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Capítulo 3. Construcción de ciudadanía a partir de la

II. Período de la hegemonía militar (1930-1983)

II.2. El peronismo en el período 1946-1955

A mediados de la década del 40, bajo el modelo del Estado de Bienes- tar keynesiano, se va consolidando en la Argentina un Estado fuerte- mente intervencionista en economía basado en la redistribución de la riqueza y que amplía la participación política a los sectores populares, por lo que se lo suele denominar Estado Social.

La cuestión de la ciudadanía en sí misma y el acceso a la pleni- tud de los derechos políticos fueron aspectos poderosos del discurso

peronista, que formaron parte de un lenguaje de protesta con gran resonancia popular frente a la exclusión política (James, 1990: 27). Con la sanción de la ley Nº 13010 en el año 1947, se reconoce a las mujeres mayores de 18 años el derecho de votar y ser votadas. A partir de esta disposición existió el sufragio universal en la Argentina.

El Estado reconvirtió en forma total su función como protector de los derechos individuales y sociales. Se trató de una integración social más plena a partir del creciente acceso a los bienes que la socie- dad producía. Los nuevos roles ocupacionales exigían una alfabetiza- ción básica que el sistema educativo debía brindar. También comenza- ron a requerir ciertos niveles técnico-profesionales y conocimientos de oficios y especialidades que no podían ser aprendidos sólo en el lugar de trabajo y que los nuevos trabajadores, a diferencia de los inmigran- tes, no poseían. La educación formó parte de una estrategia que se basó en una política social más amplia dirigida a incorporar a nuevos sectores a la participación social. No sólo fue integrada como un dere- cho de los ciudadanos, sino también como una estrategia de capacita- ción de mano de obra para satisfacer las demandas de la industria que surgía; la idea de formación para el trabajo (Filmus, 1999).

Durante el gobierno peronista se producen profundas transfor- maciones en la educación argentina; entre otras se suspende la aplica- ción de la Ley 1420.

El Primer Plan Quinquenal estableció las bases para realizar las reformas al sistema educativo, ya que el gobierno señalaba que los pro- blemas del sistema educativo encontraban su origen en las influencias del normalismo positivista y liberal, en la persistencia del enciclope- dismo, en la ausencia de sentido nacional en la educación y en diversos problemas imputables a la estructura de la organización escolar; espe- cial atención se le confirió a la educación técnica, con el objetivo de redefinir la relación pedagógica entre educación y trabajo y dotar al alumno de una orientación y formación profesionales más definidas (Filmus, 1999).

En este ciclo político Eva Perón, con prescindencia del papel protocolar de primera dama, asumió una función sustantiva en las políticas sociales y educativas. Durante el gobierno peronista, no sólo los docentes debían comentar los actos de gobierno más importantes sino que además los textos escolares comenzaron a incorporar dibujos,

fotografías y textos laudatorios sobre Perón y Eva, tales como: «¡Viva Perón! Perón es un buen gobernante, Perón y Evita nos aman» y otros similares (Gambini, 1999: 335; Luna, 1984: 385-6), que constituye- ron uno de los motivos de irritación de los sectores opositores. Se sabe que los antiperonistas criticaron acerbamente este carácter personalísi- mo del reparto de bienes financiados por el Estado. Al respecto señala Sarlo (2003):

Eva les respondía con un clisé que se convirtió en consigna; sus pobres, sus «grasitas», lo merecían todo. Una respuesta desa- fiante de agitadora. Ella, en sus visitas y viajes por el país, tam- bién era un desafío porque su cuerpo era la rúbrica del estado providencial criollo. Eva Perón fue fundamental en la rituali- zación política del peronismo y en el reparto de bienes y servi- cios a los pobres, que utilizados al unísono produjeron una identidad fuerte. Era el anclaje material de estas dos dimensio- nes, social y cultural, de la política peronista. Por eso, el cuer- po presente de Eva fue tratado y revestido con el estudioso cuidado que el caso exigía. Sobre todo, debía aprovecharse ese suplemento incalculable representado por el estilo, que se con- vierte en belleza, y la juventud. (p. 94)

El Segundo Plan Quinquenal establece para los tres primeros años de la enseñanza secundaria la materia Cultura Ciudadana. Su contenido está básicamente organizado en función de traducir la doctrina pero- nista, sistemáticamente construida a partir de los lineamientos fijados por Perón en su discurso del 1º de diciembre de 1947 ante los delega- dos del Congreso General Constituyente; en la práctica era un medio de propaganda del régimen, sus protagonistas y sus realizaciones. Una vez publicado el libro La razón de mi vida, de Eva Perón, éste fue establecido como texto obligatorio en los niveles primario y secunda- rio (Sigal, 2002: 501).

Perón señala en reiteradas oportunidades que el problema ar- gentino no era solamente político, sino que la cuestión pasaba por lo económico y lo social. Cuestión cuya resolución era exigida por el pueblo argentino y que nunca fue encarada por los gobiernos. Por lo tanto, era necesario impulsar una reforma integral. Resultaba necesa- rio derogar la Constitución liberal de 1853 y sancionar una nueva

Constitución Nacional (1949), en la que se plasmara un nuevo orden político (tiene como fin poner a la política al servicio del bienestar del país) social y económico. Refiere a la implantación en el país de una verdadera justicia social, que sería imposible sin una reforma econó- mica que mantuviera la riqueza del país dentro del país mismo, y la distribuyera equitativamente de modo que no hubiera hombres ex- traordinariamente ricos frente a otros extraordinariamente pobres.

Los tres pilares de la doctrina justicialista, que constituyen la base de la doctrina peronista, y los contenidos de la nueva asignatura reflejan, de manera precisa, el conjunto de ideas políticas del gobier- no.

La asignatura es sólo una faceta de un plan de gobierno que se basa en una doctrina cuya comprensión es esencial para entender la razón de ser de la propia Cultura Ciudadana.

La materia organiza sus contenidos para los tres años de acuer- do a los tres ejes de la doctrina justicialista: 1° año: «Socialmente jus- ta»; 2° año: «Económicamente libre»; 3° año: «Políticamente sobera- na». Esta asignatura se constituyó en un medio eficaz de propaganda del gobierno.

La acción reparadora del peronismo en el gobierno tuvo como contraste una alta conflictividad política y social, de la cual no escapó la escuela ni la sociedad. Sobre esta base puede hacerse una distinción entre el proyecto nacionalista de los gobiernos conservadores de fines del siglo XIX, el nacionalismo más bien elitista de los principios del siglo XX, y el nacionalismo de corte popular que impulsó el gobierno peronista.