Tres son las alternativas que se pueden considerar serias al modelo de búsqueda de Google: los buscadores temáticos, los sociales y los semánticos. Empecemos con los primeros:
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¿te fías de los resultados encontrados en Google cuando estás buscando información sobre una enfermedad que padeces o crees poder padecer, por ejemplo en función de unos ciertos
síntomas? La estadística demuestra que la mayor parte de la gente no se fía y usa buscadores médicos especializados. Lo mismo ocurre por ejemplo con quien busca información financiera para, digamos, invertir en Bolsa. Está claro que hay determinados segmentos para los que un buscador generalista no es suficiente; de la misma manera que hay anunciantes dispuestos a pagar más por insertar su publicidad en buscadores con un tráfico menor pero mucho más enfocado a sus productos y/o servicios, y que —en consecuencia— estarán dispuestos a pagar más por poder impactar a ese tráfico más orientado, lo que daría viabilidad económica al modelo. Los buscadores sociales son aquellos cuyos resultados están basados en los contenidos y recomendaciones de las conexiones sociales en algunas de las redes sociales en las que participa quien realiza la búsqueda. Para su uso es necesario identificación, con lo que tenemos que indicar nuestro nombre, nick o alias para que puedan buscar nuestro perfil en las redes que soportan. También tenemos la opción de registrarnos, y ya sea mediante identificación temporal o a través de nuestra cuenta de usuario permanente, tenemos que indicar las direcciones de nuestros perfiles de las redes que estén soportadas y dónde participamos. También añadiremos nuestros círculos sociales para mejorar los resultados. Ya sólo queda realizar las búsquedas, por lo que podremos optar por buscar contenidos web, por usuarios o por contenidos multimedia. Una vez introduzcamos los términos, por cada apartado recibiremos una serie de resultados, que vendrán determinados por el número de conexiones con nuestros contactos, además de nuestra lista de amigos de búsquedas y otros factores. Cada resultado irá ligado a un usuario en concreto, donde nos indicará si forma parte de nuestra red o no. Además cada resultado podrá ser guardado categorizado automáticamente, y cada usuario, en caso de que no pertenezca a ninguna de
nuestras conexiones, podrá ser añadido a nuestra lista de amigos de búsquedas para obtener más resultados en las próximas búsquedas.
Y por último nos quedan los buscadores semánticos, que se basan en que el algoritmo del buscador sepa lo que realmente está buscando. ¿Pero acaso no lo hace PageRank, el algoritmo de Google? Pues lo cierto es que no. Busca cadenas de caracteres sin saber lo que estos realmente significan. La búsqueda semántica determina cuáles son las páginas más relevantes para una búsqueda en base a los conceptos que contienen, en lugar de aplicar métodos estadísticos sobre el texto. La complejidad de la búsqueda semántica hace que de momento esté restringida a grupos de investigación y empresas con una alta inversión. Sin embargo, Hakia acaba de abrir sus APIs para permitir que cualquiera construya su propio buscador semántico aprovechando su
tecnología. De momento, la primera empresa en utilizarlo ha sido Berggi, que ha desarrollado un buscador semántico para móviles.
¿Significa alguna de estas alternativas una amenaza real para Google? Realmente no. De hecho Google ya lanza buscadores temáticos y hace sus experimentos con la web semántica. De cualquier forma, tratemos de jugar por un momento el papel del abogado del diablo e
imaginemos posibles amenazas para el buscador californiano: Un competidor actual recupera terreno.
Un startup se impone y se convierte en standard. La búsqueda en Internet se fractura verticalmente.
El modelo tradicional de búsqueda es reemplazado por un sistema mucho más sofisticado tecnológicamente.
Analizándolas una a una vemos que ningún competidor actual parece capaz de recuperar terreno a Google, una vez la pretendida unión entre Yahoo! y Microsoft no sólo se ha quedado en
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agua de borrajas sino que además Yahoo! en su afán por evitar la adquisición que sólo era vista con buenos ojos por sus accionistas independientes, llegó a acuerdos puntales con Google. Si un startup surgiese con fuerza, Google tiene recursos financieros más que sobrados para comprarlo o, vía ingeniería inversa, reproducir rápidamente su modelo, pues como antes dijimos no es fácil construir barreras de entrada en este sector. Y en lo que respecta a las dos últimas posibilidades, acabamos de ver como Google ya está a la cabeza en controlarlas si se convierten en opciones comercialmente relevantes. Así que, amigos míos, creo que tenemos Google para muchos años, como algunos viñetistas se encargan de jocosamente reflejar, por lo que haréis bien en orientar vuestras estrategias de marketing digital hacia los formatos del gigante de Mountain View y no perder de vista todas sus propuestas de formatos.
Por Randy Siegel, presidente de Parode Publications.
Conceptos clave del capítulo
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Hoy en día, el uso de los buscadores se ha generalizado tanto que se calcula que aproximadamente 7 de cada 10 ocasiones en las que un usuario se conecta a Internet acaba utilizando un buscador.
Los enlaces patrocinados son un formato publicitario de texto que contienen un enlace a la página web del anunciante, que paga al buscador sólo cuando el usuario hace clic sobre dicho enlace. Este formato se muestra siempre que un usuario realiza una búsqueda relacionada con determinadas palabras clave que previamente han sido seleccionadas por el anunciante. El SEO consiste en aplicar diversas técnicas tendentes a lograr que los buscadores de Internet sitúen determinada página web en una posición y categoría alta (primeras posiciones) dentro de su página de resultados para determinados términos y frases clave de búsqueda. Las alternativas que se pueden considerar serias al modelo de búsqueda de Google son: los buscadores temáticos, los sociales y los semánticos.
El cuaderno azul de Gilda
El SEM es un must para nosotras y no estamos haciendo nada!
Uff, el SEO: he tecleado «moda étnica» en Google y no aparecemos hasta la página 8 de resultados. Y yo, como mucho, me leo las dos primeras y no siempre paso a la segunda...
Deberíamos desarrollar campañas SEM por área geográfica: con un mensaje de «venid a la tienda» en Madrid y otro de «compradnos online» fuera. Y además deberíamos segmentar en qué zonas...
¿Funcionará bien lo de la geolocalización tipo Google Maps y demás?
Pedir precio por publicidad contextual en medios de viajes: National Geographic, Conde Nast, etc.
119 Ideas para tu empresa
Si tu empresa es medianamente grande, seguro que ya habéis probado la publicidad en buscadores, pero ¿de una forma profesionalizada?
¿Tenéis una estrategia integrada SEM+SEO?
¿Se involucra cada Product Manager en la selección de las palabras claves por las que cada producto es más susceptible de ser buscado por los potenciales compradores?
¿No competirán vuestras palabras clave entre sí desde distintas campañas de la misma empresa? Sí, sí, es mucho más común de lo que parece; casi habitual... Sobre todo si tenéis varias agencias encargándose del SEM de divisiones o grandes líneas de producto diferentes; ¿es
vuestro caso?
¿Habéis valorado la posibilidad de que sea el propio Google quien lleve vuestras campañas de SEM? Lo hacen a partir de una cierta cantidad invertida...
¿Es vuestro mercado el mundo? En caso afirmativo, ¿contáis con una estrategia internacional de marketing en buscadores?
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