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Los requisitos de un director de adoración

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Las normas y requisitos de los directores de adoración varí como es natural, de una congregación a otra. En algunas, pide a los pastores que dirijan la adoración. En otras, el q sea anciano o miembro del comité de la iglesia ya ha cumpli con el único requisito para esta función; pero si la eficacia d director de adoración es, de veras, de importancia vital para éxito del culto, entonces se debe dar mayor consideración a

EL ARTE DE DIRIGIR LA ADORACIÓN

preparación que el director de adoración debe tener para tal posición. Los nueve requisitos siguientes, creo que son los más esenciales que se deben exigir a cualquier director de adora- ción:

1. El director debe ser adorador. Este requisito viene antes que todos los demás porque el que no es adorador no tiene por qué hacer creer que dirige a otros en la adora- ción. En una iglesia a la que yo asistía, el pastor quiso que cierta persona recién llegada se sintiera bienvenida y participara en la congregación, así que le pidió que diri- giera la adoración un domingo por la noche. Esa con- ducta contradice por completo el primer requisito. Supongo que la dirección del culto era considerada una buena manera de hacer que alguien se sintiera como participante, y no les importaba si esa persona satisfacía o no la primera condición, es decir, la de ser adorador. A otros se les hace directores de adoración porque tienen una voz bonita o buen oído para la música, o porque les gusta cantar y aun adorar; pero hay diferencia entre el gusto por la adoración y el ser adorador. El adorador es alguien que ha aprendido la disciplina diaria de some- terse al liderazgo completo de Cristo, sin tener en cuenta sus emociones ni las circunstancias de la vida. El director de adoración debe demostrar esa cualidad de corazón y vida.

2. No debe ser novicio, sino debe tener una experiencia espiritual comprobada y profunda, para dirigir los cul- tos de adoración.

3. El director debe conocer el estilo de alabanza y adora- ción de su iglesia. Cada congregación tiene su estilo y gusto únicos en los cuales debe poder funcionar el director de adoración. Al nuevo director se le deben dar tiempo y oportunidad para familiarizarse con el estilo de adoración de la iglesia, y su repertorio de cantos,

EXPLORACIÓN DE LA A D O R A C I Ó N EL ARTE DE DIRIGIR LA ADORACIÓN

9. Por último, sería bueno que el director de adoración tuviera una personalidad entusiasta, amistosa y amable. Si no es entusiasta en su dirección, es improbable que la congregación responda con entusiasmo. Si no es amis- toso y no tiene buenas relaciones sociales con la gente, no es probable que lo reciban bien cuando esté detrás del pulpito. A los santos les será difícil dar su lealtad a un introvertido social.

El propósito de esta lista de requisitos no es desanimar a los candidatos para que no sean directores de adoración. Sin embargo, hay que considerar con seriedad su designación. Qui- zás la mayoría de las iglesias considere estos nueve aspectos como requisitos mínimos de los directores. Los que quieran llegar a serlo deben aceptar el reto y la emoción de lograr los requisitos.

Con todo, se debe distinguir entre los requisitos que hay que satisfacer antes de tomar la posición, y las capacidades que se deben aprender con el tiempo y la experiencia. Si se ponen exigencias muy estrictas, nadie podría llenar los requi- sitos. La mayoría de las capacidades para dirigir la adoración se aprenden solo por la experiencia, y no sería lógico exigirse- las al novicio. Si están dispuestos y tienen talento, los directo- res de adoración mejorarán y desarrollarán pronto la eficacia de su ministerio. La experiencia es el ingrediente necesario.

El director de adoración se siente estimulado continua- mente a ser la clase de persona que Dios quiere que sea, y debe dedicarse a cumplir con su llamamiento. Tiene que vivir lo mismo cuando está detrás del pulpito que cuando no lo está, para que ande como es digno de su llamado y ministerio. No debe ser una persona detrás del pulpito y otra el resto del tiempo. Hay personas que asumen una personalidad de pul- pito, una apariencia artificial y seudoespiritual, para tratar de causar una buena impresión en la gente con su conducta tea- tral y estilo florido. Tales fachadas falsas no les ganan el antes de que trate de dirigir a la congregación en la ado«

ración.

4. El director debe tener inclinación musical a un nivel aceptable. Cada iglesia debe decidir ese nivel de acep« tabilidad que el candidato a director debe satisfacer. El improbable que se ponga a alguien en la posición dfl director de adoración si no puede cantar la melodía da un canto. Tal persona podría tener más eficacia en otro ministerio.

5. Está de más decir que el director debe tener buena repii' tación en la congregación. Si no se respeta a alguien por su andar diario con Dios y su vida familiar, no ganará al instante el respeto de la gente solo por situarse detrás del pulpito.

6. El director debe poder funcionar como parte de un equipo. Hay personas tan individualistas que no pueden llevarse bien con otros. Todo director de adoración debe ser flexible para trabajar con el pastor y los demál miembros del equipo de adoración.

7. El director debe tener buena actitud hacia la iglesia, el pastor y la doctrina de ella. Si tiene resentimientos ocultos contra el pastor, o diferencias doctrinales mayo- res con la iglesia, podría ser lastimoso, por estar en una posición tan visible como la de director de adoración, que saliera bajo circunstancias negativas.

8. Debe estar dispuesto a dedicarse a su posición, sacrifi- cando la prerrogativa de visitar otras iglesias o asistir a eventos especiales en otra parte. Aunque un evangelista famoso tenga una cruzada en la misma ciudad, el director debe hallarse dirigiendo la adoración en su propia con- gregación. Como el pastor, el director de adoración debe estar allí para todos los cultos en los cuales deba partici- par, excepto en caso de enfermedad o emergencia.

EXPLORACIÓN DE LA ADORACIÓN

cariño de la congregación. Los hermanos pueden amar director, pero disgustarse con la «persona» en que se con vierte los domingos. Cualquier congregación responde co más gratitud a la sinceridad de la persona real. El que acept un ministerio como el de dirigir la adoración, también recib mucho ímpetu para hacer que su vida armonice con el 11 mado. En vez de permitir que la falta de espiritualidad lo desa nime de la participación, el director debe dejar que la respon» sabilidad de dirigir la adoración lo estimule y motive en s andar espiritual con Dios. Los que se presentan ante los her> manos como ejemplo de adoradores tendrán mucha más moti vación para serlo durante la semana.

Aunque el director de adoración debe tener en cuenta hombre interior como elemento de mucha importancia, eso n significa que deba descuidar al hombre exterior, pues es u. hecho real que el hombre mira la apariencia externa. Como es* en una posición muy visible, algo que se observa sin falta es s manera de vestir. Sus trajes o bien pueden distraer a la gente, bien pueden ser de buen gusto, pero sin llamar mucho la aten ción. La congregación puede adorar con el director de adora ción, reírse de él, o envidiar sus trajes, según su buena o mal manera de vestir. Debe vestirse bien, con modestia, de mod propio, y llevar ropa a la medida, con colores y diseños qu hagan juego. Para eso no hay que gastar mucho dinero. Los tra jes demasiado elegantes no son un requisito del director de ado- ración. Aunque no necesita vestirse según el último grito de li moda, debe evitar los trajes anticuados. Si tiene cuidado, puedo vestirse con gusto y de manera atractiva aun con el presupuesto más económico.

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