Persona, comunidad, naturaleza
1.9. La pelea de los medios
En la práctica totalidad de los casos analizados, la lucha por difundir el conoci- miento de la realidad que se vive, y superar la exclusión y barreras en el acceso a la información pública, ha sido una parte central en estos casos. A medida que los impactos de la contaminación o las consecuencias en las comunidades afectadas han sido más evidentes, la lucha por la representación de la realidad en los medios de comunicación se convierte en parte de la disputa. Además, las empresas tienen sus propios departamentos de publicidad o relaciones públicas e invierten una gran cantidad de dinero en transmitir una imagen positiva en sus sociedades o los países en que se instalan.
La conciencia ecológica, lo ”verde” es incluso una marca que tratan de ponerse in- dustrias altamente contaminantes, como una forma no tanto de mejorar sus siste- mas de trabajo como de transmitir una imagen modélica. En muchas ocasiones esa es parte de la publicidad de cualquier producto, en otras es una manera de hacer frente a las críticas de las comunidades afectadas o grupos ambientalistas. Y, mu- chas veces, se unen las dos cosas. Como parte de ello, las empresas tienen sus pro- pias líneas de financiación de actividades sociales o culturales en diferentes países. Dichas estrategias se han dado como parte de la lucha por la legitimidad con muy diferente poder en estos casos. Mientras las empresas pueden dedicar una fuente importante de dinero y personal a esas acciones, como por ejemplo a poner cam- pos pagados en la prensa o vallas publicitarias en las calles, las comunidades afec- tadas y los grupos de apoyo deben buscar los escasos resquicios de participación que se dan en los medios de comunicación, o generar algo que pueda ser conver- tido en “noticia” a raíz de sus propias acciones. Esta lucha es enormemente des- igual, aunque las acciones de resistencia de las comunidades hayan logrado cues- tionar la información oficial en muchas ocasiones.
La empresa también tuvo una estrategia para limpiar su imagen, pagaba medios, editoriales en periódicos, etc. Ellos siempre negaban todo argumen- tando que era un problema de invasión de tierras y siempre hablaban de su cuidadoso manejo forestal. Ricardo Buitrón, coordinador de Programa Latinoamericano de Información de Servicios Públicos (Ecuador). En este caso, que corresponde a extracción de madera en una zona protegida como Patrimonio Forestal de Ecuador y de conflicto con los campesinos locales opuestos a la misma, se señalan en el siguiente testimonio las diferencias entre el discurso y la práctica28por uno de los miembros del equipo de acompañamiento.
La empresa ocupa el territorio de Patrimonio Forestal del Estado para extracción de madera de bosque primario, incluso en territorio indígena Chachi. Además, construyó vías de acceso para vehículos, y uso de ma- quinaria pesada. Es juez y parte en el control de maderas, a través de una ONG cercana a la empresa, parte del Proyecto Vigilancia Verde de control de la movilización de madera29. Además, evade las leyes ecuato-
rianas mientras continúa con la tala de bosques primarios del Patrimo- nio Forestal.
Mientras, la empresa dice que es un conflicto de invasión de tierras, que los campesinos invaden su propiedad. Que la empresa tiene un cuidadoso ma- nejo forestal y que los únicos que destruyen el bosque son los campesinos. Que Botrosa cumple con todos los requisitos técnicos y legales y paga a la Al- caldía programas de reforestación. Ricardo Buitrón, coordinador de Pro- grama Latinoamericano de ISP (Ecuador).
En varios de los casos analizados la prensa ha jugado un papel clave, unas ve- ces de censura y otras de visibilización. Los medios de comunicación y profe- sionales de la información necesitan enfrentar los intereses comerciales que pueden primar frente al derecho y la obligación de la información, superando la autocensura que se da en muchos de estos casos.
28Una síntesis de las acciones concretas que muestran la actuación de la empresa y el Estado puede verse en el cuadro de la página 187.
29Según el informe de la Informe de la Comisión de Control Cívico de la Corrupción, de diciembre 2001, COMAFORS, que es una ONG fundada por un grupo cercano a la empresa era parte del Pro- yecto Vigilancia Verde para controlar movilización de madera en el país, que era un proyecto del Minis- terio del Ambiente. CITA DEL INFORME: Los datos sobre fechas y actuaciones de la empresa y de los mecanismos de control del Estado pueden verse más adelante en la tabla de la página 187.
Los periodistas empezaron a tomar conciencia de los hechos. Antes no querían saber nada. No querían hacer entrevistas, porque podían perder el comercial. Lo que hicimos fue otra estrategia y fue divulgar más el problema de Esmeralda, el problema de La Propicia y sacarlo más en la prensa. Hacer más marchas. Hasta el punto de que la prensa, a partir de un tiempo, nos buscaba a nosotros para la entrevista. Jose Luis Gueva- ra, La Propicia (Ecuador).
Por último en este capítulo se incluye la experiencia del pueblo indígena de Sara- yacu (Ecuador) en su resistencia para la protección del territorio frente a la explo- tación petrolera. Dicho caso cuenta con Medidas Provisionales de la Corte Inter- americana debido a las amenazas sufridas, y constituye un ejemplo de cohesión comunitaria y de movilización colectiva, de las dificultades que se dan en estos casos, incluso con poblaciones locales, y del uso de recursos legales en la defensa de sus derechos colectivos.