• No se han encontrado resultados

LO MÁGICO Y MÍTICO DEL «MESTIZO»: SUPERACIÓN DE ANTAGONISMOS

Hispanic Power and Obama´s Prophetic Charisma, a New Age for Twelve Millions of Undocumented

CORONACIÓN DEL PODER: «SAN OBAMA»

12. LO MÁGICO Y MÍTICO DEL «MESTIZO»: SUPERACIÓN DE ANTAGONISMOS

Ese es el plus de fuerza simbólica, sagrada, que tiene la mitología de lo mestizo, como una «raza cósmica», un hombre nuevo de fuego, tan magistral- mente ideado, pintado y simbolizado por los grandes muralistas mexicanos, como Orozco en la bóveda del Hospicio de Guadalajara. Los mitos son enso- ñaciones colectivas, ilusiones compartidas, sueños utópicos comunitarios, que no constituyen la realidad social material, pero que ayudan e incentivan al gru- po a transformar esa realidad cotidiana. Por eso el Mito, el Ritual y el Símbolo siempre han existido en las sociedades humanas, en formas variantes múlti- ples, en clave religiosa o laica, y siempre existirán mientras exista la muerte, la enfermedad, el sufrimiento, el dolor, la tristeza, la soledad, o en su cara inver- sa para celebrar y realzar el gozo, la felicidad, la vida o el amor humano com- partido5. Este paradigma universal de Caminar desde el Desierto del mal hacia el nuevo estadio de felicidad, es el trasfondo estructural similar en todos los grandes mitos religiosos, étnicos, nacionalistas y revolucionarios. Desde el mito bíblico de la salida (cambio estructural) de la esclavitud de Egipto, hasta peregrinar por el desierto hasta la Tierra Prometida, construyendo la ciudad Santa de Jerusalén, al Mito Azteca de salir del Azlan, pasando por Árida-Amé- rica, hasta llegar (cambio estructural), conducidos por los sacerdotes- guerreros de Huitzilipochtli al valle de aguas y rica vegetación de Anahuac, fundando la ciudad santa de Tenochtitlan. Esta unidad plural, de destino sagrado-cósmico, es lo que late en el paradigma de Raza Cósmica:

«América es el hogar de todas las razas: la Blanca, la Roja, la Negra y la Amarilla. En América estamos llegando a la creación de una raza hecha con el tesoro de todas las anteriores, la raza final, la raza cósmica» (José Vas- concelos, 1925)

5 Obama ha trastocado el paradigma ideológico, con tinte racista y xenófobo, de Samuel Huntington, quien veía a los mexicanos e hispanos como una amenaza para la unidad de los Estados Unidos, en su polémica obra de «¿Quiénes somos? Los desafíos de la identidad nacional estadounidense, Paidos, Barcelona, 1988. Una crítica radical a esa posición, coin- cidente con el horizonte de Obama, puede verse en mis ensayos, en las obras: T. Calvo Buezas (ed.) Hispanos en Estados Unidos, Inmigrantes en España ¿amenaza o Nueva Civili- zación?, Catarata, Madrid, 2006, pp 17-54, y T. Calvo Buezas (edit) El gigante dormido. El poder hispano en los Estados Unidos, Catarata, Madrid, 2006, pp. 7-44. Por cierto S. Hun- tington, que también planteó en forma muy diversa a Obama, en su Choque de civilizacio- nes y reconfiguración de orden mundial (Paidos, Barcelona, 1997), le conoció elegido, pero no le vio como Presidente. Huntington murió el 24 de diciembre de 2008.

«Change, We Believe in»: Sueño y Mito de todos los movimientos y revolu- ciones

¡Tierra Nueva, Cielo Nuevo, Hombre Nuevo! Es el eterno deseo, el re- petido sueño y el deseado cambio radical y revolucionario que la humani- dad siempre ha ansiado: «Change, We Believe in».

De igual modo el gran mito social del comunismo, sacando a las masas alienadas por la esclavitud de la explotación burguesa, y conduciendo al proletariado (cambio estructural), a una nueva y primigenia sociedad, don- de desaparezcan la propiedad y las clases sociales y amanezca un Nuevo Hombre y una Nueva Sociedad Igualitaria. Y así, como si se tratase de una nueva versión instrumental de una eterna y similar melodía místico-utópi- ca, la Revolución de Emiliano Zapata «Tierra y Libertad». Y en forma simi- lar otros mitos nacionalistas y étnicos, como el Movimiento Negro del «I have a Dream», del Reverendo Martín Luther King con «We Shall Overco- me», saliendo de la oscuridad y segregación (cambio) a la igualdad racial, o del Movimiento Nacionalista Chicano con su Plan Espiritual del Azlan (Denver, 1969), liberándose del estado de marginación étnica, (cambio) por el «carnalismo» etnorracial:

«... nosotros los Chicanos habitantes y civilizadores de la tierra norteña de Azlan, de donde provinieron nuestros abuelos... declaramos que el grito de la sangre es nuestra fuerza, nuestra responsabilidad y nuestro destino inevitable... somos una raza de Bronce... somos una nación, somos una unión de pueblos libres, somos Azlan. por mi raza todo, fuera de mi raza nada»

Y el Manifiesto Chicano, de los años sesenta, proclamaba míticamente: «Nosotros los Chicanos somos el pueblo de Azlan, los verdaderos descen- dientes de los Aztecas, del Quinto Sol. En el amanecer de una mañana de hace miles de años, mis antepasados salieron de Aztlán, una región de des- iertos... para buscar una nueva casa... mis antepasados llegaron a dar am- pliamente a un ciclo cósmico, fundando una gran civilización en Ana- huac...Nosotros somos Aztlán y Aztlán es nosotros».

El Movimiento Campesino Chicano, liderado por el carismático profeta César Chávez, con el grito «Sí, se puede», tuvo también su gran Mito, bajo

el ropaje del «Plan Libertador»6 de la injusticia social (cambio) a unos sa- larios justos y al respeto étnico.

«Los hijos campesinos del Estado de California... hombres libres y soberanos declaramos solemnemente... los propósitos que hemos formulado para aca- bar con la injusticia... Cumplimos nuestro propósito de hacer una Revolu- ción. Somos hijos de la Revolución mexicana, que fuera una revolución de los pobres buscando pan y justicia... Nuestro Movimiento se va extendien- do a través de un llano seco... Ha llegado la hora de la liberación del pobre campesino. Así lo dispone la Historia. Que siga la huelga»

13. AQUÍ ESTAMOS 12 MILLONES DE INDOCUMENTADOS;