El arranque de un nuevo programa, de una nueva modalidad o de un nuevo currículo bien
podría centrarse como un arquetipo de “remedios que fracasan” (Senge et al, 2002, p. 107), en
este sentido, podría reconocerse que dicha implementación es el comienzo de la solución de los
problemas que se pretenden mejorar, en este sentido, el trabajo colaborativo de equipo facilitará
la solución a la problemática que se quiere resolver con el cambio. De este modo, se podrá
contar con la participación y aceptación de los involucrados en el proceso de mejora y en la
implementación de innovaciones institucionales.
El cambio organizacional, más aún, el educativo no puede estar al margen de una forma
de pensar en sistemas. Este pensamiento sistémico debe ceñir el rumbo de las decisiones de
los directores o gerentes institucionales el los proceso de mejora que se desarrollen al interior
transformaciones de acuerdo a un plan estratégico de implementación (Senge et al., 2002). De
aquí se desprende la importancia de explicitar las herramientas que destacan a una
organización inteligente.
El Domino Personal alude a la manera en que cada persona se ve como individuo, la
situación personal, la búsqueda de oportunidades en vez de la búsqueda de obstáculos.
Observar los problemas como oportunidades y no como obstáculos hace que el individuo
continúe con el compromiso y su sentido de visión, engrandeciendo el crecimiento personal.
El modelo mental está en nuestro interior, son creencias, ideas, costumbres, la forma de
ver el mundo. Los modelos mentales hay que reconocerlos, sobre todos los que no nos
permiten el paso de una situación holgada, el cambio en las organizaciones repercute en una
transformación personal de los modelos mentales que poseemos. El cambio de modelos
mentales modifica la visión que del mundo se tiene. Uno de ellos es planificar.
La construcción de una visión compartida consiste en hacer propia la misión y visión de la
organización. Apropiarse de la metas de la organización. La visión deberá satisfacer las
necesidades de cada individuo de la organización, es decir, no será una visión impuesta y sin
compromiso.
El aprendizaje en equipo se basa en el diálogo, la discusión y la confrontación de ideas,
con el propósito de enriquecer una idea o una visión. Estos mecanismos reforzadores permitirán
reconocer patrones que contravengan a los intereses de la organización o de sus integrantes. El
funcionamiento del equipo conlleva a un pensamiento de equipo, al aprendizaje de sus
integrantes y por ende al aprendizaje organizacional
El pensamiento sistémico es un marco conceptual, un cuerpo de conocimientos y
herramienta que se ha desarrollado para tratar que los patrones totales resulten más claros y
para ayudar a modificarlos Senge (1998). Se puede decir que el pensamiento sistémico es el
resultado integrador del dominio personal, los modelos mentales, la visión compartida y el
inteligente. Es una forma de analizar los problemas que se presentan en las organizaciones
como empresas humanas.
En el campo educativo la aplicación del pensamiento sistémico sucede cuando se
analizan los elementos que conforman la organización y funcionamiento de una institución
educativa así como sus partes que interactúan de manera integrada hacia un mismo propósito.
Para que las instituciones educativas lleguen a condiciones ideales es necesario que ésta se
analice desde una visión integral considerando su historia, sus debilidades, fortalezas,
amenazas y oportunidades, de tal manera que sus actores conozcan sus características y en
conjunto se pueda tener una visión prospectiva del futuro, en busca de una organización
inteligente.
De acuerdo a Senge (2002, p. 15) las cinco nuevas “tecnologías de componentes“, en las
organizaciones inteligentes darán una dimensión real para la construcción de organizaciones
capaces de aprender, de tal suerte que sean capaces de lograr sus aspiraciones a través del
cambio. De las cinco disciplinas propuestas por Senge se puede inferir que el Pensamiento
Sistémico, el Dominio Personal y los Modelos Mentales, son disciplinas de carácter individual y,
la Construcción de una Visión Compartida y el Aprendizaje en Equipo, son de carácter colectivo.
El pensamiento sistémico nos recuerda continuamente que el todo puede superar la
suma de las partes. Podemos decir entonces, que el pensamiento sistémico es la forma de
pensar de manera global sobre un hecho para luego hacer un análisis de sus componentes o de
los sistemas que lo conforman. Es así que sólo se puede comprender un sistema al contemplar
el todo, no cada elemento individualmente (Senge, 1998).
Por otro lado, el pensamiento sistémico también puede definirse como la manera en que
actúa el ser humano percibiendo de manera integral una situación determinada para analizarla y
comprenderla, lo que le permite proponer soluciones a un problema. Es una forma de ver el
mundo, pero sobre todo, es la actitud del ser humano basada en la forma de percibirse a sí
y accionar. Tan importante es que el cambio se realice mediante una sistematización de pasos,
como importante es la consecución del mismo como parte de una visión compartida de
innovación para la mejora (Senge, 1998).
En este sentido, involucrar a los profesores y alumnos como agentes de cambio resulta
benéfico para la institución y para el propio proceso de mejoramiento. Para que las instituciones
educativas lleguen a condiciones ideales es necesario que éstas se analicen desde una visión
integral considerando su historia, sus debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades, de tal
manera que sus actores conozcan sus características y en conjunto se pueda formar una visión
prospectiva del futuro, en busca de una organización inteligente.