Cuando Urano aspecta a otro planeta, este se convierte en una especie de rayo conductor para el fuego prometeico. La visión uraniana suele golpear esa área de nuestra vida personal y sacudir nuestra conciencia hasta dejarla en un estado de alerta nerviosa. Ya hemos tratado con cierta profundidad los aspectos de Urano con la Luna. Esta se convierte en el receptáculo de la visión uraniana y, entonces, la naturaleza instintiva de la persona y sus necesidades emocionales estarán constantemente zarandeadas y frustradas por vientos extraños, provenientes de los cielos
estrellados. La naturaleza instintiva del individuo se ve desafiada a extenderse más allá de la esfera “normal” de la vida cotidiana y de las relaciones humanas, y tal vez uno tarde mucho tiempo en llegar a buenos términos con esto, en lugar de considerarlo solo como mala suerte, un destino malévolo o crueldad de la gente. Dado que la naturaleza de la Luna en esencia es ajena a la visión uraniana, es probable que tales aspectos -sean “duros” o “blandos”- resulten muy difíciles, en especial en la primera parte de la vida. La Luna repite: “¿Qué está sucediendo? ¿Por qué no puedo tener estabilidad? No quiero estar separada. No quiero que me saquen a empujones de mi lindo hogar y me separen de mi familia. No quiero saber nada de toda esa tontería del ‘cosmos’. Estoy aterrada".
Si Urano aspecta a Mercurio, este probablemente esté mucho más feliz que la Luna -aun en el caso de los aspectos “duros"-. Mercurio dice: “¡Ah! ¡Eso es lo que sucede! ¡Puedo verlo! ¡Tengo la verdad! ¡Conozco la respuesta!". A Mercurio le gusta estar alineado con Urano. Tal vez otras personas no aprecien tanto esta alineación -en especial los maestros, cuando uno es joven, o los colegas pragmáticos, en la edad adulta- La dimensión más oscura de estos aspectos -rigidez de pensamiento, excentricidad, dogmatismo, petulancia- suele ser más perturbadora para los otros que para la persona con Mercurio- Urano. El gran problema es que Mercurio, que es un trotamundos sin morada fija, puede sobrecargarse tremendamente de electricidad uraniana, y es en extremo importante movilizar el pragmatismo saturnino y un sentido de límites mentales y físicos, para proteger el cuerpo y la psique. Pero con la suficiente contención y sentido común, Mercurio-Urano puede ser maravillosamente inventivo y mentalmente abierto, aunque a veces decididamente im- perturbable frente a la carga del autocuestionamiento.
Venus Venus Venus
Venus se lleva con Urano mejor de lo que podríamos pensar. En el mito, Afrodita es la hija de Ouranos y surge del mar después de que este es fertilizado por el esperma de los genitales cortados de aquel. Afrodita Urania es una expresión de Urano en una forma más personal y, desde un punto de vista astrológico, Venus tiene mucha menos importancia para las relaciones emocionales de lo que podríamos deducir si nos basáramos en los libros de texto tradicionales. Nos gusta vincular a Venus con las relaciones, pero tiene poco que ver con el plano del corazón en ellas. Como regente de Libra, describe el impulso por definir nuestros valores
• LIZ GREENE •
mediante los contratos que hacemos con los demás: cómo nos ajustamos a ellos, cómo definimos los límites entre el yo y el otro. Este lado aéreo de Venus describe nuestra manera de comprometernos y los tratos que hacemos. Es la relación más como sistema que como una expresión de cercanía emocional. Por eso Venus puede ser un conductor cómodo para la visión uraniana -siempre que no estemos demasiado preocupados por las actitudes convencionales- y logra separarse de nuestras necesidades emocionales lo suficiente como para comprender las reglas del juego limpio.
Marte puede establecer una relación bastante energética y productiva con Urano, aunque la cruda característica física de Marte puede ser un problema para los ideales uranianos. Urano tiende a hacer a Marte más intelectual y menos instintivo en su expresión; y, si bien eso puede hacer a la persona más civilizada y sociable, también puede crear dificultades en el plano sexual y en la esfera de la expresión del enojo y la agresión. Además, Marte, cuando se electrifica con los rayos uranianos, tiende a olvidar los límites de la voluntad personal y puede meterse en muchos problemas, porque la visión prometeica de potenciales y posibilidades puede estar más allá de las capacidades físicas del individuo. Hay un esfuerzo, una rigurosidad, con relación a Marte-Urano que puede resultar en enormes proezas de coraje y resistencia, pero que igualmente puede generar una especie de estupidez ciega en cuanto al peligro y al riesgo. Es probable que a Marte- Urano le cueste aceptar que el poder de una persona para cambiar verdaderamente al mundo es limitado. Pienso que el eufemismo que solemos emplear para estos aspectos es obstinación.
Expresar al Sol puede ser algo bastante problemático cuando se relaciona con Urano, porque el impulso solar hacia la autoexpresión es adverso a Urano en muchos respectos. Como sabemos, estos planetas rigen signos opuestos. El Sol dice: "Espera un momento: esta conciencia global está muy bien, pero ¿qué hay de mí? ¿Quién soy? No importa la evolución de la humanidad y el mundo ideal y todas esas cosas abstractas. ¿Qué hay de mi realización personal? ¿Cómo puedo ser especial, cómo puedo brillar si debo vivir una vida que le sirve al
Zeitgeist?". El Sol puede ofrecerle pelea a Urano y, a veces, el sentido de
individualidad se estrella bajo la visión global o bajo una visión de la vida particularmente rígida y dogmática. Si el sentido del ego personal es lo suficientemente fuerte, la persona puede hallar la manera de utilizar los talentos personales para hacer su aporte a
un nivel más amplio, mientras sigue preservando un sentido del valor de sí misma. La vida puede tornarse un poco como Odiseo al lidiar con Proteo. Luchamos para darle forma a la inspiración uraniana en un trabajo creativo - artístico, científico o social- que es exclusivamente propio, pero que corporiza o canaliza una visión más amplia.
De los planetas personales, pienso que la Luna es la que peor se lleva con Urano, y Mercurio, el que se lleva mejor. Eso no quiere decir que no haya problemas con Mercurio-Urano, sino que los dos planetas básicamente son amigos, mientras que la Luna y Urano son extraños entre sí y no tienen nada en común. Sin embargo, esta extrañeza puede ser sumamente creativa. El único lugar donde logran hallar un terreno común es un sistema o visión que pueda servir de protección: que sea como una especie de madre y, al mismo tiempo, un vínculo con el cosmos mayor. Como hemos visto, eso es lo que le da a la Luna-Urano -más que al Sol- Urano- la fama de involucrarse con la astrología: trazar el mapa del sistema brinda una visión fugaz de una especie de maternidad cósmica que está liberada de las ataduras instintivas y que, al mismo tiempo, ofrece inclusión y seguridad.
Cuando Urano aspecta a los planetas personales, parece reflejar una intensa sensibilidad ante el cosmos mayor y los potenciales para el futuro que se revelan mediante esa amplitud de criterio. Esto se desarrolla, en parte, porque al individuo a menudo se le niega la comodidad de un entorno "normal” en la primera etapa de la vida. O quizás es al revés. Dado que los planetas personales aspectados por Urano perciben un universo mayor ya desde el nacimiento, no hay entorno o ambiente que sea considerado normal. Incluso en el caso de los aspectos benignos, somos impulsados, de manera consciente o inconsciente, a hallar algo mayor y más inspirador que el mundo que vemos a nuestro alrededor.
De modo que, queriéndolo o no, empezamos a buscar los espacios abiertos de los cielos estrellados y, como resultado, se desarrollan dones especiales -y también problemas especiales- al relacionarnos con la vida común de los mortales. Podríamos decir lo mismo de cualquier otro planeta exterior que toca los planetas personales. Dado que nos obligan a experimentar cosas que nos arrancan de nuestra identificación muy personal y aferrada a la tierra, podemos desarrollar la capacidad de ver y experimentar un universo mucho más grande, pero la mayor parte del tiempo, al menos al principio, no es por elección.
• LIZ GREENE •
Audiencia: ¿Qué ocurre con los aspectos progresados a Urano?
Liz: Los aspectos progresados que incluyen a Urano, por lo general aportan una experiencia uraniana, sea en el plano interior, en el exterior o en ambos; pero la experiencia no necesariamente crea el tipo de apertura constante que describen los aspectos natales. De hecho, igual podemos tener una visión fugaz del sistema mayor en funcionamiento -a menudo mediante acontecimientos que no son para nada bien acogidos en el momento- Es como hacer un curso intensivo sobre el arte de robar el fuego. Si no estamos acostumbrados, con seguridad nos quemaremos. Los tránsitos y las progresiones de Urano tienden a coincidir con períodos en los cuales nos despiertan a puntapiés para arrojarnos a una conciencia de lo que yace detrás y más allá de las estructuras tangibles de la vida. Pero, si la carta natal tiene más peso del lado de la tierra y del agua o si Urano hace muchos aspectos difíciles, este despertar puede resultar desagradable e inoportuno, y no hay garantía de que el individuo aprenda lo que puede aprenderse de él. Urano puede ser bastante traumático por tránsito o progresión y, a veces, la gente se cierra en sí misma después de una experiencia semejante, aterrorizada de que algo similar vuelva a ocurrir. Naturalmente, esto asegura que, cuando el próximo tránsito llegue, el impacto sea mucho más perturbador.
Audiencia: Tengo a Urano aspectando a todos los planetas.
Liz: Entonces, ha venido al lugar adecuado. Seguro que no trabaja en el Banco NatWest. ¿A qué se dedica?
Audiencia: Trabajo para las autoridades locales.
Liz: Eso puede ser peor que el NatWest. ¿Buscó este trabajo porque tenía ideales con respecto a mejorar las condiciones sociales?
Audiencia: Sí, en efecto. Pero no duraron mucho tiempo.
Liz: Si Urano aspecta a todos los planetas, entonces tarde o temprano usted necesitará sentirse en casa en el mundo uraniano, mundo que, por lo general, está tristemente ausente de los municipios locales. Les gusta
pensar que son uranianos, pero suelen ser mucho más saturninos y neptunianos, y toda visión incipiente queda enterrada bajo el peso de la burocracia, sin una sola chispa de fuego solar a la vista. Es probable que usted necesite dejar las puertas abiertas en todas las áreas de su vida.
Audiencia: Empecé a darme cuenta de esto hace más o menos un año.