de que suelan ser declaradas como jefes de hogar “personas de edad avanzada, independientemente que sean o no sostén económico del hogar” (Novaro y Segre, 1997: 4).
113
El Régimen de Jubilaciones y Pensiones para el Personal de la Administración Pública Provincial (Ley Provincial N° 571) señala en el Artículo 24: “Tendrán derecho a la jubilación especial los afiliados que acrediten veinticinco (25) años de servicios de aportes, sin limite de edad, con el desempeño de algunas de las siguientes tareas: 1) En la docencia provincial; 2) En las tareas insalubres o aisladas del ámbito social y de la salud; 3) En institutos médicos - hospitalarios de enfermedades infectocontagiosas; 4) En Leprosarios o Institutos de enfermedades mentales; 5) En salas de radiologías, radium o similares; 6) En los transportes aéreos o fluviales de las Administraciones Provinciales o Municipales. El Decreto Reglamentario establecerá que tareas están comprendidas conforme a los
perder el beneficio al declararse ocupados.114 Al entrevistado le llamó la atención la alta frecuencia de la categoría “otra situación” y manifestó:
E6: 2001… existía el Plan Trabajar… y por ahí si tenía un Plan Trabajar haya entrado en esa situación. (…) Pero yo pienso que por ahí la gente que recibía un Plan Trabajar y hacía otra cosa… digamos para que no le saquen… quizá declaraba “otra situación”. Yo conocí mucha gente que tenía Plan Trabajar pero que hacía otra cosa que no estaba dentro del plan. O sea el plan lo habían hecho por “recuperación de viviendas por inundación” y entonces iba y trabajaba como albañil, plomero… Entonces quizá se haya declarado en otra situación, porque si lo declaraba por ahí tenían miedo que le sacaran el plan, ¿viste? (…) seguramente puede haber ocurrido eso… O sea no hay otra explicación… (leyendo el listado de categorías de la tabla 13) porque hay una serie de ítems que sí o sí… “solo busca trabajo”: si tiene un Plan Trabajar para qué buscar trabajo, ¿no es cierto? O sea, teóricamente si está en un plan se considera que esta trabajando, pero como “solo trabaja” tampoco… por ahí no lo consideraba por bajo… entonces por ahí…
D: ¿bajo en la cantidad de horas?
E6: claro, claro, yo calculo que puede haber pasado por eso. Pero es alta, la verdad que es alta: un 22%... sobre 53%, el 50% de los que “sólo trabaja”115.
Finalmente, ¿Qué implicancias posee la variable condición de actividad en el cálculo del peso de Hogares Rama A en el área de estudio?
La inclusión de la variable condición de actividad implica modificaciones en el conjunto de referencia. Si no se la considera, los Hogares Rama A representan un porcentaje menor al 50% de las 17.153 viviendas particulares con un hogar, tanto a nivel del departamento como en las fracciones 7 y 8. No obstante, al incorporar la variable categoría ocupacional para el jefe de hogar de viviendas particulares de hogar único (10.150 casos), se observa en las fracciones 7 y 8, que más del 50% de los hogares son Hogares Rama A.
En este trabajo se considera adecuado definir el universo excluyendo a los hogares que declararon que su jefe estaba desocupado o inactivo.
No obstante, tomando en cuenta las fuentes secundarias así como el trabajo de campo realizado, se reconoce la probabilidad de que en la zona, donde predominan actividades agropecuarias y unidades de tipo familiar, las variables “condición de actividad” y “ocupación” presenten problemas de captación dado que, a pesar de realizar actividades agropecuarias, el jefe de hogar se declararía como inactivo (jubilado, otra situación) o desarrollando otra actividad como principal (por ejemplo: docencia, empleo público).