Capítulo III: Políticas, implementación y objetos urbanos industriales
2. Implementación de políticas públicas para PyMEs industriales
2.3. Perspectivas y dificultades en la implementación de prácticas
Las prácticas del gobierno postconvertibilidad, analizadas desde los programas de promoción para las PyMEs industriales claramente representan un creciente esfuerzo económico, por la erogación de recursos que están en juego y que vienen aumentando año a año. No obstante en el análisis empírico se observan falencias que devienen de la dificultad institucional para diseñar, planificar, gestionar y articular prácticas que sostengan el desarrollo industrial a largo plazo, así como de un sector empresario sin demandas al respecto y con una visión del sector fragmentada e individualista. Como resultado se revela una desigualdad en el acceso y asignación de los recursos a través de los programas analizados.
Es importante resaltar el aumento de los programas que tienden a la vinculación de ciencia y tecnología con el sector productivo como los programas orientados hacia la asociatividad de las empresas155 a través de proyectos como los del FONTAR. Este foco de la política industrial representa un gran avance en tanto son prácticas que tienden a fomentar la articulación de los agentes y crear un ambiente de aprendizaje al respecto. En este sentido, la creación de las UVT es un buen camino, aunque se presenta dificultades para diseñar los programas y esto se refleja en el desempeño de las mismas en los programas FONTAR así como en la escasa presentación de proyectos y la baja tasa de aprobación de los mismos. Hay casos de UVTs que han presentado hasta 20 proyectos y solo se les han aprobado 1, así como UVTs que nunca han tenido proyectos aprobados y otras que nunca han presentado actividad156. Existe superposición de prácticas de los agentes que se visualiza en el tipo de programas que se ofrece, los vinculados a apoyo a la exportación y la asistencia técnica o capacitación para cuestiones organizativas de la empresa, son ejemplos de ello. Organizaciones de distintos tipo ofrecen programas con destinos similares y superposición de esfuerzos y recursos. Asimismo hay programas que pueden
155La Unión Europea en materia de política industrial orienta su apoyo a grupos o redes de empresas y ha dejado de apoyar a empresas individuales. Se busca potenciar la capacidad innovativa del conjunto (Motta, 1998: 67)
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gestionarse por distintos organismos, hay casos en que 4 organismos ofrecen un mismo programa nacional, como por ejemplo el PACC.
En líneas generales hay una baja participación de las pequeñas empresas de la ciudad de Córdoba en los programas detallados, y mayormente son las empresas medianas las que participan y acceden a los mismos. Las pequeñas empresas, a excepción de aquellas asociadas a las tecnologías, que presentan mayor dinamismo, no acceden a los beneficios y apoyos existentes.
Las PyMEs industriales metalmecánicas aparecen haciendo uso de la las herramientas de política industrial bajo dos formas. En el primer caso, a través de prácticas individuales por las cuales las empresas acceden a algunos de los beneficios en forma individual, especialmente para el caso de asistencia técnica, capacitación y financiamiento o beneficios fiscales/impositivos. En el segundo caso, más débil en cuanto a la participación de empresas, el acceso a programas a partir de prácticas asociadas a algún agente colectivo como por ejemplo CIMCC, UIC, ADEC, UVT. No obstante las empresas que participan en ellos son en su mayoría medianas empresas. Haciendo un análisis crítico se pueden mencionar las siguientes limitaciones para el acceso de las pequeñas industrias a la política industrial:
1-Limitaciones según prácticas internas de las pequeñas empresas:
a) La informalidad en la que se desenvuelve la práctica de las pequeñas empresas es un obstáculo para acceder a los programas existentes. La práctica de las pequeñas empresas presentan características cualitativas particulares, que lejos están de las prácticas que las medianas empresas sostienen (división en términos de SEPyME). Esto es una diferencia cualitativa que para un caso es una limitante mientras que para el otro caso es una ventaja en contextos de oferta de programas de apoyo. La estructura administrativa, organizativa de la empresa y el grado de profesionalización de la misma es uno de los elementos centrales de diferencia entre ambos agentes y un requisito fundamental a la hora de presentar proyectos para acceder a los programas. Esto se relaciona directamente con el acceso a la información de unas y otras empresas.
La informalidad de las pequeñas empresas en relación al mercado laboral también es un obstáculo para el acceso a los programas mencionados. Según datos del INDEC en los últimos 15 años el empleo no registrado privado en las empresas de menos de 25 empleados se ha visto modificado levemente. En 1996 llegaba al 52% y en 2011
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fue del 53%157. Este dato debe acompañarse del contexto tributario del país, en tanto desde el año 2000 al año 2011 la presión tributaria al sector privado aumentó un 50% tomando los incrementos nacionales, provinciales y municipales158. Este aumento se distribuye un 79% para la Nación y un 21% a las provincias159. Este dato no es menor si se considera las funciones que deben desempeñar los gobiernos provinciales y municipales como salud, educación, vivienda, transporte, seguridad y justicia. Este desequilibrio muestra en parte como las provincias, y Córdoba es una de las más afectadas, se encuentran en permanente conflicto con los sectores mencionados. Así, se distorsiona el apoyo a la pequeña empresa, la que accede a los programas mencionados -muchos son aportes no reembolsables o subsidios- es la mediana empresa que tiene estructura organizacional y capital social. Esto puede verse en las empresas que participan en los organismos locales como cámaras, UIC, ADEC y en programas donde han recibido apoyo en más de 2 oportunidades. La estructura de la empresa para postular es de suma importancia ya que la complejidad de la oferta y los requisitos para acceder, implica personal a cargo que gestione los proyectos. Las pequeñas empresas difícilmente acceden, aunque se rescata el caso de algunas empresas con una estructura profesionalizada y organizada capaz de gestionar160. b) La asociatividad es una práctica poco frecuente entre las pequeñas empresas, y muchos de los programas existentes están dirigidos a grupos de empresas asociadas. De las entrevistas realizadas a distintos agentes de gobierno se plantea como un problema recurrente la falta de cooperación y vínculo entre empresas (E1.3.7.09, E2.4.8.09, E5.10.8.09, E6.15.8.09, E7.8.6.12). Esto dificulta el acceso a los programas destinados a grupos de empresas. Asimismo, no existen programas que busquen superar este obstáculo.
c) La falta desinformación sobre los programas existentes en las pequeñas empresas es otro obstáculo. Las pequeñas empresas no conocen la gran cantidad de programas disponibles. Las entrevistas realizadas revelan prácticas diarias complejas al interior de las pequeñas empresas que imposibilitan el conocimiento existente en materia de política industrial (E1.3.7.09, E2.4.8.09, E3.8.8.09, E5.10.8.09, E7.4.9.09 E15.9.11.10,
157 El costo de un empleo formal para el empleador es del 51,73% (dato relevado del formulario
931 AFIP de declaración jurada de empleadores para el año 2011 de una empresa entrevistada)
158 Datos 2011, IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal) en base a estadísticas del
Ministerio de Economía de la Nación.
159 IDESA (Instituto de Desarrollo Social) en base a datos del Ministerio de Economía de la
Nación.
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E17.15.11.10). En los casos en donde el empresario conoce algún programa la difusión ha sido de boca en boca. Cabe destacar que si bien existe la difusión por medios masivos de comunicación, el descreimiento sobre la información que se brinda se transforma en una limitante importante con implicancias finales sobre la igualdad en el acceso de los recursos.
2-Limitaciones según prácticas externas a las pequeñas empresas:
a) La complejidad del sistema científico/productivo a partir del avance postconvertibilidad de programas y recursos ha generado un sistema con superposición de funciones y recursos que dificulta la llegada desde la estructura de una pequeña empresa. En este sentido, a la inmadurez institucional de empresas y agentes articuladores se suma la complejidad mencionada y deriva en una desarticulación de acciones. Hay un campo a construir con prácticas desarticuladas y basadas en habitus heredados de individualidades.
b) La homogenización de los agentes en el acceso a los programas (micro, pequeñas y medianas empresas englobadas como PyMEs) genera desigualdad en la obtención de recursos y, en última instancia fragmenta los resultados de la política industrial. La política industrial desarticulada da lugar a que se beneficien las empresas más fuertes del sector.
c) Un contexto político económico cambiante, sin previsión a largo plazo, genera desconfianza en los sectores productivos a lo que se suma la inseguridad jurídica general que regula el país. Esto desalienta las inversiones y la toma de riesgo por parte de las empresas. Asimismo, la ausencia de una política de Estado complementaria entre la escala provincial y nacional, sobre qué país industrial se quiere, genera un crecimiento industrial desarticulado. Un ex funcionario de alto rango del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia de Córdoba afirmaba en este sentido:
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d) Ausencia de pautas claras de planificación en el sector por parte del agente gubernamental que genera imprevisibilidad y cortoplacismo en las decisiones empresarias. Las decisiones cuyunturales desarmonizan el contexto y responden a un habitus de búsqueda de soluciones sobre la marcha que no responden a un pragmatismo que podría resultar positivo, sino a la improvisación sin criterios articulados.
e) La presión tributaria es un factor generador de desconfianza y descreimiento por parte de las pequeñas empresas industriales. Los altos costos para las pequeñas empresas con escasa estructura y nivel de facturación deriva, en muchos casos, en prácticas de informalidad (laboral, contable, impositiva, etc.)
f) El diseño general de programas que no contemplan las especificidades territoriales diferenciadas en Argentina, homogenizan el territorio y sus agentes.
“[…] Es un mounstruo con dos cabezas, hay una primera cabeza,
Avalle por ejemplo, el ministro de industria que comparte totalmente conmigo. Hay que apostar a la industria nacional, y hay que apostar a la industria local. Pero por otro lado, tenés otros ministerios que sus prioridades son otras. El ministerio de Salud qué es lo que le interesa. Tener los equipos rápido y que sean de buen nivel. Y entonces se va a la segura, compremos a Simens, compremos a General Electric, compremos a las grandes proveedoras mundiales que vos tenés la seguridad que te van a proveer en tiempo y un equipo de buen nivel. Yo si lo veo desde el punto de vista tecnológico, o Avalle desde el punto de vista industrial va a decir no, compremos en el país, aunque a lo mejor se va a demorar un poquito más y a lo mejor no tengamos la seguridad de que no tengamos el mismo nivel al principio, porque a la larga vas a conseguir mejor nivel que el que tiene adentro Siemens. Pero al principio que pueden tener sus fallas y sus problemas porque queremos desarrollar la industria local. Bueno cada mira sus propios intereses, entonces es una cuestión bicefálica. Como no hay un proyecto estratégico nacional si tuviéramos un proyecto nacional esto ni se discutiría. Esto en EEUU no se discute. No hay posibilidad de monstruo bicefálico. Los yanquis tienen claro, sean demócratas, sean conservadores, sean. Los yanquis lo tienen claro: una cosa de estas se compra en el país, y si es posible al empresario al lado de mi casa. En Argentina esto es un tema que todavía no se ha discutido […] mientras
no tengamos un proyecto nacional claro estas dicotomías permanentes y estas discusiones permanentes no se saldan. Por ahí circunstancialmente tenés un gobierno, o un gobernante, o un gobernador o un presidente con las cosas muy claras y él le pone
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